Croquetas a la italiana (Crocchette) – con patatas y panceta salada – sin lactosa

Presentación

Un italiano que, en España, pide por primera vez una ración de “croquetas” se lleva una gran sorpresa, porque estas delicias españolas no son el equivalente de las casi homónimas crocchette italianas 🇮🇹. Hoy queremos hacer el experimento inverso: dejar que los hispanohablantes degusten las crocchette de Italia, que están hechas de patatas hervidas y machacadas, rebozadas y fritas. 🥔

Para añadir un toque muy goloso, que admitimos ser de inspiración española (¡pues hay que fusionar lo mejorcito de las diferentes gastronomías!), añadiremos al relleno unos crujientes cubitos de panceta salada 🥓.

Esta receta, que es sin lactosa y puede utilizarse como guarnición y como entremés, también puedes prepararla de forma vegetariana: en el apartado de sugerencias encuentras unas ideas para el relleno y también para eventuales salsas con las que acompañar las croquetas a la italiana.


Información

  • Dificultad: normal
  • Tiempo preparación: 45 min
  • Coste: bajo
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Patatas: 6-7 grandes
  • Panceta salada/Chorizo/Jamón ibérico: 80 g (opcional)
  • Pan rallado: para rebozar
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto
  • Aceite de oliva/girasol: para freír

Realización

Pela las patatas, lávalas y trocéalas. Pon a hervir los trozos de patata en agua salada hasta que estén blandos. Escurre las patatas y deja que se enfríen durante unos minutos.

Mientras tanto, corta la panceta salada (sustituible por panceta ahumada, jamón ibérico o chorizo dulce o picante) en cubitos pequeños. Deja que la panceta se cocine en una sartén a fuego mediano-alto hasta que esté crujiente (y empiece a dorarse muy ligeramente).
[Nota: si utilizas jamón ibérico salta este paso 😉 ]
Retira los cubitos de panceta da sartén, tratando de dejar la grasa ahí.

Con una prensa para patatas o con un machacador de patatas, convierte los trozos de patata en un puré liso. Sazona con pimienta y añade los cubitos de panceta salada. Mezcla bien para repartir homogéneamente.

Moja las palmas de tus manos y coloca encima dos cucharadas de puré. Intenta crear un disco y deposítalo sobre un plato lleno de pan rallado. Tras haberlo rebozado completamente por ambos lados y por los bordes, coloca la croqueta sobre tu encimera o sobre una tabla de cortar y, si es necesario, aprovecha la base llana para nivelar la superficie del disco o conseguir que tenga una forma más redonda.
[Nota: si quieres servir las crocchette en su forma más auténtica, entonces confiere a la masa una forma de cilindro largo unos 3 cm. En esta versión con espinaca puedes ver cómo deberían quedar 😉 ]

Croquetas a la italiana rebozadas

Repite el procedimiento hasta agotar las patatas.

Vierte suficiente aceite en una sartén como para que toda la superficie plana esté bien cubierta y deja calentar a fuego mediano-alto. Cuando esté caliente, coloca algunas croquetas (deberías poder oír cómo el rebozado reacciona burbujeando con el aceite) y deja que se doren antes de darles la vuelta. Cuando estén doradas por ambas partes, retíralas y colócalas sobre un plato cubierto con papel absorbente para retirar el exceso de aceite.

Emplata y sirve solas o con salsas (algunas ideas más abajo 😉 ).

Croquetas a la italiana - con patatas y panceta salada - sin lactosa
Croquetas a la italiana (Crocchette) – con patatas y panceta salada – sin lactosa
Croquetas a la italiana - con patatas y panceta salada - sin lactosa
Croquetas a la italiana (Crocchette) – con patatas y panceta salada – sin lactosa

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Para un toque extra, puedes utilizar un pan rallado comprado o casero que esté aromatizado con ajo u otras verduras deshidratadas (como trocitos de tomate deshidratado) o con hierbas aromáticas (perejil, romero, etc).

Si quieres realizar una versión vegetariana de las croquetas italianas, prescinde de la panceta salada o sustitúyela por setas salteadas y picadas finamente o, alternativamente, por trocitos de tomates secos escurridos. Mira también esta receta de croquetas de patatas con espinacas: puede que sea justo lo que buscas 😉

Si bien habitualmente las crocchette se coman solas o como guarnición para un plato de carne, si decides servirlas como entremés con alguna salsa (tanto si las haces de solas patatas, como si añades panceta salada u otro ingrediente en el relleno), alguna de las siguientes propuestas combinará increíblemente:

  • una voluptuosa fondue de quesos,
  • una salsa espesa de nata y queso azúl,
  • una salsa casera de tomate,
  • salsa de setas, nata y, eventualmente, puerro,
  • salsa boloñesa.

Bollos polacos rellenos de semillas de amapola (Drożdżówki z makiem)

Presentación

Los polacos saben hacer dulces maravillas con la levadura de panadería y estos bollos son una de las pruebas que más te encantará “cotejar” para comprobar este hecho. 🇵🇱 😜

Las Drożdżówki z makiem son unos bollos mono-porción de masa brioche con un exclusivo relleno de semillas de amapola, uno de los ingredientes más refinados y costosos de la repostería polaca. El aroma de las semillas es inconfundible y queda realzado por un toque almendrado y cítrico: una mezcla perfecta para estrenar en estas fiestas.

Este goloso y saludable postre, gracias al reducido nivel de azúcares, (que puedes preparar sin lactosa) se presenta además de una forma muy cautivadora: una espiral muy peculiar que aprenderás a dominar gracias a las detalladas instrucciones y a las imágenes que te guiarán en todo momento, para que puedas lucir tu talento al ofrecer cada bollo. 😉


Información

  • Dificultad: mediana
  • Tiempo preparación: 2h 30min
  • Coste: mediano
  • Dosis: para 16 bollos rellenos (11 cm de diámetro cada uno)

Ingredientes

PARA LA MASA:

  • Harina de fuerza: 400 g (sustituible en todo/en parte por harina de todo uso)
  • Huevos: 3 medianos
  • Mantequilla o margarina: 90 g
  • Leche de vaca o vegetal: 110 g
  • Azúcar: 100-140 g (dependiendo de lo dulce que te guste)
  • Levadura fresca/congelada: 15 g (sustituible por levadura seca en las proporciones indicadas por su fabricante)
  • Sal: 1 pizca
  • Aroma: 2 ml (sabor vainilla, ron, mantequilla, nata)

PARA EL RELLENO:

  • Semillas de amapola: 150 g (ya molidas o enteras)
  • Huevo: 1 mediano
  • Almidón de maíz/Maizena: 1 cucharada
  • Leche de vaca o vegetal: 4 cucharadas (solo si utilizas semillas molidas)
  • Miel: 1 cucharada y 1 cucharadita
  • Aroma: 1 ml (sabor almendra)
  • Ralladura de la cáscara de 1 limón

PARA EL BARNIZ:

  • Huevo: 1 mediano
  • Leche de vaca o vegetal: 3 cucharadas

Realización

Empieza preparando la masa.

Calienta la leche para que esté tibia y disuelve en ella la levadura troceada.

En un bol grande, vierte la harina, el azúcar, la sal, la mantequilla, la leche con la levadura disuelta, el aroma y casca los huevos. Mezcla todo con tu robot de cocina o manualmente hasta lograr una masa lisa (que es naturalmente pegajosa) y, a partir de ese momento, sigue amasando durante unos 5 minutos para conferir elasticidad a la misma.

Cubre con un trapo limpio o película transparente y deja que repose 1 hora en un lugar caliente.

Mientras tanto, prepara el relleno.

  • Si utilizas semillas de amapola ya molidas (opción más rápida):
    Vierte las semillas en un bol, añade 1 cucharada de miel, la ralladura de limón, el aroma, la leche, mezcla y aparta hasta que falten unos 5 minutos para que la masa esté lista.
  • Si utilizas semillas de amapola enteras:
    Pon las semillas a remojo en agua (o leche, si lo prefieres) en una olla y mezcla bien. Elimina las eventuales impurezas que floten en la superficie y pon a hervir a fuego mediano durante 20 min, removiendo de vez en cuando. Pasado ese tiempo, escurre las semillas utilizando un colador de malla fina. Vierte las mismas en tu batidora y deja que se molan durante unos 5 minutos o, alternativamente, pásalas 3 veces por una malla fina de tu picadora de carne. Entonces vuelve a poner las semillas en el bol y añade una cucharada de miel, la ralladura de limón, el aroma, mezcla y aparta hasta que falten unos 5 minutos para que la masa esté lista.

Cuando falte poco para que la masa esté lista, divide la yema de las claras y pon cada una en un bol distinto. Bate las claras a punto de nieve con tu batidor de varillas manual o eléctrico (están en su punto cuando te salen unas cimas al mezclar y deberías poder dar la vuelta al bol sin que las claras se caigan ). Añade una cucharadita de miel a las claras y bátelas hasta lograr un compuesto claro y aireado.

Vierte las yemas en el bol con las semillas de amapola y mezcla bien. Finalmente, añade también las claras y mezcla delicadamente para repartir uniformemente. Aparta el relleno.

Cubre dos bandejas para horno con papel para horno y vuelve a coger la masa.

Vierte la masa sobre la encimera bien enharinada, esparce abundante harina por encima de la masa también y amasa para lograr una bola uniforme. Divide en 8 porciones iguales. Coge una porción y cubre las otras con un trapo limpio.

Vuelve a enharinar bien la encimera, coloca la masa encima y esparce harina sobre ésta última. Con un rodillo de cocina, extiende la masa hasta lograr aproximadamente un cuadrado (de unos 22 cm de lado) de unos 4 mm de espesor. Divide el cuadrado en dos rectángulos iguales cortando por la mitad con un cuchillo (de lama lisa) o un cortador para pizza.

Aparta uno de esos rectángulos (asegurándote que debajo la encimera sigue enharinada) y coloca, con la ayuda de una cucharadita, una raya de relleno de amapola a lo largo de uno de los lados más largos del rectángulo, dejando unos 5-8 mm de borde despejado (tanto abajo como lateralmente). Para orientarte mejor fíjate en la imagen que hay a continuación.

Procedimiento para los bollos polacos rellenos de semillas de amapola

Utilizando un cuchillo o el cortador para pizza realiza unos cortes paralelos entre sí que empiezan desde la mitad de la masa (y a no menos de unos 2-3 cm desde el relleno) y que confieren a la masa el aspecto de un peine. La distancia entre un corte y el otro no tiene que ser perfectamente igual, pero trata de dejarla en 1-1,5 cm [fase 1 de la imagen].

A continuación coge el borde inferior de la masa, dóblalo con cuidado sobre el relleno y séllalo tanto por arriba como por los lados para que las semillas no se salgan [fase 2 de la imagen].

Ahora enrolla el relleno sellado sobre la masa, deslizando con ambas manos hacia arriba hasta llegar a sobreponer el rollo sobre el borde del peine. Entonces empieza a enrollar la serpiente de masa en espiral, asegurándote de poner la parte en la que sobresale el borde de la capa inferior en el interior de la espiral [fase 3 de la imagen].

Termina de enrollar en espiral toda la serpiente de masa y cógela con delicadez para colocarla sobre la bandeja para horno: al hacerlo, coloca el extremo final del rollo que sobresale al exterior y colócalo debajo de la espiral, para que te quede un bollo redondo en la cocción [foto del resultado a continuación].

Bollo polaco con semillas de amapola sin barniz

Repite los últimos pasos con el otro rectángulo para sacar otro bollo y, después, haz lo mismo con otra porción de masa. No te olvides: cada porción de masa te da para 2 bollos (pues sacas 2 rectángulos de cada cuadrado de masa), por lo que acabarás teniendo 16 bollos rellenos. 😉

Al colocar los bollos en la bandeja bastante espacio entre uno y el siguiente (no menos de 6 cm) porque van a crecer fuera y dentro del horno y no queremos que se peguen.

Al finalizar, notarás que los primeros bollos han tenido la ocasión de leudar más y aumentar su volumen. Puedes dejar que los bollos reposen unos 15 minutos más o encender ya el horno llegue a 180ºC (con modalidad ventilada si la tienes).

En un bol pequeño bate un huevo con un tenedor, añade 3 cucharadas de leche y mezcla. Esparce esta mezcla sobre la superficie de los bollos utilizando un pincel de silicona u otro apto para cocina: este paso aportará un barnizado lúcido y apetecible a tus bollos, pero que no hará que la superficie se queme antes de que el postre esté cocido. 😉

Si quieres que la segunda bandeja tenga el mismo tiempo para leudar que la primera, hornea la primera bandeja sola y después la otra, aunque puedes hornear ambas a la vez sin problemas.

Hornea hasta que la superficie de los bollos quede bien dorada o ligeramente marrón.
[Truco: Cambia la posición de las bandejas o gira/cambia la posición de los bollos con una paleta de cocina si notas que la cocción no es uniforme.]

Deja que se enfríen un poco antes de servir.

Bollos polacos rellenos de semillas de amapola (Drożdżówki z makiem)
Bollos polacos rellenos de semillas de amapola (Drożdżówki z makiem)

¡Listos!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes enriquecer el relleno con fruta seca picada muy finamente: almendras, nueces, albaricoques, higos, uvas pasas. Si decides hacerlo, reduce la cantidad de amapola para compensar el volumen de la fruta seca.

Puedes añadir un zig zag de glaseado real (= azúcar glas mezclado con suficientes gotas de limón para lograr una consistencia líquida) o esparcirlo directamente con un pincel de cocina sobre la superficie del bollo enfriado. Si quieres decorarlo aún más, esparce unas semillas de amapola encima cuando el glaseado esté aún húmedo.

Conserva durante 3 días bajo una campana de vidrio o en una bolsita de plástico (o alternativa biodegradable). Guarda en la nevera si hace calor.

Puedes calentar 1 bollo en el microondas durante unos 10-15 segundos a máxima potencia (800 W) si quieres que la masa vuelva a ser súper suave y como recién horneada.

Paszteciki – Tapas polacas de masa brioche con relleno de carne y repollo

Presentación

España es el país por excelencia del picoteo y de las tapas, ¡pero Polonia tiene sus ases en la manga también! 😎 🇵🇱

Los Paszteciki, literalmente “pequeños patés” en referencia a su relleno, son unas tapas de suavísima masa brioche (que puedes preparar también sin lactosa) que encierra una mezcla fina de crujiente panceta, carne picada y repollo, siendo este último uno de los ingredientes clave de la cocina polaca.

Los Paszteciki son perfectos para picar algo con una cerveza 🍻 o para servir como entremés. Al poderse servir fríos, puedes prepararlos con varias horas de antelación. Además, aunque la receta en sí requiera un poco de tiempo, la mayor parte es tiempo de reposo para la masa que lleva levadura fresca, así que podrás aprovecharlo para cocinar algo más o para relajarte.

¡Ponte ya el delantal!: con estas instrucciones súper detalladas vas a presentar un plato que parecerá haber sido preparado por una auténtica abuela polaca. 😉


Información

  • Dificultad: normal
  • Tiempo preparación: 2h 30min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

PARA LA MASA:

  • Harina de fuerza: 250 g (sustituible por harina de trigo o mitad y mitad)
  • Leche de vaca o vegetal: 50 g (si no tienes, utiliza agua)
  • Huevos: 2 medianos
  • Levadura fresca: 7 g (tipo saccaromices cerevisiae)*
  • Mantequilla/Margarina: 45 g
  • Sal: 1,5 cucharaditas

* Puede sustituirse por levadura seca en las proporciones indicadas por el fabricante en la confección.

PARA EL RELLENO:

  • Repollo liso: ¼, si es de tamaño mediano (puedes sustituir una parte por chutcrut)
  • Carne picada (de cerdo/vacuno/mixta): 250 g
  • Panceta salada/Bacon ahumado: 50 g (2-3 tiras)
  • Cebolla: ⅓
  • Aceite de oliva: unas cucharadas
  • Mejorana: al gusto
  • Pimienta: al gusto
  • Cubito de caldo: al gusto

PARA UNTAR LA SUPERFICIE ANTES DEL HORNEADO:

  • Huevo: 1 mediano
  • Leche de vaca/vegetal: 2 cucharadas (puede suprimirse y hacer solo huevo)

Realización

Empieza preparando la masa.

En un bol grande tamiza la harina, casca los huevos y añade la sal y la mantequilla/margarina troceada, que debe estar bien blanda (pero no derretida) para que puedas incorporarla bien a la masa.
[Truco: La margarina para untar suele tener ya la consistencia perfecta aunque haya salido de la nevera. Si vas a utilizar mantequilla que tenías guardada en la nevera y tienes prisa, calienta unos trozos durante unos 10 segundos en el microondas a máxima potencia, pero vigilando que no se derrita 😉 ]

Calienta la leche para que sea tibia (no la calientes hasta el punto de que te quema la piel, si pones un dedo en el vaso). En la leche disuelve la levadura troceada (fresca o congelada) o seca.
[Truco: para no matar a los organismos de la levadura y para evitar que ésta pierda su capacidad de levantar la masa no hay que pasarse con la temperatura de la leche. Sin embargo, el hecho de que sea un poco caliente va a ayudar a que crezca mejor y más rápidamente].

Vierte la levadura disuelta en en el bol con los demás ingredientes y amasa a mano o en tu máquina durante unos 5-10 minutos: esto te permitirá trabajar el gluten y lograr una masa homogénea y elástica. Deja reposar la masa, tapada con un trapo y en un sitio caliente, durante un mínimo de 1 hora (aunque puedes llegar a 2 horas y, cuanto más repose, mejor).

En la espera, prepara el relleno, que así tendrá tiempo de enfriarse.

Limpia la cebolla y pícala finamente. Corta unas lonchas de panceta y pícala también finamente. Limpia el repollo eliminando las hojas exteriores deterioradas o secas, elimina partes oscurecidas y pícala en juliana.

En una sartén cocina a fuego alto la panceta salada hasta que esté crujiente. Añade la carne picada, la mejorana y la pimienta y deja que se dore. Si hace falta, añade un poco de aceite, aunque la panceta suelta ya su grasa al cocinarse. Prueba si está bien de sal (ojo porque la panceta está salada) y, si hace falta más, añade un poco de cubito de caldo (o simplemente sal). Aparta.

En una olla vierte un chorrito de aceite, la cebolla y sazona con un poco de pimienta, mejorana y cubito de caldo. Deja que la cebolla se dore y entonces añade el repollo picado y medio vaso de agua. Remueve y tapa. Vigila la olla: remueve con frecuencia y controla que no haga falta añadir más agua para evitar que se te queme. Cuando notes que el repollo se ha ablandado, quita la tapa y deja que el agua evapore.

Como paso opcional que hará más fácil trabajar con la masa y sacar tapas, vierte la carne picada y el repollo en tu batidora y deja que bata durante unos 10-20 segundos: buscamos una textura más fina, sin llegar a un paté completamente liso. Deja que el relleno se enfríe.

Una vez transcurrido el tiempo de reposo de la masa, notarás que ha más que duplicado su volumen. Ahora coloca la masa sobre tu encimera enharinada y trabájala con tus manos para lograr una bola uniforme. Si se te pega excesivamente a las manos y no puedes trabajarla, añade unas cucharadas de harina y sigue trabajando: esto puede pasar porque las harinas difieren en humedad y calidad. Sin embargo, no añadas más de unas 4 cucharadas y opta por enharinar la encimera y la superficie de la masa, más que hacer absorber más harina a la masa en sí.

Utilizando un rodillo, extiende la masa hasta lograr un rectángulo de unos 5-8 mm de espesor.
[Ojo: no te olvides de enharinar bien tanto la encimera como la superficie de la masa para que no tengas problemas en pasar el rodillo y en retirar la masa luego.]
Coloca el relleno en uno de los lados más largos del rectángulo de masa: crea una “serpiente” de relleno, dejando el margen exterior del rectángulo despejado para que te resulte más fácil enrollar (mira la imagen más abajo).

Entonces empieza a cubrir el relleno con la masa y a enrollar un poco más para que el punto de sellado esté por debajo del pasztecik y cubierto con masa, para que no se abra durante el horneado (mira la siguiente imagen que representa la sección de un pasztecik).

Corta la masa rozando el borde de la serpiente de masa (correspondiente a la línea blanca intermitente de la primera figura) y luego divide cada rollo en paszteciki de unos 3 cm de largo aproximadamente.

Coloca los paszteciki sobre una bandeja de horno cubierta con papel de horno y deja que reposen unos 20 minutos más cubiertos con el mismo trapo de antes.

Cuando falten unos 5 minutos, enciende el horno a 180ºC y deja que se vaya calentando. Mientras tanto, en un cuenco pequeño casca un huevo y añade dos cucharadas de leche de vaca o vegetal (o prescinde de la leche) y bate con un tenedor. Retira el trapo y, utilizando un pincel de silicona u otro apto para la cocina, esparce la mezcla de huevo encima de los paszteciki hasta cubrir toda la superficie.
[Truco: este paso te permite lograr una masa de aspecto muy apetecible después del horneado. Si saltas este paso la masa quedará muy mate. Si solo utilizas huevo, se pondrá dorada muy rápidamente y la superficie podría quemarse antes de que la masa esté lista. Mezclar leche y huevo te permite dar un poco de color y brillo a la masa, sin arriesgarte a que coja un color muy marrón. 😉 ]

Hornea hasta que los paszteciki estén bien dorados.

Extrae del horno. Deja enfriar unos minutos y sirve.

Paszteciki - Tapas polacas de masa brioche con relleno de carne y repollo
Paszteciki – Tapas polacas de masa brioche con relleno de carne y repollo

¡Listos!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Prueba a sustituir una parte de repollo por un poco de chutcrut: es una versión también popular en Polonia. Degusta también estas tapas variando los rellenos:

  • carne picada, panceta y setas;
  • setas y repollo (eventualmente con extra de chutcrut);
  • carne picada, chorizo salteado y tomates secos;
  • carne picada, pimientos del piquillo/pimientos salteados y cebolla caramelizada.

Conserva durante 3 días bajo una campana de vidrio o en una bolsita de plástico. Guarda en la nevera si hace calor.

Puedes decorar la superficie de los paszteciki con semillas de comino, amapola o sésamo después de las pinceladas de huevo batido con leche: ¡quedan muy bonitas! 😉

Bizcocho bundt al limón – sin lactosa

Presentación

Todos hemos probado el bizcocho al limón: es un clásico de los desayunos y de las meriendas. 🍋
Sin embargo, querid@s cocinillas, esta receta os hará hornear la mejor versión que hayáis probado nunca. ¡Nosotras nos hemos vuelto adictas!

El bizcocho es súper húmedo y al mismo tiempo aireado, tiene un aroma a limón muy agradable y puedes prepararlo incluso si eres intolerante a la lactosa.

Es una receta infalible que sale deliciosa incluso si estás preparando tus primeros bizcochos y también es altamente personalizable: en el apartado de sugerencias encontraréis una lluvia de ideas para crear versiones con sabores diferentes, pero igual de buenas 😉


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 1 h
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Harina de trigo: 2 ½ vasos [se puede sustituir con harina de arroz]
  • Azúcar: 1 vaso [se puede aumentar hasta 1 ½ vasos]
  • Limón biológico: cáscara de 1
  • Huevos: 4 medianos
  • Leche vegetal: 1 vaso [se puede sustituir por agua o leche de vaca]
  • Maizena o fécula de patatas: ½ vaso
  • Aceite de girasol: 1 vaso
  • Aroma: 2 ml (limón o, alternativamente, ron, almendras o vainilla)
  • Levadura química: 1 sobre (= 16 g)
  • Sal: 1 pizca

Realización

En un bol, bate los huevos con el azúcar y la pizca de sal hasta que la masa quede clara y espumosa.

Añade el aroma y la leche vegetal.
[Ojo: puedes emplear la leche que prefieras (aquí una guía para elegir la mejor), aunque comprueba su contenido de azúcar para que no te salga demasiado dulce].

Incorpora también el aceite y mezcla todo muy bien para que los ingredientes se emulsionen.

Ralla por la malla fina la cáscara de un limón biológico lavado y añádela a la masa.

Añade la harina con el cacao y la levadura utilizando un tamiz: ésto nos permitirá lograr un bizcocho más aireado. Mezcla hasta que la masa quede uniforme.

Coge tu molde bundt (o, si lo prefieres, uno sin aro o rectangular o cuadrado), úntalo con un poco de aceite de girasol y esparce harina para cubrir todas las superficies que quedarán en contacto con la masa: esto nos ayudará a desmoldar más facilmente después de la cocción.
(Nota: si utilizas un molde sin aro, te resultará fácil cubrir el molde con papel para horno y podrás prescindir de untar y enharinarlo 😉 ).

Vierte la masa en el molde y hornea en horno ya caliente configurado en una de estas dos modalidades:

  • horno estático: 180°C durante unos 40 minutos;
  • horno ventilado: 170°C durante 30 minutos.

[Ojo: los tiempos de horneado varían dependiendo del horno, por lo tanto es conveniente efectuar la prueba del palillo para controlar si está listo a partir de cuando faltan unos 10 minutos respecto del tiempo indicado. Clava en el centro del bizcocho un palillo de madera: si sale limpio, puedes sacar el bizcocho del horno].

Deja que se enfríe antes de desmoldear.

Bizcocho bundt al limón – sin lactosa

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Personaliza este bizcocho cómo prefieras. Aquí tienes unas sugerencias para chuparse los dedos:

  • añade gotas de chocolate en la masa y mezcla antes de verter esta última en el molde,
  • decora la superficie con frutas de temporada (fresas, melocotones, albaricoques) o frutas en almíbar (piña, melocotones);
  • convierte este bizcocho en un lemon & blueberry pound cake añadiendo
  • decora la superficie con almendras laminadas;
  • conviértelo en un bizcocho de chocolate en 2 pasos: quita la ralladura de limón y sustituye la maizena por la misma cantidad de cacao amargo en polvo: en esta receta podrás ver el resultado 😉

Para una versión sin gluten: usa harina de arroz en lugar de harina de trigo.

Albóndigas en salsa de tomate casera con guisantes – sin lactosa

Presentación

Si te apetece un segundo plato de carne muy versátil, en el que puedas emplear la carne que prefieras o tengas, que haga feliz a toda tu familia o grupo de amigos y que incluya una sabrosísima salsa de tomate casera, has encontrado la receta correcta.

Prepara estas albóndigas súper sencillas, sin lactosa o derivados del pan, que puedes personalizar eligiendo entre un acabado bien crujiente u otro más blando. Mira también en las sugerencias: encontrarás más trucos para que te queden extra suaves 😉

Y cómo las servimos con una saludable porción de guisantes, ¿por qué no “endulzar” esta combinación a los peques, añadiendo unos espaguetis y sacando de la manga la famosa escena de la Dama y el Vagabundo? 🐶🍝🐶


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 30-45 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Carne picada: 800 g (de cerdo, vacuno, pollo, pavo o mixta)
  • Guisantes: 2 latas (o 500 g escurridos)
  • Tomate triturado: 800 g
  • Huevos: 2 medianos
  • Cebolla: 1 grande
  • Ajo: 1 diente pequeño
  • Mejorana y/o orégano: al gusto
  • Tomillo: al gusto
  • Nuez moscada: una pizca
  • Jengibre molido: al gusto
  • Cúrcuma: al gusto (opcional)
  • Pimienta: al gusto
  • Cubito de caldo: al gusto (para sustituir la mayor parte de sal)
  • Sal: al gusto
  • Azúcar: ½ cucharadita
  • Aceite de oliva virgen extra: para freír
  • Harina de trigo: para rebozar

Realización

Empieza preparando la salsa.

Limpia y pica finamente la cebolla y el ajo. Calienta un poco de aceite en una sartén a fuego medio-alto. Añade el ajo y, en cuanto empiece a dorarse ligeramente, añade la cebolla y deja que se poche a fuego mediano.

Sazona con el cubito de caldo, la pimienta, la mejorana, el orégano, el tomillo, la nuez moscada, la cúrcuma y el jengibre y deja que se sofría.
(Ojo: es mejor que empieces incorporando la pimienta y la nuez moscada con prudencia, para que luego el plato no sea demasiado agresivo con tu estómago 😉 ).

Cuando la cebolla esté empezando a dorarse, vierte los guisantes escurridos y deja que se calienten. A continuación, vierte el tomate triturado y limpia la lata con medio vaso de agua: esto nos permite aprovechar todo el tomate y ganar tiempo para cocinar la salsa sin que se quede seca ;).

Añade la media cucharadita de azúcar y remueve bien. Controla si necesitas sazonar más con el cubito o con alguna especia. Tapa y deja que se cocine a fuego bajo-mediano durante unos 10-15 minutos.

En la espera, prepara las albóndigas.

Pon la carne en un bol y sazona con sal, pimienta, jengibre molido y nuez moscada. Casca los dos huevos y mezcla con tus manos durante unos 3-5 minutos: la masa tiene que absorber totalmente los huevos y quedarse lisa y densa.

Cómo formar albóndigas iguales

Forma unas bolitas uniformes del tamaño que prefieras.
(Truco: Puedes utilizar la técnica de la GIF que hay al lado. Unta la palma mano con un poco de aceite. Pon un poco de carne en la palma, ciérrala y aprieta para que la albóndiga salga del agujero que forma tu pulgar con tu índice. Utiliza una cuchara para coger la albóndiga y colocarla sobre tu tabla de cortar. 😉 )

Reboza ligeramente las albóndigas con harina.

En una sartén añade un poco de aceite. Cuando esté bien caliente, empieza a colocar las albóndigas. Si también te gustan bien crujientes por fuera, márcalas al principio y por todos los lados con fuego medio-alto; luego deja que se terminen de cocinar a fuego mediano.

Ahora queda solo juntar las albóndigas con la salsa y decidir si las albóndigas te gustan crujientes o más blanditas:

  • Si eres del equipo #AlbóndigasCrujientes: coloca las albóndigas en la sartén con la salsa y, o bien sirve ya, o deja cocinar como mucho durante unos 2-3 minutos, para que se mezclen los sabores.
  • Si eres del equipo #AlbóndigasBlandas: coloca las albóndigas en la sartén con la salsa y deja que se cocinen al menos unos 10 minutos. (Truco: Si notas que la salsa se ha espesado demasiado, puedes añadir un poco de agua al principio de esta segunda cocción ;))
Albóndigas con salsa de tomate casera y guisantes

¡Listas!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Si las albóndigas te gustan bien suaves por dentro, independientemente del acabado exterior, puedes utilizar dos trucos más que, además, hacen que puedas servir raciones más económicas:

  • Versión sin lactosa: añade entre 100 y 200 g de pan rallado a la carne picada antes de mezclarla para que absorba los huevos.
  • Versión con lactosa: desmenuza entre 100 y 200 g de miga de pan o pan para sándwich en un plato hondo donde has vertido medio vaso de leche (o un poco más). Cuando el pan esté bien empapado, escurre un poco, añádelo a la carne ya amasada y vuelve a amasar bien para que quede una masa lisa.

Puedes conservar este plato en la nevera durante 1 día y volver a calentarlo antes de consumirlo. También puedes congelar unas porciones utilizando un recipiente hermético o una bolsita de plástico apta para alimentos.

Galletas friables al café

Presentación

¿Quieres un desayuno o una merienda que te vigorice con una pequeña dosis de cafeína y que te ponga una sonrisa por su simpático y divertido aspecto?

¡No te queda más remedio que preparar estas friables galletas, completamente libres de lactosa, que llevan café soluble en su interior y que parecen verdaderos granos de café gigantes! 😉


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 45 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Harina de trigo: 320 g (o 330 g de harina de arroz)
  • Azúcar: 120 g
  • Huevos: 2 medianos
  • Café soluble: 25 g
  • Aceite de girasol: 100 g
  • Fécula de patatas: 120 g (sustituible por harina de maíz)
  • Levadura: 16 g (= 1 sobre)
  • Aroma: 1 ml (de vainilla, mantequilla o almendra)

Realización

En un bol rompe los huevos, vierte el azúcar, el café soluble, el aroma y el aceite y mezcla todo con un tenedor.

Añade la harina, la fécula de patatas, la levadura y amasa hasta lograr una consistencia homogénea.

Galletas friables al café

Con tus manos, forma unas galletas que tengan la forma de un grano de café y colócalos sobre una bandeja para horno cubierta de papel vegetal. Incide una línea recta sobre cada galleta con un cuchillo, para que el parecido con los granos de café sea mayor.

Hornea en horno pre-calentado a 180ºC con ventilador durante unos 15 minutos aproximadamente (aunque le tiempo exacto depende de cada horno).

¡Listas!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes conservar las galletas en un contenedor hermético o en una caja de lata durante hasta 2 meses.

Tartaletas con crema de mascarpone y nata batida y fruta

Presentación

¡La primavera está a la vuelta de la esquina y hay que celebrar la llegada de esta nueva estación! 🌼🌱🌸 Ahora que muchos debemos hacerlo desde casa y limitar las salidas, tenemos un motivo más para hornear algo sencillísimo pero delicioso y amenizar estos momentos.

Te propongo unas crujientes tartaletas rellenas de una crema de queso mascarpone y nata batida decoradas con sabrosa fruta. Considerando que al limitar también las salidas para hacer la compra lo primero que se nos agota es la fruta fresca, en esta receta he decidido utilizar fruta conservada en almíbar o confitada (de producción propia o comprada) que tenemos en nuestras despensas, que podemos guardar durante mucho tiempo y sacar en cualquier momento, aunque por supuesto puedes utilizar fruta fresca.

Al final de la receta hay muchas ideas para una versión aún más rápida, otra más ligera y varias alternativas para quien quiere más chocolate, especias nórdicas o una versión vegana o sin lactosa 😉


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 1 h
  • Coste: bajo
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

PARA LA MASA BRISÉE

  • Harina de trigo: 300 g
  • Aceite de girasol: 80 g
  • Azúcar: 100 g
  • Huevos: 2 medianos
  • Levadura: 8 g (½ sobre)
  • Aroma: 1 ml (sabor ron/ mantequilla/ vainilla)

PARA EL RELLENO Y LA DECORACIÓN

  • Nata para montar sin azúcar: 200 ml
  • Mascarpone: 100 g
  • Frutos confitados o en almíbar: 300 g (cerezas, melocotones, piña, cáscara de naranja, etc.)
  • Azúcar glás: 2-3 cucharadas
  • Azúcar vainillado: 1 cucharadita
  • Vainilla: 1 rama (opcional)

Realización

Empieza preparando la masa brisée. En un bol vierte la harina, el azúcar y la levadura y mezcla. En un bol pequeño rompe los huevos, bátelos un poco con un tenedor y añádelos a la harina. Incorpora también el aceite y el aroma. Mezcla todo hasta lograr una consistencia lisa y entonces guarda la masa en la nevera durante 20 minutos.

Extiende la masa sobre la encimera enharinada con la ayuda de un rodillo hasta lograr un espesor de unos 4 mm. Utilizando un cortador de masa o un vaso obtén unos círculos (los míos eran de 6 cm de diámetro) y colócalos en tus moldes para tartaletas o, si no tienes, para magdalenas.

Hornea las tartaletas a 180ºC (horno pre-calentado con ventilador) hasta que estén doradas. Saca del horno y deja enfriar.

En la espera, prepara la fruta cortándola en trozos, si necesario.

Tartaletas con crema de mascarpone y nata batida y fruta

En un bol vierte el mascarpone y añade los azúcares y las semillas de la rama de vainilla. Bate con un batidor de varillas eléctrico o manual. En otro bol bate la nata hasta lograr la correcta consistencia aireada.
[Ojo: no te pases batiendo para que la nata no cobre la consistencia de la mantequilla.]
Añade la nata al mascarpone y mezcla desde abajo hacia arriba para obtener una consistencia homogénea.

Cuando las tartaletas se hayan enfriado rellénalas con nata montada (con la ayuda de una manga pastelera para que el resultado sea más bonito) y coloca la fruta encima.

¡Listas!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Si no tienes moldes para tartaletas con los bordes decorados, puedes aún así decorar tu tartaleta utilizando un cortador de galletas que tenga forma de flor y disponer la masa así cortada en un molde para magdalenas 😉

Puedes sustituir la fruta en almíbar o confitada por fruta fresca (kiwi, fresas, arándanos, frambuesas, mandarines, etc.) o mezclarlos. También puedes decorar la tartaleta con nueces y trozos de chocolate, si lo prefieres.

Tartaletas con crema de mascarpone y nata batida y fruta

Si te apetece una versión más sencilla y ligera de esta receta, prepárala solamente con nata batida, sin mascarpone.
Es también posible realizar una mezcla de mascarpone y de requesón batidos con los azúcares y la vainilla, si te gusta una textura más compacta 😉

Añade unas 2-3 cucharadas de cacao en polvo sin azúcar a las harina si quieres una masa para tartaletas más “chocolatosas” y combina con el mismo tipo de frutas o con peras (frescas o en almíbar). Como alternativa, añade a la harina unas 2-3 cucharaditas de especias nórdicas (las que llevan jengibre, canela, cardamomo, etc) y combina con manzanas y peras salteadas en la sartén.

Si eres intolerante a la lactosa o vegano, elimina del relleno la nata y el mascarpone de origen animal y bate la parte cremosa de la leche de coco 😉

Clafoutis de cerezas de temporada con un toque de ron

Presentación

Aprovechar los ingredientes de temporada es una de las mejores elecciones porque, además del precio más asequible, disfrutamos del sabor y de los aromas más intensos que ese producto nos puede ofrecer.

El verano trae muchos productos deliciosos, pero quizás las cerezas sean de los más exquisitos… y también de los más difíciles de rehusar.

Si juntamos la disponibilidad de unas cerezas de temporada con las ganas de un postre, pero también la necesidad de algo fresco no hay mejor opción que decantarse por un clafoutis de cerezas.

El clafoutis es una deliciosa tarta de origen francés que podríamos describir como una versión dulce y más básica de la quiche: las potentes cerezas estarán envueltas por una cremosa capa similar al flan, que puedes también preparar con ingredientes sin lactosa 😉

Sirve una porción de este postre a alguien querido para endulzarle el día de forma saludable.


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 55 min
  • Coste: mediano
  • Dosis: para 8 personas

Ingredientes

  • Cerezas: 600 g
  • Mantequilla derretida: 30 g (sustituible por aceite de girasol)
  • Huevos: 4 medianos
  • Leche: 230 ml (de vaca, de soja u otra vegetal*)
  • Harina de trigo: 100 g
  • Azúcar: 80 g (puede ser también en parte vainillado)
  • Ron de miel: 10 ml
  • Aroma de almendras: 1 ml
  • Aroma de vainilla: 1 ml

*Consulta aquí qué leche vegetal es más conveniente según tus necesidades.


Realización

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Enciende el horno a 180ºC para que se caliente.

Lava las cerezas y elimina los pedúnculos y los huesos. (Truco: para facilitar la tarea, existe un utensilio específico para facilitar la remoción de los huesos 😉 )

Unta la base del molde (26 cm de diámetro) con la mantequilla o el aceite y esparce unas dos cucharadas de azúcar. Coloca las cerezas sobre el molde untado y aparta de momento.
(Truco: si deseas extraer al postre para servirlo en un plato, utiliza un molde para quiche con el fondo que se separa de los bordes 😉 )

En un bol rompe los huevos, añade la pizca de sal y lo que queda de azúcar y bate con un batidor de varillas (manual o eléctrico) hasta que te quede un compuesto espumoso.

Añade el ron y los aromas y vuelve a mezclar un poco.

Incorpora la harina tamizándola para evitar que salgan grumos y mezcla bien hasta que el compuesto quede liso.

Finalmente añade poco a poco la leche y sigue batiendo hasta que la masa haya quedado homogénea.

Vierte el compuesto sobre el molde cubierto con cerezas y hornea durante unos 40 minutos o hasta que se haya inflado y esté dorado.
(OJO: los tiempos de cocción en el horno son indicativos, puesto que varían dependiendo de cada horno, así que es aconsejable controlar con frecuencia).

Deja enfriar un poco antes de servir: la receta tradicional exige que el clafoutis se sirva tibio, aunque también tiene una consistencia más firme y también muy agradable cuando esté ya fría.

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes sustituir las cerezas por fresas, frambuesas, melocotones, albaricoques u otros frutos de temporada: aunque la receta siga siendo la misma, cuando cambian los frutos, los franceses llaman a este postre flaugnarde.

Puedes esparcir azúcar glás por encima antes de servir.

Conservar durante 2 días fuera de la nevera, si no hace mucho calor o, en todo caso, en la nevera.

La versión original de la receta se realiza sin extraer los huesos de las cerezas, lo que también aporta un sabor distinto y característico, pero para disfrutar del postre de forma más cómoda y también para que lo hagan los niños sin riesgos es aconsejable quitarlos. 

 

French toast de brioche con leche de coco y melocotones a la parrilla – sin lactosa

Presentación

Déjate conquistar por este desayuno extremadamente rico y empieza el día con una sonrisa de placer y satisfacción que no se borrará de tu rostro.

Tomate una media hora para preparar este nutriente french toast sin lactosa, con leche de cocouna variación francesa de las torrijas españolas.

Esta exquisitez se sirve con jugosos melocotones de final de temporada a la parrilla, delicado y perfumado caramelo con crema de coco, coloridos arándanos y crujientes láminas de coco deshidratado… ¿a que la sonrisa está ya apareciendo en tu cara, eh? 😉


Información

  • Dificultad: normal
  • Tiempo preparación: 30 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 3-4 personas

Ingredientes

FRENCH TOAST AL COCO

  • Rebanadas de pan brioche: 6 gruesas (sustituible por pan de molde u otros*)
  • Huevos: 4 medianos
  • Leche de coco: 1 vaso
  • Azúcar: 1 cucharada (opcional si utilizas pan brioche azucarado)
  • Canela: 1 pizca
  • Coco laminado deshidratado: para decorar
  • Aceite de girasol: 1-2 cucharadas (para freír)
  • Arándanos: un puñado

MELOCOTONES A LA PARRILLA

  • Melocotones: 4 maduros
  • Aceite de girasol: 3 cucharadas
  • Azúcar moreno/blanco: 2 cucharadas

CARAMELO AL COCO

  • Azúcar glás: 1 vaso
  • Crema de coco: un poco más de ¾ vaso
  • Sal: ½ cucharadita
  • Extracto de vainilla: 1 cucharadita

*consulta nuestra guía para el tipo de pan más apto para esta receta


Realización

CARAMELO AL COCO

En una olla pequeña calienta la crema/nata de coco con calor moderado.

En la espera, calienta en otra olla el azúcar con calor medio-alto, mezclando constantemente con una cuchara de madera. Retira cuando tenga un bonito color ambarino, sin pasarte para que no se queme.

Entonces vierte en la olla con el caramelo la crema de coco, mezclando constantemente hasta lograr una masa homogénea (harán falta 1-2 minutos). Retira del fogón. Sazona con sal y extracto de vainilla, mezcla y deja enfriar.

MELOCOTONES A LA PARRILLA

Calienta una parrilla o una sartén-grill.

french toast al coco con melocotones a la parrilla - sin lactosa.jpg

Corta los melocotones en cuartos.

En un pequeño bol junta el aceite y el extracto de vainilla. Con un pincel de cocina, unta la carne de los melocotones dentro y esparce azúcar por encima.

Coloca los melocotones sobre la parrilla, con la carne a contacto con la misma y cocina durante 3-5 minutos o hasta que estén caramelizados. Entonces unta la superficie de los melocotones con la restante mezcla y esparce con azúcar antes de dar la vuelta y dejar cocinar durante unos 3-5 minutos más. Retira.

FRENCH TOAST AL COCO

Mezcla bien los huevos con la leche de coco, el azúcar y la canela.

Calienta una sartén anti-adherente a temperatura mediana con un poco de aceite.

Sumerge por ambos lados cada rebanada de pan de brioche en la mezcla de huevos, hasta que esté bien empapada, incluso en el interior (al menos unos 30 segundos por lado, pero podría hacer falta más tiempo).

Dora cada rebanada en la sartén con el aceite caliente (aprox. 2-3 minutos por lado).

Sirve el french toast con el caramelo al coco, los melocotones a la parrilla. Esparce un poco de azúcar glás si lo deseas, añade unos arándanos y las láminas de coco.

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

french toast al coco con melocotones a la parrilla - sin lactosa 2Si te gustan los melocotones a la parrilla, prueba nuestra receta de melocotones a la parrilla con una voluptuosa cucharada de mascarpone aromatizado a la vainilla y crujiente granola… te volverás loc@ por esta combinación.

Si quieres realizar el french toast con otros tipos de pan, incluso uno ya un poco seco, lee nuestra guía sobre cual rinde mejor como base para torrijas, pues es de total aplicación al french toast 😉

Prueba también la receta original de las torrijas españolas o una golosa versión con cacao.

Bizcocho de chocolate con frutos rojos – sin lactosa

Presentación

Este bizcocho te hará desear madrugar para comerlo en tu desayuno, hacer una pausa para deleitarte con él o llegar a casa antes para saborearlo.

Es un bizcocho húmedo, muy bien aireado, con un gusto exquisito e intenso de cacao combinado con unas dulces y ligeramente ácidas fresas, cerezas y piña.

Es una elección muy saludable para ti y tu familia y es la receta más versátil para adecuarse a tus necesidades: puedes emplear leche vegetal para una versión sin lactosa, agua si quieres un bizcocho muy light o leche de vaca para una receta más tradicional… queda maravilloso de todas formas 😉

¡Y al final de la receta todas las clave para personalizar este bizcocho al máximo (sin gluten, etc…) !


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 1h
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Harina de trigo: 2 ½ vasos [se puede sustituir con harina de arroz]
  • Azúcar: 1 vaso [se puede aumentar hasta 1 ½ vasos]
  • Huevos: 4 medianos
  • Leche vegetal: 1 vaso [se puede sustituir por agua o leche de vaca]
  • Cacao amargo: ½ vaso
  • Aceite de girasol: 1 vaso
  • Aroma: 2 ml (almendras, ron o vainilla)
  • Levadura química: 1 sobre (= 16 g)
  • Sal: 1 pizca
  • Fresas: 5-6 grandes
  • Cerezas: 15
  • Piña en almíbar: 2 rodajas

Realización

En un bol, bate los huevos con el azúcar y la pizca de sal hasta que la masa sea clara y espumosa.

Añade el aroma y gradualmente la leche vegetal.
[Ojo: puedes emplear la leche que prefieras (aquí una guía para elegir la mejor), aunque comprueba su contenido de azúcar para que no te salga demasiado dulce].

Incorpora también el aceite poco a poco, mezclando cada vez que añades.

Añade la harina con el cacao y la levadura, tamizando todo. Mezcla hasta que la masa quede uniforme.

Vierte la masa en un molde para horno de unos 26 cm de diámetro (si lo prefieres puede ser también un molde bundt, con aro) cubierto con papel vegetal.

Coloca sobre la superficie las fresas troceadas, las cerezas cortadas por la mitad y trocitos de piña.

Hornea en horno ya caliente a 180°C en horno estático durante unos 40 minutos o a 160°C durante 40 minutos si pones ventilación.
[Ojo: los tiempos de horneado varían dependiendo del horno, por lo tanto es conveniente efectuar la prueba del palillo para controlar que esté listo → clava en el centro del bizcocho un palillo de madera: si sale limpio, puedes sacar el bizcocho del horno].

Deja que se enfríe antes de desmoldear.

Bizcocho de chocolate con frutos rojos - sin lactosa
Bizcocho de chocolate con frutos rojos – sin lactosa

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Conservar durante 3 días bien cubierto y lejos de excesivo calor o humedad.

Puedes sustituir las frutas por lo que prefieras: peras, naranjas, etc.

Puedes incluso rallar cáscara de naranja o poner un poco de licor aromatizado en lugar del aroma.

Para un bizcocho blanco: sustituye la dosis de cacao con Maizena (amido de maíz) 😉

Si en lugar de fruta quieres un bizcocho clásico, puedes incluir gotas de chocolate en el interior o glasear la superficie con chocolate fundido.

Para una versión sin gluten: usa harina de arroz en lugar de harina de trigo.

Bizcocho de chocolate con frutos rojos - sin lactosa
Bizcocho de chocolate con frutos rojos – sin lactosa