Albóndigas en salsa de tomate casera con guisantes – sin lactosa

Presentación

Si te apetece un segundo plato de carne muy versátil, en el que puedas emplear la carne que prefieras o tengas, que haga feliz a toda tu familia o grupo de amigos y que incluya una sabrosísima salsa de tomate casera, has encontrado la receta correcta.

Prepara estas albóndigas súper sencillas, sin lactosa o derivados del pan, que puedes personalizar eligiendo entre un acabado bien crujiente u otro más blando. Mira también en las sugerencias: encontrarás más trucos para que te queden extra suaves 😉

Y cómo las servimos con una saludable porción de guisantes, ¿por qué no “endulzar” esta combinación a los peques, añadiendo unos espaguetis y sacando de la manga la famosa escena de la Dama y el Vagabundo? 🐶🍝🐶


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 30-45 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Carne picada: 800 g (de cerdo, vacuno, pollo, pavo o mixta)
  • Guisantes: 2 latas (o 500 g escurridos)
  • Tomate triturado: 800 g
  • Huevos: 2 medianos
  • Cebolla: 1 grande
  • Ajo: 1 diente pequeño
  • Mejorana y/o orégano: al gusto
  • Tomillo: al gusto
  • Nuez moscada: una pizca
  • Jengibre molido: al gusto
  • Cúrcuma: al gusto (opcional)
  • Pimienta: al gusto
  • Cubito de caldo: al gusto (para sustituir la mayor parte de sal)
  • Sal: al gusto
  • Azúcar: ½ cucharadita
  • Aceite de oliva virgen extra: para freír
  • Harina de trigo: para rebozar

Realización

Empieza preparando la salsa.

Limpia y pica finamente la cebolla y el ajo. Calienta un poco de aceite en una sartén a fuego medio-alto. Añade el ajo y, en cuanto empiece a dorarse ligeramente, añade la cebolla y deja que se poche a fuego mediano.

Sazona con el cubito de caldo, la pimienta, la mejorana, el orégano, el tomillo, la nuez moscada, la cúrcuma y el jengibre y deja que se sofría.
(Ojo: es mejor que empieces incorporando la pimienta y la nuez moscada con prudencia, para que luego el plato no sea demasiado agresivo con tu estómago 😉 ).

Cuando la cebolla esté empezando a dorarse, vierte los guisantes escurridos y deja que se calienten. A continuación, vierte el tomate triturado y limpia la lata con medio vaso de agua: esto nos permite aprovechar todo el tomate y ganar tiempo para cocinar la salsa sin que se quede seca ;).

Añade la media cucharadita de azúcar y remueve bien. Controla si necesitas sazonar más con el cubito o con alguna especia. Tapa y deja que se cocine a fuego bajo-mediano durante unos 10-15 minutos.

En la espera, prepara las albóndigas.

Pon la carne en un bol y sazona con sal, pimienta, jengibre molido y nuez moscada. Casca los dos huevos y mezcla con tus manos durante unos 3-5 minutos: la masa tiene que absorber totalmente los huevos y quedarse lisa y densa.

Cómo formar albóndigas iguales

Forma unas bolitas uniformes del tamaño que prefieras.
(Truco: Puedes utilizar la técnica de la GIF que hay al lado. Unta la palma mano con un poco de aceite. Pon un poco de carne en la palma, ciérrala y aprieta para que la albóndiga salga del agujero que forma tu pulgar con tu índice. Utiliza una cuchara para coger la albóndiga y colocarla sobre tu tabla de cortar. 😉 )

Reboza ligeramente las albóndigas con harina.

En una sartén añade un poco de aceite. Cuando esté bien caliente, empieza a colocar las albóndigas. Si también te gustan bien crujientes por fuera, márcalas al principio y por todos los lados con fuego medio-alto; luego deja que se terminen de cocinar a fuego mediano.

Ahora queda solo juntar las albóndigas con la salsa y decidir si las albóndigas te gustan crujientes o más blanditas:

  • Si eres del equipo #AlbóndigasCrujientes: coloca las albóndigas en la sartén con la salsa y, o bien sirve ya, o deja cocinar como mucho durante unos 2-3 minutos, para que se mezclen los sabores.
  • Si eres del equipo #AlbóndigasBlandas: coloca las albóndigas en la sartén con la salsa y deja que se cocinen al menos unos 10 minutos. (Truco: Si notas que la salsa se ha espesado demasiado, puedes añadir un poco de agua al principio de esta segunda cocción ;))
Albóndigas con salsa de tomate casera y guisantes

¡Listas!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Si las albóndigas te gustan bien suaves por dentro, independientemente del acabado exterior, puedes utilizar dos trucos más que, además, hacen que puedas servir raciones más económicas:

  • Versión sin lactosa: añade entre 100 y 200 g de pan rallado a la carne picada antes de mezclarla para que absorba los huevos.
  • Versión con lactosa: desmenuza entre 100 y 200 g de miga de pan o pan para sándwich en un plato hondo donde has vertido medio vaso de leche (o un poco más). Cuando el pan esté bien empapado, escurre un poco, añádelo a la carne ya amasada y vuelve a amasar bien para que quede una masa lisa.

Puedes conservar este plato en la nevera durante 1 día y volver a calentarlo antes de consumirlo. También puedes congelar unas porciones utilizando un recipiente hermético o una bolsita de plástico apta para alimentos.

Rollitos primavera – con receta para la masa

Presentación

Cocinillas amantes de la comida china, ¡esta receta es para vosotr@s! 🐉🥡🥢

Si pensabais que para saborear los deliciosos rollitos primavera no teníais más remedio que ir al restaurante o al supermercado, ¡estáis a punto de vivir una epifanía, una revolución culinaria!

No estoy exagerando: podéis recrear los rollitos desde cero, ¡masa incluida!, en vuestras cocinas y con ingredientes que seguramente tenéis en la nevera y en la despensa. El resultado no tiene absolutamente nada que envidiar a los rollitos de los restaurantes y es mucho más rico y saludable que el de los supermercados.

El relleno podéis adaptarlo a vuestros gustos (yo por ejemplo no tenía brotes de soja y decidí añadir puerro) y podéis decidir si utilizar carne o preparar una versión vegetariana.

La masa, por otra parte, es la bomba de esta receta: se prepara con ingredientes básicos y, empleando a la técnica con pincel de silicona de Anna, lograréis una masa del espesor correcto para que quede súper crujiente después de freírla.

Esta receta es también perfecta para “ocultar” verduras a los peques en un plato que les va a encantar y que es muy saludable.

¿A qué esperas? Esta receta va a convertirse seguramente en tu nuevo ritual de comfort food semanal 😉


Información

  • Dificultad: normal
  • Tiempo preparación: 1 h
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas (24 rollitos)

Ingredientes

PARA EL RELLENO:

  • Repollo: ½ si es mediano o ⅓ si es grande
  • Zanahorias: 2 medianas
  • Cebolla: 1 pequeña
  • Puerro: trozo de unos 15 cm
  • Ajo: ½ diente
  • Carne picada: 200 g (mixta/ de cerdo/ de vacuno – o sin carne para vegetarianos)
  • Cubitos para el caldo: 1-2 (depende de cuanta sal llevan)
  • Pimienta: al gusto
  • Jengibre molido: al gusto (o fresco, si lo prefieres)
  • Mejorana: al gusto
  • Salsa picante Louisiana/Guindilla molida: al gusto (opcional)
  • Aceite de girasol: 3-4 cucharadas
  • Salsa de soja: para servir al lado (opcional – sustituible por sazonador líquido Maggi)

PARA LA MASA:

  • Harina de trigo: 1 vaso (= 125 g)
  • Agua: 1 vaso (= 250 ml)
  • Aceite de girasol: 1 cucharadita + para freír
  • Sal: ⅓ cucharadita
  • Colorante para paella: 1 pizca (opcional)

Realización

Empieza preparando las verduras para el relleno. Corta el repollo en juliana; pica finamente la cebolla; tritura un ajo con una prensa para ajos (o pica finamente con un cuchillo); pela las zanahorias y rállalas por la malla gruesa de un rallador, lava bien el puerro, córtalo por la mitad en el sentido de la largueza y córtalo en juliana.

Ahora calienta una sartén grande, añade un chorrito de aceite y vierte la cebolla y el ajo. Cuando empiezan a ponerse dorados, añade el repollo y sazona con un poco de cubito para caldo desmenuzado, pimienta, jengibre molido y mejorana. Añade medio vaso de agua y tapa. Cuando se hayan ablandado un poco, pero siguen crujientes, quita la tapa y sube el fogón al máximo para que el agua evapore completamente y el repollo se dore ligeramente. Vierte el contenido de la sartén en un bol grande, porque hay que cocinar más verduras.

En la misma sartén, que no hace falta limpiar, vierte otro chorrito de aceite y las zanahorias y el puerro. Sazona con las mismas especias que antes y, si te gusta, añade unas gotas de salsa picante o una pizca de guindilla molida: no hace falta que pique mucho, pero queda bien porque redondea el sabor. Cuando las verduras se hayan ablandado un poco, sin perder su punto crujiente, y no quede líquido de cocción, vacía el contenido de la sartén en el bol con el repollo.
(Ojo: es importante que todos los ingredientes del relleno estén suficientemente secos porque no queremos líquido en el interior de los rollitos.)

El último ingrediente del relleno es la carne picada: viértela en la misma sartén a la que habrás añadido otro poco de aceite. Pon el fogón a máxima temperatura para que la carne se quede crujiente y cobre un bonito color. Sazona nuevamente con las mismas especias: cubito de caldo, pimienta, mejorana, jengibre molido y, si quieres, salsa picante.
(Nota: puedes prescindir del picante en las verduras y quizás acentuar su intensidad en la carne 😉 ).
Cuando esté lista, junta la carne con las verduras y mezcla todo bien.

Mientras el relleno se enfría, vamos a preparar la masa para los rollitos.

En un bol mediano vierte la harina, la sal y, si quieres, una pizca de colorante para paella.
(Nota: el colorante es opcional, pero me parece que hace que el resultado final gane en parecido a los rollitos de los restaurantes 😉 )
Añade el vaso de agua y el aceite y mezcla bien con un batidor de varillas hasta lograr un compuesto homogéneo.

Pon una sartén antiadherente mediana (yo utilicé una de unos 21 cm de diámetro) sobre el fogón programado a un nivel de calor medio-alto. Cuando la sartén se caliente, apártala del fuego y utiliza un pincel de silicona bañado en la masa para pintar unas líneas perpendiculares y otras circulares que vayan a formar la tortilla. Verás como la masa se va secando mientras das pinceladas, lo que te permite añadir capas en diferentes direcciones.

Tortilla casera para rollitos primavera

El resultado no tiene que ser una tortilla espesa, sino que simplemente buscamos crear una superficie suficientemente robusta y sin agujeros para que no se nos rompa a la hora de crear los rollitos. Tendrías que sacar 24 tortillas.

Lo siguiente es enrollar nuestros rollitos. Sigue las instrucciones de la imagen que hay a continuación para lograr unos rollitos que no se abrirán mientras los frías.

Ahora solo nos queda por freír los rollitos en una sartén con aceite bien caliente: coloca el rollito como en la imagen 5 (es decir con la parte “abierta” boca abajo) y, cuando se haya dorado por ese lado, da la vuelta y deja que se dore por el otro también. Coloca los rollitos cocinados sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.

Sírvelos calientes con un mini cuenco con salsa de soja al lado y ¡listos!

Rollitos primavera

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Prueba esta receta con brotes de soja para una versión más típica. Degústala también con salsa agridulce.

Los rollitos son sabrosos incluso al día siguiente, pero para disfrutar de su punto crujiente es aconsejable consumirlos recién fritos.

Vegetarianos y veganos podéis preparar la receta sin carne, aumentando de 200 g la cantidad de las verduras 😉

Pollo a la hawaiana con arroz aromatizado al curry

Presentación

¡Lleva un poco de chispa y osadía a tu mesa con este toque hawaiano! 🌴

Innova tus segundos platos con este suave pollo dorado: añade unas lonchas de jugoso jamón cocido, unas tropicales rodajas de piña y goloso queso fundido… y decora con una cereza para que los ojos de tus invitados no se resistan a la vista del plato 😉

Sirve al lado un poco de arroz aromatizado al curry y con una nota de piña y el plato estará completo.


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 30 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

PARA EL POLLO:

  • Filetes de pollo: 4
  • Jamón cocido: 4 lonchas
  • Piña en almibar: 4 rodajas
  • Cerezas en almíbar: 4
  • Queso gouda/edam: 100 g
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto
  • Curry: al gusto
  • Aceite de oliva: para freír

PARA EL ARROZ:

  • Arroz: 300 g
  • Almíbar de piña: 100 ml
  • Nata líquida: 150 ml
  • Mantequilla: 1 cucharadita
  • Curry: 2 cucharaditas
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto

Realización

Cocina el arroz en agua salada hasta que esté listo.

En la espera, machaca un poco los filetes de pollo para que no sean demasiado espesos y sazona con sal, pimienta y un poco de curry.

En una sartén caliente añade un chorrito de aceite y cocina el pollo por ambos lados hasta que esté dorado. Retira el pollo y, sobre la misma sartén bien caliente, añade otro chorrito de aceite dora ligeramente las rodajas de piña.

En una bandeja para horno coloca el pollo y sobre cada filete coloca una loncha de jamón cocido y una rodaja de piña. Por último, ralla un poco de queso encima.

Hornea en horno ya caliente a 200ºC durante unos 15 minutos.

En este tiempo el arroz estará ya cocido, así que escúrrelo.

Prepara la salsa para el arroz: en una olla derrite la mantequilla, añade la nata y las especias (sal, pimienta y curry). Deja que hierva y, desde ese momento, deja que se cocine unos 8 minutos para que la salsa se quede más espesa.

Vierte la salsa caliente sobre el arroz y mezcla bien. Deja que repose unos 2-3 minutos antes de servir el arroz.

Extrae el pollo del horno, añade una cereza en almíbar para decorar y sirve con el arroz.

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Servir caliente o tibio. 

Pollo con tomate, aceitunas y Parmigiano Reggiano

Presentación

Déjate cautivar por este segundo plato de pollo… ¡tendrás que volver a prepararlo en cuanto tus comensales le hayan sacado brillo a la olla que pongas en la mesa!

Este segundo de carne está muy rico y es una exitosa mezcla de ingredientes y texturas.

El tierno pollo está envuelto en una espesa salsa de tomate, aromatizada por un sabroso sofrito, aterciopelada gracias al queso… que también te encontrarás en indulgentes trocitos. El todo, resaltado por el rotundo y ácido sabor de las aceitunas 😉


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 20 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Pechugas de pollo: 2 enteras o 4 mitades
  • Tomate triturado: 350 g
  • Cebollas: 1 grande
  • Aceitunas manzanilla con anchoas/aceitunas negras: 150 g (peso escurrido = 1 lata)
  • Aceite de oliva: lo suficiente
  • Ajo deshidratado: al gusto
  • Orégano: al gusto
  • Guindilla molida: al gusto
  • Cubo para caldo: 1
  • Pimienta: al gusto
  • Parmigiano Reggiano: al gusto

Realización

Limpia la cebolla y pícala finamente. Deja que se sofría en una olla con aceite de oliva. Incorpora el cubo de caldo para que se disuelva y sazona con ajo y pimienta.

Pica la pechuga de pollo en cubitos o tiras y añádela a la olla (con el fogón a máxima temperatura) cuando la cebolla esté bien dorada. Deja que se dore hasta que esté bien cocinado. Pollo olivas y tomate.jpg

Incorpora el tomate triturado y las aceitunas cortadas por la mitad. Sazona con orégano y verifica si hace falta corregir la cuantía de las demás especias.

Mientras se cocina unos minutos, ralla el Parmigiano Reggiano por la malla fina y, si te sobra la cáscara de queso, pícala en cubitos y deja que se cocine con el pollo: se ablandará y aportará mucho sabor.

Cuando hayas finalizado la cocción y la salsa haya absorbido los sabores y se haya espesado, esparce el queso rallado por encima y cubre con tapa unos minutos.

¡Sirve!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes utilizar Grana Padano u otro queso curado, si lo prefieres.

Puedes jugar mucho con las aceitunas: verdes, negras, sin relleno o con anchoas o pimientos 😉

Conserva durante 1 día en la nevera. Se puede volver a calentar.

Medallas de pollo y calabacín

Presentación

Trae originalidad a tu mesa con este segundo plato de pollo… ¡sí, exacto!

Una receta original preparada con pollo, para terminar con aburridas recetas que ya todos conocen de memoria: las medallas de pollo con calabacines y una combinación de aromáticas especias, cubiertas por una capa crujiente y jugosas en el interior.

El plato perfecto para un día caluroso, pues se pueden servir también tibias o frías, al natural o con salsas, y se acompañan de maravilla con verduras crudas, cocinadas o incluso con patatas fritas, haciendo felices a grandes y pequeños.

Son muy versátiles y también puedes emplearlas en tus hamburguesas caseras y se preparan de forma muy sencilla.

¡Venga, empecemos ya!


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 30 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Pechugas de pollo: 2 grandes
  • Calabacines: 2 medianos
  • Pan rallado: lo suficiente
  • Parmigiano Reggiano: 4 cucharadas, rallado
  • Cebolla: ½
  • Curry: al gusto
  • Guindilla molida: al gusto
  • Cubo de caldo: 1
  • Pimienta: al gusto
  • Aceite de oliva: 2 cucharadas
  • Aceite de girasol: para freír

Realización

Limpia y pica media cebolla. Haz sofreír con un poco de aceite de oliva.

Lava los calabacines y elimina las extremidades. Ralla cada calabacin por la mala gruesa de un rallador.

Incorpora los calabacines a la cebolla y cierra la sartén con tapa durante unos minutos, removiendo de vez en cuando. Cuando la verdura se haya ablandado, quita la tapa para que el agua empiece a evaporar: nos interesa que la verdura lleve cuanta menos agua posible. Sazona con las especias y el cubo de caldo.

medallas de pollo y calabacín.JPG

Limpia las pechugas de pollo y trocéalas un poco y ponlas en la picadora. Deja que pique hasta que la carne cruda esté bien triturada. Entonces incorpora los calabacines ya bien evaporados, el Parmigiano rallado y unas 8-10 cucharadas de pan rallado y mezcla un poco más para lograr una masa uniforme. Si notas que la masa está demasiado blanda (lo que depende de los calabacines y del pollo, por lo que no hay formula universal) añade más cucharadas de pan rallado.

Cuando estés satisfech@ con la consistencia, coge una cuchara grande (para que sea una unidad uniforme) y empieza a preparar porciones/bolitas. Empana las bolitas en pan rallado por toda su superficie y luego, con tus manos, forma una medalla/disco: aplasta ligeramente el centro y luego moldea los bordes, ajustando hasta que te salgan de la forma deseada.

Fríe en abundante aceite de girasol, bien caliente, hasta que estén bien dorados por ambas partes.

(Nota: si no estás segur@ de que la consistencia sea la correcta y quieres evitar que la medalla se desmorone mientras se fríe o que quede demasiado dura por exceso de pan rallado, haz una medalla de prueba y fríela. Comprueba la textura y, si hace falta haz los ajustes necesarios, antes de seguir 😉 )

Escurre sobre papel de cocina, para absorber el exceso de aceite y sirve.

¡Listas!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes acompañar con varias salsas, delicadas y picantes, para mojar estas deliciosas medallas: atrévete también a mezclar mayonesa, ajo picado y pepino fresco rallado para lograr el acompañamiento de la foto 😉

Prueba a realizar estas medallas con espinacas en lugar de calabacines… ¡el resultado es muy goloso!

Brochetas de pollo caprese

Presentación

¿Qué forma mejor de aprovechar esta maravillosa estación que hacer una barbacoa?

Si quieres probar una combinación exitosa prueba con estas brochetas de pollo caprese: ¡se convertirán en un must tus cenas veraniegas!

Imagínatelas: bocaditos de pollo e frescos tomates cherry deslizados sobre brochetas y cocinados absorbiendo todo el aroma de la barbacoa y completadas con suave y cremosa mozzarella y un toque muy intenso de pesto de albahaca fresco y gotas de dulce y ácida crema balsámica… ¡a que suena cautivador! 😉


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 20 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Pechugas de pollo: 600 g
  • Tomates cherry: 400 g
  • Aceite de oliva virgen extra: 1 cucharada
  • Bocaditos de mozzarella fresca: 200 g
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto
  • Crema de vinagre balsámico: 3 cucharadas

PESTO A LA GENOVESA CASERO:

  • Albahaca (hojas): 40 g
  • Parmigiano Reggiano rallado: 3 cucharadas
  • Piñones (o anacardos): 2 cucharadas finamente picadas
  • Diente de ajo: 1 (opcional)
  • Aceite de oliva virgen extra: 1/3 taza

Realización

Si vas a emplear unas brochetas de madera (de 20-25 cm de largo), ponlas a remojo en agua durante una hora por lo menos, para que cuando luego las pongas en la barbacoa.

Calienta la barbacoa.

Pica las pechugas de pollo en trozos para poner 4 en cada brocheta. Coloca el pollo alternando con 3 tomates cherry.

brochetas pollo caprese.jpg

Esparce con un pincel de cocina 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra por ambos lados de las brochetas y sazona con sal y pimienta.

Cocina sobre la barbacoa las brochetas durante aproximadamente 5 minutos por lado.

En la espera, prepara el pesto: en un mortero (o si tienes prisa en tu batidora) forma una crema con hojas de albahaca, Parmigiano Reggiano rallado, piñones (o anacardos) y ajo [opcional]. Sazona con sal, pimienta e incorpora aceite poco a poco mientras sigues mezclando.

Cuando las brochetas están listas, retira de la barbacoa y desliza una bolita de mozzarella en cada extremidad.

Esparce sobre cada brocheta pesto por encima y unas gotas de crema de balsámico.

Sirve calientes.

¡Listas!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Si tienes mucha prisa o tratas de preparar varios platos a la vez para unos comensales inesperados puedes preparar la receta con un pesto del supermercado. Puedes prescindir del toque de crema de balsámico si no te gusta su dulce y ligeramente ácida aportación.

Si quieres otras originales ideas para brochetas en la barbacoa prueba las deliciosas brochetas hawaianas o, si buscas algo con marisco, las gustosas brochetas con gambas y piñas 😉

Tiras de pollo gusto pizza – con tomate, mozzarella y orégano

Presentación

Las tiras de pollo con tomate y mozzarella son un segundo plato de carne muy apetecible!

Los ingredientes confieren a la carne un tentador gusto pizza que, aun requiriendo muy poco tiempo para prepararse, consigue dar mucho sabor y carácter a anónimas lonchas de pollo 😉

¡Empieza ya y verás como se convertirá en un clásico de tu mesa!


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 20 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Pechuga de pollo: 600 g
  • Tomate triturado: 500 ml
  • Mozzarella: 200 g
  • Orégano: al gusto
  • Harina: 50 g
  • Aceite de oliva: 4 cucharadas
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto

Realización

pollo con tomate y mozzarellaCorta el pollo en lonchas y luego en tiras de unos 3 cm aproximadamente.

Reboza las tiras en harina y sacude ligeramente para eliminar el exceso.

Calienta el aceite en una sartén y dora rápidamente el pollo. Sazona con sal y pimienta.

Añade el tomate triturado, cubre con la tapa y deja cocinar durante 10 minutos, mezclando de vez en cuando.

En la espera, pica en trozos la mozzarella y, antes de apagar el fuego, añade al pollo. Deja que se derrita durante unos minutos, luego apaga el fuego y sirve, esparciendo un poco de orégano.

¡Listas!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes sustituir el orégano por hojas de albahaca.

Si quieres dar un sabor más intenso, añade también trocitos de queso azul o gorgonzola.

Escalopes de jugoso pollo con champiñones

Presentación

Un segundo plato de tradición italiana: los escalopes de pollo con champiñones (Scaloppine ai funghi).

Es un plato muy delicado que se prepara con bastante rapidez y gusta a todos.

Anímate a poner en la mesa a esta delicia 😉


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 25 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Pechugas de pollo: 2 grandes
  • Champiñones: 8-10 grandes
  • Cebolla: 1/2
  • Aceite de oliva: lo suficiente
  • Harina: lo suficiente
  • Cubo para caldo (sabor setas): 1/2 (opcional o sustituible por sabor vegetal/pollo)
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto
  • Perejil: para decorar

Realización

Pica finamente la cebolla.

Deja que se cocine en una sartén con aceite de oliva (o si lo prefieres, mantequilla) hasta que esté dorada. Para dar más sabor puedes incorporar medio cubito para caldo al sabor de setas (o uno vegetal/de pollo, si no encuentras el de setas).

Limpia los champiñones con un trapo húmedo (no los laves en agua, pues perderían sus propiedades organolépticas). Corta los champiñones por la mitad y pica en láminas de unos 3-4 mm.

Deja cocinar con la cebolla durante unos minutos. Sazona con sal y pimienta.

En la espera, corta cada pechuga en lochas de 1-1,2 cm de espesor y, con la ayuda de una maza para carne, bate ligeramente cada una para que sea menos espesa.

Sazona con sal y pimienta.

Esparce harina sobre cada trozo, asegurándote de que cubra cada parte, por ambos lados.

En una nueva sartén vierte un poco de aceite de oliva y, cuando esté caliente, coloca el pollo. Deja que se dore y luego da la vuelta. Notarás que poco a poco se va creando una salsa en la sartén.escalopes de pollo con championes

(Nota: Si necesitas sacar a los escalopes de pollo para tener sitio en la sartén, no te preocupes, las volverás a ponerlo dentro antes de incorporar a las setas.)

Cuando hayas cocinado todo el pollo, pon por encima las setas cocinadas y mezcla un poco. Deja cocinar un par de minutos y apaga el fuego.

Decora con un poco de perejil troceado.

¡Listas!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes preparar el plato algunas horas antes y calentarlo sin problemas antes de servirlo.

Consumir dentro de 2 días, conservando lejos de fuentes de calor.

Pollo envuelto en crujiente panceta relleno de pimientos o champiñones

Presentación

Si te has cansado de preparar el pollo a la plancha y quieres traer un poco de fantasía a tu mesa, prueba esta receta.

El suave pollo tiene dos rellenos distintos: una llevan delicados champiñones, mientras que las pechugas intensos pimientos.

Cada porción está envuelta con crujiente panceta para deleitar tu paladar.

¿A qué esperas? Empecemos ya 😉


Información

  • Dificultad: normal
  • Tiempo preparación: 1 h 10 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Cuartos de pollo enteros: 6
  • Champiñones: 6 medianos
  • Pimiento rojo: 1/2 grande
  • Panceta curada: 12 tiras
  • Curry: al gusto
  • Guindilla molida: al gusto
  • Mejorana: al gusto
  • Orégano: al gusto
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto
  • Aceite de oliva virgen extra: lo suficiente

Realización

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Siguiendo los pasos de la foto, divide los cuartos traseros separando los jamoncitos (la parte más cercana a la pata, para entendernos) del resto, aprovechando la articulación que hay en ese punto, y elimina los huesos.

Ahora sazona cada trozo de pollo con las siguientes especias: sal, pimienta, curry, guindilla molida (Nota: muy poca guindilla, pues queremos redondear el sabor y no evocar a un dragón del fuego a la hora de comernos el plato), orégano y mejorana.

Ahora limpia los champiñones con un un trapo húmedo (Nota: no los mojes en agua o se pierden sus propiedades organolépticas) y lava el pimiento rojo.

Corta la mitad del pimiento en 6 tiras cortas y largas. Corta todos los champiñones en dos mitades para que sea más fácil rellenar el pollo.

Ahora coloca una tira de panceta curada sobre tu tabla de cortar y por encima la parte superior del antiguo cuarto de pollo. A su vez, coloca el pimiento y enrolla, fijando con un palito de madera. Repite con los otro 5 trozos.

Coge los jamoncitos y donde antes había el hueso coloca los champiñones hasta rellenar. Cierra, logrando una forma similar a un cono y envuelve con panceta.

IMG_3687.jpg

 

Coloca el pollo en una bandeja para horno.

Esparce un poco de aceite por encima de la carne y hornea a 180°C hasta que esté bien dorada, pero aún jugosa.

 

Pollo con bacon y pimientos.jpg

 

Extrae del horno y:

(1) sirve caliente o

(2) deja enfriar y corta en lonchas para servir en un buffet frío, sobre unos canapés o como tapas.

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

El pollo puede volverse a calentar en una sartén al día siguiente o, como ya se ha adelantado, servir frío.IMG_3750.JPG

Sirve loncheado en frío sobre unas rebanadas de pan fritas en mantequilla o sobre una baguette fresca con un poco de mayonesa y tomates frescos. Remata con perejil si te gusta.

Consumir dentro de 1-2 días, conservando en la nevera.

Filetes de ternera con Gorgonzola

Presentación

¿Un plato sencillo que traiga el buen humor a la mesa? ¡Aquí lo tienes!

Los filetes de ternera acompañados por el robusto aroma y sabor del queso Gorgonzola son una delicia que no puedes perderte.

Empieza a calentar la sartén ya, que empezamos 😉


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 6 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Filete de ternera: 600 g (cortado en lonchas finas)
  • Gorgonzola: 60 g
  • Pimienta: al gusto

Realización

Cocina la carne en una sartén caliente, a fuego mediano.filete de ternera al gorgonzola.jpg

Gira los filetes y coloca por encima unos trocitos de gorgonzola.

Baja el fuego y tapa la sartén. Deja cocinar hasta que se derrita el queso.

Sazona con pimienta (no suele hacer falta sal, porque el gorgonzola suele llevar ya).

Emplata y ¡listos!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes sustituir el gorgonzola por queso azúl, si lo prefieres.