Pide turco (pizza turca) – con relleno de carne picada y pimientos

Presentación

La cultura turca 🇹🇷 se está dando a conocer bastante en los últimos tiempos (también gracias al éxito de las series rodadas allí 🎬) y es toda una experiencia experimentar y descubrir la increíblemente rica parte gastronómica de ese país que hace de puente entre Europa y Asia 🌍.

El Pide turco es una receta que merece la pena probar porque está deliciosa y tiene potencial de agradar cualquier comensal. Eso se debe mucho al hecho de que se asemeja bastante a una pizza suave y un poco más alta de la española, pero con forma de góndola y los bordes doblados para encerrar celosamente un sabrosísimo relleno.

Así como la pizza italiana, el pide turco tiene diferentes versiones de relleno. Los rellenos más famosos son: 1) una mezcla de quesos 🧀 que se funde y huevo 🥚 (perfecta para los vegetarianos) o 2) carne picada 🥩 (habitualmente de cordero, pero puedes utilizar otro tipo e incluso añadir panceta salada, que es lo que sugerimos hacer) y pimientos rojos 🫑 (perfecta para los amantes de la carne).

Lleva un trocito de Turquía a tu mesa preparando esa segunda versión del pide con nosotras: te guiaremos de forma detallada para que, con un poco de paciencia, pero sin mucho esfuerzo, te salga un plato de 10. 😉


Información

  • Dificultad: normal
  • Tiempo preparación: 2 h
  • Coste: mediano
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

PARA LA MASA:

  • Harina de trigo: 500 g*
  • Harina de fuerza (≈ Manitoba): 500 g*
  • Sal: 3 cucharaditas de té rasas
  • Aceite de oliva/girasol: 3 cucharadas
  • Agua: 530 ml
  • Levadura fresca de panadería: 1 cubito (= 25 g)**
  • Azúcar: 1 pizca

PARA EL RELLENO:

  • Carne picada (cordero/vacuno/cerdo/mixta): 800 g
  • Panceta curada salada/Bacon ahumado: 100 g
  • Pimientos rojos: 2 grandes o 3 medianos
  • Cebolla: 1 grande o 2 medianas
  • Tomate triturado: 350 ml
  • Aceite de oliva/girasol: 2 cucharadas
  • Sal/Cubito de caldo: al gusto
  • Pimienta: al gusto
  • Mejorana/Orégano/Tomillo: al gusto
  • Huevos: 4 (extra opcional)

*Puedes utilizar incluso solo harina de fuerza (1 kg) o harina de trigo (1 kg), si no tienes la otra. Sin embargo, es preferible utilizar al menos un poco de harina de fuerza, puesto que confiere una mejor textura al reaccionar con la levadura.
** Puedes sustituir la levadura fresca por levadura seca de panadería en las proporciones indicadas por el fabricante en la confección.


Realización

Empezamos preparando la masa.

En un bol grande vierte las harinas y la sal y mezcla. Calienta el agua para que esté tibia (comprueba que no te queme los dedos) y vierte aprox. las ¾ partes en el bol. En el resto de agua disuelve la levadura de panadería (que podías tener fresca/congelada o seca) con la pizca de azúcar. Añade la levadura disuelta al bol y las cucharadas de aceite.

Ahora mezcla bien todo hasta lograr una masa compacta (puedes hacerlo manualmente o con tu robot de cocina). Sigue amasando enérgicamente (en el robot o sobre tu encimera enharinada) durante unos 5-10 minutos para desarrollar una textura elástica: cuanto más amases mejor textura tendrá el pide.

Coloca la masa en un bol, tápala con un trapo limpio y deja que repose 1,5 h en un lugar tibio (si el ambiente es muy cálido, es suficiente 1 h).

Mientras tanto, prepara el relleno.

Pica la cebolla limpiada y la panceta en cubitos finos. Lava los pimientos, elimina la parte superior y las semillas y córtalos primero en tiras de unos 5 mm de ancho y luego en cubitos finos.

En una sartén vierte un chorrito de aceite y la panceta picada. Deja que esta última se dore y se haga crujiente antes de añadir la carne picada. Trata de conseguir una carne jugosa, pero crujiente por fuera. Sazona con pimienta, mejorana (u otra hierba aromática que te guste) y cubito de caldo (o sal, recordando que la panceta ya lleva sal). Apaga de momento.

En otra sartén, vierte un chorrito de aceite y la cebolla picada y deja que ésta se dore ligeramente. Añade los pimientos rojos picados, el cubito de caldo, la pimienta y la mejorana y un poquito de agua y deja que se cocinen tapados, removiendo de vez en cuando. Cuando se hayan ablandado un poco, quita la tapa y deja que el agua evapore subiendo la temperatura del fogón: así lograremos también dorar los pimientos y lograr que cojan más sabor.

Vierte los pimientos salteados a la sartén con la carne, vuelve a encender el fogón y mezcla para repartir los sabores. Añade el tomate y deja que se cocine durante 2 minutos a fuego mediano. Apaga y deja que se enfríe.

Cuando la masa haya reposado el tiempo necesario para aumentar mucho de volumen, divide la masa en 4 partes iguales (ayúdate con una báscula/balanza) y amasa un poco cada una para que la consistencia sea homogénea.

Coge una bandeja para horno y esparce un buen chorro de aceite encima: utiliza tus manos para asegurarte de que toda la superficie quede cubierta. Coloca un trozo de masa y, con las manos bien untadas de aceite, empieza a extenderla para formar un oval de aprox. 35 cm de largo y aprox. 23 cm de ancho (en todo caso, el espesor de la masa no tiene que ser inferior a 1 cm).

Ahora extiende sobre el oval y de forma uniforme ¼ del relleno de carne y pimientos, dejando despejado un borde de unos 2 cm a lo largo de toda la masa. Con delicadeza y utilizando tus manos untadas de aceite, dobla el borde despejado sobre el relleno: empieza por los lados del oval y acaba en las extremidades más estrechas del oval. Junta y sella esas extremidades confiriendo una forma de góndola a tu pide (mira la foto para entender mejor).

Extiende un poco más de aceite sobre el borde doblado del pide utilizando tus manos o un pincel de silicona.

Prepara los otros 4 pide de la misma forma, utilizando una bandeja para cada uno.

Hornea dos pide a la vez en horno ya caliente a 250ºC con modalidad ventilada hasta que los bordes estén bien dorados.

Si quieres añadir un huevo encima del relleno (idea que hemos cogido prestada de la versión con quesos 😉 ), puedes cascar 1 sobre el relleno de cada Pide unos minutos antes de sacarlo del horno o, si lo prefieres, freírlo en una sartén y colocarlo después cuando hayas sacado la pizza turca del horno. En todo caso, trata de dejar la yema liquida: al abrirla sobre el pide, lograrás una untuosa y decadente crema que queda de maravilla con la carne crujiente.

Pide turco (pizza turca) - con relleno de carne picada y pimientos
Pide turco (pizza turca) – con relleno de carne picada y pimientos

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

El pide se come realizando cortes paralelos entre sí (a una distancia de unos 7 cm aprox.) que sean perpendiculares o ligeramente inclinados respecto al eje más largo del oval.

Prueba otros rellenos típicos turcos:

  • mix de quesos frescos y aromáticos que se funden y un huevo frito encima (que puedes cascar sobre el queso del pide cuando falten unos minutos para sacarlo del horno);
  • carne picada y mozzarella rallada o queso feta desmenuzado;
  • o lo que te sugiera tu fantasía 😉

Pizza con base de calabacín

Presentación

La pizza es una delicia a la que es difícil resistirse, pero este pequeño placer culpable puedes degustarlo sin remordimientos en una versión low carb, es decir baja en hidratos de carbono, sustituyendo la base de masa por una apetecible base de calabacín rallado. 🍕

Esta versión tiene la ventaja de poderse preparar en media hora, ahorrándote además de las calorías, todo el tiempo de fermentación. ⏱️

Puedes personalizar esta receta de muchas formas, desde unos toques extra aromáticos de queso en la base hasta elegir tus toppings favoritos. En esta receta vegetariana te proponemos una combinación de salsa de tomate casera, atún, aceitunas negras y queso mozzarella, aunque en el apartado de sugerencias encuentras muchas exquisitas ideas para sacarle el máximo partido a esta base de calabacín.


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 30 min
  • Coste: bajo
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

PARA LA BASE:

  • Calabacines: 4 grandes
  • Huevos: 4 medianos
  • Sal: al gusto

PARA EL TOPPING:

  • Tomate triturado: 300 g
  • Orégano seco: al gusto
  • Albahaca seca: al gusto
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto
  • Aceite de oliva virgen extra: al gusto
  • Atún en aceite: 4 latas (80 g cada lata)
  • Aceitunas negras: 1 lata (150 g escurridas)
  • Queso mozzarella para pizza/Gouda: 150 g

Realización

Enciende el horno a 200ºC, con ventilador si lo tienes.

Empieza preparando la base para tu pizza.

Lava los calabacines y elimina las extremidades.

Para asegurarte unas porciones uniformes repite los siguientes pasos para cada base para pizza, en lugar de mezclar todos los ingredientes juntos y luego dividirlos.

Ralla un calabacín por la malla gruesa de tu rallador. Coge en tus manos un poco de calabacín rallado y, encima del fregadero, aprieta para eliminar un poco de agua. Coloca el calabacín escurrido en un bol. Repite hasta terminar el calabacín rallado. Ahora en un cuenco pequeño casca un huevo, sazona con sal y pimienta y bátelo con un tenedor. Vierte el huevo batido en el bol con el calabacín y mezcla bien.

Ahora reviste una bandeja para horno con papel para horno y coloca el calabacín con huevo encima. Aplasta con tus manos hasta crear una forma circular parecida a la base de una pizza.

Ahora repite los pasos anteriores creando 3 ulteriores bases.

Hornea cada base (puedes poner hasta 2 en cada horneada) hasta que notes que la superficie de la base está seca y empiece a dorarse.

En la espera prepara el topping.

Crea tu salsa de tomate casera mezclando tomate triturado, un chorrito de aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta, albahaca y orégano. Ralla el queso mozzarella por la malla gruesa de tu rallador. Escurre al atún y prepara las aceitunas (si lo prefieres córtalas en rodajas).

Cuando la base se haya secado, sácala del horno, coloca ¼ de la salsa de tomate, el atún, el queso y las aceitunas. Vuelve a poner la bandeja en el horno y déjala unos minutos más hasta que el queso se haya derretido.

Extrae del horno y emplata.

Pizza con base de calabacín
Pizza con base de calabacín

¡Lista!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes sazonar la base con Parmigiano Reggiano rallado o queso curado de oveja rallado para un extra de sabor: añade unas 2-3 cucharadas para cada pizza.

También puedes utilizar más especias en la salsa de tomate: jengibre, guindilla molida (o salsa picante), curry, etc.

Por supuesto, puedes personalizar los toppings a tu gusto. Aquí tienes unas combinaciones deliciosas:

  • chorizo dulce o picante y mozzarella,
  • pimientos rojos salteados previamente, atún, cebolla y mozzarella,
  • mezcla de quesos (mozzarella, gouda, queso azul, brie) y jamón cocido o curado (este último añadelo después de la cocción).

Pizza con base de coliflor – sin gluten

Presentación

Nunca has probado, ni imaginado algo así.

Concédete el capricho de una pizza sin sentirte culpable: esta masa está hecha con deliciosa y delicada coliflor, que aporta una textura sorprendentemente agradable.

Prepara esta receta sin gluten también durante una dieta low carb para alegrar tu día y saborear un trocito de paraíso.

El sabor de la masa, por supuesto, no es igual al del pan, sino que aromatizado con las especias que prefieras (aquí un poco de ajo y curry), pero el topping puede ser tu favorito (puedes personalizarlo completamente) 😉

Al final del post, ¡consejos para una versión 100% vegetariana!


Información

  • Dificultad: mediana
  • Tiempo preparación: 1 h
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

PARA LA MASA:

  • Coliflor: 1 mediana/grande
  • Huevos: 2 medianos
  • Mozzarella para pizza/Gouda: 1/4 taza
  • Parmigiano Reggiano: 1/4 taza
  • Ajo deshidratado: al gusto
  • Curry: al gusto (opcional)
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto

PARA EL TOPPING (personalizable):

  • Mozzarella/Gouda: 8 lonchas
  • Jamón cocido: 8 lonchas
  • Chorizo picante: 50 g
  • Tomate fresco: 1 mediano
  • Orégano/albahaca: al gusto

Realización

Limpia la coliflor y elimina las hojas.

Con un rallador para queso, ralla en coliflor por la malla fina.

(Nota: si tienes prisa puedes emplear una batidora de comida).

Divide la coliflor rallada en 4 partes y deja que cada una se cocine en el microondas durante 2 minutos.

(Nota: recuerda emplear una vajilla apta para microondas 😉 )

Cuando hayas cocinado toda la coliflor, deja que se enfríe un poco antes de seguir.

Ha llegado el momento de eliminar el exceso de agua de la coliflor, para asegurarnos de que la base para pizza sea firme. Con tus manos, coge un poco de coliflor rallada y aprieta para que salga cuanta más agua posible. Alternativamente, puedes utilizar un colador de malla fina y apretar la coliflor con un cuenco o una cuchara.

A continuación, la coliflor escurrida debe mezclarse en un bol con los dos huevos, la sal, la pimienta, el Parmigiano Reggiano y la Mozzarella. Mezcla todo.

pizza con base de coliflor 2.JPG

Sobre una bandeja para horno cubierta con una hoja de papel vegetal, extiende la masa tratando de obtener bien un rectángulo, bien unas pizzas redondas. Trata de repartir la masa de forma uniforme, nivelándola con tus manos.

Hornea a 220°C hasta que la base para pizza esté ligeramente dorada.

En la espera, pica el chorizo y saltéalo en una sartén para que suelte un poco de grasa y sea crujiente.

Extrae la bandeja del horno y coloca el topping (queso, jamón cocido, lonchas de tomate, chorizo crujiente y orégano/albahaca). Vuelve a hornear unos minutos hasta que se funda el queso.

Extrae del horno y sirve.

¡Lista!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Personaliza tu pizza como prefieras: si quieres una versión completamente vegetariana, para el topping emplea mozzarella, queso azúl y completa con verduras (pimientos, cebolla, alcachofas, olivas, etc…) o atún 😉

pizza con base de coliflor 2.JPG

Rosca salada de masa brioche con relleno «gusto pizza»

Presentación

Soluciona tu comida con una sola receta que pondrá la sonrisa en la cara a todos.

Prepara una rosca salada de suavísima masa brioche con un relleno increíble y altamente personalizable.

Esta versión tiene «gusto pizza»: lleva una salsa de tomate riquísima, jamón cocido, crujiente bacon y queso… que se fundirá será absolutamente irresistible 😉


Información

  • Dificultad: normal
  • Tiempo preparación: 20 min (+3 h reposo)
  • Coste: bajo
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

PARA LA MASA:

  • Harina de fuerza: 450 g
  • Leche: 110 g
  • Huevos: 3 medianos
  • Levadura fresca: 15 g (tipo saccaromices cerevisiae)*
  • Mantequilla: 90 g
  • Sal: 2-3 cucharaditas

PARA EL RELLENO:

  • Tomate triturado: 125 ml
  • Cebolla: 1/2
  • Mantequilla: 2 cucharadas
  • Albahaca seca: 1 cucharadita
  • Orégano seco: 1 cucharadita
  • Queso Gouda: 300 g
  • Jamón cocido: 200 g
  • Bacon: 200 g

*En alternativa, levadura seca del mismo tipo: 8 g


Realización

La preparación es bastante sencilla, pero te aconsejo emplear una amasadora eléctrica para ahorrar tiempo.

Para preparar la masa, vierte en el bol de tu amasadora la harina, la sal, los huevos y la mantequilla troceada, que debe estar bien blanda para que se incorpore bien a la masa.

[Truco: si tienes prisa y no tienes mantequilla fuera de la nevera, deja calentar los trozos de mantequilla durante unos 20 segundos en el microondas a máxima potencia, pero cuidado con que no se derrita 😉 ]

Calienta la leche para que sea caliente (pero no tanto como para que te quemes si la tocas, es decir a menos de unos 45°C). En la leche disuelve la levadura.

[Truco: para que la levadura no pierda su capacidad de levantar la masa no hay que pasarse con la temperatura de la leche, pero el hecho de que sea caliente va a ayudar a que crezca mejor y más rápidamente]

Añade entonces la leche a los demás ingredientes en el bol y deja que amase durante unos 5 minutos: tienes que lograr una masa homogénea y elástica.

Deja reposar la masa, tapada con un trapo, durante 2 horas en un sitio caliente.

En la espera, puedes cocinar el bacon  en una sartén (no hace falta añadir grasa), para que esté bien crujiente.

Asimismo, puedes preparar la salsa de tomate: en una sartén añade unas cucharadas de mantequilla y la cebolla picada. Deja que se dore. Añade orégano y albahaca y mezcla. Incorpora el tomate triturado y deja cocinar un par de minutos. Aparta del fuego.

Pasado ese tiempo de reposo, notarás como la masa ha más que doblado su volumen.

Ahora hay que amasar un poco sobre la encimera bien enharinada, para obtener la consistencia perfecta.

[Nota: La masa es por su naturaleza un poco blanda.]

Con un rodillo, extiende la masa sobre papel vegetal hasta lograr un rectángulo de unos 50 cm de largo y unos 30 de ancho.

Unta toda la superficie con la salsa de tomate (enfriada) y sucesivamente coloca lonchas de queso y por encima bacon y jamón cocido.

Ayudandote con la hoja de papel vegetal sobre la cual has extendido la masa, enrolla ésta última.

Coge un molde con aro de 28 cm de diámetro y coloca el rollo. Junta las extremidades del rollo para crear una rosca.

Deja que repose durante unos 30-60 minutos tapada con un trapo.

Unta la superficie de la rosca con un poco de aceite de oliva (emplea un pincel de silicona para repartir todo uniformemente).

Hornea unos 35 minutos (aprox.) a 180°C hasta que esté bien dorado.

Deja enfriar unos minutos y sirve.

Rosca salada de masa brioche con relleno «gusto pizza»

¡Lista!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes revolucionar el relleno: sustituye la salsa de tomate con pesto; cambia el jamón cocido y el bacon por chorizo, mortadella, salsichón, etc. y emplea el tipo de queso que prefieras (havarti, cheddar, edam, queso azúl). 😉

Si quieres una versión vegetariana, sustituye los embutidos por lonchas de calabacines, patatas, berenjenas o emplea olivas, alcaparras, etc.

Conserva durante 3-4 días bajo una campana de cristal.

Se puede congelar.

Mini-pizzas de berenjena

Presentación

¿Te apetece una pizza pero no tienes tiempo de preparar una o no quieres hidratos de carbono?

Prueba las mini-pizzas de berenjena para un pasto saludable, un entremés muy gustoso y perfecto para romper la rutina.

¿Y sabes que es lo mejor? Que puedes ponerle todos los ingredientes que prefieras por encima, sin renunciar a ninguno 😉


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 30 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Berenjenas: 3 largas
  • Mozzarella : 300 g (mejor si para pizza)
  • Tomate triturado: 250 g
  • Embutidos o jamón: al gusto*
  • Oregano: al gusto
  • Albahaca: al gusto
  • Sal: al gusto
  • Aceite extra-virgen de oliva: al gusto

*si quieres una versión vegetariana substituye con queso azul


Realización 

Lava las berenjenas y corta rodajas de unos 7 mm de espesor. 

Esparce sal por encima y deja reposar unos 5-10 min, para que suelte un líquido y así pierda su amargor. Quita ese liquido con papel para cocina, cuando haya transcurrido el tiempo.

Presiona con un cuchillo la superficie de un lado de de cada rodaja, haciendo cortes poco profundos. Ahora, pon un poco de aceite sobre los cortes, para que llegue en el interior de la berenjena.

Pon cada rodaja sobre el molde para horno, esparce una cucharadita de tomate triturado, el embutido que hayas elegido y la mozzarella cortada en cubitos o lonchas.

Si te parece, por un poco de sal y las especias que prefieras (orégano, albahaca).

Hornea durante unos 10-15 min en horno ventilado a 180°. (Comprueba el tiempo, puesto que varía de horno a horno).

Sirve recién horneadas.

¡Listas!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes poner chorizo, jamón, panceta, salchicha o cualquier otro embutido, pero es aconsejable que tenga un sabor decidido. 

Cuidado con la cantidad de sal, puesto que el embutido, jamón o mozzarella podrían llevar ya bastante.

Si quieres una versión que no contenga lactosa: utiliza mozzarella sin lactosa o gouda/edam (que contienen menos que la mozzarella).

Si quieres una versión vegetariana, puedes poner mozzarella y queso azul para que tenga un sabor más intenso.