Bizcocho de chocolate con frutos rojos – sin lactosa

Presentación

Este bizcocho te hará desear madrugar para comerlo en tu desayuno, hacer una pausa para deleitarte con él o llegar a casa antes para saborearlo.

Es un bizcocho húmedo, muy bien aireado, con un gusto exquisito e intenso de cacao combinado con unas dulces y ligeramente ácidas fresas, cerezas y piña.

Es una elección muy saludable para ti y tu familia y es la receta más versátil para adecuarse a tus necesidades: puedes emplear leche vegetal para una versión sin lactosa, agua si quieres un bizcocho muy light o leche de vaca para una receta más tradicional… queda maravilloso de todas formas 😉

¡Y al final de la receta todas las clave para personalizar este bizcocho al máximo (sin gluten, etc…) !


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 1h
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Harina de trigo: 2 ½ vasos [se puede sustituir con harina de arroz]
  • Azúcar: 1 vaso [se puede aumentar hasta 1 ½ vasos]
  • Huevos: 4 medianos
  • Leche vegetal: 1 vaso [se puede sustituir por agua o leche de vaca]
  • Cacao amargo: ½ vaso
  • Aceite de girasol: 1 vaso
  • Aroma: 2 ml (almendras, ron o vainilla)
  • Levadura química: 1 sobre (= 16 g)
  • Sal: 1 pizca
  • Fresas: 5-6 grandes
  • Cerezas: 15
  • Piña en almíbar: 2 rodajas

Realización

En un bol, bate los huevos con el azúcar y la pizca de sal hasta que la masa sea clara y espumosa.

Añade el aroma y gradualmente la leche vegetal.
[Ojo: puedes emplear la leche que prefieras (aquí una guía para elegir la mejor), aunque comprueba su contenido de azúcar para que no te salga demasiado dulce].

Incorpora también el aceite poco a poco, mezclando cada vez que añades.

Añade la harina con el cacao y la levadura, tamizando todo. Mezcla hasta que la masa quede uniforme.

Vierte la masa en un molde para horno de unos 26 cm de diámetro (si lo prefieres puede ser también un molde bundt, con aro) cubierto con papel vegetal.

Coloca sobre la superficie las fresas troceadas, las cerezas cortadas por la mitad y trocitos de piña.

Hornea en horno ya caliente a 180°C en horno estático durante unos 40 minutos o a 160°C durante 40 minutos si pones ventilación.
[Ojo: los tiempos de horneado varían dependiendo del horno, por lo tanto es conveniente efectuar la prueba del palillo para controlar que esté listo → clava en el centro del bizcocho un palillo de madera: si sale limpio, puedes sacar el bizcocho del horno].

Deja que se enfríe antes de desmoldear.

Bizcocho de chocolate con frutos rojos - sin lactosa
Bizcocho de chocolate con frutos rojos – sin lactosa

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Conservar durante 3 días bien cubierto y lejos de excesivo calor o humedad.

Puedes sustituir las frutas por lo que prefieras: peras, naranjas, etc.

Puedes incluso rallar cáscara de naranja o poner un poco de licor aromatizado en lugar del aroma.

Para un bizcocho blanco: sustituye la dosis de cacao con Maizena (amido de maíz) 😉

Si en lugar de fruta quieres un bizcocho clásico, puedes incluir gotas de chocolate en el interior o glasear la superficie con chocolate fundido.

Para una versión sin gluten: usa harina de arroz en lugar de harina de trigo.

Bizcocho de chocolate con frutos rojos - sin lactosa
Bizcocho de chocolate con frutos rojos – sin lactosa

Como elegir a la leche vegetal – sin lactosa y vegana

Quienes se asomen por primera vez al mundo de la leche vegetal, bien por curiosidad, bien por cuestiones éticas (como en el caso de los veganos y algunos vegetarianos) o por necesidad (como pasa a los intolerantes a la lactosa) pueden estar desorientados.

Hoy quiero proporcionarte algunos detalles para que tu elección sea informada y se ajuste a tus necesidades.

En comercio hay muchos tipos de leche vegetal, con sabores y propiedades nutritivas diferentes. Lo que nosotros llamamos habitualmente «leches vegetales» son, en realidad, bebidas obtenidas a partir de legumbres, cereales o fruta seca y, como consecuencia, no contienen lactosa y no son de origen animal, resultando perfectas tanto para los intolerantes como para vegetarianos y veganos.

Las más comunes son la leche de soja, de arroz, de avena, de avellana, de almendras y de coco, aunque existen muchos más tipos, como la leche de kamut, anacardos, nueces, mijo y espelta.

Por supuesto, el primer criterio a tener en cuenta para decidir la leche vegetal mejor para ti es tu propio gusto: prueba y experimenta poco a poco las diferentes variedades. Notarás como tu paladar se acostumbrará a nuevos sabores y encontrarás también el que mejor se ajuste a tus gustos, empezando a apreciarlo, quizás incluso mezclado con un poco de café o cacao.

En segundo lugar, comprueba el origen y el contenido de tu bebida. Una leche biológica tiene una buena garantía de calidad, aunque también puedes considerar las demás, tratando de asegurarte de que los ingredientes no sean tratados con pesticidas o fertilizantes químicos. Cuantos menos ingredientes (y más conocidos para ti) mejor: desconfía de los que lleven aceite de palma u otras grasas añadidas (excepto por el aceite de girasol).

Si te preguntas entre las distintas leches cual se ajusta mejor a tus necesidades, tendrás que tomar en cuenta las siguientes propiedades y peculiaridades:

LECHE DE SOJA

Es seguramente la leche más conocida y fácil de encontrar. Se puede encontrar al natural, pero se vende a menudo con aromas como vainilla o cacao. Existen también versiones light o enriquecidas con calcio y vitaminas. Resultado de imagen de leche de sojaEs la leche con mayor cantidad de proteínas (incluso los aminoácidos esenciales), menos colesterol (no tiene colesterol malo y ayuda a reducir su nivel en la sangre) y el índice glucémico más bajo entre todas las leches vegetales. No contiene gluten.
Fuente de vitaminas B1 (regulan el apetito y el metabolismo energético), B2 (salud de la piel, visión y absorción de otras vitaminas), B6 (sistema inmunitario, producción de hemoglobina, regulación de los niveles de glucosa en la sangre), ácido fólico-B9 (formación de glóbulos rojos, metabolización de proteínas, embarazo), A (interviene también en la salud de la piel, los huesos y la vista) y la vitamina E, que es antioxidante y previene la aterosclerosis.
Como con todo tipo de alimentos, es mejor no abusar y consumir en exceso para evitar sus contra-indicaciones (flatulencias, inhibición de absorción de minerales) y evitar suministrar a menores de 7 años, pues es la edad en la que la probabilidad de desarrollar una alergia a la soja es más elevada.


LECHE DE ARROZ

Resultado de imagen de leche de arroz

Tiene un índice glucémico mucho más elevado que la soja, pues contiene más azúcar, y es fuente de fibras y vitaminas B y E. Es ideal para preparar postres (aunque se requiere ajustar la cantidad de azúcar en la receta) y para aportar con rapidez energía. Contiene omega 3 y 6, así como ciertas cantidades de calcio, hierro y proteínas. Contiene también manganeso y otros minerales útiles por sus propiedades antioxidantes. No contiene grasas saturadas.
Es la leche vegetal más hipoalergénica y contiene triptófano (precursor de la serotonina, conocida como la hormona de la felicidad).


LECHE DE AVENA

Resultado de imagen de leche de avenaEsta leche contiene gluten y esto la hace off-limits para celíacos. Es una bebida que puede ser suministrada a personas con problemas de colesterol, pues tiene su aportación de grasas (incluyendo a las buenas como omega 3 y 6) es muy reducida, y tiene un gusto muy agradable, lo que la hace apta para preparar postres. Tiene muchas vitaminas del grupo B y sus hidratos de carbono son de absorción lenta, por lo que tiene efectos saciantes. También lleva mucha fibra y una aportación elevada de proteínas (incluyendo a 8 aminoácidos esenciales). Su consumo se aconseja a las mujeres embarazadas por su contenido de ácido fólico.


LECHE DE COCO

Resultado de imagen de leche de cocoTiene un sabor muy agradable, pero es la leche con más calorías, por lo que debe consumirse con moderación. Pese a su alto contenido calórico, las grasas que lleva son básicamente saturadas y sanas como el ácido láurico, por lo que pueden ayudar a bajar el nivel de colesterol malo en la sangre.
Contiene muchas vitaminas y sales minerales. Como la bebida de coco está libre de lácteos, lactosa, soja, frutos secos o cereales, es una excelente opción para cualquiera que sea alérgico a estos elementos. Tiene efectos positivos sobre el estómago (previene las úlceras) y alivia el estreñimiento. También aporta antioxidantes. Se puede emplear tanto para recetas dulces como saladas.


LECHE DE ALMENDRA

La leche de almendras también tiene un contenido calórico muy elevado, pero su gusto es muy agradable y refrescante. Imagen relacionadaLas calorías se deben en gran medida a hidratos de carbono de rápida absorción (azúcares). Tampoco hay que ignorar su contenido de grasas muy elevado, al igual que todas las leches obtenidas con frutas secas, pero hay que matizar que son grasas saludables (y hay ácido oléico, que se encuentra en el aceite de oliva también). No obstante, se aconseja evitar su consumo en las dietas para abatir el colesterol, aunque no contenga en sí colesterol malo. Las vitaminas con más presencia son la vitamina B6 y la E, mientras que las vitaminas B1, B2 y B3 están presentes también, pero en menor nivel. Las sales minerales que aporta la bebida de almendras son calcio, magnesio, potasio, fósforo y, en menor medida, también sodio, hierro y zinc. Por no hablar de que aporta una buena cantidad de fibra.


En definitiva, la decisión puede variar de persona a persona dependiendo de los gustos y necesidades, pero todas estas bebidas pueden aportar gran variedad de nutrientes y beneficios a nuestra dieta, por lo que alternar su consumo podría ser una elección acertada.