Pechuga de pollo rellena de carne de cerdo, ciruelas pasas y manzana

Presentación

En esta época del año, cercana a la celebración norteamericana de Acción de Gracias, vemos por todas partes imágenes muy apetecibles de pavo relleno y de otras recetas que nos hacen desear celebrar esa fiesta también con tal de poder degustar esas delicias. 😜

Entonces, ¿por qué privarnos de ese gusto si podemos preparar los mismos platos o versiones más adecuadas a nuestra familia? Esta vez os propongo preparar una receta inspirada al pavo relleno norteamericano, pero en tamaño pequeño y formato más cómodo. ¡Estoy hablando de un segundo plato de pechuga de pollo rellena! 🍗

Utilizando una algunos ingredientes que transmiten de maravilla la magia de esta temporada, vamos a rellenar el pollo con jugosa y sabrosa carne de cerdo y dulces y aromáticas ciruelas pasas y manzanas: ¡una combinación increíble para el pollo! 🍎


Información

  • Dificultad: normal
  • Tiempo preparación: 1 h
  • Coste: mediano
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Pechuga de pollo entera: 1
  • Carne picada de cerdo: 200-250 g
  • Manzana: 1
  • Ciruelas pasas: 4-5
  • Panceta salada/Tocino: 1 loncha de 4 mm
  • Cebolla: ½
  • Mejorana: al gusto
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto
  • Aceite de oliva/girasol: un poquito

Realización

Este plato se basa en el uso de la pechuga de pollo como envoltorio del relleno y la mejor forma de preservar toda su jugosidad es utilizar la piel del pollo como protección externa de la pechuga. Por este motivo, es preferible que compres un pollo entero, puesto que viene con piel, lo deshueses (aquí un vídeo en el que se explica cómo proceder) y retires, cortándolas, las partes que no son pechuga o piel de la pechuga para emplearlas en otra receta. La piel del pollo puedes separarla de la carne y luego envolverla alrededor del rollo de pollo: no es un problema 😉

Si no quieres hacer este paso, intenta pedir a tu carnicero si te puede deshuesar el pollo, y sacar la pechuga entera, manteniendo su piel. Si no es posible, compra una pechuga entera limpia (aunque sea sin piel) y trabaja con esa: en el apartado de sugerencias encontrarás una buena alternativa a la piel de pollo para que se quede jugoso. 😉

Para que la pechuga pueda envolver el relleno, hace falta abrirla para aumentar su superficie. Esto se hace incidiendo la pechuga con un cuchillo y «desrollando» la carne como si buscáramos disminuir el espesor de la pechuga: aquí tienes un vídeo en el que puedes apreciar mejor la serie de movimientos.

Una vez que tienes la pechuga preparada, métela un momento en la nevera y prepara el relleno.

Pica finamente la panceta salada y deja que se derrita y haga crujiente en una sartén a fuego medio-alto con un chorrito de aceite. Añade la carne picada, sazona con sal, pimienta y mejorana y deja que se dore. En la espera, elimina el eventual hueso de las ciruelas y pícalas cada una en unos 3-6 trozos, dependiendo del grosos que quieras.

Por último, pela la manzana, elimina el centro con las semillas y rállala por la malla gruesa de tu rallador. En una sartén pequeña saltea durante unos 3 minutos las manzanas con las ciruelas.

Mezcla la carne con la fruta y vuelve a coger la pechuga de pollo.

Pica la cebolla en juliana (no fina) y apártala de momento.

Abre la pechuga sobre tu tabla de cortar o encimera y coloca en su interior el relleno. Enrolla la carne estrechamente (como si hicieras una espiral), para asegurarte de que el relleno queda en el interior. Envuelve con la piel de pollo.

Para que todo se quede en su sitio, envuelve con hilo para cocinar (o simple hilo blanco para coser o, si no tienes, clava unos palillos de dientes en la parte donde se solapan las capas de pollo).

Coloca en una bandeja para horno, vierte la cebolla, añade un poco de mejorana y una pizca de sal. Rocía con aceite y mezcla un poco. Coloca encima el rollo de pollo, tratando de poner la parte donde se solapan las capas de pollo por debajo, especialmente si has utilizado los palillos.

Hornea en horno ya caliente a 180ºC durante aprox. 25-30 minutos.

Pechuga de pollo rellena de carne picada, ciruelas pasas y manzana

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Si no has podido trabajar con piel de pollo porque has utilizado una pechuga ya limpia, puedes envolver la pechuga con lonchas finas de tocino, panceta salada o bacon ahumado antes y fijarla de la misma manera con hilo o palillos antes de hornear: de esa manera quedará más jugosa 😉
En ese caso, quizás quieras compensar ese extra quitando la panceta del relleno.

Juega con las hierbas aromáticas que prefieras: sustituye o complementa la mejorana por romero, tomillo o lo que prefieras.

Escalopes de pollo al limón (Scaloppine di pollo al limone)

Presentación

Las Scaloppine di pollo al limone, es decir los escalopes de pollo al limón, son un segundo plato de carne muy famoso en Italia que podréis recrear en vuestras cocinas con indudable éxito. 🍗🍋

Esta receta, trabajada hasta la perfección por Margarita, os permitirá sacar todos los colores más chillones y llamativos de los ingredientes, empezando por un ligero y delicioso caramelizado de la carne que la deja jugosa, pero crujiente, y terminando con varios otros secretos que hemos decidido compartir con vosotros.

Este plato, en el que reinan los matices amarillos, os cautivará nada más verlo, pero será el delicado e inconfundible aroma y sabor a limón de su salsa, tan agradablemente espesa, lo que os dejará repitiendo y chupándoos los dedos. 😋


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 20 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Pechugas de pollo: 2
  • Limón: 1
  • Harina: 5-6 cucharadas
  • Sal: al gusto
  • Cubito de caldo: al gusto
  • Pimienta: al gusto
  • Cúrcuma: al gusto (opcional)
  • Aceite de oliva: para freír

Realización

Empieza limpiando las pechugas de pollo y cortándolas en lonchas de unos 5-6 mm de espesor. Coloca las lonchas sobre un plato sin hacer solapar los trozos. Sazona con sal y pimienta.

En un pequeño bol vierte dos cucharadas abundantes de harina y unas pizcas de cúrcuma y mezcla. Vierte la harina en un pequeño colador de acero y utilízalo para esparcir la mitad de la harina encima del pollo. A continuación, da la vuelta a las lonchas de pollo y termina de esparcir la harina por ese lado también.
[Nota: la harina nos permitirá dorar mejor la carne y las pizcas de cúrcuma le conferirán un color delicadamente más amarillo y chillón que notarás después de la cocción y que hará todo aún más apetecible 😉 ]

En una sartén vierte unas 4 cucharadas de aceite y fríe a fuego alto los filetes: los queremos doradas por ambos lados. Rocía la carne con un poco de zumo de limón: esto nos ayudará a caramelizarla. Cuando esa ronda esté lista colócala en un plato, añade un poco más de aceite a la sartén y sigue friendo hasta acabar la carne.

En el aceite que ha quedado en la sartén, esparce unas 3 cucharadas de harina y deja que ésta se sofría a fuego mediano-alto, mezclando con frecuencia.
[Ojo: si ves que la harina no hace burbujas, hace falta añadir un poco más de aceite o, si lo prefieres, mantequilla/margarina]

Cuando la harina esté dorada, vierte 1 vaso de agua y mezcla enérgicamente. Para sazonar utiliza un poco de cubito de caldo pulverizado, ralladura de la cáscara de un limón (guarda un poco para decorar) y el zumo que te queda del limón. Mezcla bien: tienes que lograr una salsa espesa, pero lisa. Deja cocinar un par de minutos.
[Nota: si te gusta mucha salsa (y ya te digo que esta está para chuparse los dedos), aumenta la cantidad de harina a la hora de sofreírla, así como la cantidad de agua.]

Ahora tienes que decidir cómo emplatar:

  1. Si quieres emplatar como en la foto, entonces coloca en el plato la carne, rocíala con un poco de salsa y esparce otro poco de salsa al lado. Decora con ralladura de limón y, eventualmente, lonchas finas de limón.
  2. Si prefieres un look más rústico y práctico, vierte en la sartén los filetes de pollo y mezcla bien para que queden recubiertos por la salsa. Sirve directamente desde la sartén o emplata. Decora con ralladura de limón.
"Scaloppine" de pollo al limón
«Scaloppine» de pollo al limón

¡Lista!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Sirve las scaloppine de pollo recién preparadas para disfrutar de la mejor textura de la carne y de la salsa.

Combina este segundo de carne con una refrescante mezcla de ensaladas o una porción de patatas (en puré, fritas, o hervidas y salteadas).

Pollo envuelto en crujiente panceta relleno de pimientos o champiñones

Presentación

Si te has cansado de preparar el pollo a la plancha y quieres traer un poco de fantasía a tu mesa, prueba esta receta.

El suave pollo tiene dos rellenos distintos: una llevan delicados champiñones, mientras que las pechugas intensos pimientos.

Cada porción está envuelta con crujiente panceta para deleitar tu paladar.

¿A qué esperas? Empecemos ya 😉


Información

  • Dificultad: normal
  • Tiempo preparación: 1 h 10 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Cuartos de pollo enteros: 6
  • Champiñones: 6 medianos
  • Pimiento rojo: 1/2 grande
  • Panceta curada: 12 tiras
  • Curry: al gusto
  • Guindilla molida: al gusto
  • Mejorana: al gusto
  • Orégano: al gusto
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto
  • Aceite de oliva virgen extra: lo suficiente

Realización

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Siguiendo los pasos de la foto, divide los cuartos traseros separando los jamoncitos (la parte más cercana a la pata, para entendernos) del resto, aprovechando la articulación que hay en ese punto, y elimina los huesos.

Ahora sazona cada trozo de pollo con las siguientes especias: sal, pimienta, curry, guindilla molida (Nota: muy poca guindilla, pues queremos redondear el sabor y no evocar a un dragón del fuego a la hora de comernos el plato), orégano y mejorana.

Ahora limpia los champiñones con un un trapo húmedo (Nota: no los mojes en agua o se pierden sus propiedades organolépticas) y lava el pimiento rojo.

Corta la mitad del pimiento en 6 tiras cortas y largas. Corta todos los champiñones en dos mitades para que sea más fácil rellenar el pollo.

Ahora coloca una tira de panceta curada sobre tu tabla de cortar y por encima la parte superior del antiguo cuarto de pollo. A su vez, coloca el pimiento y enrolla, fijando con un palito de madera. Repite con los otro 5 trozos.

Coge los jamoncitos y donde antes había el hueso coloca los champiñones hasta rellenar. Cierra, logrando una forma similar a un cono y envuelve con panceta.

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Coloca el pollo en una bandeja para horno.

Esparce un poco de aceite por encima de la carne y hornea a 180°C hasta que esté bien dorada, pero aún jugosa.

 

Pollo con bacon y pimientos.jpg

 

Extrae del horno y:

(1) sirve caliente o

(2) deja enfriar y corta en lonchas para servir en un buffet frío, sobre unos canapés o como tapas.

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

El pollo puede volverse a calentar en una sartén al día siguiente o, como ya se ha adelantado, servir frío.IMG_3750.JPG

Sirve loncheado en frío sobre unas rebanadas de pan fritas en mantequilla o sobre una baguette fresca con un poco de mayonesa y tomates frescos. Remata con perejil si te gusta.

Consumir dentro de 1-2 días, conservando en la nevera.

Jugoso pollo con guisantes

Presentación

Prepara un segundo plato de carne en muy poco tempo, obteniendo un resultado que gustará a toda la familia.

Los ingredientes necesarios son muy pocos y, casi seguramente, ya los tienes en tu casa: vamos a darles nueva vida en esta combinación de jugoso pollo con guisantes y cebolla.

Empieza ya a preparar los platos, porque la receta se prepara en unos minutos 🙂


Información

  • Dificultad: muy baja
  • Tiempo preparación: 15 min
  • Coste: bajo
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Pechugas de pollo: 700 g
  • Guisantes en lata: 500 g (peso escurrido = 2 latas)
  • Cebollas: 1 grande
  • Aceite de oliva virgen extra: lo suficiente
  • Mantequilla: 1 cucharada abundante
  • Curry: al gusto
  • Tomillo: al gusto
  • Guindilla molida: al gusto (opcional)
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto

Realización

Limpia la pechuga de pollo y trocéala con un cuchillo.

Escurre los guisantes y apártalos.

Limpia la cebolla y pícala (no hace falta muy finamente).

Sazona el pollo con sal, pimienta y curry.

 

En una sartén, pon a calentar un chorro de aceite y dora el pollo añadiendo un poco de tomillo.

Prueba si tu pollo con curry es ya ligeramente picante o si, según tu gusto, prefieres añadir un poco de guindilla molida.

jugoso pollo con guisantes 2.JPG

(Nota: la guindilla molida no debe aportar únicamente picor a la receta, sino que en pequeñas dosis es una buena aliada para redondear los sabores 😉 )

Retira el pollo y en la misma sartén, donde ha quedado el aroma del pollo y un poco de aceite, sofríe la cebolla hasta que quede ligeramente dorada.

Entonces añade la mantequilla y los guisantes y mezcla.

Vuelve a incorporar el pollo y comprueba si es necesario sazonar más.

Retira del fogón y emplata.

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes servir el pollo caliente, tibio o incluso frío: es muy sabroso a cualquier temperatura 😉

Añade un poco de bacon o chorizo (suave o picante) si te gusta acompañar el pollo con un sabor fuerte y característico.