Bollos polacos rellenos de semillas de amapola (Drożdżówki z makiem)

Presentación

Los polacos saben hacer dulces maravillas con la levadura de panadería y estos bollos son una de las pruebas que más te encantará «cotejar» para comprobar este hecho. 🇵🇱 😜

Las Drożdżówki z makiem son unos bollos mono-porción de masa brioche con un exclusivo relleno de semillas de amapola, uno de los ingredientes más refinados y costosos de la repostería polaca. El aroma de las semillas es inconfundible y queda realzado por un toque almendrado y cítrico: una mezcla perfecta para estrenar en estas fiestas.

Este goloso y saludable postre, gracias al reducido nivel de azúcares, (que puedes preparar sin lactosa) se presenta además de una forma muy cautivadora: una espiral muy peculiar que aprenderás a dominar gracias a las detalladas instrucciones y a las imágenes que te guiarán en todo momento, para que puedas lucir tu talento al ofrecer cada bollo. 😉


Información

  • Dificultad: mediana
  • Tiempo preparación: 2h 30min
  • Coste: mediano
  • Dosis: para 16 bollos rellenos (11 cm de diámetro cada uno)

Ingredientes

PARA LA MASA:

  • Harina de fuerza: 400 g (sustituible en todo/en parte por harina de todo uso)
  • Huevos: 3 medianos
  • Mantequilla o margarina: 90 g
  • Leche de vaca o vegetal: 110 g
  • Azúcar: 100-140 g (dependiendo de lo dulce que te guste)
  • Levadura fresca/congelada: 15 g (sustituible por levadura seca en las proporciones indicadas por su fabricante)
  • Sal: 1 pizca
  • Aroma: 2 ml (sabor vainilla, ron, mantequilla, nata)

PARA EL RELLENO:

  • Semillas de amapola: 150 g (ya molidas o enteras)
  • Huevo: 1 mediano
  • Almidón de maíz/Maizena: 1 cucharada
  • Leche de vaca o vegetal: 4 cucharadas (solo si utilizas semillas molidas)
  • Miel: 1 cucharada y 1 cucharadita
  • Aroma: 1 ml (sabor almendra)
  • Ralladura de la cáscara de 1 limón

PARA EL BARNIZ:

  • Huevo: 1 mediano
  • Leche de vaca o vegetal: 3 cucharadas

Realización

Empieza preparando la masa.

Calienta la leche para que esté tibia y disuelve en ella la levadura troceada.

En un bol grande, vierte la harina, el azúcar, la sal, la mantequilla, la leche con la levadura disuelta, el aroma y casca los huevos. Mezcla todo con tu robot de cocina o manualmente hasta lograr una masa lisa (que es naturalmente pegajosa) y, a partir de ese momento, sigue amasando durante unos 5 minutos para conferir elasticidad a la misma.

Cubre con un trapo limpio o película transparente y deja que repose 1 hora en un lugar caliente.

Mientras tanto, prepara el relleno.

  • Si utilizas semillas de amapola ya molidas (opción más rápida):
    Vierte las semillas en un bol, añade 1 cucharada de miel, la ralladura de limón, el aroma, la leche, mezcla y aparta hasta que falten unos 5 minutos para que la masa esté lista.
  • Si utilizas semillas de amapola enteras:
    Pon las semillas a remojo en agua (o leche, si lo prefieres) en una olla y mezcla bien. Elimina las eventuales impurezas que floten en la superficie y pon a hervir a fuego mediano durante 20 min, removiendo de vez en cuando. Pasado ese tiempo, escurre las semillas utilizando un colador de malla fina. Vierte las mismas en tu batidora y deja que se molan durante unos 5 minutos o, alternativamente, pásalas 3 veces por una malla fina de tu picadora de carne. Entonces vuelve a poner las semillas en el bol y añade una cucharada de miel, la ralladura de limón, el aroma, mezcla y aparta hasta que falten unos 5 minutos para que la masa esté lista.

Cuando falte poco para que la masa esté lista, divide la yema de las claras y pon cada una en un bol distinto. Bate las claras a punto de nieve con tu batidor de varillas manual o eléctrico (están en su punto cuando te salen unas cimas al mezclar y deberías poder dar la vuelta al bol sin que las claras se caigan ). Añade una cucharadita de miel a las claras y bátelas hasta lograr un compuesto claro y aireado.

Vierte las yemas en el bol con las semillas de amapola y mezcla bien. Finalmente, añade también las claras y mezcla delicadamente para repartir uniformemente. Aparta el relleno.

Cubre dos bandejas para horno con papel para horno y vuelve a coger la masa.

Vierte la masa sobre la encimera bien enharinada, esparce abundante harina por encima de la masa también y amasa para lograr una bola uniforme. Divide en 8 porciones iguales. Coge una porción y cubre las otras con un trapo limpio.

Vuelve a enharinar bien la encimera, coloca la masa encima y esparce harina sobre ésta última. Con un rodillo de cocina, extiende la masa hasta lograr aproximadamente un cuadrado (de unos 22 cm de lado) de unos 4 mm de espesor. Divide el cuadrado en dos rectángulos iguales cortando por la mitad con un cuchillo (de lama lisa) o un cortador para pizza.

Aparta uno de esos rectángulos (asegurándote que debajo la encimera sigue enharinada) y coloca, con la ayuda de una cucharadita, una raya de relleno de amapola a lo largo de uno de los lados más largos del rectángulo, dejando unos 5-8 mm de borde despejado (tanto abajo como lateralmente). Para orientarte mejor fíjate en la imagen que hay a continuación.

Procedimiento para los bollos polacos rellenos de semillas de amapola

Utilizando un cuchillo o el cortador para pizza realiza unos cortes paralelos entre sí que empiezan desde la mitad de la masa (y a no menos de unos 2-3 cm desde el relleno) y que confieren a la masa el aspecto de un peine. La distancia entre un corte y el otro no tiene que ser perfectamente igual, pero trata de dejarla en 1-1,5 cm [fase 1 de la imagen].

A continuación coge el borde inferior de la masa, dóblalo con cuidado sobre el relleno y séllalo tanto por arriba como por los lados para que las semillas no se salgan [fase 2 de la imagen].

Ahora enrolla el relleno sellado sobre la masa, deslizando con ambas manos hacia arriba hasta llegar a sobreponer el rollo sobre el borde del peine. Entonces empieza a enrollar la serpiente de masa en espiral, asegurándote de poner la parte en la que sobresale el borde de la capa inferior en el interior de la espiral [fase 3 de la imagen].

Termina de enrollar en espiral toda la serpiente de masa y cógela con delicadez para colocarla sobre la bandeja para horno: al hacerlo, coloca el extremo final del rollo que sobresale al exterior y colócalo debajo de la espiral, para que te quede un bollo redondo en la cocción [foto del resultado a continuación].

Bollo polaco con semillas de amapola sin barniz

Repite los últimos pasos con el otro rectángulo para sacar otro bollo y, después, haz lo mismo con otra porción de masa. No te olvides: cada porción de masa te da para 2 bollos (pues sacas 2 rectángulos de cada cuadrado de masa), por lo que acabarás teniendo 16 bollos rellenos. 😉

Al colocar los bollos en la bandeja bastante espacio entre uno y el siguiente (no menos de 6 cm) porque van a crecer fuera y dentro del horno y no queremos que se peguen.

Al finalizar, notarás que los primeros bollos han tenido la ocasión de leudar más y aumentar su volumen. Puedes dejar que los bollos reposen unos 15 minutos más o encender ya el horno llegue a 180ºC (con modalidad ventilada si la tienes).

En un bol pequeño bate un huevo con un tenedor, añade 3 cucharadas de leche y mezcla. Esparce esta mezcla sobre la superficie de los bollos utilizando un pincel de silicona u otro apto para cocina: este paso aportará un barnizado lúcido y apetecible a tus bollos, pero que no hará que la superficie se queme antes de que el postre esté cocido. 😉

Si quieres que la segunda bandeja tenga el mismo tiempo para leudar que la primera, hornea la primera bandeja sola y después la otra, aunque puedes hornear ambas a la vez sin problemas.

Hornea hasta que la superficie de los bollos quede bien dorada o ligeramente marrón.
[Truco: Cambia la posición de las bandejas o gira/cambia la posición de los bollos con una paleta de cocina si notas que la cocción no es uniforme.]

Deja que se enfríen un poco antes de servir.

Bollos polacos rellenos de semillas de amapola (Drożdżówki z makiem)
Bollos polacos rellenos de semillas de amapola (Drożdżówki z makiem)

¡Listos!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes enriquecer el relleno con fruta seca picada muy finamente: almendras, nueces, albaricoques, higos, uvas pasas. Si decides hacerlo, reduce la cantidad de amapola para compensar el volumen de la fruta seca.

Puedes añadir un zig zag de glaseado real (= azúcar glas mezclado con suficientes gotas de limón para lograr una consistencia líquida) o esparcirlo directamente con un pincel de cocina sobre la superficie del bollo enfriado. Si quieres decorarlo aún más, esparce unas semillas de amapola encima cuando el glaseado esté aún húmedo.

Conserva durante 3 días bajo una campana de vidrio o en una bolsita de plástico (o alternativa biodegradable). Guarda en la nevera si hace calor.

Puedes calentar 1 bollo en el microondas durante unos 10-15 segundos a máxima potencia (800 W) si quieres que la masa vuelva a ser súper suave y como recién horneada.

Girasol de hojaldre con espinacas y requesón

Presentación

El girasol de hojaldre con espinacas y requesón es un entremés perfecto para cualquier temporada.

Nadie podrá apartar la mirada de esta flor, que les conquistará por su sabor.

Un clásico maridaje como las espinacas y el requesón puede ser toda la estrella de una comida y ser muy cool.

Puedes preparar la receta también con masa brisée o brioche, o incluso servir unas versiones dulces, por ejemplo con requesón y chocolate, siguiendo las sugerencias al final de la receta 😉

 


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 45 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Masa de hojaldre: 2 (redondas)
  • Espinacas: 400 g congeladas (o 850 g frescas)
  • Huevos: 2 medianos
  • Requesón: 450 g
  • Parmigiano Reggiano: 50 g
  • Pecorino Romano: 50 g
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto
  • Semillas de amapola: 1 cucharada (para decorar)

PARA UNTAR:

  • Yema: 1
  • Leche: 1 cucharada

Realización

Empieza preparando el relleno de nuestro girasol.

En una sartén, cocina las espinacas sazonando con un poco de sal y pimienta.

Si notas que hay mucha agua, deja que se sequen o, cuando se haya enfriado, aprieta las verduras con tus manos y eliminar el exceso.

Trita un poco las espinacas con un cuchillo, mezcla con el requesón, los quesos curados rallados y los huevos. (Ajusta sal y pimienta si necesario.)

girasol hojaldre.jpg

Extiende sobre tu encimera un rollo de masa de hojaldre recién salido de la nevera,  distribuye una parte del relleno en el centro y creando un aro, pero dejando 1 cm libre del borde.

Si quieres facilitarte la tarea, puedes emplear una manga pastelera.

Con un pincel, esparce un poco de agua sobre el margen libre, cubre con la segunda hoja de masa y sella bien los círculos con las puntas de un tenedor.

Apoya en el centro del disco una taza o un vaso y presiona ligeramente para incidir el centro de la flor.

girasol de hojaldre con espinacas y requesón.jpg

Dejando la taza apoyada, corta 20 «pétalos» con un cuchillo o un cortador para pizza, pero sin arrancar cada trozo.

(Truco: para ser más precis@, divide el círculo en 4 y luego cada cuadrante en 5 pétalos 😉 )

Coge cada pétalo y gíralo de 90° hacia arriba, para que el relleno sea visible, y repite con cada trozo. Quita la taza.

Bate la yema con la leche y, con la ayuda de un pincél natural o de silicona, unta la masa de hojaldre. Esparce las semillas de amapola solo en el centro del girasol.

Hornea en horno ya caliente a 200°C hasta que la masa de hojaldre esté bien dorada.

 

 

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Sirve el girasol de hojaldre tanto caliente como frío.

Se puede preparar también al día anterior, dejar en la nevera y, justo antes de hornear, untar con la yema y leche 😉

Puedes cambiar el relleno a tu gusto. Aquí te sugiero unas ideas: 1) jamón cocido y queso; 2) acelga, requesón y fuet; 3) tomate y mozzarella en cubitos; 4) calabacines, jamón cocido y queso provola.

Prueba también unas versiones dulces: 1) con 450 g de requesón, 100 g de azúcar, 100 g de chocolate en gotas, 1 huevo batido; 2) mascarpone, nutella y avellanas molidas.

Makowiec – Tarta de semillas de amapola (sin lactosa)

Presentación

De vez en cuando hay que concederse un postre que requiere más trabajo, pero cuyo sabor te atrapa y te hace olvidar todo lo demás.

El makowiec es una de las recetas más refinadas de la cocina polaca 🇵🇱 que, con las indicaciones muy claras y los trucos revelados por mi abuela Lucía y mi mamá Margarita, te saldrá mejor que si hubiera salido de una repostería polaca. 😉

Esta tarta debe su nombre a su ingrediente estrella, las semillas de amapola (mak, en polaco). Tras una peculiar preparación soltarán un sabor muy característico que hay que probar al menos una vez en la vida y que combina de maravilla con los ricos sabores de la mezcla de nueces y otros frutos secos.

El makowiec es uno de los postres más típicos de las grandes fiestas, Navidad y Semana Santa, ¡pero es tan exquisito que acabarás horneándolo con mucha más frecuencia! 🍰


Información

  • Dificultad: mediana
  • Tiempo preparación: 2 h
  • Coste: mediano
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

PARA EL RELLENO DE SEMILLAS DE AMAPOLA:

  • Semillas de amapola: 250 g
  • Fruta seca (uva pasa, albaricoque, cáscara de naranja confitada, nueces, almendras,…): al gusto
  • Huevos: 2
  • Fécula de patatas/Maizena: 1 cucharada
  • Miel: 1 cucharada
  • Mantequilla sin sal/margarina: 1 cucharada (= 25 g)
  • Aroma: 2 ml (almendra, vainilla, naranja o ron)

PARA LA MASA:

  • Harina de trigo: 300 g
  • Huevos: 2
  • Aceite de girasol: 100 g
  • Azúcar: 60 g
  • Levadura química: 1 sobre (=16 g)
  • Aroma: 2 ml (almendra, vainilla, naranja o ron)

Realización

Lo primero que hay que hacer es poner las semillas en una cacerola, cubriéndolas de agua por un par de centímetros.

Remueve las semillas con una cuchara y deja que el agua se estabilice: así podrás ver si en la superficie flotan posibles impurezas, como fragmentos (más claros) del tallo de la amapola. Retira esas eventuales impurezas y repite el proceso hasta que ya no haya.

Si utilizas semillas entera, déjalas a remojo durante una hora. Si utilizas semillas ya molidas, entonces puedes pasar directamente al siguiente paso.

Cocina las semillas durante unos 20 minutos a fuego medio, añadiendo agua a la olla si es necesario.

En la espera pica las nueces y los otros tipos de fruta seca en cubitos.
[Truco: si has decidido poner uvas pasas, te aconsejo hidratarlas durante unos 15 minutos, por lo menos, en zumo de naranja, almíbar de piña, té o en un poco de ron. 😉  La consistencia seca dejará paso a una versión más jugosa y sabrosa.]

Escurre las semillas con un colador de malla fina y vierte el contenido en el bol de la trituradora.
[Nota: puedes emplear una batidora con las lamas de acero montadas o también la picadora de carne con una malla muy fina.]

Sigue triturando durante unos 5 minutos por lo menos, o unas 3 veces en la picadora para carne. El objetivo es conseguir que la amapola suelte su leche.

Ahora pasamos a preparar la base de masa brisée (= quebrada).

En un bol vierte la harina, el azúcar, la levadura y mezcla. Casca los huevos, añade el aroma y el aceite. Mezcla bien y amasa durante el tiempo estrictamente necesario para lograr una masa uniforme y compacta. Al llevar aceite no hace falta dejar reposar la masa.

Coge el molde para tarta que vas a emplear (rectangular, cuadrado o redondo) y cúbrelo con papel vegetal. Si consigues cubrir los bordes además del fondo, aún mejor.
[Truco: para que el papel no se mueva, antes de colocar el papel para horno unta el molde con unas gotas de aceite 😉 ]

Guarda 1/4 parte de la masa: la utilizaremos más tarde para decorar la superficie.

Ahora tenemos que revestir el molde con el resto de la masa.
[Truco: coge una hoja de papel para horno y coloca el molde encima. Perfila los bordes del molde sobre el papel con un lápiz para tener un guión. Da la vuelta al papel y coloca encima la masa. Extiéndela con la ayuda de un rodillo hasta exceder los límites del dibujo de unos 2-3 cm. Luego coge la hoja con la masa y dale la vuelta con delicadeza encima del molde, para colocar la masa en su sitio. Utiliza las yemas de tus dedos para asegurarte que adhiere a las paredes del molde y que la superficie es bastante regular. Recorta con un cuchillo los bordes si te parecen irregulares y añade esas sobras al tercio de masa para decorar.
No te preocupes si la masa se rompe: puedes volver a pegar grietas o hacer parches con la masa que te sobra. 😉 ]

Coge la masa que habías apartado y extiéndela con un rodillo hasta lograr un rectángulo de un espesor de 5 mm. Con un cuchillo o un cortador para pizza recorta unas tiras.

Ahora ha llegado el momento de finalizar la preparación del relleno: divide las yemas y las claras en dos boles. Con tu batidor de varillas, bate las claras a punto de nieve (están en su punto cuando te salen unas cimas al mezclar y deberías poder dar la vuelta al bol sin que las claras se caigan 😉 ). Vierte el azúcar y el aroma en el bol con las yemas y bate hasta lograr una consistencia clara y espumosa.

Entonces añade a las claras la miel y la mantequilla/margarina blanda y mezcla otra vez. Incorpora las semillas de amapola, la fécula y los frutos picados y mezcla hasta lograr una masa uniforme. Por último, añade las claras y remueve todo con delicadeza utilizando una espátula y haciendo movimientos desde abajo hacia arriba para no desperdiciar las burbujas de aire.

Vierte el relleno sobre la base de masa brisée y nivela la superficie con una espátula o una cuchara. Coloca las tiras de masa para decorar la superficie.

Hornea la tarta durante unos 20 minutos (cuidado: el tiempo es orientativo, puesto que depende de cada horno) o hasta que notes que las tiras estén bien doradas.

Deja que se enfríe un poco antes de desmoldarlo con cuidado.

Makowiec – Tarta de semillas de amapola (sin lactosa)

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes conservar la tarta durante unos 3-4 días bajo una campana de cristal o en una bolsita de plástico (o equivalente biodegradable). Guarda en la nevera si hace calor.

Puedes añadir un poco de glaseado real por encima, decorando con formas de zig-zag.

El entrecruzado en superficie es decorativo: puedes cambiarlo por las formas que más te gusten (círculos, flores, hojas, estrellas, etc.). Asimismo, si lo prefieres, puedes poner una capa de masa o evitar por completo el revestimiento (quizás poniendo el glaseado encima de forma uniforme).