Mezze maniche con calabacines y panceta

Presentación

Las mezze maniche con calabacines y panceta son un primer plato muy cremoso, sabroso y sencillo de realizar.

Puedes preparar esta receta con pocos ingredientes cuando lleguen improvisamente unos amigos sin avisar o cuando tengas que hacer felices a unos niños 😉


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 20 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Mezze maniche: 400 g (u otro tipo de pasta corta)
  • Calabacines: 3 medianos
  • Panceta: 100 g
  • Nata para cocinar: 200 ml (=1 confección)
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto
  • Nuez moscada: al gusto
  • Parmigiano Reggiano: al gusto (opcional)

Realización

Pon el agua a hervir en una olla y añade la sal.

Corta la panceta en cubitos y deja que se dore en una sartén.

Mezze maniche con calabacines y panceta 2.jpg

Lava los calabacines, elimina las extremidades y corta cubitos.

Añade los calabacines a la sartén y deja que que cocinen.
[Ojo: no debería hacer falta más grasa, pero si la panceta es muy magra (o si has empleado bacon) quizás tengas que añadir un poco de aceite o mantequilla]

Sazona con nuez moscada, pimienta y sal (pero cuidado, porque la panceta suele ser salada).

Añade la nata y mezcla.

Cocina la pasta y, cuando esté lista escúrrela, guardando una taza de agua de cocción.

Mezcla la pasta con la salsa y, si notas que la salsa no es suficientemente cremosa, añade un poco de agua de cocción.

Emplata y decora con un poco de pimienta.

Si te gusta el queso, ralla un poco de Parmigiano Reggiano y espárcelo por encima.

¡Lista!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes sustituir la panceta con jamón o jamón cocido.

 

Linguine con brócoli, queso robiola y nueces

Presentación

¿Al llegar a casa os apetece un plato sencillo y ligero pero exquisito?

Resultado de imagen de robiolaPrepara un apetitoso plato de linguine siguiendo esta receta y te quedarás impactado.

La cremosidad de la salsa, obtenida empleando un queso fresco italiano (precisamente del Piamonte) denominado Robiola e intensos brócoli, es contrastada por la textura crujiente de las nueces para ofrecerte un primer plato que querrás proponer a tus invitados para impresionarlos 😉


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 25 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Linguine (o espaguetis): 380 g
  • Brócoli: 200 g
  • Ajo: 1 diente mediano
  • Nueces: 12 medianas
  • Robiola: 100 g (sustituible por queso fresco o queso crema)
  • Aceite virgen extra de oliva
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto

Realización

Pon los brócoli en una olla. Añade abundante agua y un poco de sal. Deja que se cocine unos 7 minutos desde la ebullición.

linguine con pesto de brócoli y nuecesLimpia el diente de ajo y pícalo.

En una sartén pon un poco de aceite y añade el ajo. Deja que el ajo se dore para que el aceite absorba su sabor. Entonces retira el ajo y apaga.

Elimina la cáscara de las nueces y pícalas. Añade las nueces a la sartén.

Escurre los brócoli, sin tirar el agua, y trocéalos. Ponlos también en la sartén.

En el agua de cocción de los brócoli cocina las linguine.

Añade la robiola a la sartén y mezcla todos los ingredientes. Utiliza un tenedor para desmenuzar más los brócoli y reducir todo a una crema.

Sazona con sal y pimienta.

Cuando la pasta esté lista, escúrrela y únela a la salsa. Mezcla para repartir bien y sirve.

¡Listas!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Si te gusta una salsa muy aterciopelada y cremosa, puedes batir los ingredientes de la salsa tras haberlos cocinado en la sartén con un mini-pymer.

Puedes decorar los platos con nueces gruesamente picadas o trocitos de brócoli.

Sustituye el queso robiola por otros quesos frescos: queso de burgos, queso crema para untar (tipo Philadelphia), requesón, etc.

Pasta con crema de requesón y pistachos

Presentación

Existen más de mil maneras de preparar la pasta, y cualquier italiano sabe que con muy pocos ingredientes se puede crear un primer plato que hará feliz a cualquiera.

Esta receta es una demostración de esto: con tan solo pasta, delicioso requesón y unos intensos pistachos se puede alegrar el día a grandes y peques… y sin remordimientos, porqué el queso es muy ligero y los pistachos son saludables 😉


Información

  • Dificultad: muy baja
  • Tiempo preparación: 15 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Pasta: 370 g (cualquier tipo; en la foto: mezze maniche rayadas)
  • Requesón: 300 g
  • Pistachos: 100 g (sin cáscara)
  • Pimienta: al gusto
  • Sal: al gusto

Realización

Este plato se realiza muy rápidamente y sencillamente, así que pon ya el agua a hervir en una olla, con un poco de sal.

Cuando esté hirviendo pon la pasta y mezcla (en seguida y luego cada minuto) para que no se pegue.

[Truco: añadir aceite sirve de poco para que la pasta no se pegue, lo que funciona de verdad es remover cada minuto y justo inmediatamente tras haber puesto la pasta en el agua 😉 ]

Puedes elegir cualquier tipo de pasta corta o larga para esta receta 🙂

Ahora debes picar manualmente o triturar con una batidora los pistachos a los cuales has quitado la cáscara: no queremos un polvo fino, pero sí unos trocitos muy pequeños.

Pasta con crema de requesón y pistachosGuarda una taza de agua de cocción de la pasta y luego escúrrela cuando esté cocida.

Vuelve a poner la pasta en la olla y añade el requesón y un tercio de taza de agua de cocción.

Mezcla para que el requesón se reparta y si no ves que tiene la consistencia de una crema añade más agua (depende de la marca de requesón que empleas).

[Mejor empezar con poca agua y luego añadir que echar demasiada y luego aguantarse jeje.]

Sazona con sal y pimienta y emplata.

Por encima de cada plato esparce una generosa cantidad de pistachos picados.

¡Lista!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes enriquecer la receta con nuez moscada molida.

Si no tienes pistachos en casa, puedes sustituirlos con nueces o, si quieres dar un giro a la receta, por albahaca.

Si quieres añadir algo de carne a la receta, prueba con un poco de salchicha desmenuzada y previamente salteada en la sartén… ya no querrás probar nada distinto 😉

Macarrones a la Gricia

Presentación

La Pasta alla Gricia es uno de los platos más celebres de la cocina del Lacio, región de la Italia central.

Resultado de imagen de lazio regioneSe considera como la antepasada de la Pasta a la Amatriciana y también fue inventada en Amatrice como ésta última.

Las características que comparten estos dos primeros platos son el empleo de guanciale o panceta, del Pecorino y de la pimienta.

Lo que los diferencia es la presencia o menos de tomate: la Gricia, precisamente, no lleva, porque, al parecer, ¡fue inventada incluso antes de la importación de esa hortaliza en Europa!

Los inventores de esta delicia serían los pastores laciales, que con los pocos ingredientes que tenían a su disposición a la vuelta de las praderas, crearon un plato muy simple pero brillante.

Esta receta es muy versatil con respeto al tipo y tamaño de pasta: puedes elegir la pasta que más te guste, sea esa larga o corta 😉


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 20 min
  • Coste: bajo
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Macarrones rayados: 350 g (u otra pasta)
  • Panceta curada / Guanciale: 150 g
  • Queso Pecorino: 150 g (queso de oveja)
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto

Realización

Corta la panceta en cubitos y déjala freír en una sartén hasta que sea crujiente. No hace falta añadir aceite, excepto en el caso en el que emplees una panceta extremamente magra (y seca). Resultado de imagen de pancetta cubetti

En una olla con agua salada verte la pasta cuando esté hirviendo.

Al estar casi cocida, escúrrela, pero no te olvides guardar un vaso de agua de cocción.

Une la pasta a la panceta y mezcla. Si notas que es algo seca, añade algunas cucharadas d agua de cocción.

Emplata y ralla una generosa cantidad de queso Pecorino por encima. Mole un poco de pimienta y ¡listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Resultado de imagen de pecorino romanoSi prefieres que el queso quede más cremoso, puedes rallarlo ya en la sartén con la pasta y no en el plato. Pero añádelo poco a poco y remueve mientras lo haces, para que no se te convierta en un aglomerado de queso.

Puedes comer este plato frío también, aunque caliente esté sin duda mejor 😉

Sopa de tomate

Presentación

La Sopa de tomate es una sopa polaca muy rápida de hacer y sin duda saludable.

Puedes servirla sola, con arroz (mi versión favorita) o con la pasta para sopas que prefieras.

Su base de caldo la convierte en un primer plato muy sabroso y aromático.


Información

  • Dificultad: muy baja
  • Tiempo preparación: 20 min
  • Coste: muy bajo
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Tomate triturado o Passata: 400 g
  • Caldo: 250 ml
  • Nata: 100 ml
  • Arroz / Pasta para sopas: 300 g (opcional)
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto

Realización

En una olla verte el tomate triturado y el caldo y mezcla. Añade sal y pimienta.

Deja que se cocine unos 15 minutos, para que los aromas y sabores de los ingredientes se junten.

En un pequeño bol verte un cucharón de sopa y la nata. Mezcla para que quede uniforme. Este pasaje es necesario para evitar que la nata se quede separada de la sopa (como pasa con agua y aceite).

Ahora incorpora la nata mezclada en la sopa y remueve bien.

Deja cocinar durante 2 minutos y apaga el fuego.

Si te apetece comer la sopa con arroz o pasta para sopas (letras, cuadraditos, estrellas, …), cocina el arroz/la pasta en una olla con agua salada y, cuando esté lista, ponla en el cuenco antes de verter la sopa.

¡Lista!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes conservar la sopa durante 2 días en la nevera. 

Puedes añadir perejil, si te gusta, o más pimienta para decorar.

También puedes darle un toque más a tu presentación si poner una cucharadita de nata en la sopa.

Si no te gusta (o no puedes comer nata), puedes omitirla.

 

Macarrones con salmón ahumado

Presentación

Los Macarrones con salmón ahumado son un primer plato extremamente sencillo que puede realizar cualquiera, incluso quien no tiene experiencia en cocina.

Su sabor delicado es capaz de encantar incluso a las personas que no simpatizan por el pescado o, de forma más específica, por el salmón.

La nata crea una salsa muy suave que combina de maravilla con la pasta y el salmón.

¿A que esperas? ¡A cocinar!


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 15 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Macarrones: 350 g
  • Chalota (o cebolla): 1/2
  • Mantequilla: lo suficiente
  • Limón: 1
  • Salmón: 200 g
  • Nata liquida: 200 ml
  • Perejil/Eneldo/Cebollino: al gusto
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto

Realización

Empieza a calentar agua salada en una olla. Cuando notas que está hirviendo, añade la pasta corta (macarrones o farfalle/pajaritas, si prefieres).

En una sartén deja derretir un poco de mantequilla y vierte la chalota picada, para crear un sofrito. Salpimienta.

TRUCO: La chalota es parecida a la cebolla, pero tiene un sabor más delicado que no va a cubrir el del salmón.salmon ahumado.jpg

Cuando la cebolla esté blanda, incorpora el salmón ahumado cortado en cubitos. No lo hagas cocinar mucho, tan solo deja que se junte con el sofrito y se dore delicadamente.

Verte rápidamente la nata y mezcla. Deja que la nata absorba el sabor del sofrito y del salmón sin que se quede seca.

Ralla un poquito de cáscara de limón y añádela a la nata. Mezcla.

Cuando la pasta esté cocida, escúrrela e incorpórala a la sartén con la salsa.

Mezcla y emplata.

Puedes añadir perejil, cebollino o eneldo si te gusta, para decorar y completar el plato.

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Este plato es aconsejable comerlo caliente, pero se puede comer frío también.

Si te sobra, puedes volverla a calentar en una sartén.

Aguanta unos 2 días en la nevera, tapada con película transparente.

Se puede congelar.

Pasta «alla Checca»

Presentación

La pasta «alla Checca» es un primer plato muy fresco, sabroso y típicamente veraniego.

Se prepara muy rápidamente, puesto que requiere trocear los 3 ingredientes clave y juntarlos con la pasta.

Si te apetece pasta y al mismo tiempo quieres algo ligero, prueba esta deliciosa fusión de tomates, pasta y gustoso queso mozzarella, aromatizada con albahaca fresca.


Información

  • Dificultad: muy baja
  • Tiempo preparación: 20 min
  • Coste: bajo
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Pasta corta (macarrones, tiburones, espirales, pajaritas): 300 g
  • Tomates normales o cherry: 200 g
  • Mozzarella: 200 g
  • Parmigiano Reggiano: al gusto
  • Albahaca: al gusto
  • Aceite de oliva extra-virgen: 40 g
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto

Realización

Pon a calentar agua salada en una olla. Cuando esté hirviendo, verte la pasta y deja que se cocine.

pomodorini

Lava los tomates y córtalos en trozos o mitades, dependiendo del tipo que hayas elegido.

Si buscas un sabor mas suave, elige los tomates normales, pero si quieres algo mas acidulo o marcado, sin duda escoge los tomates cherry. (Además, puedes elegir tomates de distintos colores, y cautivará la mirada).

La mozzarella también hay que cortarla en trocitos o cubos, dependiendo de si hayas elegido bolitas más o menos grandes de este queso.

Lava las hojas de albahaca. 

Cuando la pasta esté cocida, escurre el agua y añade prontamente aceite, para que no se pegue. Deja reposar durante unos 5-10 minutos, para que se enfríe.

Añade los tomates y la mozzarella. Mezcla un poco.

Ahora con tus propias manos (y sin cuchillo o tijeras) fragmenta las hojas de albahaca, para que desprendan su sabor y no se oxiden, depositándolas en la misma olla de la pasta.

Mezcla y controla si hace falta ajustar con sal y pimienta.

Emplata y ¡listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

La pasta se puede comer tibia o fría y, por lo tanto aguanta incluso un par de días en un contenedor hermético en la nevera.

Se aconseja añadir siempre un poco de albahaca fresca, para darle ese toque fresco y aromático que tiene sobre todo cuando recién troceado.

La receta original es esta, pero nadie te prohíbe añadir olivas, alcaparras, feta o cualquier ingrediente de temporada que te apetezca.

Espeguetis «Cacio & Pepe»

Presentación

Los espaguetis «Cacio & Pepe» son una antigua receta de la cocina Romana.

Es uno de esos platos pobres de la cocina campesina y, de manera particular, de aquella de los pastores: solían traer consigo ingredientes secos o de larga conservación (como quesos curados y pasta seca) y cocinaban con ellos platos sencillos pero emblemáticos por su sabor característico.

Hoy, esta receta se sirve en todos los restaurantes y trattorias de Roma, y cualquier persona que pasa por ahí debe probarla absolutamente.


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 30 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Espaguetis: 350 g
  • Pecorino Romano: 100 g
  • Parmigiano Reggiano: 50 g
  • Pimienta: 10 g

Realización

Pon agua con sal en una olla. Cuando el agua hierva, verte la pasta. Mezcla desde el principio y cada 2-3 minutos. 

Ralla el Pecorino Romano (queso de cabra italiano) y el Parmigiano Reggiano.

Retira del agua los espaguetis. Antes de escurrirlos, guarda unas dos tazas de agua de cocción.

En la olla, con el fuego apagado, añade a la pasta los quesos rallados, la pimienta y mezcla.

Poco a poco incorpora un chorrito de agua de cocción (cuanto más caliente mejor). Mezcla bien. Añade agua hasta obtener un condimento espeso pero cremoso, fruto de la fusión de los quesos con el agua.

Cuidado a no calentar porque podrían crearse grumos de queso.

Servir rápidamente y calientes.

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Para decorar el emplatado puedes utilizar pimienta en granos y espolvorear un poco de queso rallado por encima.

Espaguetis con almejas

Presentación

Los espaguetis con almejas son uno de los platos más famosos y apreciados de la cocina de napolitana. Ahí, llaman a este plato «Vermicelli» con almejas.

Quien pasa por Nápoles, tal y como tiene que probar la pizza y los helados, no puede no pararse y degustar este delicioso y delicado plato.

La almeja que se emplea en la receta original es la almeja japonesa (vongola verace en italiano), pescada en el Mar Mediterráneo, muy sabrosa y corposa.

Esta es la versión que mi papá ha ido perfeccionando a lo largo de los años, con consejos y trucos de chefs italianos.


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 30 min (+ 3 h de remojo de las almejas)
  • Coste: bajo
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Espaguetis: 350 g
  • Almejas: 1 kg
  • Perejíl: 1 ramo
  • Ajo: 2 dientes
  • Vino blanco: 1/2 vaso
  • Guindilla: un poco
  • Aceite extra-virgen de oliva: lo suficiente
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto

Realización

Pon las almejas en un colador con malla no demasiado fina. El colador colócalo en un bol lleno de agua, para que las almejas puedan soltar la arena que posiblemente contengan.

Déjalas a remojo durante 3 h.

Cuando ese tiempo haya transcurrido, extrae el colador y notarás que en el fondo de bol se ha depositado una capa de arena.

Enjuaga rápidamente las almejas bajo agua corriente y escúrrelas.

Ahora, para entender si hay almejas muertas que no hayan soltado la arena, coge una tabla de cortar blanca (por ejemplo las de plástico) y bate cada almeja sobre ella. Si notas que sale algún grano de arena, tira esa almeja.

(Ojo: mejor tirar 4-5 almejas que estropear la comida para 4 personas, porque tan solo hace falta 1 llena de arena para estropear el plato).

Pon a calentar en una olla aceite con los dientes de ajo pelados y un trocito de la guindilla (tienes que regularte dependiendo de lo picante que esté tu guindilla). Cuando empiecen a dorarse, verte las almejas. Tapa la olla.

Cuando notas que las almejas empiezan a abrirse, añade el medio vaso de vino blanco y tapa otra vez.

Deja que se cocinen a fuego alto hasta que no se abran todas (o casi).

No dejes que estén demasiado tiempo calentándose, porque se volverán demasiado secas. Ten cuidado sobre todo si lo dejas cocinar mucho por unas 5-6 almejas que no se abren (podrían no hacerlo en absoluto porque estaban muertas antes de la cocción y tendrás que tirarlas o podrían soltar arena).

Ahora coge una parte de las almejas y elimina su concha, mientras la otra parte la dejarás con la cáscara para decorar el plato.

Pon a hervir el agua salada y cocina la pasta. No dejes que se cocinen por completo, sino que tienen que estar aún bastante crudos (media cocción).

Coge la pasta escurrida y ponla en la olla donde incorporarás también las almejas sin concha y su jugo de cocción. Añade el perejil.

Deja que se cocine a temperatura no muy alta.

Cuando la pasta esté cocinada,puedes servir el plato, poniendo como decoración las almejas con concha por encima de la pasta. Espolvorea un poco de perejil.

No te olvides poner el la mesa unos platos para tirar las conchas 😉

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Este plato debe comerse exclusivamente caliente, porque el aceite frío se volvería solido y la receta perdería mucho sabor.

Si quieres acompañar con vino, sirve un Chardonnay blanco o un Vermentino.

¡No pongas queso por encima!

Trofie con Pesto a la Genovesa

Presentación

Las Trofie al Pesto son un primer plato muy celebre de la cocina italiana, y de forma particular de la cocina de la Liguria.

El Pesto a la Genovesa es una salsa con la cual se suele condimentar la pasta y que se prepara con hojas de albahaca fresca, piñones, aceite extra-virgen de oliva y, dependiendo de la variante, con patatas, ajo y judías.

El formato de pasta que mejor combina con este rico condimento es la Trofia, pero se puede sustituir por otro tipo, puesto que sea áspera o rayada, para que recoja mejor el Pesto.

Para la receta original, inalterada desde el siglo XIX, es necesario un mortero y mucha mucha paciencia…

Esta es mi versión, y si quieres puedes ahorrarte mucho tiempo con una batidora eléctrica… ¡no se lo contaré a nadie! 😉


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 20 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Trofie: 350 g
  • Hojas de albahaca: 50 (medianas y grandes)
  • Parmigiano Reggiano: 70 g
  • Pecorino: 30 g (u otro queso curado de cabra)
  • Piñones: 15 g
  • Patatas: 2 grandes
  • Judías verdes: 100 g
  • Sal gruesa: al gusto
  • Aceite extra-virgen de oliva: 100 ml

Realización

Empieza limpiando las hojas de albahaca con un trapo húmedo, sin lavarlas, para que el aceite que saldrá de las hojas no se oxide.

Ahora hay que tomar una decisión importante y complicada: ¿eres a favor de un estilo auténtico, empleando un mortero, que extrae todo el sabor de los ingredientes o prefieres cocinar de forma rápida y moderna, con una batidora eléctrica?

CON MORTERO:

Pon en el mortero las hojas y un poco de sal gruesa (TRUCO: la sal gruesa te ayudará a machacar mejor las hojas y a mantener un color verde brillante).pesto mortaio.jpg

Mueve la mano del mortero en un sentido y contra las paredes del mortero (horario, por ejemplo) y éste último en el sentido contrario (anti-horario, por ejemplo).

Añade los piñones y conviértelos en crema.

Sucesivamente, incorpora poco a poco los quesos rallados, junto con el aceite, para que no se quede demasiado seco.

Añade una pequeña parte de patatas frías, previamente cocidas en agua salada, junto con una pequeña cantidad de judías, también cocidas en agua salada.

La parte restante de patatas córtalas en cubitos y las judías en palillos de la largueza de las trofias.

CON BATIDORA:

Pon en el bol la albahaca, la sal gruesa, los piñones, una pequeña parte de patatas y judías, los quesos y el aceite extra-virgen de oliva y corta todo con una lama de plástico si posible (porque el metal dejaría un poco de amargura).

La parte que te ha quedado de patatas córtalas en cubitos y las judías en palillos de la largueza de las trofias.

 

Cocina las trofias en agua salada y escurre la pasta cuando sea casi lista.

Condimenta la pasta con pesto y añade las patatas y las judías, calentando a baja temperatura hasta que la pasta no sea en su punto.

¡Emplata y listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

El pesto debería no quedar expuesto a calor durante la preparación, por lo que mejor emplear utensilios fríos.

El pesto se puede conservar durante 2-3 días en la nevera o congelarse.