Calamares con olivas

Presentación

¿Tienes ganas de pescado pero ya te aburren tus habituales recetas?

Hoy te propongo una deliciosa combinación de calamares y olivas al vino blanco y tomate que gustará a todos.

Y si no te apetece salir a comprar pescado fresco… puedes hacer una trampilla… con anillos de calamares descongelados, que seguramente tienes en tu congelador.


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 45 min
  • Coste: bajo
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Calamares: 1 kg
  • Olivas negras: 200 g
  • Tomate triturado: 80 g
  • Cebolla: 1
  • Vino blanco: 100 ml
  • Mantequilla: 50 g
  • Perejil: al gusto
  • Ajo: 1 diente
  • Aceite de oliva virgen extra: 3 cucharadas
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto

Realización

Limpia los calamares eliminando la piel, el cartílago y las entrañas.

Lava los calamares bajo el agua corriente.

Corta anillos de calamares de un centimetro de ancho.

En una sartén, pon a calentar la mantequilla y el aceite.

Pica la cebolla y el perejil y limpia el diente de ajo.

En la sartén coloca el ajo con la cebolla picada. Sazona con sal y pimienta.

Deja que la cebolla se fría hasta dorarse y entonces añade los calamares, que se deben cocinar unos 5 minutos a temperatura media.

Añade el vino blanco y espera a que evapore.calamares con olivas 2.jpg

Añade la salsa de tomate y finalmente las olivas negras.

Cocina durante unos 5 minutos, evitando que la salsa se retire demasiado (entoces deberías añadir un poco de agua), y entonces añade el perejil picado.

 

Acompaña con un poco de pan tostado y ¡Listos!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Es aconsejable servir el plato recién cocinado.

Puedes emplear anillos descongelados si no tienes calamares frescos.

El plato se conserva un día en la nevera y puede ser recalentado en una sartén.

Se puede congelar si el pescado empleado era fresco.

Para un sabor más delicado, puedes utilizar olivas verdes… y si te sientes creativo las olivas con anchoas 😉

Pescado a la «griega»

Presentación

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El pescado a la «griega» es un segundo plato de pescado empanado y frito con un colorido surtido de verduras encima. Para la receta se pueden emplear distintos tipos de pescado, lo que lo hace muy versátil.

Aunque el nombre parezca relacionar la receta con Grecia 🇬🇷, en realidad este plato es de origen polaco 🇵🇱 y su nombre original es Ryba po grecku.

En Polonia este segundo plato es conocido por cualquier familia y realizado frecuentemente, incluso en verano, puesto que es apto para servirse frío.

¡Disfruta de un segundo plato saludable, visualmente llamativo y que no te hará pasar calor a la hora de degustarlo! 😉


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 30 min + tiempo para marinar (opcional)
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Merluza / Lubina / Panga: 4 filetes
  • Zanahorias: 3
  • Cebolla: 1/2
  • Puerro: 1/3
  • Apio: 2 tallos
  • Perejil (fresco): al gusto
  • Concentrado de tomate: 2 cucharaditas
  • Huevos: 2
  • Aceite extra-virgen de oliva: lo suficiente
  • Aceite de girasol: para freír
  • Limón: un poco de zumo
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto
  • Sazonadores y especias para pescado (ajo, cebolla, orégano, perejil, apio, pimentón…)
  • Pan rallado: lo suficiente (mejor si con perejil y ajo)

Realización

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Empieza preparando los filetes de pescado (merluza, lubina, panga u otro que prefieras): salpimienta y sazona cada uno con las especias que más te gustan. Añade aceite extra-virgen de oliva y un poco de zumo de limón.

Si posible, deja a marinar unas horas, para que los sabores sean absorbidos por el pescado.

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En la espera empieza a trabajar las verduras. Pica finamente la cebolla, el puerro y el apio. Con la malla grande del rallador ralla las zanahorias peladas.
Si te gusta el perejil, pica un poco de sus hojas y tallos.

En una sartén con aceite extra-virgen de oliva cocina la cebolla picada a temperatura baja. Sazona con especias, sal y pimienta.

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Cuando la cebolla esté blanda, incorpora las demás verduras y mezclamos. Añade un poco de agua para que las verduras se ablanden fácilmente y sigan hidratadas. Al final añade dos cucharaditas de concentrado de tomate y mezcla.

Cuando todas estén cocidas, apaga el fuego y aparta para que reposen.

Ahora volvemos al pescado.

En un cuenco rompe dos huevos y bátelos. En un plato verte el pan rallado (mejor si con ajo y perejil). Corta cada filete por la mitad (por el lado corto, no el largo!) y reboza primero en huevo y después en pan rallado.

En una sartén pon aceite de girasol y deja que se caliente. Fríe los filetes rebozados hasta que queden dorados por ambos lados y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.

Coloca el pescado en un plato grande (para servir muchas porciones) y cubre con las verduras.

Sirve inmediatamente o espera a que se enfríe.

pescado a la griega 2

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Prueba este plato frío: es gustoso y sin duda perfecto para el verano, los buffets y para picar.

Abunda en la cantidad si prefieres cocinar de una vez para dos comidas y comer la segunda porción al día siguiente o congelarla.

Si te parece más cómodo, puedes servir porciones individuales para cada comensal.

Sopa de tomate

Presentación

La Sopa de tomate es una sopa polaca muy rápida de hacer y sin duda saludable.

Puedes servirla sola, con arroz (mi versión favorita) o con la pasta para sopas que prefieras.

Su base de caldo la convierte en un primer plato muy sabroso y aromático.


Información

  • Dificultad: muy baja
  • Tiempo preparación: 20 min
  • Coste: muy bajo
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Tomate triturado o Passata: 400 g
  • Caldo: 250 ml
  • Nata: 100 ml
  • Arroz / Pasta para sopas: 300 g (opcional)
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto

Realización

En una olla verte el tomate triturado y el caldo y mezcla. Añade sal y pimienta.

Deja que se cocine unos 15 minutos, para que los aromas y sabores de los ingredientes se junten.

En un pequeño bol verte un cucharón de sopa y la nata. Mezcla para que quede uniforme. Este pasaje es necesario para evitar que la nata se quede separada de la sopa (como pasa con agua y aceite).

Ahora incorpora la nata mezclada en la sopa y remueve bien.

Deja cocinar durante 2 minutos y apaga el fuego.

Si te apetece comer la sopa con arroz o pasta para sopas (letras, cuadraditos, estrellas, …), cocina el arroz/la pasta en una olla con agua salada y, cuando esté lista, ponla en el cuenco antes de verter la sopa.

¡Lista!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes conservar la sopa durante 2 días en la nevera. 

Puedes añadir perejil, si te gusta, o más pimienta para decorar.

También puedes darle un toque más a tu presentación si poner una cucharadita de nata en la sopa.

Si no te gusta (o no puedes comer nata), puedes omitirla.

 

Macarrones con salmón ahumado

Presentación

Los Macarrones con salmón ahumado son un primer plato extremamente sencillo que puede realizar cualquiera, incluso quien no tiene experiencia en cocina.

Su sabor delicado es capaz de encantar incluso a las personas que no simpatizan por el pescado o, de forma más específica, por el salmón.

La nata crea una salsa muy suave que combina de maravilla con la pasta y el salmón.

¿A que esperas? ¡A cocinar!


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 15 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Macarrones: 350 g
  • Chalota (o cebolla): 1/2
  • Mantequilla: lo suficiente
  • Limón: 1
  • Salmón: 200 g
  • Nata liquida: 200 ml
  • Perejil/Eneldo/Cebollino: al gusto
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto

Realización

Empieza a calentar agua salada en una olla. Cuando notas que está hirviendo, añade la pasta corta (macarrones o farfalle/pajaritas, si prefieres).

En una sartén deja derretir un poco de mantequilla y vierte la chalota picada, para crear un sofrito. Salpimienta.

TRUCO: La chalota es parecida a la cebolla, pero tiene un sabor más delicado que no va a cubrir el del salmón.salmon ahumado.jpg

Cuando la cebolla esté blanda, incorpora el salmón ahumado cortado en cubitos. No lo hagas cocinar mucho, tan solo deja que se junte con el sofrito y se dore delicadamente.

Verte rápidamente la nata y mezcla. Deja que la nata absorba el sabor del sofrito y del salmón sin que se quede seca.

Ralla un poquito de cáscara de limón y añádela a la nata. Mezcla.

Cuando la pasta esté cocida, escúrrela e incorpórala a la sartén con la salsa.

Mezcla y emplata.

Puedes añadir perejil, cebollino o eneldo si te gusta, para decorar y completar el plato.

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Este plato es aconsejable comerlo caliente, pero se puede comer frío también.

Si te sobra, puedes volverla a calentar en una sartén.

Aguanta unos 2 días en la nevera, tapada con película transparente.

Se puede congelar.

Espaguetis con almejas

Presentación

Los espaguetis con almejas son uno de los platos más famosos y apreciados de la cocina de napolitana. Ahí, llaman a este plato «Vermicelli» con almejas.

Quien pasa por Nápoles, tal y como tiene que probar la pizza y los helados, no puede no pararse y degustar este delicioso y delicado plato.

La almeja que se emplea en la receta original es la almeja japonesa (vongola verace en italiano), pescada en el Mar Mediterráneo, muy sabrosa y corposa.

Esta es la versión que mi papá ha ido perfeccionando a lo largo de los años, con consejos y trucos de chefs italianos.


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 30 min (+ 3 h de remojo de las almejas)
  • Coste: bajo
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Espaguetis: 350 g
  • Almejas: 1 kg
  • Perejíl: 1 ramo
  • Ajo: 2 dientes
  • Vino blanco: 1/2 vaso
  • Guindilla: un poco
  • Aceite extra-virgen de oliva: lo suficiente
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto

Realización

Pon las almejas en un colador con malla no demasiado fina. El colador colócalo en un bol lleno de agua, para que las almejas puedan soltar la arena que posiblemente contengan.

Déjalas a remojo durante 3 h.

Cuando ese tiempo haya transcurrido, extrae el colador y notarás que en el fondo de bol se ha depositado una capa de arena.

Enjuaga rápidamente las almejas bajo agua corriente y escúrrelas.

Ahora, para entender si hay almejas muertas que no hayan soltado la arena, coge una tabla de cortar blanca (por ejemplo las de plástico) y bate cada almeja sobre ella. Si notas que sale algún grano de arena, tira esa almeja.

(Ojo: mejor tirar 4-5 almejas que estropear la comida para 4 personas, porque tan solo hace falta 1 llena de arena para estropear el plato).

Pon a calentar en una olla aceite con los dientes de ajo pelados y un trocito de la guindilla (tienes que regularte dependiendo de lo picante que esté tu guindilla). Cuando empiecen a dorarse, verte las almejas. Tapa la olla.

Cuando notas que las almejas empiezan a abrirse, añade el medio vaso de vino blanco y tapa otra vez.

Deja que se cocinen a fuego alto hasta que no se abran todas (o casi).

No dejes que estén demasiado tiempo calentándose, porque se volverán demasiado secas. Ten cuidado sobre todo si lo dejas cocinar mucho por unas 5-6 almejas que no se abren (podrían no hacerlo en absoluto porque estaban muertas antes de la cocción y tendrás que tirarlas o podrían soltar arena).

Ahora coge una parte de las almejas y elimina su concha, mientras la otra parte la dejarás con la cáscara para decorar el plato.

Pon a hervir el agua salada y cocina la pasta. No dejes que se cocinen por completo, sino que tienen que estar aún bastante crudos (media cocción).

Coge la pasta escurrida y ponla en la olla donde incorporarás también las almejas sin concha y su jugo de cocción. Añade el perejil.

Deja que se cocine a temperatura no muy alta.

Cuando la pasta esté cocinada,puedes servir el plato, poniendo como decoración las almejas con concha por encima de la pasta. Espolvorea un poco de perejil.

No te olvides poner el la mesa unos platos para tirar las conchas 😉

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Este plato debe comerse exclusivamente caliente, porque el aceite frío se volvería solido y la receta perdería mucho sabor.

Si quieres acompañar con vino, sirve un Chardonnay blanco o un Vermentino.

¡No pongas queso por encima!