Mousse de aguacate al cacao

Presentación

¿Te apetece un postre fresco, con una textura ligera y cremosa y que no te haga sentir culpable?

Déjate conquistar por esta mousse de intenso cacao en la que el aguacate, este tan inesperado como crucial ingrediente, otorga la textura más agradable y golosa.

No te preocupes si nunca has experimentado con el aguacate en una receta dulce: quedarás asobrad@ por el resultado y el sabor no se notará. Además, el aguacate tiene unas grasas muy saludables y muy pocos hidratos de carbono, por lo que es el postre perfecto 😉

Al final de la receta hay unas sugerencias muy tentadoras para los toppings.


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 5 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Aguacates: 4 grandes
  • Cacao amargo en polvo: ⅔ vaso
  • Leche (vegetal o animal): ½ vaso aprox.
  • Azúcar/miel/sirope de agave o arce: al gusto
  • Extracto de vainilla: 2 cucharaditas

Realización

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Con un cuchillo, abre el aguacate y extrae el hueso.
(Truco: si das un golpe al hueso con la parte afilada del cuchillo, se quedará clavado y podrás rotarlo ligeramente extrayendo el hueso con facilidad)

Clava una cuchara en la carne y raspa contra la piel del aguacate para extraerla toda.

Pon el aguacate en tu batidora, añade el extracto de vainilla y el cacao en polvo. Añade también la leche que hayas escogido: dependiendo de la textura que busques puedes añadir un poco más de líquido o reducirlo. Incorpora el edulcorante que prefieras: te aconsejo que pongas una pequeña cantidad para empezar, pues puedes siempre añadir más si quieres la mousse más dulce.

Bate hasta que logres una consistencia cremosa y lisa.

Coloca la mousse en unos tarros o en unas copas (si la textura no es demasiado líquida puedes lucirte con una manga pastelera) y deja que reposen en la nevera antes de servir.

¡Lista!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

¡Puedes decorar la mousse como prefieras y jugar con las texturas!
Intenta estos toppings: granada y pistachos; chocolate rallado y avellanas o nueces picadas; coco rallado o en láminas; muesli; arándanos,  frambuesas o fresas, etc.

Conservar en la nevera, tapado con película transparente, durante 2 días.

 

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Clafoutis de cerezas de temporada con un toque de ron

Presentación

Aprovechar los ingredientes de temporada es una de las mejores elecciones porque, además del precio más asequible, disfrutamos del sabor y de los aromas más intensos que ese producto nos puede ofrecer.

El verano trae muchos productos deliciosos, pero quizás las cerezas sean de los más exquisitos… y también de los más difíciles de rehusar.

Si juntamos la disponibilidad de unas cerezas de temporada con las ganas de un postre, pero también la necesidad de algo fresco no hay mejor opción que decantarse por un clafoutis de cerezas.

El clafoutis es una deliciosa tarta de origen francés que podríamos describir como una versión dulce y más básica de la quiche: las potentes cerezas estarán envueltas por una cremosa capa similar al flan, que puedes también preparar con ingredientes sin lactosa 😉

Sirve una porción de este postre a alguien querido para endulzarle el día de forma saludable.


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 55 min
  • Coste: mediano
  • Dosis: para 8 personas

Ingredientes

  • Cerezas: 600 g
  • Mantequilla derretida: 30 g (sustituible por aceite de girasol)
  • Huevos: 4 medianos
  • Leche: 230 ml (de vaca, de soja u otra vegetal*)
  • Harina de trigo: 100 g
  • Azúcar: 80 g (puede ser también en parte vainillado)
  • Ron de miel: 10 ml
  • Aroma de almendras: 1 ml
  • Aroma de vainilla: 1 ml

*Consulta aquí qué leche vegetal es más conveniente según tus necesidades.


Realización

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Enciende el horno a 180ºC para que se caliente.

Lava las cerezas y elimina los pedúnculos y los huesos. (Truco: para facilitar la tarea, existe un utensilio específico para facilitar la remoción de los huesos 😉 )

Unta la base del molde (26 cm de diámetro) con la mantequilla o el aceite y esparce unas dos cucharadas de azúcar. Coloca las cerezas sobre el molde untado y aparta de momento.
(Truco: si deseas extraer al postre para servirlo en un plato, utiliza un molde para quiche con el fondo que se separa de los bordes 😉 )

En un bol rompe los huevos, añade la pizca de sal y lo que queda de azúcar y bate con un batidor de varillas (manual o eléctrico) hasta que te quede un compuesto espumoso.

Añade el ron y los aromas y vuelve a mezclar un poco.

Incorpora la harina tamizándola para evitar que salgan grumos y mezcla bien hasta que el compuesto quede liso.

Finalmente añade poco a poco la leche y sigue batiendo hasta que la masa haya quedado homogénea.

Vierte el compuesto sobre el molde cubierto con cerezas y hornea durante unos 40 minutos o hasta que se haya inflado y esté dorado.
(OJO: los tiempos de cocción en el horno son indicativos, puesto que varían dependiendo de cada horno, así que es aconsejable controlar con frecuencia).

Deja enfriar un poco antes de servir: la receta tradicional exige que el clafoutis se sirva tibio, aunque también tiene una consistencia más firme y también muy agradable cuando esté ya fría.

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes sustituir las cerezas por fresas, frambuesas, melocotones, albaricoques u otros frutos de temporada: aunque la receta siga siendo la misma, cuando cambian los frutos, los franceses llaman a este postre flaugnarde.

Puedes esparcir azúcar glás por encima antes de servir.

Conservar durante 2 días fuera de la nevera, si no hace mucho calor o, en todo caso, en la nevera.

La versión original de la receta se realiza sin extraer los huesos de las cerezas, lo que también aporta un sabor distinto y característico, pero para disfrutar del postre de forma más cómoda y también para que lo hagan los niños sin riesgos es aconsejable quitarlos. 

 

Cebra de mascarpone con amaretti

Presentación

Déjate conquistar por este triunfo de sabores…

El reconfortante sabor de la leche en el cremoso mascarpone se une a la almendra de los amaretti y al inconfundible cacao, en capas parecidas a las de las cebras que se alternan de forma tan acertada en este postre y están intercaladas por crujientes trozos de galleta.

Olvídate de todo mientras saboreas este divertido postre 😉


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 15 min (+2h en la nevera)
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Mascarpone: 400 g
  • Azúcar glás: 100 g
  • Cacao: 2-3 cucharaditas
  • Amaretti: 100 g + para decorar
  • Huevos: 3 medianos
  • Sal: 1 pizca
  • Aroma de almendra: 2 ml

Realización

Bate las claras de huevo a punto de nieve, hasta que estén firmes.
(Nota: lo están si, dando la vuelta al cuenco, se quedan firmes en su sitio, sin caerse al suelo 😉 )

En otro bol mezcla el mascarpone con el azúcar glás, el aroma y la pizca de sal.

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Añade una yema a la vez, mezclando para que se incorpore bien.

Incorpora las claras poco a poco y de forma delicada, mezclando desde abajo hacia arriba, para no desperdiciar las burbujas de aire: así el postre se quedará ligero.

Ahora divide la masa en dos partes: a una añade los amaretti previamente triturados (tienen que quedar como un polvo) y a la otra añade el cacao. Mezcla ambas, por separado, para que queden homogéneas.

Ahora empieza a asemblar el postre: en unas copas altas coloca primero una masa, luego un poco de amaretti ligeramente desmenuzados, y a continuación la otra masa y más galletas y repite hasta terminar las masas. Finaliza decorando con las galletas.

Pon a enfriar durante 2 h en la nevera.

¡Lista!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Incorpora gotas de chocolate o láminas de almendras entre las capas si te sientes indulgente 😉

Bizcocho polaco con levadura fresca, melocotones y almendras – ciasto drożdżowe

Presentación

¿Has preparado alguna vez un bizcocho con levadura de panadería… esa fresca que encuentras en cubitos? ¿¡No?! ¡Hay que solucionarlo inmediatamente!

Si nunca has probado un bizcocho de este tipo no sabes realmente lo que te estás perdiendo… la increíble suavidad de la masa recién salida del horno se puede comparar con una nube y los melocotones frescos de finales de temporada aportan su aroma y dulzura y se mezclan con el toque crujiente de las almendras.

Disfruta de este bizcocho ligero con tus desayunos, acompañado por una taza de leche, o durante la merienda o una pequeña pausa café… y verás como desaparece rápido 😉


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 50 minutos (+1 h de reposo)
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Leche (de vaca/vegetal): 1 vaso
  • Aceite de girasol: 1 vaso
  • Azúcar: ¾ vaso
  • Huevos: 4 medianos
  • Levadura fresca: 1 cubito (= 25 g; tipo saccaromyces cerevisiae)
  • Harina de fuerza: 4 vasos (puedes utilizar la normal, si no tienes la de fuerza)
  • Sal: 1 pizca
  • Aroma: 2 ml (vainilla, mantequilla o ron)

Realización

Bate los huevos con el azúcar y el aroma hasta lograr un compuesto espumoso.

Calienta un poco la leche. Disuelve la levadura fresca troceada en un poco de ella.

Añade al compuesto de huevos la leche con levadura, el resto de leche y el aceite. Mezcla.

Tamiza la harina en el bol y mezcla todo hasta lograr una masa elástica y homogénea.bizcocho con levadura fresca melocotones y almendras 2.JPG

Cubre un molde (de unos 26 cm de diámetro) con papel vegetal y vierte allí la masa.

Deja reposar durante 1 hora (incluso 1,5 h) en un sitio tibio-cálido, cubriendo con un trapo limpio.

Cuando falten unos minutos, enciende el horno, para que se vaya calentando a 180ºC. Asimismo, empieza a lavar los melocotones y a cortarlos en trozos.

Remueve el trapo: la masa habrá más que duplicado su volumen. Coloca la fruta por encima y esparce las láminas de almendras. Hornea durante aproximadamente 45 min.

[Ojo: los tiempos de horneado varían dependiendo del horno, por lo tanto es conveniente efectuar la prueba del palillo para controlar que esté listo → clava en el centro del bizcocho (donde no haya fruta) un palillo de madera: si sale limpio, puedes sacar el bizcocho del horno].

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes utilizar otros tipos de fruta para este bizcocho: ciruelas, ruibarbo, fresas, melocotones en almíbar, todo tipo de frutos rojos, etc…

Puedes añadir por encima de la fruta un poco de lo que los polacos llaman kruszonka y los alemanes streusel: es una especie de crumble de harina (100 g) con azúcar (50 g) y mantequilla fría o margarina sin sal (60 g) que aportará mucho gusto y textura al postre.

Personalmente, me encanta recién salido del horno porqué es muy suave y tibio, así que recomiendo calentar cada porción durante unos 10 segundos en el microondas antes de servir para obtener el mismo efecto, aunque es cuestión de gustos y es delicioso frío también.

Si quieres llevar este postre a niveles estelares, puedes cortar el bizcocho por la mitad, en sentido horizontal, y untar con confitura casera de melocotones… pero ten cuidado: el bizcocho se hace aún mas peligrosamente adictivo 😉

Confitura de higos verdes y limón

Presentación

¿Por qué despedirte de estos higos tan jugosos… cuando termine esta temporada? ¡Guarda unos cuantos bajo la forma de una saludable confitura casera aromatizada al limón!

Se prepara con pocos ingredientes y muy sencillamente 😉

Además es muy versátil: sirve esta confitura sobre una rebanada de pan fresco o una tostada… o acompaña una selección de quesos con esta delicia. Utiliza también para condimentar una ensalada especial con nueces y quesos o para crear platos de carne increíbles.


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 45 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Higos verdes frescos: 1 kg
  • Limón: 1,5
  • Azúcar: 4 cucharadas
  • Aroma de vainilla: 2 ml

Realización

Corta los higos por la mitad (en vertical).

Utiliza una cuchara para sacar cuanta más pulpa posible y tira la piel.

Pon la pulpa en una olla, vierte el azúcar y empieza a cocinar. confitura de higos

Añade a la olla la pulpa en trocitos de medio limón y la cáscara y zumo de 1 entero.

Incorpora el aroma y mezcla.

Deja cocinar unos 20 minutos, hasta que los higos se hayan derretido y la confitura se haya reducido.

Cuando esté lista, vierte la confitura bien caliente en los tarros limpios y cierra con tapa.

Ahora puedes poner los tarros boca abajo hasta que oigas el “clic” del vacío o hacerlos hervir unos minutos para obtener el mismo efecto.

¡Listos!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Prepara esta confitura también con higos rojos 😉

French toast de brioche con leche de coco y melocotones a la parrilla – sin lactosa

Presentación

Déjate conquistar por este desayuno extremadamente rico y empieza el día con una sonrisa de placer y satisfacción que no se borrará de tu rostro.

Tomate una media hora para preparar este nutriente french toast sin lactosa, con leche de cocouna variación francesa de las torrijas españolas.

Esta exquisitez se sirve con jugosos melocotones de final de temporada a la parrilla, delicado y perfumado caramelo con crema de coco, coloridos arándanos y crujientes láminas de coco deshidratado… ¿a que la sonrisa está ya apareciendo en tu cara, eh? 😉


Información

  • Dificultad: normal
  • Tiempo preparación: 30 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 3-4 personas

Ingredientes

FRENCH TOAST AL COCO

  • Rebanadas de pan brioche: 6 gruesas (sustituible por pan de molde u otros*)
  • Huevos: 4 medianos
  • Leche de coco: 1 vaso
  • Azúcar: 1 cucharada (opcional si utilizas pan brioche azucarado)
  • Canela: 1 pizca
  • Coco laminado deshidratado: para decorar
  • Aceite de girasol: 1-2 cucharadas (para freír)
  • Arándanos: un puñado

MELOCOTONES A LA PARRILLA

  • Melocotones: 4 maduros
  • Aceite de girasol: 3 cucharadas
  • Azúcar moreno/blanco: 2 cucharadas

CARAMELO AL COCO

  • Azúcar glás: 1 vaso
  • Crema de coco: un poco más de ¾ vaso
  • Sal: ½ cucharadita
  • Extracto de vainilla: 1 cucharadita

*consulta nuestra guía para el tipo de pan más apto para esta receta


Realización

CARAMELO AL COCO

En una olla pequeña calienta la crema/nata de coco con calor moderado.

En la espera, calienta en otra olla el azúcar con calor medio-alto, mezclando constantemente con una cuchara de madera. Retira cuando tenga un bonito color ambarino, sin pasarte para que no se queme.

Entonces vierte en la olla con el caramelo la crema de coco, mezclando constantemente hasta lograr una masa homogénea (harán falta 1-2 minutos). Retira del fogón. Sazona con sal y extracto de vainilla, mezcla y deja enfriar.

MELOCOTONES A LA PARRILLA

Calienta una parrilla o una sartén-grill.

french toast al coco con melocotones a la parrilla - sin lactosa.jpg

Corta los melocotones en cuartos.

En un pequeño bol junta el aceite y el extracto de vainilla. Con un pincel de cocina, unta la carne de los melocotones dentro y esparce azúcar por encima.

Coloca los melocotones sobre la parrilla, con la carne a contacto con la misma y cocina durante 3-5 minutos o hasta que estén caramelizados. Entonces unta la superficie de los melocotones con la restante mezcla y esparce con azúcar antes de dar la vuelta y dejar cocinar durante unos 3-5 minutos más. Retira.

FRENCH TOAST AL COCO

Mezcla bien los huevos con la leche de coco, el azúcar y la canela.

Calienta una sartén anti-adherente a temperatura mediana con un poco de aceite.

Sumerge por ambos lados cada rebanada de pan de brioche en la mezcla de huevos, hasta que esté bien empapada, incluso en el interior (al menos unos 30 segundos por lado, pero podría hacer falta más tiempo).

Dora cada rebanada en la sartén con el aceite caliente (aprox. 2-3 minutos por lado).

Sirve el french toast con el caramelo al coco, los melocotones a la parrilla. Esparce un poco de azúcar glás si lo deseas, añade unos arándanos y las láminas de coco.

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

french toast al coco con melocotones a la parrilla - sin lactosa 2Si te gustan los melocotones a la parrilla, prueba nuestra receta de melocotones a la parrilla con una voluptuosa cucharada de mascarpone aromatizado a la vainilla y crujiente granola… te volverás loc@ por esta combinación.

Si quieres realizar el french toast con otros tipos de pan, incluso uno ya un poco seco, lee nuestra guía sobre cual rinde mejor como base para torrijas, pues es de total aplicación al french toast 😉

Prueba también la receta original de las torrijas españolas o una golosa versión con cacao.

Tiramisù clásico

Presentación

El Tiramisù es el postre italiano por excelencia… una exquisitez presente en toda bucket-list culinaria de quien visita el Bel Paese o en la mesa de quienes quieren saborear un trocito de Italia en casa.

El origen de este postre es controvertido y varias regiones (Veneto, Friuli Venezia Giulia, Piamonte y Toscana) se contienden el mérito.

La historia oficial (por supuesto no respaldada por todos, pues no habría contienda 😜) narra que en el siglo XVII algunos reposteros de la ciudad de Siena (Toscana) decidieron idear un plato nuevo para celebrar la grandiosidad del Granduque de Toscana, Cosimo de Medici. La elección recayó sobre un postre, pues según parece Cosimo amaba las cosas dulces, y en origen el tiramisù fue denominado zuppa del duca (sopa del duque).

Lamentablemente, nosotros no podemos garantizar que esta historia sea un fiel relato de lo que pasó, pero sí podemos proporcionarte la receta para que puedas preparar un tiramisú clásico, capaz de conquistar a grandes y pequeños, y darte muchísimas ideas para que puedas personalizarla según tus gustos y necesidades 😉


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 20 min (+ 2h en la nevera)
  • Coste: normal
  • Dosis: para 8 personas

Ingredientes

  • Savoiardi (bizcochos de huevo o “de soletilla” / ladyfingers): 300 g
  • Huevos: 220 g (aprox. 4 pequeños o 3 medianos) muy frescos *
  • Mascarpone: 500 g
  • Azúcar: 80 g
  • Café: 300 ml (con o sin azúcar)
  • Cacao amargo en polvo: para decorar

*para medir: pesa las yemas y las claras por separado y suma el peso de ambas.


Realización

Empieza separando con cuidado las claras de las yemas en dos boles distintos.
(Ojo: si las claras tienen trazas de yemas batirlas debidamente resultará más complicado).

Con un batidor de varillas o una batidora eléctrica, bate las claras con la mitad del azúcar hasta que estén montadas a punto de nieve.
(Nota: sabrás que has batido lo suficiente si dando la vuelta al bol las claras se quedan firmes sin caerse o deslizarse hacia abajo.)

A continuación, bate las claras con la otra mitad de azúcar hasta obtener un compuesto claro y bien aireado. Añade el mascarpone y sigue mezclando para obtener una textura homogénea.

Ahora incorpora poco a poco las claras mezclando desde abajo hacia arriba delicadamente y sin exagerar con el tiempo, pues no queremos desperdiciar las burbujas de aire que conferirán una textura más ligera a la crema.

Coge una vajilla con borde alto y extiende una capa fina de crema sobre el fondo.

tiramisù clásico

Moja una galleta en el café por ambos lados, tratando de hacerlo con rapidez, pues la estructura de los savoiardi absorbe con facilidad los líquidos y se ablanda en seguida. Coloca la galleta en la vajilla y repite el proceso con más galletas hasta finalizar una capa entera (como si estuvieras preparando una lasaña y en lugar de la masa utilizaras los savoiardi).

Por encima extiende una capa abundante de crema y vuelve a otra más de galletas.

Finaliza con una última capa de crema y espolvorea cacao en polvo con la ayuda de un tamizador.

Deja reposar en la nevera al menos 2 horas antes de servir.

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes personalizar la receta original incluyendo muchísimas golosas variaciones:

  • en lugar de los savoiardi puedes utilizar: amaretti (galletas italianas de almendra), pandoro que te haya sobrado de las Navidades, brownies, sobaos, etc.
  • si quieres alternativas al mascarpone puedes utilizar ricotta (requesón) sola, logrando un postre light, o mezclada con nata batida, para ahorrar calorías pero con una textura aún así agradablemente cremosa 😉
  • si el café a solas no te satisface y todos tus comensales son adultos, puedes añadir licores aromáticos o ron; si no te gusta en absoluto el café, puedes utilizar el “café” de cebada o hacer más contentos a los peques utilizando leche con ColaCao/Nesquik. Otra versión apta también para los niños y sin duda más veraniega es sustituir el café por zumos naturales e introducir fruta fresca o en almíbar en tu tiramisù… déjate convencer por el Tiramisù veraniego con fresas y experimenta otras combinaciones sugeridas en esa receta 😉

Conserva el postre en la nevera durante 1 día.

Trubochki – Conos de hojaldre con nata y frambuesas

Presentación

Los conos de hojaldre con nata batida y frambuesas son un postre exquisito, de origen ruso (Трубочки), que no podrás dejar de comer… cono tras cono, tras cono… ¡pues son adictivos!

En esta estación tan caliente, son el postre frío perfecto para deleitarse tras una comida o para acompañar un café.

La capa de masa de hojaldre, crujiente y azucarada por fuera y ligeramente gomosa por dentro está rellena de deliciosa y aireada nata batida, que con su textura cremosa y su toque de vainilla combina a la perfección con la frescura y vivacidad de la frambuesa.


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 45 min
  • Coste: bajo
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Masa de hojaldre: 2 confecciones (rectangulares)
  • Azúcar granulado: para esparcir
  • Yemas: 2
  • Agua: 3 cucharadas
  • Nata para batir: 500 ml (ya azucarada)*
  • Extracto de vainilla: 2 ml
  • Frambuesas: 32

Realización

Extrae la masa de hojaldre de la nevera (pues tiene que estar fría cuando se utiliza) y corta 8 largas tiras de cada rectángulo (es decir, 16 tiras sumando ambas confecciones).

Utilizando como soporte un cono de acero para repostería (o también moldes cilíndricos de acero), crea un cono de masa envolviendo el molde desde la punta con el hojaldre, dejando que cada giro solape ligeramente el anterior.

Coloca los conos sobre una bandeja para horno cubierta de papel vegetal, tratando de poner el final de la tira por debajo (entre el molde y la bandeja).

Bate las yemas con el agua y, con un pincel, esparce por encima del hojaldre. En seguida, esparce azúcar granulado para que adhiera bien a la masa.

conos de hojaldre con nata y frambuesas.jpg

Hornea en horno ya caliente a 180°C hasta que estén bien dorados.

Tras haber extraído la bandeja del horno deja enfriar antes de quitar el molde cónico.

En la punta del cono coloca una frambuesa.

Bate la nata fría, recién sacada de la nevera, con un a batidora eléctrica o un batidor de varillas añadiendo el extracto de vainilla. No batas durante demasiado tiempo, pues no queremos que la nata se convierta en mantequilla. (Nota: si empleas nata no azucarada, tendrás que añadir azúcar).

Rellena una manga pastelera con la nata batida y utilízala para rellenar los conos, mejor si empleando una boquilla decorativa.
(Nota: si no dispones de una manga pastelera, emplea una jeringa para repostería o crea tu propia manga (1) haciendo un cono con papel vegetal y cortando la punta o (2) rellenando con nata una bolsita de plástico para verduras y cortando un ángulo de la misma).

Termina decorando cada cono con una frambuesa, colocándolo sobre la nata.

¡Listos!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Si quieres una versión diferente, puedes poner una cucharadita de confitura de frutos rojos o un poco de Nutella/Nocilla en la punta del cono y rellenar hasta el borde con nata batida.

Puedes también utilizar otra fruta: arándanos, melocotones, piña… tanto frescos como en almibar… y además de poner un trocito para decorar, puedes poner más dentro del cono 😉

 

 

Energéticos polos de café y cacao

Presentación

El verano tiene muchas ventajas… y el calor como excusa para comer helados y polos es seguramente una de ellas 😉

¿Porqué comprar los polos en el supermercado si puedes prepararlos tú sol@, más saludables y 100% personalizables según tus gustos y exigencias?

Estos polos son perfectos para quienes quieren refrescarse y disfrutar de una deliciosa y energética dosis de café. El aromático café además está potenciado por el redondo sabor del cacao… pero puedes sustituir por canela molida si te gusta más el toque especiado (las sugerencias al final de la receta).

Si queréis rebajar la intensidad y el robusto sabor del café podéis emplear leche o nata… básicamente podéis preparar la fórmula que más os agrade 😀 ¡y la pausa café ya no será la misma!


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 5 min (+4 h en el congelador)
  • Coste: bajo
  • Dosis: para 8 polos

Ingredientes

  • Café largo: 300 ml
  • Agua/Leche/Nata: 100 ml aprox.
  • Cacao amargo en polvo: 4 cucharadas escasas
  • Azúcar o edulcorante: al gusto

Realización

Disuelve el cacao amargo en el café aún caliente y endulza a tu gusto (recuerda que el dulzor del polo no queda tan intenso como parece cuando está líquido 😉 ). polos café y cacao.jpg

Si quieres emplear nata o leche, de vaca o vegetal (aquí una guía para elegir la mejor leche vegetal) puedes añadirla ahora, o simplemente añadir los mismos 100 ml de agua o café, para una versión más light, vegana y clásica de los polos. Deja enfriar.

Vierte la mezcla en los moldes para polos y cierra con la cobertura con el palillo incorporado.

(Truco: si no tienes los moldes, puedes emplear unos vasos de plástico desechables, cubrirles con película de aluminio o transparente, perforar el centro con un cuchillo y clavar ahí los habituales palitos de madera o, si tampoco los tienes, una cuchara de metal con la parte redonda dentro al líquido, para que queden sujetos en posición recta 😉 )

Pon los polos en el congelador durante al menos 4 horas o hasta que estén sólidos.

¡Listos!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Si, en lugar de emplear cacao, quieres probar la versión especiada con canela (puedes añadir una pizca de las especias nórdicas o para tarta de calabaza también), te aconsejo utilizar azúcar vainillado para sacarle todo el provecho 😉

Juega con las leches vegetales para dar un toque especial a tus polos: prueba la leche de avellana y te sorprenderás 😉

Suavísimas magdalenas de plátanos maduros (Banana muffins)

Presentación

Te mereces regalarte la experiencia sensorial que encierran estas magdalenas de plátanos maduros… ¡porque una receta tan perfecta no volverás a encontrarla en ninguna otra parte!

Cada mordisco de estas magdalenas parece un ligero trocito de nube porque son tan suaves que, si no las pruebas, ni te las imaginas… y cada vez que repitas la receta (cosa que pasará una y otra vez, puesto que son adictivas) su textura volverá a sorprenderte.

Con cada bocadito el sabor dulce y aromático de los plátanos maduros explota sobre tu lengua y te hará olvidar todo lo que te rodee.

Estas magdalenas mantendrán su exquisitez e increíble textura durante varios días… aunque desaparecerán en muchísimo menos tiempo 😉

Prepara esta receta con esos plátanos marrones que te han quedado y con los que no sabes qué hacer, pero que aún pueden aportar tanta dulzura y sabor.


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 35 min
  • Coste: bajo
  • Dosis: para 18 magdalenas medianas

Ingredientes

  • Plátanos: 3 grandes y muy maduros (marrones)
  • Azúcar: ½ vaso (hasta ¾ de vaso, si te gusta muy dulce)
  • Huevo: 1 mediano
  • Aceite de girasol: vaso
  • Harina de trigo: 1 ½ vaso
  • Levadura química en polvo: 2 cucharaditas
  • Sal: ½ cucharadita
  • Aroma de vainilla: 2 ml [opcional]

Realización

Enciende el horno para que se caliente a 180°C.

Cubre tu bandeja para magdalenas (o los moldes mono-porción en acero) con cápsulas de papel para magdalenas (o con papel para horno).

Remueve la piel de los plátanos (deben ser muy maduros para que aporten dulzura y la consistencia sea correcta) y ponlos en un bol grande. Crea una mousse de plátano aplastándoos con un tenedor, tratando de que no queden trozos sueltos.

En otro bol, empleando una batidora de varillas, bate el huevo con el azúcar para que te quede una masa bien aireada. A continuación vierte la masa en el bol con los plátanos y añade el aceite, el aroma, la sal y mezcla bien.

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Por último incorpora la harina tamizada con la levadura. Mezcla para lograr una masa homogénea, pero no hay que mezclar demasiado tiempo pues la levadura ya empieza a reaccionar y no queremos desperdiciar las burbujas.

Divide la masa en 18 porciones, vertiéndola en las cápsulas: no llenes más de ⅔, pues crecerán mucho y trata de poner aproximadamente la misma cantidad en todas las cápsulas, para que el tiempo de cocción sea igual.

Hornea las magdalenas (en horno ventilado) durante unos 15 minutos, hasta que logren un color ligeramente dorado.
[Ojo: puesto que el tiempo de cocción varía dependiendo de cada horno, lo más seguro es que compruebes a los 12 minutos si están listos con la prueba del palillo, que consiste en clavar en el centro de una magdalena un palillo de madera y ver si sale limpio. Si lo hace, la cocción es suficiente; si no, limpia el palillo y vuelve a intentar a los 2 minutos hasta que salga limpio 😉 ]

Extrae del horno y deja enfriar unos 5 minutos antes de sacar las magdalenas del molde.

¡Listas!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Prueba estas suavísimas magdalenas aún calientes o enfriadas.

suavisimas magdalenas de platanos maduros 2

Cuando estén frías, puedes guardarlas en un contenedor hermético, en una bolsita de plástico o bajo una campana de cristal durante 4 días y está garantizado que no perderán en absoluto su suavidad… ¡aunque ya verás que desaparecerán en seguida! Son deliciosas incluso si han estado en la nevera… un snack perfecto para días calurosos.

Si te encanta combinar el plátano con el chocolate, puedes añadir gotas de chocolate en la masa y disfrutar aún más cada mordisco. Si, por otra parte, te entran ganas de chocolate te entran de forma inesperada e irrefrenable tras haber horneado estas delicias, puedes cortarlas por la mitad y untarlas con Nutella o Nocilla 😉

Si prefieres otra combinación que juegue también con las texturas, lo que quieres añadir es sin duda un poco de nueces o almendras picadas… ¡aunque estas magdalenas son tan ricas que no requieren ningún extra para resultar adictivas!