Mousse de aguacate al cacao

Presentación

¿Te apetece un postre fresco, con una textura ligera y cremosa y que no te haga sentir culpable?

Déjate conquistar por esta mousse de intenso cacao en la que el aguacate, este tan inesperado como crucial ingrediente, otorga la textura más agradable y golosa.

No te preocupes si nunca has experimentado con el aguacate en una receta dulce: quedarás asobrad@ por el resultado y el sabor no se notará. Además, el aguacate tiene unas grasas muy saludables y muy pocos hidratos de carbono, por lo que es el postre perfecto 😉

Al final de la receta hay unas sugerencias muy tentadoras para los toppings.


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 5 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Aguacates: 4 grandes
  • Cacao amargo en polvo: ⅔ vaso
  • Leche (vegetal o animal): ½ vaso aprox.
  • Azúcar/miel/sirope de agave o arce: al gusto
  • Extracto de vainilla: 2 cucharaditas

Realización

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Con un cuchillo, abre el aguacate y extrae el hueso.
(Truco: si das un golpe al hueso con la parte afilada del cuchillo, se quedará clavado y podrás rotarlo ligeramente extrayendo el hueso con facilidad)

Clava una cuchara en la carne y raspa contra la piel del aguacate para extraerla toda.

Pon el aguacate en tu batidora, añade el extracto de vainilla y el cacao en polvo. Añade también la leche que hayas escogido: dependiendo de la textura que busques puedes añadir un poco más de líquido o reducirlo. Incorpora el edulcorante que prefieras: te aconsejo que pongas una pequeña cantidad para empezar, pues puedes siempre añadir más si quieres la mousse más dulce.

Bate hasta que logres una consistencia cremosa y lisa.

Coloca la mousse en unos tarros o en unas copas (si la textura no es demasiado líquida puedes lucirte con una manga pastelera) y deja que reposen en la nevera antes de servir.

¡Lista!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

¡Puedes decorar la mousse como prefieras y jugar con las texturas!
Intenta estos toppings: granada y pistachos; chocolate rallado y avellanas o nueces picadas; coco rallado o en láminas; muesli; arándanos,  frambuesas o fresas, etc.

Conservar en la nevera, tapado con película transparente, durante 2 días.

 

Pollo a la hawaiana con arroz aromatizado al curry

Presentación

¡Lleva un poco de chispa y osadía a tu mesa con este toque hawaiano! 🌴

Innova tus segundos platos con este suave pollo dorado: añade unas lonchas de jugoso jamón cocido, unas tropicales rodajas de piña y goloso queso fundido… y decora con una cereza para que los ojos de tus invitados no se resistan a la vista del plato 😉

Sirve al lado un poco de arroz aromatizado al curry y con una nota de piña y el plato estará completo.


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 30 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

PARA EL POLLO:

  • Filetes de pollo: 4
  • Jamón cocido: 4 lonchas
  • Piña en almibar: 4 rodajas
  • Cerezas en almíbar: 4
  • Queso gouda/edam: 100 g
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto
  • Curry: al gusto
  • Aceite de oliva: para freír

PARA EL ARROZ:

  • Arroz: 300 g
  • Almíbar de piña: 100 ml
  • Nata líquida: 150 ml
  • Mantequilla: 1 cucharadita
  • Curry: 2 cucharaditas
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto

Realización

Cocina el arroz en agua salada hasta que esté listo.

En la espera, machaca un poco los filetes de pollo para que no sean demasiado espesos y sazona con sal, pimienta y un poco de curry.

En una sartén caliente añade un chorrito de aceite y cocina el pollo por ambos lados hasta que esté dorado. Retira el pollo y, sobre la misma sartén bien caliente, añade otro chorrito de aceite dora ligeramente las rodajas de piña.

En una bandeja para horno coloca el pollo y sobre cada filete coloca una loncha de jamón cocido y una rodaja de piña. Por último, ralla un poco de queso encima.

Hornea en horno ya caliente a 200ºC durante unos 15 minutos.

En este tiempo el arroz estará ya cocido, así que escúrrelo.

Prepara la salsa para el arroz: en una olla derrite la mantequilla, añade la nata y las especias (sal, pimienta y curry). Deja que hierva y, desde ese momento, deja que se cocine unos 8 minutos para que la salsa se quede más espesa.

Vierte la salsa caliente sobre el arroz y mezcla bien. Deja que repose unos 2-3 minutos antes de servir el arroz.

Extrae el pollo del horno, añade una cereza en almíbar para decorar y sirve con el arroz.

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Servir caliente o tibio. 

Clafoutis de cerezas de temporada con un toque de ron

Presentación

Aprovechar los ingredientes de temporada es una de las mejores elecciones porque, además del precio más asequible, disfrutamos del sabor y de los aromas más intensos que ese producto nos puede ofrecer.

El verano trae muchos productos deliciosos, pero quizás las cerezas sean de los más exquisitos… y también de los más difíciles de rehusar.

Si juntamos la disponibilidad de unas cerezas de temporada con las ganas de un postre, pero también la necesidad de algo fresco no hay mejor opción que decantarse por un clafoutis de cerezas.

El clafoutis es una deliciosa tarta de origen francés que podríamos describir como una versión dulce y más básica de la quiche: las potentes cerezas estarán envueltas por una cremosa capa similar al flan, que puedes también preparar con ingredientes sin lactosa 😉

Sirve una porción de este postre a alguien querido para endulzarle el día de forma saludable.


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 55 min
  • Coste: mediano
  • Dosis: para 8 personas

Ingredientes

  • Cerezas: 600 g
  • Mantequilla derretida: 30 g (sustituible por aceite de girasol)
  • Huevos: 4 medianos
  • Leche: 230 ml (de vaca, de soja u otra vegetal*)
  • Harina de trigo: 100 g
  • Azúcar: 80 g (puede ser también en parte vainillado)
  • Ron de miel: 10 ml
  • Aroma de almendras: 1 ml
  • Aroma de vainilla: 1 ml

*Consulta aquí qué leche vegetal es más conveniente según tus necesidades.


Realización

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Enciende el horno a 180ºC para que se caliente.

Lava las cerezas y elimina los pedúnculos y los huesos. (Truco: para facilitar la tarea, existe un utensilio específico para facilitar la remoción de los huesos 😉 )

Unta la base del molde (26 cm de diámetro) con la mantequilla o el aceite y esparce unas dos cucharadas de azúcar. Coloca las cerezas sobre el molde untado y aparta de momento.
(Truco: si deseas extraer al postre para servirlo en un plato, utiliza un molde para quiche con el fondo que se separa de los bordes 😉 )

En un bol rompe los huevos, añade la pizca de sal y lo que queda de azúcar y bate con un batidor de varillas (manual o eléctrico) hasta que te quede un compuesto espumoso.

Añade el ron y los aromas y vuelve a mezclar un poco.

Incorpora la harina tamizándola para evitar que salgan grumos y mezcla bien hasta que el compuesto quede liso.

Finalmente añade poco a poco la leche y sigue batiendo hasta que la masa haya quedado homogénea.

Vierte el compuesto sobre el molde cubierto con cerezas y hornea durante unos 40 minutos o hasta que se haya inflado y esté dorado.
(OJO: los tiempos de cocción en el horno son indicativos, puesto que varían dependiendo de cada horno, así que es aconsejable controlar con frecuencia).

Deja enfriar un poco antes de servir: la receta tradicional exige que el clafoutis se sirva tibio, aunque también tiene una consistencia más firme y también muy agradable cuando esté ya fría.

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes sustituir las cerezas por fresas, frambuesas, melocotones, albaricoques u otros frutos de temporada: aunque la receta siga siendo la misma, cuando cambian los frutos, los franceses llaman a este postre flaugnarde.

Puedes esparcir azúcar glás por encima antes de servir.

Conservar durante 2 días fuera de la nevera, si no hace mucho calor o, en todo caso, en la nevera.

La versión original de la receta se realiza sin extraer los huesos de las cerezas, lo que también aporta un sabor distinto y característico, pero para disfrutar del postre de forma más cómoda y también para que lo hagan los niños sin riesgos es aconsejable quitarlos. 

 

Buñuelos de patatas con queso Idiazábal ahumado y pimientos confitados

Presentación

Este plato tuve la ocasión de aprenderlo directamente del chef que lo ideó, Juan Pozuelo, en una masterclass suya, pocos días antes de que la preparase personalmente en un episodio de su programa televisivo Sabor de Hogar.

Con mucha ilusión y cercanía me transmitió los conocimientos y los trucos para lograr este delicioso entremés, que es absolutamente ideal para las quedadas con amigos, para ver un partido y picar algo o para un buffet gustoso y cautivador.

Os aconsejo estos fáciles buñuelos vegetarianos en los que las patatas aportan una textura aterciopelada y el toque ahumado del queso Idiazábal y la frescura del cebollino completan de forma espectacular el plato. A continuación os sugiero también dos opciones distintas para acompañar los pimientos 😉

¡A cocinar!


Información

  • Dificultad: normal
  • Tiempo preparación: 30 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Queso Idiazábal ahumado: 250 g
  • Patatas: 250 g
  • Harina de trigo: 250 g
  • Pimientos del piquillo: 250 g
  • Ajos: 4
  • Cebollino fresco: al gusto
  • Sal: al gusto
  • Aceite de oliva virgen extra: para freír
  • Aceite de girasol: para freír

Realización

Pela las patatas y córtalas en trozos. Ponlas a cocinar en agua salada hasta que estén blandas.

En la espera, limpia unos ajos y pícalos finamente. Deja que se doren en una sartén con un poco de aceite de oliva. Corta en tiras los pimientos y añádelos a la sartén. Añade unas cucharadas de agua y deja unos minutos a fuego suave. Añade una cucharada de azúcar y deja algunos minutos más.

Escurre las patatas cocidas y, cuando estén ya frías, machácalas con un machacador de patatas o un prensador.

Ralla el queso Idiazábal por la malla fina del rallador y pica el cebollino. Junta estos dos ingredientes a las patatas y mezcla.

Forma unas bolitas con la masa.

Buñuelos de queso Idiazábal y patatas

En un bol mezcla agua y harina hasta obtener una masa homogénea de la consistencia de la nata líquida y, a continuación, reboza las bolitas en ella.

Nada más rebozarlas ponlas a freír en abundante aceite caliente hasta que estén doradas y ponlas a escurrir sobre papel absorbente.

Sirve las bolitas tibias con los pimientos a parte.

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes optar por crear una salsa en lugar de servir los pimientos en tiras: verte los pimientos cocinados en una batidora y deja que se conviertan en una salsa lisa y homogénea. Sirve en un plato a parte, para que los comensales puedan bañar los buñuelos en la salsa.



Mozzarella in carrozza

Presentación

La mozzarella in carrozza es una receta italiana originaria de Nápoles, pero difusa también en la región de Roma.

Se trata de una verdadera glotonería: suave pan de molde, cubierto por una crujiente y dorada capa y con un suave e hilante corazón de mozzarella derretida… ¡no hay quien pueda resistirse!

Con este entremés o plato único podrás conquistar incluso al paladar más exigente, pero sin tardar demasiado en prepararlo y sin complicaciones… que es un rasgo maravilloso de la receta jaja 😉


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 30 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Pan blanco de molde: 600 g (= 12 rebanadas)
  • Mozzarella de bufala:  500 g
  • Huevos: 5 grandes
  • Harina de trigo: 100 g
  • Pan rallado: 300 g
  • Sal: al gusto
  • Aceite de girasol: para freír

Realización

Empieza cortando la mozzarella en lonchas de 1 cm de espesor. Colócalas sobre una hoja de papel absorbente, cubre con otra hoja y aprieta delicadamente con tus manos para quitar el exceso de líquido. Si es necesario, repite hasta que las lonchas estén suficientemente secas.

Cubre una rebanada de pan con las lonchas de mozzarella (sin que sobresalgan), sazona con sal y coloca otra rebanada por encima. Presiona ligeramente con tus manos para compactarlo todo. Repite hasta terminar los ingredientes.

Rompe los huevos en un bol y vierte harina en un plato y pan rallado en otro.

Reboza los bocadillos pasándolos en harina, luego en huevo (dejando escurrir el exceso antes del siguiente paso) y finalmente en pan rallado.
(Nota: si no quieres ensuciarte mucho las manos, ayúdate con dos tenedores 😉 )

mozzarella in carrozza

En una sartén vierte aceite y deja que llegue a temperatura. Empieza a freír pequeñas cantidades a la vez (para que la temperatura no baje de golpe) hasta que estén bien doradas, dando la vuelta.

Retira y coloca sobre papel absorbente antes de emplatar.

¡Listas!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes realizar un doble rebozado para que quede más crujiente: reboza la primera vez y luego deja los bocadillos en la nevera durante unos 15 minutos antes de volver a pasarlos en huevo y pan rallado.

Paté de pipas de girasol y tomates secos

Presentación

¿Buscas una alternativa vegetariana o vegana al paté de carne o pescado?

¿Quieres presentar algo distinto e inesperado sobre tus rebanadas?

Prepara este paté: es sencillamente increíble. Las pipas aportan una textura ideal, además del agradable sabor de girasol con el cual los tomates secos y la albahaca combinan de forma perfecta.

Presume de esta saludable receta para los entremeses en tu próxima quedada 😉


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 10 min (+1 noche para las pipas)
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Pipas de girasol (sin cáscara): 500 g
  • Tomates secos: 15 (aprox.)
  • Cebolla: 1 pequeña
  • Ajo: 1 diente
  • Albahaca: algunas hojas
  • Aceite de los tomates secos: 3 cucharadas
  • Pimentón dulce: ⅓ cucharada
  • Guindilla: al gusto
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto

Realización

Deja las pipas a remojo en agua fría durante una noche entera. Al día siguiente retira las pipas del agua.

Limpia y pica el ajo y la cebolla. A continuación hazlos freír en el aceite de los tomates secos, sazonando con sal, pimienta, pimentón y guindilla, pero sin dejar que se doren demasiado.

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En tu robot tritura las pipas escurridas y el sofrito con su aceite aromatizado hasta lograr un paté de la consistencia que desees (más o menos liso). Comprueba si hace falta sazonar con alguna especia más y, eventualmente, mezcla para repartirla.

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Sirve sobre pan recién horneado (por ejemplo este delicioso garlic knot) o sobre una rebanada tostada.

Conserva en la nevera en un contenedor hermético.

Hinojo asado con Parmigiano Reggiano

Presentación

¿Estás buscando a una guarnición diferente, ligera pero llena de sabor? Deja de buscar, porque has llegado al sitio correcto 😉

Este hinojo asado muy delicado es exaltado por el robusto sabor del aceite de oliva virgen extra y el inconfundible toque del Parmigiano Reggiano que lo enriquece sumamente.

No te quedes mirando a la foto: ¡empieza a prepararlo, pues es muy sencillo!


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 45 min
  • Coste: bajo
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Hinojos: 4
  • Aceite de oliva virgen extra: al gusto
  • Parmigiano Reggiano: al gusto
  • Pimienta: al gusto
  • Sal: al gusto

Realización

Limpia los hinojos, elimina las extremidades y córtalos en trozos. hinojo gratinado con parmigiano reggiano

Colócalos en una bandeja para el horno, cubierta con un poco de papel vegetal, esparce pimienta, un poquito de sal y aceite de oliva por encima.

Hornea en horno ya caliente a 180ºC durante unos 40 minutos, dando la vuelta pasada la mitad del tiempo y añadiendo un poco de aceite más.

Saca unas láminas de Parmigiano Reggiano en la espera.

Extrae la bandeja del horno y emplata los hinojos.

Añade las láminas de queso por encima y sirve.

¡Listos!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes utilizar otros tipos de quesos curados, italianos (por ejemplo Pecorino) o españoles de vaca o de cabra 😉

Si quieres experimentar, ralla un poco de cáscara de limón por encima de los hinojos.

Cebra de mascarpone con amaretti

Presentación

Déjate conquistar por este triunfo de sabores…

El reconfortante sabor de la leche en el cremoso mascarpone se une a la almendra de los amaretti y al inconfundible cacao, en capas parecidas a las de las cebras que se alternan de forma tan acertada en este postre y están intercaladas por crujientes trozos de galleta.

Olvídate de todo mientras saboreas este divertido postre 😉


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 15 min (+2h en la nevera)
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Mascarpone: 400 g
  • Azúcar glás: 100 g
  • Cacao: 2-3 cucharaditas
  • Amaretti: 100 g + para decorar
  • Huevos: 3 medianos
  • Sal: 1 pizca
  • Aroma de almendra: 2 ml

Realización

Bate las claras de huevo a punto de nieve, hasta que estén firmes.
(Nota: lo están si, dando la vuelta al cuenco, se quedan firmes en su sitio, sin caerse al suelo 😉 )

En otro bol mezcla el mascarpone con el azúcar glás, el aroma y la pizca de sal.

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Añade una yema a la vez, mezclando para que se incorpore bien.

Incorpora las claras poco a poco y de forma delicada, mezclando desde abajo hacia arriba, para no desperdiciar las burbujas de aire: así el postre se quedará ligero.

Ahora divide la masa en dos partes: a una añade los amaretti previamente triturados (tienen que quedar como un polvo) y a la otra añade el cacao. Mezcla ambas, por separado, para que queden homogéneas.

Ahora empieza a asemblar el postre: en unas copas altas coloca primero una masa, luego un poco de amaretti ligeramente desmenuzados, y a continuación la otra masa y más galletas y repite hasta terminar las masas. Finaliza decorando con las galletas.

Pon a enfriar durante 2 h en la nevera.

¡Lista!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Incorpora gotas de chocolate o láminas de almendras entre las capas si te sientes indulgente 😉

Linguine con mini pulpos y aceitunas negras

Presentación

Atrévete a mezclar el marisco y las aceitunas en este primer plato de inspiración italiana.

Estos mini pulpos quedarán impresionantes tras haberse dorado y haber absorbido el aroma del ajo, con las intensas aceitunas negra y el ligeramente ácido toque de la salsa que envuelve tan bien a las linguine… ya lo sé… con tan solo leerlo y ver la foto se hace ya la boca agua…

¡Hay una solución: !hay que prepararlo en seguida!

Tardarás solo 30 minutos para presentar esta delicia en tu plato 😉


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 30 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Linguine/Spaghetti: 350 g
  • Mini pulpos: 800 g (ya limpios)
  • Tomate cherry pelados: 200 g
  • Concentrado de tomate: 2 cucharadas
  • Aceitunas negras: 24
  • Vino blanco: 80 ml
  • Ajo: 2 dientes
  • Guindilla: al gusto
  • Perejil: al gusto
  • Aceite de oliva virgen extra: 2 cucharadas
  • Sal: al gusto

Realización

Vierte los mini pulpos en un colador y lávalos con abundante agua. Escúrrelos bien.

En una olla pon a hervir el agua para la pasta, añadiendo sal.

Limpia el ajo y tritúralo finamente con la guindilla. Hazlo sofreír con un poco de aceite en una olla grande (luego tendrá que caber la pasta).

Añade los mini pulpos y deja que se doren durante unos 3 minutos a alta temperatura, mezclando de vez en cuando. Sazona con sal y deja esfumar el vino.

pasta con mini pulpos y aceitunas

Con una espumadera retira los mini pulpos y déjalos a un lado y en un sitio caliente.

En la misma sartén añade el concentrado, los tomates y su líquido y las aceitunas también. Deja cocinar la salsa durante unos 7 minutos a baja temperatura.

Entonces añade los mini pulpos, vuelve a sazonar con sal si es necesario y deja cocinar durante un par de minutos. Luego apaga y mantén caliente.

En la espera, al haber llegado el agua a ebullición vierte las linguine y deja cocinar hasta que estén “al dente”: es decir, cuando falte poco más de un minuto para que la textura sea perfecta, retira, guardando una parte de agua de cocción en un vaso.

Vierte la pasta en la olla con la salsa y mezcla bien, volviendo a encender el fogón bajo la olla. Si la salsa resulta poca o seca, añade un poco de agua de cocción.

Cuando la pasta esté lista, emplata y esparce un poco de perejil picado.

¡Listas!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes utilizar también orégano en lugar del perejil, si lo prefieres 😉

Bizcocho polaco con levadura fresca, melocotones y almendras – ciasto drożdżowe

Presentación

¿Has preparado alguna vez un bizcocho con levadura de panadería… esa fresca que encuentras en cubitos? ¿¡No?! ¡Hay que solucionarlo inmediatamente!

Si nunca has probado un bizcocho de este tipo no sabes realmente lo que te estás perdiendo… la increíble suavidad de la masa recién salida del horno se puede comparar con una nube y los melocotones frescos de finales de temporada aportan su aroma y dulzura y se mezclan con el toque crujiente de las almendras.

Disfruta de este bizcocho ligero con tus desayunos, acompañado por una taza de leche, o durante la merienda o una pequeña pausa café… y verás como desaparece rápido 😉


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 50 minutos (+1 h de reposo)
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Leche (de vaca/vegetal): 1 vaso
  • Aceite de girasol: 1 vaso
  • Azúcar: ¾ vaso
  • Huevos: 4 medianos
  • Levadura fresca: 1 cubito (= 25 g; tipo saccaromyces cerevisiae)
  • Harina de fuerza: 4 vasos (puedes utilizar la normal, si no tienes la de fuerza)
  • Sal: 1 pizca
  • Aroma: 2 ml (vainilla, mantequilla o ron)

Realización

Bate los huevos con el azúcar y el aroma hasta lograr un compuesto espumoso.

Calienta un poco la leche. Disuelve la levadura fresca troceada en un poco de ella.

Añade al compuesto de huevos la leche con levadura, el resto de leche y el aceite. Mezcla.

Tamiza la harina en el bol y mezcla todo hasta lograr una masa elástica y homogénea.bizcocho con levadura fresca melocotones y almendras 2.JPG

Cubre un molde (de unos 26 cm de diámetro) con papel vegetal y vierte allí la masa.

Deja reposar durante 1 hora (incluso 1,5 h) en un sitio tibio-cálido, cubriendo con un trapo limpio.

Cuando falten unos minutos, enciende el horno, para que se vaya calentando a 180ºC. Asimismo, empieza a lavar los melocotones y a cortarlos en trozos.

Remueve el trapo: la masa habrá más que duplicado su volumen. Coloca la fruta por encima y esparce las láminas de almendras. Hornea durante aproximadamente 45 min.

[Ojo: los tiempos de horneado varían dependiendo del horno, por lo tanto es conveniente efectuar la prueba del palillo para controlar que esté listo → clava en el centro del bizcocho (donde no haya fruta) un palillo de madera: si sale limpio, puedes sacar el bizcocho del horno].

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes utilizar otros tipos de fruta para este bizcocho: ciruelas, ruibarbo, fresas, melocotones en almíbar, todo tipo de frutos rojos, etc…

Puedes añadir por encima de la fruta un poco de lo que los polacos llaman kruszonka y los alemanes streusel: es una especie de crumble de harina (100 g) con azúcar (50 g) y mantequilla fría o margarina sin sal (60 g) que aportará mucho gusto y textura al postre.

Personalmente, me encanta recién salido del horno porqué es muy suave y tibio, así que recomiendo calentar cada porción durante unos 10 segundos en el microondas antes de servir para obtener el mismo efecto, aunque es cuestión de gustos y es delicioso frío también.

Si quieres llevar este postre a niveles estelares, puedes cortar el bizcocho por la mitad, en sentido horizontal, y untar con confitura casera de melocotones… pero ten cuidado: el bizcocho se hace aún mas peligrosamente adictivo 😉