Crema refrescante de guisantes, menta y feta para untar

Presentación

Toda la frescura y ligereza de la primavera podemos encontrarla encerrada en esta sabrosísima y sorprendente crema de guisantes aromatizada con menta y trocitos de queso feta.

En efecto, esta receta vegetariana no requiere cocción y es tan sencilla como lo es descongelar una bolsa de guisantes (que siempre tienes en tu congelador 😉 ) y batir unos ingredientes más.

Puedes utilizar esta crema también como salsa para acompañar tus nachos en lugar del guacamole o para acompañar el relleno de carne de tus tacos. 🌮


Información

  • Dificultad: muy baja
  • Tiempo preparación: 5 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Guisantes congelados: 1 taza
  • Menta: 2 o 3 ramitos + hojas para decorar
  • Feta: 50 g + para decorar
  • Yogur griego: ½ taza
  • Aceite de oliva virgen extra: 2 cucharadas
  • Zumo de 1 limón
  • Sal: ½ cucharadita
  • Pimienta: ¼ cucharadita

Realización

Crema refrescante de guisantes, menta y feta

En el contenedor de tu batidora pon las hojas de menta y deja que la máquina las pique un poquito. A continuación añade los guisantes descongelados y los demás ingredientes y deja que la máquina las pique hasta lograr una consistencia lisa.

Prueba el sabor por si hay que sazonarlo más.

Vierte en un bol o unta tu rebanada o tostada y decora con unos trocitos de feta y unas hojas de menta.

¡Lista!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Sirve recién preparado y conserva en la nevera durante un día.

Tartaletas con crema de mascarpone y nata batida y fruta

Presentación

¡La primavera está a la vuelta de la esquina y hay que celebrar la llegada de esta nueva estación! 🌼🌱🌸 Ahora que muchos debemos hacerlo desde casa y limitar las salidas, tenemos un motivo más para hornear algo sencillísimo pero delicioso y amenizar estos momentos.

Te propongo unas crujientes tartaletas rellenas de una crema de queso mascarpone y nata batida decoradas con sabrosa fruta. Considerando que al limitar también las salidas para hacer la compra lo primero que se nos agota es la fruta fresca, en esta receta he decidido utilizar fruta conservada en almíbar o confitada (de producción propia o comprada) que tenemos en nuestras despensas, que podemos guardar durante mucho tiempo y sacar en cualquier momento, aunque por supuesto puedes utilizar fruta fresca.

Al final de la receta hay muchas ideas para una versión aún más rápida, otra más ligera y varias alternativas para quien quiere más chocolate, especias nórdicas o una versión vegana o sin lactosa 😉


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 1 h
  • Coste: bajo
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

PARA LA MASA BRISÉE

  • Harina de trigo: 300 g
  • Aceite de girasol: 80 g
  • Azúcar: 100 g
  • Huevos: 2 medianos
  • Levadura: 8 g (½ sobre)
  • Aroma: 1 ml (sabor ron/ mantequilla/ vainilla)

PARA EL RELLENO Y LA DECORACIÓN

  • Nata para montar sin azúcar: 200 ml
  • Mascarpone: 100 g
  • Frutos confitados o en almíbar: 300 g (cerezas, melocotones, piña, cáscara de naranja, etc.)
  • Azúcar glás: 2-3 cucharadas
  • Azúcar vainillado: 1 cucharadita
  • Vainilla: 1 rama (opcional)

Realización

Empieza preparando la masa brisée. En un bol vierte la harina, el azúcar y la levadura y mezcla. En un bol pequeño rompe los huevos, bátelos un poco con un tenedor y añádelos a la harina. Incorpora también el aceite y el aroma. Mezcla todo hasta lograr una consistencia lisa y entonces guarda la masa en la nevera durante 20 minutos.

Extiende la masa sobre la encimera enharinada con la ayuda de un rodillo hasta lograr un espesor de unos 4 mm. Utilizando un cortador de masa o un vaso obtén unos círculos (los míos eran de 6 cm de diámetro) y colócalos en tus moldes para tartaletas o, si no tienes, para magdalenas.

Hornea las tartaletas a 180ºC (horno pre-calentado con ventilador) hasta que estén doradas. Saca del horno y deja enfriar.

En la espera, prepara la fruta cortándola en trozos, si necesario.

Tartaletas con crema de mascarpone y nata batida y fruta

En un bol vierte el mascarpone y añade los azúcares y las semillas de la rama de vainilla. Bate con un batidor de varillas eléctrico o manual. En otro bol bate la nata hasta lograr la correcta consistencia aireada.
[Ojo: no te pases batiendo para que la nata no cobre la consistencia de la mantequilla.]
Añade la nata al mascarpone y mezcla desde abajo hacia arriba para obtener una consistencia homogénea.

Cuando las tartaletas se hayan enfriado rellénalas con nata montada (con la ayuda de una manga pastelera para que el resultado sea más bonito) y coloca la fruta encima.

¡Listas!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Si no tienes moldes para tartaletas con los bordes decorados, puedes aún así decorar tu tartaleta utilizando un cortador de galletas que tenga forma de flor y disponer la masa así cortada en un molde para magdalenas 😉

Puedes sustituir la fruta en almíbar o confitada por fruta fresca (kiwi, fresas, arándanos, frambuesas, mandarines, etc.) o mezclarlos. También puedes decorar la tartaleta con nueces y trozos de chocolate, si lo prefieres.

Tartaletas con crema de mascarpone y nata batida y fruta

Si te apetece una versión más sencilla y ligera de esta receta, prepárala solamente con nata batida, sin mascarpone.
Es también posible realizar una mezcla de mascarpone y de requesón batidos con los azúcares y la vainilla, si te gusta una textura más compacta 😉

Añade unas 2-3 cucharadas de cacao en polvo sin azúcar a las harina si quieres una masa para tartaletas más “chocolatosas” y combina con el mismo tipo de frutas o con peras (frescas o en almíbar). Como alternativa, añade a la harina unas 2-3 cucharaditas de especias nórdicas (las que llevan jengibre, canela, cardamomo, etc) y combina con manzanas y peras salteadas en la sartén.

Si eres intolerante a la lactosa o vegano, elimina del relleno la nata y el mascarpone de origen animal y bate la parte cremosa de la leche de coco 😉

Pechugas de pollo a la Norma

Presentación

Después de probar este plato, las pechugas de pollo rebozadas dejarán de ser el clásico, pero aburrido, segundo de carne blanca, para convertirse en algo seductor para los ojos y el paladar.

Añadir la triunfal combinación siciliana de berenjenas, tomates y Ricotta salada curada (o Pecorino) a las pechugas va a revalorizar este segundo y esta receta quedarse en tus menús para las quedadas entre amigos, las cenas en familia o las comidas de los peques.

Al final de la receta encuentras algunas sugerencias para una versión light que corta en calorías, pero no en sabor 😉


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 30 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Pechuga de pollo: 600 g (en lonchas)
  • Tomates pelados enteros: 400 g
  • Berenjena: 1
  • Pecorino: 50 g
  • Ricotta salada curada: para decorar (sustituible por Pecorino)
  • Cebolla: ½
  • Huevos: 2 medianos
  • Albahaca fresca: al gusto
  • Orégano: al gusto
  • Sal: al gusto
  • Pan rallado: para rebozar
  • Pimienta: al gusto
  • Aceite de girasol: para freír

Realización

Empecemos preparando la salsa.

Limpia la cebolla, pícala finamente y deja que se dore en aceite de oliva virgen extra. Añáde los tomates pelados picados en trozos, el orégano, un poco de albahaca y sal y pimienta al gusto. Deja que la salsa se cocine hasta que esté espesa.

Mientras tanto, elimina las extremidades de la berenjena y corta primero unas lonchas finas (que utilizaremos para decorar) y pica el resto en cubitos. Fríe tanto las lonchas como los cubitos en aceite de girasol hasta que estén doradas y deja escurrir sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Incorpora los cubitos a la salsa de tomate y aparta las lonchas para después.

Ahora vamos a preparar el pollo.

Pechugas de pollo a la norma

Ralla el Pecorino, anádele pan rallado y mezcla. Sazona el pollo con sal y pimienta, pásalo por los huevos batidos y después y rebózalo en el pan rallado con queso.

Fríe las pechugas de pollo en aceite caliente hasta que estén doradas y deja que el papel absorbente retire el exceso de aceite.

Ahora ya podemos emplatar: coloca las pechugas de pollo y encima la salsa caliente, añade las lonchas de berenjena fritas para decorar junto a un poco de Ricotta salada rallada y unas hojas de albahaca fresca.

¡Listas!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Prepara el plato poco antes de servirlo, para que esté caliente.

Para una versión light:

  1. Puedes preparar las pechugas de pollo al horno si lo prefieres: una vez rebozadas, coloca las pechugas encima de una bandeja cubierta con papel para horno y esparce un poco de aceite encima antes de hornear;
  2. Evita freír los cubitos de berenjena y deja que se cocinen en la sartén donde preparas la salsa: añádelos cuando la cebolla esté dorada y antes de incorporar el tomate.

Si es la primera vez que te asomas a la salsa a la norma, prueba el primer plato original del que deriva esta receta: te va a encantar 😉

Ensalada de espinacas con clementinas, aguacate, nueces y granada

Presentación

Empieza a imaginar unas hojas de crujiente espinaca mezcladas con dulces y jugosas clementinas, unos trozos aterciopelados de aguacate y para rematar el toque de las nueces tostadas y de la ácida granada. Todo envuelto con una vinagreta de miel y semillas de amapolas que exalta los sabores.

¿Suena bien verdad? Y lo mejor es que podrás llevar esta maravilla a tu mesa en un chasquido de dedos, así que no esperes más, para deleitarte con esta explosión de sabores 😉


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 15 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 6 personas

Ingredientes

PARA LA ENSALADA:

  • Espinacas: 240 g
  • Clementinas: 6 medianas
  • Aguacate: 1 mediano y maduro
  • Nueces pecan: 50 g
  • Granada: 80 g (solo las semillas)

PARA LA VINAGRETA:

  • Aceite virgen extra: 140 ml
  • Vinagre balsámico: 80 ml
  • Miel: 40 ml
  • Mostaza de Dijón suave: 5 g
  • Semillas de amapola: 20 g
  • Ajo: ½ diente, picado muy finamente
  • Sal: 5 g
  • Pimienta: 1 g

Realización

Ensalada de espinacas con clementinas, aguacate, nueces y granada

Empieza preparando la vinagreta: es suficiente poner a todos los ingredientes para la misma en un tarro y sacudirlo durante un rato. Así de sencillo 😉

Ahora vierte las hojas de espinaca en un bol, coloca encima los gajos de clementinas, los trozos de aguacate (aquí encuentras las instrucciones gráficas para aprender a abrirlos de la forma más cómoda), las semillas de granate y las nueces, previamente tostadas durante un minuto.

Sazona con la vinagreta y ¡lista!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Esta vinagreta es tan adictiva que deberías plantearte prparar más y guardarla en la nevera para sazonar otras ensaladas 😉

Si quieres otras ensaladas divertidas y con chispa aquí tienes una de hinojo fresco y manzana u otra con achicoria roja, salmón, naranjas y granada, aunque te aconsejo que eches un vistazo a la sección de ensaladas y ensaladillas porque encontrarás muchas más propuestas sorprendentes ahí.

Ñoquis de coliflor salteados

Presentación

Aprende a hacer una versión diferente de los ñoquis de patatas, con un ingrediente inesperado: ¡la coliflor!

Esta verdura otorga un sabor muy delicado y especial a los ñoquis y además recude su aportación de hidratos de carbono, para que puedas disfrutarlos sin remordimientos y sabiendo que, además de ser caseros, son muy saludables.

También es una forma muy lista de incluir más verduras a una de las comidas preferidas por los niños… sin que se den cuenta 😉

Empieza ya a ponerte el delantal: la receta no es complicada y vas a quedarte con una sonrisa nada más saborear estos ñoquis de coliflor.


Información

  • Dificultad: normal
  • Tiempo preparación: 1 h
  • Coste: bajo
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Coliflor: ½ kg
  • Huevos: 2 medianos
  • Harina de trigo: ½ kg
  • Sal: 2 cucharaditas
  • Mantequilla: al gusto (sustituible por margarina)
  • Romero: 1 ramita (sustituible por salvia)

Realización

Trocea la coliflor para ahorrar tiempo de cocción y ponla a hervir en agua salada con una cucharadita de sal. Cuando esté blanda escúrrela y deja enfriar.

Para obtener un puré de coliflor liso, utiliza un machacador de patatas, una prensa de patatas o tu batidora eléctrica.

Al puré de coliflor añade los huevos y la harina tamizada. Mezcla todo con tus manos hasta que te quede una masa homogénea.

Transfiere la masa sobre una encimera enharinada y sigue amasando durante unos minutos.
[Ojo: la cantidad de harina es aproximada, porque dependiendo del tipo de harina o del nivel de hidratación de la coliflor puede hacer falta un poco menos o un poco más. Si la masa es demasiado suave para ser manipulada entonces hay que añadir más harina -aunque la consistencia es naturalmente más suave que la de los ñoquis de patatas-, pero cuando la masa no se pega a la encimera enharinada entonces ya hay suficiente. No queremos pasarnos con la cantidad de harina o se volverán demasiado duros.]

Divide la bola de masa en cuatro partes, para que trabajarla resulte más sencillo. Coge una y empieza a formar una serpiente de masa, manteniendo en el proceso la encimera enharinada. Aplasta ligeramente la serpiente para obtener una forma más característica.

Con un cuchillo, corta los ñoquis con cortes diagonales hasta acabar con una serpiente y seguir con la siguiente.
[Truco: para que obtener un corte más limpio, puedes enharinar el cuchillo antes de empezar a cortar y repetir si hace falta 😉 ]

Ñoquis de coliflor salteados

Pon a cocinar los ñoquis un poco a la vez en agua salada (con una cucharadita de sal) hirviendo y remueve con frecuencia y delicadeza. Cuando empiecen a flotar, deja que se cocinen un minuto más antes de retirarlos.

Derrite la mantequilla en una sartén, dejando que se aromatice con un poco de romero, y añade los ñoquis para que pueda crearse una capa crujiente en su exterior. Remueve con frecuencia hasta que estén dorados.

Emplata y ¡listos!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes sustituir el romero con salvia o por cebolla cortada a la julienne y sofrita, bacon o chorizo sofritos, verduras y gambas salteadas, etc. ¡El único lçimite es tu fantasía!

Si lo prefieres, puedes condimentar los ñoquis con tu salsa favorita (boloñesa, tomate, pesto a la genovesa, pesto de calabacín con o sin gambas, etc.) aunque unas opción como una salsa cremosa de nata y quesos, tal vez con nueces, también exalta muy bien el sabor delicado sin cubrirlo.

Si eres fan de los ñoquis más blanditos, puedes emplatar nada más haberlos hervido, sin pasarlos por la sartén 😉

Espirales fritas aromatizadas a los cítricos

Presentación

¡Carnaval está aquí! 🎭 🎉 💃 ¿Sabes qué significa? ¡Tenemos un pretexto más para preparar un postre! 😂

Para celebrar a lo grande el Carnaval debes probar esta receta italiana, de la región de Marche. Son unas espirales de masa brioche hecha con levadura de cerveza que desprenden todo el aroma de las naranjas y del limón que lleva su sencillo relleno.

La masa casi no lleva azúcar, pero el relleno le aporta el toque de dulzura perfecto 😉 y lo mejor es que en menos de una hora tendrás el postre listo para saborearlo o para servirlo, porque solo tiene que reposar 30 minutos.


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 1h
  • Coste: bajo
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

PARA LA MASA:

  • Huevos: 2 medianos
  • Aceite de girasol: 40 g + para freír
  • Leche (de vaca o vegetal): 200 g
  • Harina de trigo: 500 g
  • Levadura de cerveza: 25 g si es fresca o 7 g si es seca
  • Azúcar: 2 cucharaditas
  • Aroma: 2 ml (vainilla, naranja, limón o ron) (opcional)

PARA EL RELLENO:

  • Azúcar: 150-200 g (depende de lo dulce que te guste – el azúcar puede ser vainillado)
  • Cáscara de 1 limón
  • Cáscara de 2 naranjas

Realización

En un bol pequeño, disuelve la levadura (desmenuzada o en polvo) con algunas cucharadas de leche tibia y añade las cucharaditas de azúcar. Mezcla para que la levadura se disuelva bien.

En un bol grande rompe los huevos y bátelos un poco. Vierte lo que queda de la leche tibia, el aceite de girasol, la levadura disuelta, el aroma y mezcla. Tamiza en ese mismo bol la harina y mezcla hasta que te salga una masa sólida.

Ahora amasa sobre tu encimera durante varios minutos, para que la masa se quede homogénea y sobre todo elástica. Deja que repose en un bol durante media hora en sitio caliente o tibio, con un trapo encima para que no se seque.

En la espera, prepara el relleno: en un bol ralla la cáscara de 1 limón y 2 naranjas, añade el azúcar y remueve.

Cuando la masa haya crecido, divídela en dos partes y extiéndela con un rodillo, formando un rectángulo de unos 3 mm de espesor.

Esparce el relleno sobre el rectángulo, dejando el borde de uno de los lados largos sin cubrir. Sobre ese borde vamos a esparcir un poco de agua con un pincel de cocina: de esta forma se nos pegará mejor la masa.

Ahora enrolla empezando a empujar el lado largo cubierto de azúcar hacia el otro largo que está bañado con agua: aprieta ligeramente cuando acabes, para que se selle bien.

Desliza el rollo hasta que te quede la parte del cierre se quede abajo, a contacto con la encimera, y corta lonchas de 1 cm de espesor. Coloca las espirales sobre una bandeja de horno cubierta con papel de horno, dejando un poco de distancia entre una y otra para que no se peguen.

Repite con la otra mitad de la masa.

Calienta el aceite de girasol en una sartén (la temperatura perfecta es de 170ºC). Fríe pocas espirales a la vez, removiendo con frecuencia, hasta que se queden doradas.

Retira las espirales fritas y ponlas sobre papel vegetal para eliminar el exceso de aceite.
[Ojo: no utilices papel absorbente porque el azúcar caliente puede pegarse 😉 ]

Utilizando un colador metálico, retira el exceso de azúcar que las espirales pueden soltar en el aceite.

Emplata y ¡listas!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Conserva las espirales bajo una campana de cristal, en un contenedor cerrado de lata o en una bolsita para que no se seque durante unos 2-3 días.

Si quieres que vuelvan a tener la misma consistencia que después de freírlas, puedes ponerla en el microondas unos segundos.

Si quieres celebrar el Carnaval a lo alto, hazlo con otra receta típica de estas fiestas: aquí tienes una italiana, los Intrigoni (orejas de Carnaval), una polaca, las berlinas (pączki) y a una que va a dejar a todos sorprendidos, las rosas con confituras 😉

Corazones de mousse de lichi y frambuesa

Presentación

¡Feliz día de los enamorados! ❤

San Valentín es una de las ocasiones por excelencia para mimar a alguien especial. Como todo cocinillas que se respete, no quieres que las mariposas en el el estómago de tu media naranja sean por hambre en lugar de ser exclusivamente tu efecto y te encanta demostrar tu amor cocinando algo delicioso.

Estos corazones de mousse de lichi y frambuesa son el postre perfecto para acabar una cena romántica y el tiempo de enfriado y reposo que requiere merece absolutamente la pena, porque el sabor y las texturas te dejarán los ojos en forma de corazón también 😀

Y si no vas a cocinar para nadie, deberías dedicarte en todo caso esta receta, ¡porque eres la primera persona de la lista que se merece algo tan deleitable! 😉


Información

  • Dificultad: mediano
  • Tiempo preparación: 4-5 h
  • Coste: mediano
  • Dosis: para 10 corazones

Ingredientes

PARA LA BASE:

  • Barquillos recubiertos de chocolate: 100 g
  • Chocolate blanco con avellanas o almendras: 100 g
  • Mantequilla o margarina: 1 cucharada

PARA LA MOUSSE:

  • Lichi: 500 g (sin hueso ni piel – frescos o en almíbar)
  • Frambuesas: 500 g
  • Azúcar glás: al gusto
  • Gelatina: 20 g
  • Agua: 50 ml
  • Lima: 1 (sustituible por limón)
  • Nata líquida: 400 ml

PARA EL GLASEADO Y LA DECORACIÓN:

  • Agua: 200 ml
  • Gelatina: 14 g
  • Agua: 30 ml
  • Azúcar: 300 g
  • Frambuesas frescas: para decorar
  • Hojas de hierbabuena o menta: para decorar

Realización

Pica finamente la tableta de chocolate para que no haya grandes trozos de avellana o nueces. Derrite el chocolate junto a la mantequilla en el microondas o a baño maría y mezcla bien.

Desmenuza los barquillos con tus manos e incorpóralos al chocolate. Extiende la masa sobre papel de horno y cubre con otra hoja. Pasa el rodillo encima para nivelar todo hasta un espesor homogéneo de unos 4-5 mm. Deja reposar en la nevera para que se solidifique.

Bate tus lichis (sin piel ni hueso) hasta obtener una consistencia lisa. Para asegurarnos de que no haya trocitos de pulpa, pasa el puré de lichis por un colador, encima de un pequeño bol. Repite el mismo procedimiento con las frambuesas.

Mezcla 200 g de puré filtrado de frambuesas y 300 g de puré filtrado de lichis en un bol grande. Añade un poco de azúcar glás (al gusto) y algunas gotas de zumo de lima. Mezcla.

Deja que la gelatina se moje en 50 ml de agua y después calienta en el microondas hasta que esté derretida. Añade al bol con la gelatina algunas cucharadas de la mezcla de purés filtrados: este paso nos permite que la gelatina se disuelva homogéneamente en el bol grande [Truco 😉 ] Ahora incorpora la gelatina a los purés y mezcla bien.

Bate la nata y anádela a los purés filtrados. Mezcla desde abajo hacia arriba para que todo se junte bien y coloca la masa en una manga pastelera, para que te resulte más fácil rellenar los moldes.
[Ojo: si no tienes manga pastelera no te preocupes, pues puedes hacer una creando un cono con papel de horno y cortando su punta o incluso utilizar sencillamente una cuchara.]

Rellena los moldes de silicona a forma de corazón con la mousse hasta la mitad, si quieres “esconder” una frambuesa o dos en el interior del corazón y cubrirla con más mousse, o directamente hasta el borde.

De la base de chocolate enfriada recorta unos corazones de la misma dimensión que la base de los moldes: utiliza un cortador de galletas o recorta la forma con un cuchillo a partir de una silhuette de papel de horno dibujada utilizando los bordes de tu molde de silicona. No te preocupes si la base se parte: simplemente recompón la forma y apriétala sobre la mousse, puesto que va a quedarse todo compacto. Deja que los moldes se enfríen en el congelador durante 2-3 horas.

Poco antes de sacar los moldes del congelador, prepara el glaseado. En una olla mezcla agua y azúcar y cuando empiece a hervir añade lo que quedó de los purés de frutas filtrados. Deja que se cocine unos minutos. Moja la gelatina en agua y añádela a la olla. Mezcla hasta que se haya derretido toda y saca del fogón. Pasa el glaseado por un colador y deja que se enfríe hasta aproximadamente los 30ºC.

Saca los corazones de los moldes y colócalos sobre una rejilla colocada encima de una bandeja (por ejemplo para horno). Vierte el glaseado encima de los corazones para cubrirlos y deja que el exceso escurra hacia la bandeja. Lo mejor es dejar enfriar durante unas 1,5-2 h en la nevera.

Decora con alguna frambuesa y hoja de hierbabuena y ¡listo!

Corazones de mousse de lichi y frambuesa

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Como el emplatado es sencillo, te aconsejo que lo mantengas en la nevera y esperes el último momento para realizarlo: así se preservarán la forma y la textura de la mejor forma y el efecto será totalmente WOW 😉

Cóctel de pomelo y romero – sin alcohol

Presentación

¿A quién no apetece con este calor un refrescante cóctel que equilibra el toque agrio del pomelo con la dulzura y el aroma del romero?

Esta bebida sin alcohol es perfecta porque se puede degustar sin que conducir después sea un problema, puede ofrecerse en una baby shower o, si gusta a los peques, también pueden beberla y sentirse incluidos entre “los adultos con un cóctel” 😉

Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 1h 10m
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

SIROPE DE ROMERO

  • Agua: 1 vaso
  • Azúcar: ½ vaso
  • Romero: 3 ramos

PROPORCIONES CÓCTEL

  • Zumo de pomelo: 2 vasos, recién exprimidas
  • Sirope de romero: ¼ vaso
  • Agua con gas: 2 vasos
  • Sprite/Gaseosa: 2 vasos (puede ser sin azúcar)

Realización

Empieza preparando el sirope de romero.

En una pequeña olla, vierte el agua y el azúcar y remueve bien. Deja que el fuego ayude a disolver el azúcar durante 5 minutos, pero no dejes que la mezcla empiece a hervir o que se caramelice.

A continuación, vierte la mezcla en un vaso o un tarro resistente al calor y añade los ramos de romero. Cierra y deja que repose durante al menos una hora.

Ahora exprime el zumo de pomelo.

Prepara 4 vasos y vierte en cada uno: ½ vaso de zumo de pomelo, 1 cucharadita de sirope de romero, ¼ de agua con gas (fría) y ¼ de gaseosa (fría). Mezcla ligeramente.

Decora con un poco de romero y un trozo de pomelo (con la piel previamente lavada).

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes preparar el sirope con antelación y conservarlo en la nevera durante 2 días.

Ensalada de rúgula con melocotones, cecina y frutos secos

Presentación

Lleva tus ensaladas a otro nivel: empieza con una base de rúgula y añáde todo tipo de colores, texturas y sabores.

Los melocotones van a sorprenderte y su combinación con el intenso y salado queso feta y los crujientes frutos secos te harán desear comer este plato tan saludable y rico.

Además, este plato vegetariano puede convertirse en algo aún más goloso con unas rosas de cecina 😉

A mi se me está haciendo agua la boca… ¿y a tí?


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 10 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Rúgula: 2 confecciones
  • Melocotones: 4 grandes, maduras pero firmes
  • Cecina: 100 g
  • Feta: 50 g
  • Mezcla de frutos secos sin cáscara (pipas de girasol, almendras, nueces, piñones, cacahuetes): al gusto
  • Aceite de oliva virgen extra: al gusto
  • Maggi o vinagre balsámico: al gusto

Realización

Lava los melocotones y córtalos en trozos pequeños.

Lava la rúgula y escúrrela.

Coloca sobre un plato la rúgula, los melocotones, enrolla de cecina y añádela al plato. Sazona con aceite y maggi o vinagre.

Añade por último el queso feta troceado y los frutos secos.

¡Lista!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Si no te gusta el queso feta, puedes sustituirlo por trozos de Parmigiano Reggiano o por trozos de otros quesos frescos o incluso algo más atrevido e intenso como el Roquefort o el Gorgonzola.

Si quieres una versión vegetariana, puedes prescindir de la cecina 😉

Mousse de aguacate al cacao

Presentación

¿Te apetece un postre fresco, con una textura ligera y cremosa y que no te haga sentir culpable?

Déjate conquistar por esta mousse de intenso cacao en la que el aguacate, este tan inesperado como crucial ingrediente, otorga la textura más agradable y golosa.

No te preocupes si nunca has experimentado con el aguacate en una receta dulce: quedarás asobrad@ por el resultado y el sabor no se notará. Además, el aguacate tiene unas grasas muy saludables y muy pocos hidratos de carbono, por lo que es el postre perfecto 😉

Al final de la receta hay unas sugerencias muy tentadoras para los toppings.


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 5 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Aguacates: 4 grandes
  • Cacao amargo en polvo: ⅔ vaso
  • Leche (vegetal o animal): ½ vaso aprox.
  • Azúcar/miel/sirope de agave o arce: al gusto
  • Extracto de vainilla: 2 cucharaditas

Realización

Resultado de imagen de avocado knife pit

Con un cuchillo, abre el aguacate y extrae el hueso.
(Truco: si das un golpe al hueso con la parte afilada del cuchillo, se quedará clavado y podrás rotarlo ligeramente extrayendo el hueso con facilidad)

Clava una cuchara en la carne y raspa contra la piel del aguacate para extraerla toda.

Pon el aguacate en tu batidora, añade el extracto de vainilla y el cacao en polvo. Añade también la leche que hayas escogido: dependiendo de la textura que busques puedes añadir un poco más de líquido o reducirlo. Incorpora el edulcorante que prefieras: te aconsejo que pongas una pequeña cantidad para empezar, pues puedes siempre añadir más si quieres la mousse más dulce.

Bate hasta que logres una consistencia cremosa y lisa.

Coloca la mousse en unos tarros o en unas copas (si la textura no es demasiado líquida puedes lucirte con una manga pastelera) y deja que reposen en la nevera antes de servir.

¡Lista!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

¡Puedes decorar la mousse como prefieras y jugar con las texturas!
Intenta estos toppings: granada y pistachos; chocolate rallado y avellanas o nueces picadas; coco rallado o en láminas; muesli; arándanos,  frambuesas o fresas, etc.

Conservar en la nevera, tapado con película transparente, durante 2 días.