Clafoutis de cerezas de temporada con un toque de ron

Presentación

Aprovechar los ingredientes de temporada es una de las mejores elecciones porque, además del precio más asequible, disfrutamos del sabor y de los aromas más intensos que ese producto nos puede ofrecer.

El verano trae muchos productos deliciosos, pero quizás las cerezas sean de los más exquisitos… y también de los más difíciles de rehusar.

Si juntamos la disponibilidad de unas cerezas de temporada con las ganas de un postre, pero también la necesidad de algo fresco no hay mejor opción que decantarse por un clafoutis de cerezas.

El clafoutis es una deliciosa tarta de origen francés que podríamos describir como una versión dulce y más básica de la quiche: las potentes cerezas estarán envueltas por una cremosa capa similar al flan, que puedes también preparar con ingredientes sin lactosa 😉

Sirve una porción de este postre a alguien querido para endulzarle el día de forma saludable.


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 55 min
  • Coste: mediano
  • Dosis: para 8 personas

Ingredientes

  • Cerezas: 600 g
  • Mantequilla derretida: 30 g (sustituible por aceite de girasol)
  • Huevos: 4 medianos
  • Leche: 230 ml (de vaca, de soja u otra vegetal*)
  • Harina de trigo: 100 g
  • Azúcar: 80 g (puede ser también en parte vainillado)
  • Ron de miel: 10 ml
  • Aroma de almendras: 1 ml
  • Aroma de vainilla: 1 ml

*Consulta aquí qué leche vegetal es más conveniente según tus necesidades.


Realización

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Enciende el horno a 180ºC para que se caliente.

Lava las cerezas y elimina los pedúnculos y los huesos. (Truco: para facilitar la tarea, existe un utensilio específico para facilitar la remoción de los huesos 😉 )

Unta la base del molde (26 cm de diámetro) con la mantequilla o el aceite y esparce unas dos cucharadas de azúcar. Coloca las cerezas sobre el molde untado y aparta de momento.
(Truco: si deseas extraer al postre para servirlo en un plato, utiliza un molde para quiche con el fondo que se separa de los bordes 😉 )

En un bol rompe los huevos, añade la pizca de sal y lo que queda de azúcar y bate con un batidor de varillas (manual o eléctrico) hasta que te quede un compuesto espumoso.

Añade el ron y los aromas y vuelve a mezclar un poco.

Incorpora la harina tamizándola para evitar que salgan grumos y mezcla bien hasta que el compuesto quede liso.

Finalmente añade poco a poco la leche y sigue batiendo hasta que la masa haya quedado homogénea.

Vierte el compuesto sobre el molde cubierto con cerezas y hornea durante unos 40 minutos o hasta que se haya inflado y esté dorado.
(OJO: los tiempos de cocción en el horno son indicativos, puesto que varían dependiendo de cada horno, así que es aconsejable controlar con frecuencia).

Deja enfriar un poco antes de servir: la receta tradicional exige que el clafoutis se sirva tibio, aunque también tiene una consistencia más firme y también muy agradable cuando esté ya fría.

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes sustituir las cerezas por fresas, frambuesas, melocotones, albaricoques u otros frutos de temporada: aunque la receta siga siendo la misma, cuando cambian los frutos, los franceses llaman a este postre flaugnarde.

Puedes esparcir azúcar glás por encima antes de servir.

Conservar durante 2 días fuera de la nevera, si no hace mucho calor o, en todo caso, en la nevera.

La versión original de la receta se realiza sin extraer los huesos de las cerezas, lo que también aporta un sabor distinto y característico, pero para disfrutar del postre de forma más cómoda y también para que lo hagan los niños sin riesgos es aconsejable quitarlos. 

 

Como elegir a la leche vegetal – sin lactosa y vegana

Quienes se asomen por primera vez al mundo de la leche vegetal, bien por curiosidad, bien por cuestiones éticas (como en el caso de los veganos y algunos vegetarianos) o por necesidad (como pasa a los intolerantes a la lactosa) pueden estar desorientados.

Hoy quiero proporcionarte algunos detalles para que tu elección sea informada y se ajuste a tus necesidades.

En comercio hay muchos tipos de leche vegetal, con sabores y propiedades nutritivas diferentes. Lo que nosotros llamamos habitualmente “leches vegetales” son, en realidad, bebidas obtenidas a partir de legumbres, cereales o fruta seca y, como consecuencia, no contienen lactosa y no son de origen animal, resultando perfectas tanto para los intolerantes como para vegetarianos y veganos.

Las más comunes son la leche de soja, de arroz, de avena, de avellana, de almendras y de coco, aunque existen muchos más tipos, como la leche de kamut, anacardos, nueces, mijo y espelta.

Por supuesto, el primer criterio a tener en cuenta para decidir la leche vegetal mejor para ti es tu propio gusto: prueba y experimenta poco a poco las diferentes variedades. Notarás como tu paladar se acostumbrará a nuevos sabores y encontrarás también el que mejor se ajuste a tus gustos, empezando a apreciarlo, quizás incluso mezclado con un poco de café o cacao.

En segundo lugar, comprueba el origen y el contenido de tu bebida. Una leche biológica tiene una buena garantía de calidad, aunque también puedes considerar las demás, tratando de asegurarte de que los ingredientes no sean tratados con pesticidas o fertilizantes químicos. Cuantos menos ingredientes (y más conocidos para ti) mejor: desconfía de los que lleven aceite de palma u otras grasas añadidas (excepto por el aceite de girasol).

Si te preguntas entre las distintas leches cual se ajusta mejor a tus necesidades, tendrás que tomar en cuenta las siguientes propiedades y peculiaridades:

LECHE DE SOJA

Es seguramente la leche más conocida y fácil de encontrar. Se puede encontrar al natural, pero se vende a menudo con aromas como vainilla o cacao. Existen también versiones light o enriquecidas con calcio y vitaminas. Resultado de imagen de leche de sojaEs la leche con mayor cantidad de proteínas (incluso los aminoácidos esenciales), menos colesterol (no tiene colesterol malo y ayuda a reducir su nivel en la sangre) y el índice glucémico más bajo entre todas las leches vegetales. No contiene gluten.
Fuente de vitaminas B1 (regulan el apetito y el metabolismo energético), B2 (salud de la piel, visión y absorción de otras vitaminas), B6 (sistema inmunitario, producción de hemoglobina, regulación de los niveles de glucosa en la sangre), ácido fólico-B9 (formación de glóbulos rojos, metabolización de proteínas, embarazo), A (interviene también en la salud de la piel, los huesos y la vista) y la vitamina E, que es antioxidante y previene la aterosclerosis.
Como con todo tipo de alimentos, es mejor no abusar y consumir en exceso para evitar sus contra-indicaciones (flatulencias, inhibición de absorción de minerales) y evitar suministrar a menores de 7 años, pues es la edad en la que la probabilidad de desarrollar una alergia a la soja es más elevada.


LECHE DE ARROZ

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Tiene un índice glucémico mucho más elevado que la soja, pues contiene más azúcar, y es fuente de fibras y vitaminas B y E. Es ideal para preparar postres (aunque se requiere ajustar la cantidad de azúcar en la receta) y para aportar con rapidez energía. Contiene omega 3 y 6, así como ciertas cantidades de calcio, hierro y proteínas. Contiene también manganeso y otros minerales útiles por sus propiedades antioxidantes. No contiene grasas saturadas.
Es la leche vegetal más hipoalergénica y contiene triptófano (precursor de la serotonina, conocida como la hormona de la felicidad).


LECHE DE AVENA

Resultado de imagen de leche de avenaEsta leche contiene gluten y esto la hace off-limits para celíacos. Es una bebida que puede ser suministrada a personas con problemas de colesterol, pues tiene su aportación de grasas (incluyendo a las buenas como omega 3 y 6) es muy reducida, y tiene un gusto muy agradable, lo que la hace apta para preparar postres. Tiene muchas vitaminas del grupo B y sus hidratos de carbono son de absorción lenta, por lo que tiene efectos saciantes. También lleva mucha fibra y una aportación elevada de proteínas (incluyendo a 8 aminoácidos esenciales). Su consumo se aconseja a las mujeres embarazadas por su contenido de ácido fólico.


LECHE DE COCO

Resultado de imagen de leche de cocoTiene un sabor muy agradable, pero es la leche con más calorías, por lo que debe consumirse con moderación. Pese a su alto contenido calórico, las grasas que lleva son básicamente saturadas y sanas como el ácido láurico, por lo que pueden ayudar a bajar el nivel de colesterol malo en la sangre.
Contiene muchas vitaminas y sales minerales. Como la bebida de coco está libre de lácteos, lactosa, soja, frutos secos o cereales, es una excelente opción para cualquiera que sea alérgico a estos elementos. Tiene efectos positivos sobre el estómago (previene las úlceras) y alivia el estreñimiento. También aporta antioxidantes. Se puede emplear tanto para recetas dulces como saladas.


LECHE DE ALMENDRA

La leche de almendras también tiene un contenido calórico muy elevado, pero su gusto es muy agradable y refrescante. Imagen relacionadaLas calorías se deben en gran medida a hidratos de carbono de rápida absorción (azúcares). Tampoco hay que ignorar su contenido de grasas muy elevado, al igual que todas las leches obtenidas con frutas secas, pero hay que matizar que son grasas saludables (y hay ácido oléico, que se encuentra en el aceite de oliva también). No obstante, se aconseja evitar su consumo en las dietas para abatir el colesterol, aunque no contenga en sí colesterol malo. Las vitaminas con más presencia son la vitamina B6 y la E, mientras que las vitaminas B1, B2 y B3 están presentes también, pero en menor nivel. Las sales minerales que aporta la bebida de almendras son calcio, magnesio, potasio, fósforo y, en menor medida, también sodio, hierro y zinc. Por no hablar de que aporta una buena cantidad de fibra.


En definitiva, la decisión puede variar de persona a persona dependiendo de los gustos y necesidades, pero todas estas bebidas pueden aportar gran variedad de nutrientes y beneficios a nuestra dieta, por lo que alternar su consumo podría ser una elección acertada.

Golosas torrijas al chocolate

Presentación

No hay Semana Santa sin torrijas, pero esto no significa que no se pueda innovar y ser creativos.

Lo que tiene de mejor la receta hay que conservarlo, pero vamos a hacer algún sencillo cambio, pero que va a dar una vuelta a todo el sabor de las torrijas… ¡¡¡Añadiremos el chocolate!!!

Seguro que estás curios@ jejeje, por lo que empecemos ya 😉

 


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 10 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Pan para torrijas: 1 confección*
  • Leche de vaca o vegetal: aprox. 1 litro
  • Vainilla en rama: 1 unidad
  • Cacao en polvo: 3-4 cucharaditas
  • Azúcar granulado: al gusto
  • Huevos: 3
  • Aceite de girasol: para freír

*puedes sustituir por otro tipo de pan (aquí las indicaciones)


Realización

Corta el pan para torrijas en rebanadas espesas, si no tienes ya las rebanadas separadas.

Si no encuentras pan para torrijas, échale un ojo a este artículo sobre qué pan es mejor elegir para que tus torrijas tengan la textura ideal.

Si quieres emplear LECHE DE VACA:

  • En una olla verte la leche de vaca.
  • Abre la rama de vainilla y extrae con un cuchillo el contenido de la misma. Incorpóralo a la leche y deja que la leche se cocine durante unos 5 minutos a fuego mediano, para que absorba los aromas.
  • Añade 3 cucharaditas de cacao en polvo y mezcla para que se disuelva.
  • Apaga y deja que se enfríe un poco.

Si quieres emplear LECHE VEGETAL:

  • Para quienes prefieran leche vegetal, sugiero escoger una leche aromatizada a la vainilla [por ejemplo de soja] y simplemente emplearla fría sin emplear la rama de vainilla, añadiendo directamente las 3 cucharaditas de cacao
    Si lo prefieres, puedes elegir una leche aromatizada al cacao y entonces añadir la rama de vainilla.

Ahora, bate los huevos con un tenedor.

En un plato verte el azúcar granulado y una cucharadita de cacao en polvo. Mezcla.

Coge las rebanadas y empápalas en la leche, para que se mojen uniformemente, incluso en el interior.

Pasa cada rebanada en los huevos batidos, mojando cada lado.

torrijas cacaoColoca las rebanadas en una sartén caliente, donde has puesto previamente unas cucharadas de aceite.

Deja que se doren por ambos lados.

Extrae y rápidamente coloca sobre papel de cocina, para eliminar el exceso de aceite.

Aún calientes, deben pasarse en el azúcar por ambos lados.

¡Listas!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Habitualmente, las torrijas se sirven frías. Sin embargo, para tranquilizar aquellos que no logran esperar a que se enfríen para comerlas, garantizo personalmente que son muy gustosas incluso calientes 🙂

Pueden conservarse durante un día bajo una campana de cristal o cubiertas con película transparente.

Torrijas tradicionales

Presentación

¿Qué Semana Santa sería sin uno de los postres españoles más tradicionales?

Si aún no has pensado en las torrijas, ya ha llegado el momento en preparar unas cuantas 😉

Venga, que seguramente tienes todo lo necesario en casa para preparar esta sencilla y barata exquisitez.


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 10 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Pan para torrijas: 1 confección*
  • Leche de vaca o vegetal: aprox. 1 litro
  • Vainilla en rama: 1 unidad
  • Canela en rama: 1 unidad
  • Canela en polvo: al gusto
  • Azúcar granulado: al gusto
  • Huevos: 3
  • Aceite de girasol: para freír

*puedes sustituir por otro tipo de pan (aquí las indicaciones)


Realización

Corta el pan para torrijas en rebanadas espesas, si no tienes ya las rebanadas separadas.

Si no encuentras pan para torrijas, échale un ojo a este artículo sobre qué pan es mejor elegir para que tus torrijas tengan la textura ideal.

Si quieres emplear LECHE DE VACA:

  • En una olla verte la leche de vaca y añade la rama de canela.
  • Abre la rama de vainilla y extrae con un cuchillo el contenido de la misma. Incorpóralo a la leche y deja que la leche se cocine durante unos 5 minutos a fuego mediano, para que absorba los aromas.
  • Apaga y deja que se enfríe un poco.

Si quieres emplear LECHE VEGETAL:

  • Para quienes prefieran leche vegetal, sugiero escoger una leche aromatizada a la vainilla (la más común es la soja) y simplemente emplearla fría, ahorrando todo tiempo de la cocción con la vainilla y la rama de canela (la canela la compensaremos después con un poco más de canela molida).

Ahora, bate los huevos con un tenedor.

En un plato verte el azúcar granulado y canela molida al gusto. Mezcla.

Coge las rebanadas y empápalas en la leche, para que se mojen uniformemente, incluso en el interior.

torrijas tradicionalesPasa cada rebanada en los huevos batidos, mojando cada lado.

Coloca las rebanadas en una sartén caliente, donde has puesto previamente unas cucharadas de aceite.

Deja que se doren por ambos lados.

Extrae y rápidamente coloca sobre papel de cocina, para eliminar el exceso de aceite.

Aún calientes, deben pasarse en el azúcar por ambos lados.

¡Listas!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Habitualmente, las torrijas se sirven frías. Sin embargo, para tranquilizar aquellos que no logran esperar a que se enfríen para comerlas, garantizo personalmente que son muy gustosas incluso calientes 🙂

Pueden conservarse durante un día bajo una campana de cristal o cubiertas con película transparente.

Racuchy – Pancakes con melocotones

Presentación

Los Racuchy son pancakes polacos con relleno de fruta que se preparan rápidamente y son ideales para desayunar o merendar.

Esta versión lleva melocotones, porque estamos en plena temporada de esta deliciosa fruta, pero puedes sustituirlos (o combinar) con cualquier tipo de fruta fresca que se te ocurra (manzanas, ciruelas, plátanos, fresas, naranjas, piña, arándanos,…) o incluso emplear fruta en almíbar.

Es un plato extremamente exquisito, así que aparta unos cuantos pancakes para tu familia antes de empezar a comerlos, porque te aseguro que ya no podrás parar 😉


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 25 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Yogur: 125 g (= 1 vasito al sabor de fruta – melocotón, pera, cerezas, …)
  • Leche: 3/4 de taza (= 150 ml)
  • Harina: 1 taza (= 200 ml)
  • Levadura química para postres: 1/2 cucharadita
  • Huevos: 2
  • Azúcar: 2 cucharadas
  • Limón: zumo de 1
  • Aroma: 2 ml (vainilla, naranja, ron o mantequilla)
  • Sal: 1 pizca
  • Melocotones: 2 grandes
  • Aceite de girasol: para freír

Realización

Corta los melocotones en trozos finos. melocotones

Rompe los huevos en un bol y bátelos con un batidor de varillas hasta que aumenten su volumen.

Añade el yogur, la leche, el aroma, el zumo de limón y el azúcar y mezcla.

Por último, incorpora la harina con la pizca de sal y la levadura y termina de batir.

masa racuchyLa textura tiene que parecerse a la que tiene la nata líquida espesa.

Pon los melocotones en la masa, removiendo para que se repartan.

Verte un poco de aceite de girasol en una sartén y deja que se caliente (7 sobre 9 en la placa).

Con una cuchara coge un poco de masa con los melocotones y crea tortitas (de unos 6-7 cm de diámetro aproximadamente).

OJO: es normal que no salgan perfectamente circulares por el tipo de masa y la fruta troceada.racuchy en la sartén.JPG

Deja que los Racuchy se doren por ambos lados y escúrrelos sobre papel de cocina para eliminar el aceite en exceso.

Sirve calientes o frías.

¡Listos!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes servirlos con fruta fresca, con un poco de miel por encima, con mermelada o sirope de arce.racuchy

Los Racuchy son tortitas que pueden llevar melocotones, manzanas, ciruelas, plátanos, fresas, naranjas, piña, arándanos y cualquier otro tipo de fruta que se te ocurra. Así que prepara estos pancakes con el relleno de temporada o con el que más te guste.

Prueba a mezclar dos o más tipos de fruta (plátano con melocotones o arándanos) para un plato sorprendente.

Añade dos o tres cucharadas de coco rallado para un sabor y una textura especiales. 

Puedes conservarlos durante 2 días bajo una campana de cristal.

Nutellino – licor a la Nutella

Presentación

El Nutellino es un licor realizado con gustosa Nutella, para un chupito o una copa dulce con todo el aromático sabor de cacao y avellana.

La preparación es muy sencilla y no requiere envejecimiento alguno.

Puede servirse frío o a temperatura ambiente, solo o al lado de postres y tartas de chocolate, nueces o café.


Información

  • Dificultad: muy baja
  • Tiempo preparación: 15 min
  • Coste: mediano
  • Dosis: para 1 botella (= aprox. 1 litro)

Ingredientes

  • Nutella: 350 g (o Nocilla)
  • Leche: 300 g
  • Nata líquida: 300 g
  • Azúcar: 50 g (opcional)
  • Alcol para licores: 125 ml

Realización

En una olla calienta la leche con la nata.

Añade el azúcar y deja que siga calientandose hasta casi hervir, pero sin que llegue a ebullición. 

Apaga rápidamente e incorpora la Nutella, removiendo hasta su completa disolución.

Prueba un poco, para ver si la dulzura te parece suficiente (considerando que aún falta añadir el alcohol). De no ser así,  añade el azúcar y mezcla un poco.

Deja que se enfríe, mezclando de vez en cuando para evitar que se forme una película sobre la superficie.

Cuando el compuesto esté frío, añade el alcohol y mezcla muy bien.

Embotella y ¡listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Conserva el licor preferiblemente en la nevera, aunque puedas guardarlo fuera también.

Antes de servir, agita la botella tapada, para homogeneizar el líquido y disolver eventuales residuos de Nutella en el fondo (se nota si el fondo parece más obscuro).

Galletas con mantequilla de la sartén

Presentación

¿Te apetece comerte unas galletas pero no tienes en casa? Aquí tienes el remedio más rápido que existe.

Estas galletas caseras a la mantequilla las puedes preparar en unos 20 minutos aunque seas muy torpe en cocina, porque son muy sencillas de hacer y no hace falta hornearlas.

Tan solo necesitas los ingredientes, una sartén y un cortador de masa (o, si no tienes, un vaso o un cuchillo).


Información

  • Dificultad: muy baja
  • Tiempo preparación: 20 min
  • Coste: bajo
  • Dosis: para 3 personas

Ingredientes

  • Harina de trigo: 150 g
  • Mantequilla:  50 g
  • Azúcar: 30 g
  • Leche: 20 g (o una clara de huevo)
  • Levadura química para postres: 3 g
  • Aroma: 1 ml (vainilla/nata/mantequilla/limón)
  • Ralladura de la cáscara de 1 limón

Realización

En un bol verte la harina, la levadura, el azúcar, la leche, el aroma, la mantequilla fría (cortada en cubitos, para que sea más fácil mezclar) y la ralladura de la cáscara de 1 limón.

Con tus manos mezcla todo hasta que obtengas un panecillo homogéneo.

formine.jpgEspolvorea un poco de harina sobre la encimera y extiende la masa hasta que sea alta unos 4-5 mm aprox. Puedes utilizar un rodillo para que salga todo uniforme.

Con el cortador de masa que hayas elegido o con un vaso recorta galletas.

(OJO: si no quieres que la masa se te pegue a la encimera, comprueba que haya harina por debajo).

Si no tienes ni cortador ni vaso, puedes cortar cuadrados, triángulos o rombos con un cuchillo.

Ahora enciende la placa y pon una sartén a calentar.

Coloca las galletas sobre la sartén y deja que se cuezan a baja temperatura durante unos 4 minutos por cada lado (Total: 8 min). IMG_1270.JPGPuedes tapar la sartén.

Si te gustan blandas, puedes comerlas aún calientes, mientras que si prefieres las galletas crujientes, espera unos 20-30 min para que se enfríen y lleguen a esa textura.

Si te apetece, puedes decorar con azúcar glas o con chocolate fundido.

¡Listas!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerenciasgalletas-dulce-de-leche.jpg

Puedes servirlas con una taza de té o chocolate caliente.

Si quieres unas galletas con mermelada, nutella o dulce de leche, extiende mas la masa para que quede más sutil y, tras la cocción, unta una galleta y cierra con otra.

Cóctel de fresa y plátano

Presentación

El Cóctel de fresa y plátano es una bebida refrescante y saludable que todos adoran.

Es perfecta para un día caluroso, como merienda o para el desayuno y se puede servir también a los peques porque no lleva ni una gota de alcohol.

Prepara las fresas y los plátanos, que empezamos ya.


Información

  • Dificultad: muy baja
  • Tiempo preparación: 7 min
  • Coste: bajo
  • Dosis: para 2 personas

Ingredientes

  • Fresas: 250 g (= 3 vasos)
  • Plátano: 150 g (= 1 plátano)
  • Yogur sabor fresa o plátano: 1 vaso
  • Leche: 1/2 vaso (de vaca, de soja, de avena, …)
  • Helado: al gusto (sabor vainilla / nata / fresa)*

*opcional


Realización

Lava las fresas y quita las hojas y los pedúnculos.

Elimina la cáscara del plátano y córtalo en rodajas.
En el contenedor de tu batidora pon las fresas cortadas a mitad y las rodajas de plátano.

Incorpora el yogur y empieza a accionar la batidora (puede ser tipo mixer o de inmersión).

Añade poco a poco la leche.

Bate hasta que el compuesto sea homogéneo.

Opcionalmente, puedes añadir el la batidora unas cucharadas de helado de vainilla, de nata o de fresa, o poner una bola en el fondo de cada vaso.

Verte el cóctel en cada vaso.

Si quieres decorar un poco, puedes cortar una fresa por la mitad y colocarla en el borde del vaso.

Añade unas pajitas y ¡listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes añadir un fruto más si quieres: los arándanos quedan muy bien con fresas y plátano.

Si prefieres sustituir el helado por algo distinto, que sea más decorativo (o si te sientes muy indulgente contigo mismo), decora el vaso con un rizo de nata batida.

Kaiserschmarrn

Presentación

El Kaiserschmarrn (en alemán “tortilla del emperador”) es un postre que es más complicado de escribir (o pronunciar) que de realizar.

Esta receta la conseguí hace años, mientras me alojaba en Merano de vacaciones, de un chef austriaco que trabajaba en un restaurante en los alpes italianos.

Pregunté a la camarera por algún postre típico y ella, con un acento alemán muy marcado, me sugirió este. Me gustó tanto que me atreví a pedir la receta al chef. Estaba casi segura de que no iba a dármela, pero fue tan amable de anotármela.

¿Pero que es este postre? Es una especie de omelette dulce, que se sirve con confitura de arándanos rojos y azúcar glas. ¡Es para chuparse los dedos!


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 30 min
  • Coste: bajo
  • Dosis: para 2 personas

Ingredientes

  • Harina: 100 g
  • Leche: 125 ml
  • Huevos: 4
  • Sal: una pizca
  • Azúcar glas (sabor vainilla): al gusto
  • Confitura de arándanos rojos (o frutas del bosque): al gusto
  • Mantequilla: lo suficiente

Realización

Separa las yemas de las claras en dos boles distintos. 

Monta las claras a punto de nieve, es decir hasta que sean firmes, y después bate bien las yemas hasta que sean bastante más claras.

A las yemas añade poco a poco la harina (mejor si tamizada) con la pizca de sal y mezcla.

Añade las claras, mezclando con una cuchara desde abajo hacía arriba (en el mismo sentido: horario o anti-horario), hasta que sea uniforme.

En una sartén pon una cucharada de mantequilla y deja que se caliente.

Verte la masa en la sartén y deja que se dore por ese lado.

Después da la vuelta, ayudándote con otro plato o con dos tenedores, para que se cocine por la otra parte también.

Al lograr un color dorado por ambos lados, puedes apagar la placa y cortar con un cuchillo esta especie de omelette.

No hace falta ser precisos. Su falta de simetría tiene su encanto.

Emplata, espolvorea azúcar glas por encima y coloca la confitura de arándanos rojos en el plato o en un contenedor a parte.

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes añadir pasas o gotas de chocolate a la masa, si te apetece.

Las alternativas a la confitura de arándanos rojos son confitura de grosella, de arándanos o salsa de manzanas, pero también es deliciosa con confitura de fresas u frutas del bosque.