Croquetas a la italiana (Crocchette) – con patatas y panceta salada – sin lactosa

Presentación

Un italiano que, en España, pide por primera vez una ración de “croquetas” se lleva una gran sorpresa, porque estas delicias españolas no son el equivalente de las casi homónimas crocchette italianas 🇮🇹. Hoy queremos hacer el experimento inverso: dejar que los hispanohablantes degusten las crocchette de Italia, que están hechas de patatas hervidas y machacadas, rebozadas y fritas. 🥔

Para añadir un toque muy goloso, que admitimos ser de inspiración española (¡pues hay que fusionar lo mejorcito de las diferentes gastronomías!), añadiremos al relleno unos crujientes cubitos de panceta salada 🥓.

Esta receta, que es sin lactosa y puede utilizarse como guarnición y como entremés, también puedes prepararla de forma vegetariana: en el apartado de sugerencias encuentras unas ideas para el relleno y también para eventuales salsas con las que acompañar las croquetas a la italiana.


Información

  • Dificultad: normal
  • Tiempo preparación: 45 min
  • Coste: bajo
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Patatas: 6-7 grandes
  • Panceta salada/Chorizo/Jamón ibérico: 80 g (opcional)
  • Pan rallado: para rebozar
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto
  • Aceite de oliva/girasol: para freír

Realización

Pela las patatas, lávalas y trocéalas. Pon a hervir los trozos de patata en agua salada hasta que estén blandos. Escurre las patatas y deja que se enfríen durante unos minutos.

Mientras tanto, corta la panceta salada (sustituible por panceta ahumada, jamón ibérico o chorizo dulce o picante) en cubitos pequeños. Deja que la panceta se cocine en una sartén a fuego mediano-alto hasta que esté crujiente (y empiece a dorarse muy ligeramente).
[Nota: si utilizas jamón ibérico salta este paso 😉 ]
Retira los cubitos de panceta da sartén, tratando de dejar la grasa ahí.

Con una prensa para patatas o con un machacador de patatas, convierte los trozos de patata en un puré liso. Sazona con pimienta y añade los cubitos de panceta salada. Mezcla bien para repartir homogéneamente.

Moja las palmas de tus manos y coloca encima dos cucharadas de puré. Intenta crear un disco y deposítalo sobre un plato lleno de pan rallado. Tras haberlo rebozado completamente por ambos lados y por los bordes, coloca la croqueta sobre tu encimera o sobre una tabla de cortar y, si es necesario, aprovecha la base llana para nivelar la superficie del disco o conseguir que tenga una forma más redonda.
[Nota: si quieres servir las crocchette en su forma más auténtica, entonces confiere a la masa una forma de cilindro largo unos 3 cm. En esta versión con espinaca puedes ver cómo deberían quedar 😉 ]

Croquetas a la italiana rebozadas

Repite el procedimiento hasta agotar las patatas.

Vierte suficiente aceite en una sartén como para que toda la superficie plana esté bien cubierta y deja calentar a fuego mediano-alto. Cuando esté caliente, coloca algunas croquetas (deberías poder oír cómo el rebozado reacciona burbujeando con el aceite) y deja que se doren antes de darles la vuelta. Cuando estén doradas por ambas partes, retíralas y colócalas sobre un plato cubierto con papel absorbente para retirar el exceso de aceite.

Emplata y sirve solas o con salsas (algunas ideas más abajo 😉 ).

Croquetas a la italiana - con patatas y panceta salada - sin lactosa
Croquetas a la italiana (Crocchette) – con patatas y panceta salada – sin lactosa
Croquetas a la italiana - con patatas y panceta salada - sin lactosa
Croquetas a la italiana (Crocchette) – con patatas y panceta salada – sin lactosa

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Para un toque extra, puedes utilizar un pan rallado comprado o casero que esté aromatizado con ajo u otras verduras deshidratadas (como trocitos de tomate deshidratado) o con hierbas aromáticas (perejil, romero, etc).

Si quieres realizar una versión vegetariana de las croquetas italianas, prescinde de la panceta salada o sustitúyela por setas salteadas y picadas finamente o, alternativamente, por trocitos de tomates secos escurridos. Mira también esta receta de croquetas de patatas con espinacas: puede que sea justo lo que buscas 😉

Si bien habitualmente las crocchette se coman solas o como guarnición para un plato de carne, si decides servirlas como entremés con alguna salsa (tanto si las haces de solas patatas, como si añades panceta salada u otro ingrediente en el relleno), alguna de las siguientes propuestas combinará increíblemente:

  • una voluptuosa fondue de quesos,
  • una salsa espesa de nata y queso azúl,
  • una salsa casera de tomate,
  • salsa de setas, nata y, eventualmente, puerro,
  • salsa boloñesa.

Crema de lentejas y patatas con crujiente chorizo

Presentación

El final de las fiestas y la vuelta a la rutina nos dejan siempre cargados con un poco de nostalgia y estrés, pero al mismo tiempo llevan consigo nuevos retos y buenos propósitos por alcanzar.

La decisión de comer más saludable, pero también el deseo de degustar algo calentito, reconfortante y que nos proporcione la energía necesaria son las fuerzas motrices detrás de la crema de lentejas y patatas con crujiente chorizo. 🥣🥔

Este delicado primer plato, caracterizado por una textura aterciopelada agradablemente rematada por el toque crujiente del chorizo, puede personalizarse cada vez de forma distinta jugando con hierbas aromáticas 🌿 o especias con personalidad 🌶️: en los ingredientes y en el apartado de sugerencias encuentras unas ideas para que nunca te puedas canses de esta delicia y para que puedas disfrutarla incluso con toppings vegetarianos. 😉


Información

  • Dificultad: normal
  • Tiempo preparación: 30 min
  • Coste: bajo
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Lentejas cocidas: 400 g (= 1 tarro)
  • Patata: 1 grande
  • Cubito para caldo: aprox. 1
  • Chorizo extra (dulce o picante): 80 g
  • Pimienta negra: al gusto
  • Extras opcionales: hierbas aromáticas (mejorana/ tomillo/ romero) o especias (ajo, guindilla molida o jengibre molido)

Realización

Empieza pelando la patata y cortándola en trozos pequeños. Ponla a cocinar en una olla con agua salada hasta que esté suave.

Cuando las patatas estén listas, retíralas del agua sin tirar esta última.

Vierte las patatas y las lentejas (sin su líquido) en tu batidora. Coge un vaso de agua de cocción de las patatas y disuelve en ella el cubito para caldo. Vierte el caldo en la batidora también, tapa y deja que la máquina reduzca los ingredientes en una crema homogénea.

En una olla suficientemente grande vierte el contenido de la batidora y consigue la textura que buscas añadiendo más agua de cocción de las patatas. Comprueba el punto de sal, añade un poco de pimienta molida y mezcla.

Si quieres añadir alguna hierba aromática (la mejorana queda muy bien, pero puedes echar tomillo o romero) o, alternativamente, alguna especia con personalidad (como ajo, guindilla molida o jengibre molido), este es el momento.

Deja que la crema se cocine tapada a fuego mediano durante unos 5 minutos.
[Nota: No te olvides que, en todo momento, puedes arreglar la textura hasta lograr la que buscas añadiendo agua (incluso del grifo) o dejando la tapa abierta para que evapore.]

Mientras la crema se cocina, retira la piel del chorizo y pícalo en cubitos. Deja que se cocine en una pequeña sartén a fuego mediano hasta ser crujiente. Retira el chorizo con una espumadera y colócalo sobre un plato cubierto con papel absorbente para retirar el exceso de grasa.

Emplata la crema y esparce, como decoración, el chorizo crujiente encima.

Crema de lentejas y patatas con crujiente chorizo
Crema de lentejas y patatas con crujiente chorizo

¡Lista!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Si quieres una versión vegetariana, sustituye el chorizo por crujientes picatostes normales o aromatizados o crujientes chips de patatas desmenuzados.

Si quieres una versión aún más rica, puedes sofreír un poco de cebolla (y/o incluso ajo fresco) con una cucharadita de aceite de oliva y añadir el sofrito a la batidora.

Puedes conservar la crema (sin añadirle chorizo hasta el momento de servirla):

  • en la nevera: durante 1 día, tapada;
  • en el congelador: en un contenedor hermético hasta ⅘ de su volumen (hay que dejar un poco de espacio para que el líquido no se salga del contenedor al congelarse).

Pajaritas caseras – Pasta fresca con huevo

Presentación

¡Feliz 2021! 🎆 🎉 Las Aventureras en Cocina te desean todo lo mejor para este nuevo capítulo de 365 días.

Hay que celebrar la llegada del año nuevo con mucha alegría y, como siempre, degustando sabrosa comida.

La alegre compañía tendrás que buscarla tu, pero nosotras te proporcionamos la sabrosa receta, que podrás condimentar con tu salsa favorita: pajaritas caseras, hechas al estilo italiano con pasta fresca con huevo. 🇮🇹 🥚

Es muy divertido, satisfactorio y relajante preparar esta sencilla pasta casera (¡que además solo requiere 2 ingredientes!) y el precioso resultado hará que merezca aún más la pena. Disfruta cocinando para ti o para alguien especial con el que te apetezca empezar bien el año nuevo. 😉


Información

  • Dificultad: normal
  • Tiempo preparación: 1 h
  • Coste: bajo
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Harina de trigo: 300 g
  • Huevos: 3

Realización

Vierte la harina sobre una grande tabla de madera o sobre tu encimera: trata de crear un hueco en el centro y unas paredes de harina más altas alrededor del mismo.

En el hueco casca los huevos y bátelos ligeramente con un tenedor.

Ahora empieza a mover los dedos insertados en los huevos batidos en en círculos, ampliando el diámetro progresivamente para que la harina vaya incorporándose poco a poco y las paredes sigan evitando que los huevos se salgan.

Cuando los huevos hayan absorbido ya bastante harina, empieza a mezclar con ambas manos para tratar de que la masa absorba toda la harina y se vuelva lisa.

Crea una bolita, cúbrela con un trapo limpio o ponla en un bol con tapa/película transparente y deja que repose unos 15 minutos: esto permitirá que la masa se vuelva más lisa y elástica.

Pasado ese tiempo, divide la masa en 4 partes y empieza a laminarla utilizando tu máquina para hacer pasta fresca o un simple rodillo de cocina. En todo caso, no dejes de asegurarte que la masa/lámina esté en todo momento suficientemente enharinada por ambos lados para evitar que se pegue a la encimera o a los rodillos.

Si utilizas máquina para pasta, puede que necesites doblar la masa recién salida de la máquina sobre sí un par de veces al principio, porque la presión excesiva de los rodillos sobre una masa inicialmente muy espesa puede devolverte unas láminas irregulares y poco lisas.

Ajustando progresivamente el espacio entre los rodillos o la presión del rodillo de cocina, saca una lámina de 1-2 mm de espesor (no más). Repite este procedimiento hasta tener toda la masa laminada.

Utilizando un cortador para pizza o un cuchillo de lama lisa, divide cada lámina en largas tiras de unos 3-4 cm de largueza. Ahora puedes hacer unos cortes perpendiculares para crear unos cuadrados de masa (misma distancia de 3-4 cm) utilizando el mismo cortador para pizza o cuchillo o, alternativamente, utilizar un cortador para ravioli que te dejará unos bordes ondulados [como se puede ver en la foto de la receta].

Ahora que tienes ya todo preparado, ha llegado el momento de formar las pajaritas: utilizando las yemas del pulgar y del índice o, incluso mejor, unos palitos de madera (de los típicos que utilizas para degustar comida oriental), aprieta en el centro de los dos lados lisos del cuadrado hasta sellar la masa [mira la imagen a continuación].

Procedimiento para realizar pajaritas caseras

Sigue estos pasos hasta agotar los cuadrados y asegúrate de colocar las pajaritas preparadas sobre una tabla de madera o una superficie enharinada para evitar que se te pegue.

Una vez que todas las pajaritas hayan sido formadas, es conveniente esperar unos 20 minutos para que la masa pueda secarse un poco. Pasado ese tiempo puedes cocinarlas ya en agua salada hirviendo (removiendo frecuentemente con delicadeza), escurrirlas y servirlas con la salsa que prefieras.

Si quieres guardarlas para cocinarlas en otro momento, tendrán que secarse del todo: necesitarás algunas horas y es aconsejable que, después de una rato, les des la vuelta para lograr un secado uniforme.

Pajaritas caseras - Pasta fresca casera
Pajaritas caseras – Pasta fresca casera

¡Listas!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes conservar las pajaritas completamente secas y no cocinadas en unos contenedores herméticos:

  • en la nevera: durante 2-3 días;
  • en el congelador: durante 1 mes.

Carpaccio de champiñones con espinaca fresca y mezcla de nueces

Presentación

Esta guarnición es de los ases más eficientes y satisfactorios que puedes sacar de la manga.

El carpaccio de champiñones 🍄 con espinaca fresca 🥗 y mezcla de nueces 🥜 es eficiente porque (1) es una guarnición que puedes acompañar a la mayoría de platos de carne o que puedes incluso utilizar como entremés y porque (2) lo tendrás listo para servir en 5 minutos con el mínimo esfuerzo.

Además, es realmente satisfactorio porque es un plato muy goloso, con una acertadísima combinación de sabores potentes y de texturas complementarias, y se presenta casi como una obra de arte, para dejar a tus comensales siempre impactados con tus capacidades culinarias. 😉

En el apartado de sugerencias encontrarás un ingrediente que puede realzar aún más este plato… ¡descúbrelo y experimenta!


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 5 minutos
  • Coste: bajo
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Espinacas frescas: 300 g
  • Champiñones frescos: 250 g
  • Nueces/Cacahuetes (sin cáscara): 50 g
  • Almendras (sin cáscara): 50 g
  • Crema de vinagre balsámico: al gusto
  • Aceite de oliva virgen extra: al gusto
  • Sal: al gusto
  • Pimienta negra: al gusto

Realización

Con un cuchillo, corta la extremidad del pie de los champiñones y elimina eventuales impurezas o partes dañadas. Corta los champiñones en láminas de unos 3 mm de espesor.

Pica las nueces y las almendras.

Si las hojas de espinaca no vienen ya lavadas, lávalas y sécalas.

Empieza a emplatar: primera coloca una base de espinaca, a continuación coloca los champiñones laminados y por último la mezcla de nueces y almendras picadas. Sazona con sal, pimienta recién molida y aliña con crema de vinagre balsámico y aceite de oliva virgen extra.

Sirve inmediatamente.

Carpaccio de champiñones con espinaca fresca y nueces

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Si te gusta el queso, no puedes perderte esta guarnición con unas láminas de Parmigiano Reggiano, Pecorino u otro queso curado con personalidad: utiliza tu cortador para queso y añade una cantidad generosa antes de aliñar el plato.

Bollos polacos rellenos de semillas de amapola (Drożdżówki z makiem)

Presentación

Los polacos saben hacer dulces maravillas con la levadura de panadería y estos bollos son una de las pruebas que más te encantará “cotejar” para comprobar este hecho. 🇵🇱 😜

Las Drożdżówki z makiem son unos bollos mono-porción de masa brioche con un exclusivo relleno de semillas de amapola, uno de los ingredientes más refinados y costosos de la repostería polaca. El aroma de las semillas es inconfundible y queda realzado por un toque almendrado y cítrico: una mezcla perfecta para estrenar en estas fiestas.

Este goloso y saludable postre, gracias al reducido nivel de azúcares, (que puedes preparar sin lactosa) se presenta además de una forma muy cautivadora: una espiral muy peculiar que aprenderás a dominar gracias a las detalladas instrucciones y a las imágenes que te guiarán en todo momento, para que puedas lucir tu talento al ofrecer cada bollo. 😉


Información

  • Dificultad: mediana
  • Tiempo preparación: 2h 30min
  • Coste: mediano
  • Dosis: para 16 bollos rellenos (11 cm de diámetro cada uno)

Ingredientes

PARA LA MASA:

  • Harina de fuerza: 400 g (sustituible en todo/en parte por harina de todo uso)
  • Huevos: 3 medianos
  • Mantequilla o margarina: 90 g
  • Leche de vaca o vegetal: 110 g
  • Azúcar: 100-140 g (dependiendo de lo dulce que te guste)
  • Levadura fresca/congelada: 15 g (sustituible por levadura seca en las proporciones indicadas por su fabricante)
  • Sal: 1 pizca
  • Aroma: 2 ml (sabor vainilla, ron, mantequilla, nata)

PARA EL RELLENO:

  • Semillas de amapola: 150 g (ya molidas o enteras)
  • Huevo: 1 mediano
  • Almidón de maíz/Maizena: 1 cucharada
  • Leche de vaca o vegetal: 4 cucharadas (solo si utilizas semillas molidas)
  • Miel: 1 cucharada y 1 cucharadita
  • Aroma: 1 ml (sabor almendra)
  • Ralladura de la cáscara de 1 limón

PARA EL BARNIZ:

  • Huevo: 1 mediano
  • Leche de vaca o vegetal: 3 cucharadas

Realización

Empieza preparando la masa.

Calienta la leche para que esté tibia y disuelve en ella la levadura troceada.

En un bol grande, vierte la harina, el azúcar, la sal, la mantequilla, la leche con la levadura disuelta, el aroma y casca los huevos. Mezcla todo con tu robot de cocina o manualmente hasta lograr una masa lisa (que es naturalmente pegajosa) y, a partir de ese momento, sigue amasando durante unos 5 minutos para conferir elasticidad a la misma.

Cubre con un trapo limpio o película transparente y deja que repose 1 hora en un lugar caliente.

Mientras tanto, prepara el relleno.

  • Si utilizas semillas de amapola ya molidas (opción más rápida):
    Vierte las semillas en un bol, añade 1 cucharada de miel, la ralladura de limón, el aroma, la leche, mezcla y aparta hasta que falten unos 5 minutos para que la masa esté lista.
  • Si utilizas semillas de amapola enteras:
    Pon las semillas a remojo en agua (o leche, si lo prefieres) en una olla y mezcla bien. Elimina las eventuales impurezas que floten en la superficie y pon a hervir a fuego mediano durante 20 min, removiendo de vez en cuando. Pasado ese tiempo, escurre las semillas utilizando un colador de malla fina. Vierte las mismas en tu batidora y deja que se molan durante unos 5 minutos o, alternativamente, pásalas 3 veces por una malla fina de tu picadora de carne. Entonces vuelve a poner las semillas en el bol y añade una cucharada de miel, la ralladura de limón, el aroma, mezcla y aparta hasta que falten unos 5 minutos para que la masa esté lista.

Cuando falte poco para que la masa esté lista, divide la yema de las claras y pon cada una en un bol distinto. Bate las claras a punto de nieve con tu batidor de varillas manual o eléctrico (están en su punto cuando te salen unas cimas al mezclar y deberías poder dar la vuelta al bol sin que las claras se caigan ). Añade una cucharadita de miel a las claras y bátelas hasta lograr un compuesto claro y aireado.

Vierte las yemas en el bol con las semillas de amapola y mezcla bien. Finalmente, añade también las claras y mezcla delicadamente para repartir uniformemente. Aparta el relleno.

Cubre dos bandejas para horno con papel para horno y vuelve a coger la masa.

Vierte la masa sobre la encimera bien enharinada, esparce abundante harina por encima de la masa también y amasa para lograr una bola uniforme. Divide en 8 porciones iguales. Coge una porción y cubre las otras con un trapo limpio.

Vuelve a enharinar bien la encimera, coloca la masa encima y esparce harina sobre ésta última. Con un rodillo de cocina, extiende la masa hasta lograr aproximadamente un cuadrado (de unos 22 cm de lado) de unos 4 mm de espesor. Divide el cuadrado en dos rectángulos iguales cortando por la mitad con un cuchillo (de lama lisa) o un cortador para pizza.

Aparta uno de esos rectángulos (asegurándote que debajo la encimera sigue enharinada) y coloca, con la ayuda de una cucharadita, una raya de relleno de amapola a lo largo de uno de los lados más largos del rectángulo, dejando unos 5-8 mm de borde despejado (tanto abajo como lateralmente). Para orientarte mejor fíjate en la imagen que hay a continuación.

Procedimiento para los bollos polacos rellenos de semillas de amapola

Utilizando un cuchillo o el cortador para pizza realiza unos cortes paralelos entre sí que empiezan desde la mitad de la masa (y a no menos de unos 2-3 cm desde el relleno) y que confieren a la masa el aspecto de un peine. La distancia entre un corte y el otro no tiene que ser perfectamente igual, pero trata de dejarla en 1-1,5 cm [fase 1 de la imagen].

A continuación coge el borde inferior de la masa, dóblalo con cuidado sobre el relleno y séllalo tanto por arriba como por los lados para que las semillas no se salgan [fase 2 de la imagen].

Ahora enrolla el relleno sellado sobre la masa, deslizando con ambas manos hacia arriba hasta llegar a sobreponer el rollo sobre el borde del peine. Entonces empieza a enrollar la serpiente de masa en espiral, asegurándote de poner la parte en la que sobresale el borde de la capa inferior en el interior de la espiral [fase 3 de la imagen].

Termina de enrollar en espiral toda la serpiente de masa y cógela con delicadez para colocarla sobre la bandeja para horno: al hacerlo, coloca el extremo final del rollo que sobresale al exterior y colócalo debajo de la espiral, para que te quede un bollo redondo en la cocción [foto del resultado a continuación].

Bollo polaco con semillas de amapola sin barniz

Repite los últimos pasos con el otro rectángulo para sacar otro bollo y, después, haz lo mismo con otra porción de masa. No te olvides: cada porción de masa te da para 2 bollos (pues sacas 2 rectángulos de cada cuadrado de masa), por lo que acabarás teniendo 16 bollos rellenos. 😉

Al colocar los bollos en la bandeja bastante espacio entre uno y el siguiente (no menos de 6 cm) porque van a crecer fuera y dentro del horno y no queremos que se peguen.

Al finalizar, notarás que los primeros bollos han tenido la ocasión de leudar más y aumentar su volumen. Puedes dejar que los bollos reposen unos 15 minutos más o encender ya el horno llegue a 180ºC (con modalidad ventilada si la tienes).

En un bol pequeño bate un huevo con un tenedor, añade 3 cucharadas de leche y mezcla. Esparce esta mezcla sobre la superficie de los bollos utilizando un pincel de silicona u otro apto para cocina: este paso aportará un barnizado lúcido y apetecible a tus bollos, pero que no hará que la superficie se queme antes de que el postre esté cocido. 😉

Si quieres que la segunda bandeja tenga el mismo tiempo para leudar que la primera, hornea la primera bandeja sola y después la otra, aunque puedes hornear ambas a la vez sin problemas.

Hornea hasta que la superficie de los bollos quede bien dorada o ligeramente marrón.
[Truco: Cambia la posición de las bandejas o gira/cambia la posición de los bollos con una paleta de cocina si notas que la cocción no es uniforme.]

Deja que se enfríen un poco antes de servir.

Bollos polacos rellenos de semillas de amapola (Drożdżówki z makiem)
Bollos polacos rellenos de semillas de amapola (Drożdżówki z makiem)

¡Listos!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes enriquecer el relleno con fruta seca picada muy finamente: almendras, nueces, albaricoques, higos, uvas pasas. Si decides hacerlo, reduce la cantidad de amapola para compensar el volumen de la fruta seca.

Puedes añadir un zig zag de glaseado real (= azúcar glas mezclado con suficientes gotas de limón para lograr una consistencia líquida) o esparcirlo directamente con un pincel de cocina sobre la superficie del bollo enfriado. Si quieres decorarlo aún más, esparce unas semillas de amapola encima cuando el glaseado esté aún húmedo.

Conserva durante 3 días bajo una campana de vidrio o en una bolsita de plástico (o alternativa biodegradable). Guarda en la nevera si hace calor.

Puedes calentar 1 bollo en el microondas durante unos 10-15 segundos a máxima potencia (800 W) si quieres que la masa vuelva a ser súper suave y como recién horneada.

Atún marinado en salsa de miel, soja, guindilla y almendras

Presentación

La Navidad y Año Nuevo se acercan y con ellas las ganas de buscar un segundo plato de pescado que pueda satisfacer nuestros paladares y asombrar nuestros familiares en estos días de fiesta. Esta receta cumple indudablemente con ambos requisitos: el atún marinado en salsa de miel, soja, guindilla y almendras es una verdadera exquisitez que merece un sitio especial en tu mesa. 🐟

Los frescos filetes de atún absorben los distintos y complementares aromas de su marinado: la dulce y viscosa miel 🍯, la sabrosa salsa de soja que aporta el toque umami y la salinidad a nuestro pescado, el refrescante aroma de limón 🍋 y el atrevido (pero delicado) matiz picante de la guindilla 🌶️.

Estos sabores, atrapados en el pescado, se mantienen en su tierno interior mientras el rápido salteado sella el exterior creando una capa crujiente rematada por la textura y el aroma de la almendra picada.

¡No dudes más: esta gustosa receta se prepara de forma sencilla y muy rápida y puedes aprovechar el tiempo de marinado para preparar otro plato! 😉


Información

  • Dificultad: normal
  • Tiempo preparación: 30 min
  • Coste: mediano
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Filetes de atún: 4 porciones individuales
  • Salsa de soja: 4 cucharadas
  • Salsa Louisiana/Tabasco*: 1-2 cucharadas
  • Zumo de limón o lima: 4 cucharadas
  • Miel: 3 cucharadas
  • Almidón de maíz (Maizena): 1 cucharadita
  • Aceite de oliva virgen: 2 cucharadas
  • Almendras: 10 (sin cáscara)

*Sustituible por unas rodajas de guindilla fresca machacadas en un mortero.


Realización

Empieza preparando la salsa en la que marinaremos el atún. En un bol grande vierte la miel, el zumo de limón o lima, la salsa de soja y la salsa picante (Lousiana o Tabasco) y las almendras finamente picadas. Mezcla bien para emulsionar la salsa.

Tras haber secado los filetes de atún con una hoja de papel absorbente, colócalos en el bol. Mueve los filetes para asegurarte que se hayan bañado todos en la salsa y a lo largo de toda la superficie. Tapa con un plato y deja que el pescado se marine durante unos 20 minutos, removiendo los filetes al menos un par de veces para asegurarte que la salsa penetre de forma uniforme.

Pasado ese tiempo, pon una sartén a calentar (fuego mediano-alto). Cuando haya llegado a temperatura, saca un filete del bol y colócalo en la sartén. El tiempo de cocción depende del grosor de tu filete: buscamos sellarlo por fuera, dejando una capa crujiente, pero queremos dejarlo rosa y suave por dentro. No lo cocines mucho y asegúrate frecuentemente que la textura siggue suave apretando en el centro con un tenedor.

La salsa que ha quedado en el bol la vamos a aprovechar: añade la maizena y mezcla bien. Sobre la sartén que hayas utilizado para los filetes, vierte la mezcla y deja que se espese a fuego mediano. Vierte esa salsa sobre tu filetes o en cuenco que sirvas a parte.

Sirve inmediatamente.

Atún marinado en salsa de miel, soja, guindilla y almendras
Atún marinado en salsa de miel, soja, guindilla y almendras

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes sustituir las almendras picadas por sésamo blanco o negro.

Si quieres un toque más oriental, sustituye el aceite de oliva por aceite de sésamo.

Para un aroma cítrico más potente, ralla un poco de la cáscara del limón o lima en tu salsa. 😉

Trenza de hojaldre rellena de manzanas y melocotones

Presentación

La trenza de hojaldre es un postre de innegable impacto visual que os dejará anhelando comer un trocito… o, más probablemente, la totalidad de esta delicia.

El crujiente envoltorio trenzado del hojaldre puede encerrar un infinidad de rellenos (y en el apartado de sugerencias os dejamos varias combinaciones extra que os harán la boca agua 🤤), pero esta vez apostamos por una explosión de fruta. Degusta este saludable postre relleno de sabrosas manzanas y dulces melocotones, enriquecidos con un poquito de tu confitura casera o de tu mermelada favorita. 🍏🍑

¡No dudes en ponerte ya el delantal! Esta receta viene explicada hasta el más mínimo detalle y con imágenes que aclaran todo el procedimiento: todo cocinilla podrá lucir orgulloso su trenza de hojaldre rellena. 😉


Información

  • Dificultad: mediana
  • Tiempo preparación: 1 h
  • Coste: bajo
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Masa de hojaldre: 1 rectangular (≃ 230 g)
  • Melocotón fresco o de almíbar: 1
  • Manzanas: 2
  • Confitura/mermelada de fruta: 1 cucharada (opcional)
  • Limón: 1
  • Huevo: 1

Realización

Empieza preparando el relleno.

Ralla la cáscara del limón utilizando la malla fina de tu rallador.

Quita la piel de las manzanas, córtalas en 4 trozos y elimina la parte central con las semillas. Ralla las manzanas sobre tu sartén utilizando la malla gruesa de tu rallador. Rocía las manzanas ralladas con un poco de zumo de limón, añade la ralladura de limón y enciende el fogón a temperatura mediano-alta. Remueve frecuentemente desde el principio para evitar que las manzanas se oxiden (esto pasa cuando aún no se han cocinado).

Lava el melocotón, si es fresco, y córtalo en trocitos. Cuando la manzana se haya cocinado durante unos 2 minutos, añade el melocotón y, si vas a utilizarla, una cucharada de confitura o mermelada del tipo de fruta que prefieras. Mezcla bien para repartir todos los ingredientes. Deja que se cocine un par de minutos más y apaga.

El relleno debe enfriarse: verterlo sobre un plato frío tiende a acortar los tiempos. Cuando el relleno se haya enfriado, enciende el horno a 205ºC (modalidad ventilada encendida, si la tienes) para que se vaya calentando.

Saca la masa de hojaldre de la nevera y extiéndela sobre la encimera ligeramente enharinada o directamente sobre el papel para horno.

Conservando la largueza del lado más largo de la masa, divide visualmente el rectángulo en tres partes. En la parte central reparte uniformemente el relleno, dejando 1,5 cm de borde libre en la parte superior o inferior.

En los lados empieza a realizar cortes oblicuos con un cuchillo dejando unos 5 mm desde el relleno. Estos cortes nos proporcionan las tiras que trenzaremos: por ello, intenta sacar el mismo número de tiras. Para orientarte en el procedimiento utiliza la imagen que hay a continuación.

Como hacer trenza de hojaldre - puff pastry braid
Cortes y procedimiento de trenzado

Retira los dos “triángulos” de masa que sobran tanto arriba como abajo por ambos lados y guárdalos para después [fase 1 de la imagen]. Ahora tenemos que doblar las parte de masa, que hemos dejado arriba y abajo, sobre el relleno, cubriendo este último [fase 2 de la imagen].

A partir de aquí, vamos a doblar las tiras laterales sobre el relleno empezando desde arriba y alternando siempre una de la izquierda con otra de la derecha, de tal forma que la tira siguiente cubra siempre la anterior [fases 3 y 4 de la imagen]. Sigue este procedimiento hasta agotar las tiras. Sella las últimas dos tiras inferiores sobre el rectángulo/borde inferior que doblamos sobre el relleno al principio: esto evitará que las últimas tiras se despeguen al hornearse.

[Truco y Paso opcional: Si bien la trenza ya estaría lista, para evitar el “vacío de tiras” que hay normalmente en la parte superior vamos a aprovechar la masa que ha sobrado: recorta dos tiras de dimensiones similares a las que habías obtenido a los lados y pégalas en la parte superior, cruzándolas. 😉 ]

Coloca la trenza sobre una bandeja para horno, previamente cubierta con papel para horno (este paso es necesario si no habías estado trabajando sobre papel para horno).

Ahora bate un huevo y, utilizando un pincel de silicona u otro apto para la cocina, esparce el huevo sobre tu trenza: este paso conferirá un bonito color al hojaldre durante la cocción.

Hornea la trenza hasta que esté bien dorada (aprox. unos 15 minutos, si bien el tiempo exacto varía dependiendo del horno).

Cuando esté lista, retira del horno y deja enfriar un poco antes de servir.

Trenza de hojaldre rellena de manzanas y melocotones
Trenza de hojaldre rellena de manzanas y melocotones

¡Lista!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Si quieres, puedes esparcir azúcar sobre la trenza tras haberla cubierta con huevo. Alternativamente, después de sacarla del horno y de que se haya enfriado, puedes esparcir sobre la superficie azúcar glas o un poco de glaseado real (mezcla azúcar glas con unas gotas de limón, hasta lograr una textura lisa y líquida).

Puedes variar el relleno de la forma que más prefieras: deja volar tu fantasía, aprovecha la fruta madura o enlatada que tengas y otros ingredientes. Aquí tienes algunas ideas para inspirarte:

  • frambuesas o arándanos frescos sobre requesón;
  • confitura de melocotones, higos o frutos rojos sobre queso quark a la vainilla;
  • manzanas salteadas con canela, uvas pasas hidratadas en ron y piñones;
  • peras y nueces picadas sobre Nutella/Nocilla;
  • tableta de chocolate sobre requesón;
  • semillas de amapola y frutos secos (en esta receta sacarás las instrucciones para realizar el relleno).

Sgabei – masa frita italiana

Presentación

Los sgabei son un entremés italiano, 🇮🇹 típico de la ciudad de La Spezia, que se originó en la Lunigiana (una zona de confín entre Liguria y Toscana). Con esta receta, explicada en detalle, prepararás estas deliciosas tiras de masa de pan fritas que, según relata la historia, las mujeres locales inventaron al tratar de aprovechar la masa para pan que les sobraba al final del día.

Los sgabei se utilizan hoy como una alternativa mucho más golosa al pan y se pueden comer solos o acompañados de un surtido de quesos (blandos, tiernos o curados) y diversos embutidos.

Su textura, ligeramente crujiente y gomosa en el exterior y suave y aireada en el interior, te va a encantar y convertirá este plato en tu entremés más solicitado. 😉


Información

  • Dificultad: normal
  • Tiempo preparación: 2h
  • Coste: bajo
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Harina de trigo: 300 g*
  • Harina de fuerza: 200 g*
  • Agua: 350 ml
  • Levadura fresca en cubito: ½ cubito = 12 g** (tipo: Saccaromices Cerevisiae)
  • Sal: 1 cucharadita
  • Aceite de oliva/de girasol: 1 cucharada + para freír

*Al utilizar levadura de panadería, los mejores resultados se obtienen empleando exclusiva o al menos parcialmente harina de fuerza: por ello puedes utilizar incluso 500 g de fuerza y prescindir de la harina normal. Sin embargo, la receta sale muy bien incluso si utilizas solo harina de trigo de todo uso (por si no tienes la otra en casa 😉 ).

**Puedes sustituir la levadura fresca en cubito por levadura de panadería seca, en las cantidades indicadas por su fabricante en la confección.


Realización

Calienta el agua hasta que esté tibia.
[Ojo: no tiene que quemarte la piel: si tuviera esa temperatura demasiado elevada impediría la acción de la levadura].

En una pequeña parte de agua disuelve la levadura troceada (que puedes utilizar seca, fresca o directamente sacada del congelador).

En un bol vierte las harinas, la sal, la cucharada de aceite, el agua tibia que te ha quedado y el líquido con la levadura disuelta. Amasa manualmente o con tu robot de cocina durante al menos 5 minutos, para lograr una masa lisa y elástica.

Coloca la masa en un bol y cubre con un trapo limpio o película transparente y deja reposar durante 1h – 1,5h en un lugar caliente.

Pasado ese tiempo, amasa nuevamente sobre tu encimera para lograr una masa lisa y luego divídela en unas 6 partes. Coge una y cubre las demás.

Esparce harina sobre la encimera y sobre la superficie de la masa. Aplasta esta última con tus dedos para dar forma de rectángulo a tu masa. Utilizando una máquina para hacer pasta fresca (de las que convierten progresivamente la masa en una lámina fina) o un rodillo, saca unas láminas de masa de unos 3 mm de espesor. Esparce varias veces la harina sobre los dos lados de la masa para evitar que se pegue, especialmente cada vez que reduzcas el espesor de laminación.
[Ojo: si utilizas la máquina, empieza por el espesor más grande que se pueda programar entre los rodillos. Pasa la masa una primera vez, dobla la masa aplastada que sale de las primeras laminaciones sobre sí misma – acortando así su largueza de la mitad o de dos tercios – (este paso sirve porque la superficie suele salir irregular por la presión inicialmente ejercida), esparce con harina y vuelve a pasar por la máquina. Cuando notes que sale una lámina lisa, entonces esparce otra vez con harina y reduce el espacio entre los rodillos: pasa la masa por la máquina al menos dos veces, hasta sacar una lámina lisa, antes de reducir nuevamente el espacio. Sigue estos pasos hasta conseguir el espesor deseado.]

Ahora que tienes una lámina, utiliza un cortador para pizza o un cuchillo para sacar unas tiras de masa: puedes hacer cuadrados, rectángulos o rombos. Coloca cada pieza cobre una bandeja de madera bien enharinada para prevenir que la masa se pegue. Cubre las bandejas preparadas con un trapo limpio para que no se sequen.

Repite el proceso hasta agotar los trozos de masa (no olvides que puedes utilizar las sobras de los cortes de la porción anterior en la siguiente, juntándolas a la masa y amasando un poco antes de laminar).

Los primeros sgabei que hayas preparado habrán crecido un poco: puedes empezar a freírlos respetando el orden de preparación o dejar que leuden unos 10 minutos más antes de hacerlo: cuanto más crezcan, más aireados y suaves estarán.

Fríe los sgabei (siempre respetando el orden de preparación, para que todos puedan crecer un poco) en una sartén con abundante aceite caliente hasta que estén bien dorados por las dos partes. Cuando estén listos, colócalos sobre papel absorbente para retirar el exceso de aceite.

Sirve calientes.

Sgabei - masa frita italiana
Sgabei – masa frita italiana

¡Listos!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Existe una variación que prevé sustituir ¼ parte de la harina total de la receta por harina fina de maíz (ojo: no es maizena/almidón de maíz): la textura cambia y el resultado es también muy interesante 😉

Acompaña los sgabei con un surtido de verduras cortadas en palillos que puedas mojar en vinagreta: es una guarnición, bastante frecuente en Italia para este tipo de platos, que se llama pinzimonio.

Torta cremosa de manzanas – sin lactosa

Presentación

Si no hubieras leído el nombre de la receta, habrías pensado que estás mirando una apetecible foto de una tarta de queso, ¿a qué sí? 🍰

Pues esta receta tiene la misma textura aterciopelada de una buena tarta de queso, pero no contiene ni un gramo de queso en ella: de hecho, esta delicia puede hacerse no solo sin queso sino que, incluso, completamente sin lactosa. 😏

¿Qué es entonces? Es una tarta con la consistencia de un firme budín de leche, lograda gracias a tres manzanas trituradas que, además, aportan un delicado y agradable sabor a este postre. 🍏 (En todo caso, deberías retar a tus amigos a decirte qué están degustando y verías que, incluso tras probarla, se llevan una sorpresa jeje)

Tienes que preparar esta exquisita tarta cremosa de manzana porque es muy asequible, tiene una pinta preciosa que puedes incluso adornar más (algunas ideas en el apartado de sugerencias) y puedes prepararla en 5 minutos, utilizando tan solo la batidora, y con ingredientes que siempre tienes en tu casa 😉


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 40 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Manzanas: 3
  • Harina de trigo: 1 vaso
  • Leche de vaca/vegetal: 1 vaso
  • Aceite de girasol: 1 vaso (puedes reducir a ¾ de vaso, si quieres una versión más ligera)
  • Huevos: 2 medianos
  • Azúcar: 2 cucharadas
  • Extracto/aroma de vainilla: unas gotas (= 1 ml)

Realización

Enciende ya el horno a 180ºC con función ventilada: tendrás la tarta lista para hornear en un momento.

Pela las manzanas y córtalas en 4 partes para poder eliminar la parte interior con las semillas. Vierte las manzanas en tu batidora. Añade los huevos, el azúcar, el aroma de vainilla y bate hasta lograr un compuesto claro y espumoso (al menos 1 minuto).

Vierte el vaso de leche y el vaso de aceite y bate otra vez para emulsionar bien los ingredientes.

Por último, añade la harina tamizándola y bate por última vez.

Vierte la masa en tu molde para bizcochos (yo utilicé uno redondo de 24 cm de diámetro) previamente recubierto con papel para horno o con mantequilla/margarina/aceite y harina de trigo.

Hornea unos 35 minutos aproximadamente. Los tiempos de horneado varían dependiendo de cada horno y de las dimensiones del molde, así que cuando falten unos 10 minutos empieza a vigilar más y apaga el horno cuando notes que la tarta está bien dorada. Puedes dejarlo en el horno unos 5 minutos más dejando la puerta del horno abierta.
[Ojo: la prueba del palillo de madera puedes hacerla para esta receta también (consiste en clavar un palillo en el centro de una tarta/bizcocho y, si sale limpio, indica que ya se puede retirar del horno), pero al tener una consistencia de budín/natilla firme, el palillo podría salir un poco manchado pese a que el postre esté ya listo.]

Tarta cremosa de manzana – sin lactosa

¡Lista!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes servir la tarta con una bolita de helado de vainilla o un poco de nata batida encima.

Si quieres una presentación impactante, rellena la superficie ligeramente cóncava de la tarta con coulis de frutos rojos: simplemente cocina en tu sartén unos frutos rojos con un poco de azúcar, zumo y ralladura de limón hasta que notes que se están deshaciendo y que te ha quedado una salsa espesa 😉

Pain d’épices moelleux – Pan de especias francés muy húmedo

Presentación

Las recetas dulces en las que las especias nórdicas (que te enseñamos a preparar aquí) son las protagonistas son muchísimas, desde galletas hasta bizcochos. Esta mezcla de canela, cardamomo, pimienta, clavo y otras especias ha conquistado muchos países del norte de Europa y más allá.

Después del Piernik, el bizcocho especiado polaco, hoy vamos a tentaros con la versión francesa de este bizcocho, el Pain d’épices, que ha traspasado las fronteras nacionales llegando a convertirse en algo típico incluso en Bélgica y, sin duda alguna, ahora acabará en vuestras mesas. 🇫🇷 🇧🇪

Este bizcocho, que puedes preparar sin un gramo de lactosa, es extremadamente húmedo. Cada mordisco encierra de forma delicada todo el aroma de estas características especias y el fuerte toque de la miel, despertando en tu paladar sensaciones únicas y muy otoñales. 🍯

Pónte el delantal y empieza a sacar los ingredientes: tendrás esta sencilla receta lista en un abrir y cerrar de… ¡horno! 😉


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 1 h
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Harina de trigo: 310 g
  • Azúcar: 60 g
  • Huevo: 1 grande
  • Leche de vaca/vegetal: 125 ml
  • Aceite de girasol: 125 ml
  • Miel: 125 ml
  • Levadura química: 1 sobre (=16 g)
  • Ralladura de la cáscara de ½ limón
  • Especias nórdicas: 3 cucharaditas abundantes
  • Aroma: 2 ml (almendra, ron o vainilla – opcional)

Realización

Precalienta el horno a 160ºC.

En un bol grande, bate el huevo con el azúcar utilizando un batidor de varillas hasta lograr un compuesto espumoso. Añade todos los demás ingredientes menos la harina y la levadura (es decir: el aceite, la leche, la miel, el aroma, las especias y la ralladura de limón) y mezcla. Agrega la harina y la levadura tamizándolas, para incorporar aire al bizcocho, y mezcla hasta lograr una masa homogénea con una consistencia espesa, pero aun así ligeramente líquida.

Cubre tu molde rectangular grande (yo utilicé uno de 30×11 cm) con papel para horno o úntalo con aceite/margarina/mantequilla y espolvoréalo con harina (retirando el exceso de harina poniendo el molde boca abajo y batiéndolo):cualquiera de estos dos pasos hará más fácil sacar el bizcocho del molde después de la cocción.
[Ojo: no elijas un molde en el que la masa vertida tenga una altura excesiva: es mejor apostar por un bizcocho más bajito porque, al tener una consistencia húmeda, así te aseguras que la cocción sea uniforme. 😉 ]

Pon el bizcocho en el horno ya caliente. El tiempo de cocción varía dependiendo de cada horno y de las dimensiones del molde: debería tardar mínimo de 40 minutos y, desde ese momento, empieza a vigilar realizando la prueba del palillo (clava un palillo largo de madera en el centro del bizcocho: si sale limpio, el bizcocho está listo. 😉 ).

Saca del horno y deja enfriar antes de desmoldar.

Pain d'épices moelleux - Pan de especias francés muy húmedo
Pain d’épices moelleux – Pan de especias francés muy húmedo

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

El bizcocho es aún mejor al día siguiente, cuando todos los aromas impregnan el bizcocho y la humedad se reparte uniformemente.

Si quieres una experiencia 100% francesa, esparce sobre la superficie del bizcocho confitura de albaricoque: esto aportará brillo al pain d’épices.

Conserva el bizcocho en una bolsita de plástico (o alternativa biodegradable) o bajo una campana de vidrio durante 3 días. Puede congelarse.