Spanakopita – triángulos de masa filo rellenas de queso feta y espinacas

Presentación

Las Spanakopitas son unos pastelitos griegos salados rellenos de espinacas y queso feta.

Las capas hojaldradas de masa filo combinan de forma excelente con el denso relleno ligeramente salado.

Las spanakopitas de espinacas y feta pueden comerse como snack o entremés, siendo ideales también para tus buffets, tanto calientes como frías, solas o acompañadas por una refrescante salsa, como la Tzatziki (encontrarás la receta en el apartado Sugerencias 😉 ).


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 35 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 20 triángulos

Ingredientes

  • Masa filo: 40 hojas
  • Espinacas baby: 150 g
  • Queso Feta: 220 g
  • Queso Cottage: 90 g
  • Huevos: 3 medianos

Realización

Cocina las espinacas frescas en una sartén, cubriendo con tapa durante los primeros minutos.

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Bate los huevos y guarda unas 4 cucharadas de huevo batido para untar la superficie de los triángulos.

A los huevos batidos añade el queso Cottage y el Feta y mezcla bien. Por último, añade las espinacas y vuelve a mezclar.

Coge la mitad de tus hojas de masa filo y extiéndelas sobre tu encimera. Vuelve a enrollar la otra mitad de la masa y cubre con un trapo húmedo para evitar que se seque.

Corta las hojas de masa filo, apiladas sobre tu encimera, en 3 secciones de unos 7-8 cm de ancho.

Unta la masa filo con un poco de aceite de oliva (o mantequilla derretida si prefieres).

Coloca en la base de cada sección un poco de relleno y empieza a doblar 2 hojas de masa creando unos triángulos, como en la foto de arriba. Trata de avanzar rápido para que la masa no se seque.

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Coloca las spanakopitas sobre una bandeja para horno cubierta de papel vegetal, poniendo el lado del triángulo donde termina la hoja de filo por debajo.

Repite hasta terminar masa filo y relleno.

Con la ayuda de un pincel de cocina unta la superficie de cada triángulo con el huevo batido que habías guardado y hornea en horno ya caliente a 180°C hasta que estén bien doradas.

Extrae del horno y sirve calientes o frías.

¡Listas!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Sirve estas deliciosas spanakopitas con salsa tzatziki: yogur mezclado con pepino fresco rallado (eliminando el centro con semillas para que no suelte agua) y un poco de ajo (si te gusta). El tzatziki original lleva también hierbas frescas (eneldo, hierbabuena o perejil), pero en esta versión no hace falta, pues las spanakopitas tienen ya sabores muy fuertes.

Si quieres volver a conferir una textura crujiente a tus triángulos, vuelve a hornear durante 5 minutos a 180°C.

Si quieres una versión más rápida, en lugar de estos triángulos mono-porción, prepara una lasaña de masa filo y relleno en un molde para horno y sirve cortando cuadrados 😉

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Ensalada de pasta con pesto de espinacas, piñones y Montasio

Presentación

¿Te apetece un reconfortante plato de pasta pero este calor no lo hace tan alentador?

Resuelve la situación con una ensalada fría de pasta con un original condimento: pesto de espinacas con crujientes piñones y sabroso queso Montasio.

Es el plato perfecto para preparar con antelación y servir frío a tus comensales… o también para comer en caliente si te apetece, pues puedes juntar el pesto nada más escurrir la pasta 😉


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 15 min (+ eventual tiempo para enfriar la pasta)
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Espinacas: 150 g
  • Aceite de oliva virgen extra: 50 ml + un poco para la pasta
  • Piñones: 40 g
  • Parmigiano Reggiano: 2 cucharadas
  • Ajo: ½ diente
  • Hélices (u otra pasta corta): 250 g
  • Queso Montasio: 150 g
  • Sal: al gusto

Realización

Vierte un poquito de aceite en una sartén y deja sofreír el ajo.

Limpia las hojas de espinacas y hazlas cocinar durante unos minutos. ensalada de pasta con pesto de espinacas.jpg

Bate las espinacas con una cucharada de piñones, el resto de aceite, el Parmigiano Reggiano rallado y el diente de ajo en tu batidora. Añade unas cucharadas de agua para lograr una crema no demasiado densa. Sazona con sal.

Pica el queso Montasio en cubitos de las mismas dimensiones y aparta.

En una olla, vierte agua y añade sal. Cuando llegue a ebullición echa la pasta y deja cocinar hasta que esté en su punto, removiendo con frecuencia.

Escurre la pasta y deja enfriar, poniendo un chorrito y mezclando para que no se pegue.

Antes de servir, añade el pesto de espinacas y mezcla.

Emplata y decora con piñones y cubitos de Montasio.

¡Lista!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes sustituir el queso Parmigiano rallado por Pecorino si quieres un sabor muy marcado, o si tienes problemas en encontrar el Montasio procedente de Italia puedes emplear ingredientes más fáciles de encontrar, como el Parmigiano, el Pecorino u otro queso curado español 😉

Puedes emplear hélices o cualquier tipo de pasta corta: macarrones, mezze maniche, pajaritas, tiburones, mini plumas, tulipanes, etc.

Girasol de hojaldre con espinacas y requesón

Presentación

El girasol de hojaldre con espinacas y requesón es un entremés perfecto para cualquier temporada.

Nadie podrá apartar la mirada de esta flor, que les conquistará por su sabor.

Un clásico maridaje como las espinacas y el requesón puede ser toda la estrella de una comida y ser muy cool.

Puedes preparar la receta también con masa brisée o brioche, o incluso servir unas versiones dulces, por ejemplo con requesón y chocolate, siguiendo las sugerencias al final de la receta 😉

 


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 45 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Masa de hojaldre: 2 (redondas)
  • Espinacas: 400 g congeladas (o 850 g frescas)
  • Huevos: 2 medianos
  • Requesón: 450 g
  • Parmigiano Reggiano: 50 g
  • Pecorino Romano: 50 g
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto
  • Semillas de amapola: 1 cucharada (para decorar)

PARA UNTAR:

  • Yema: 1
  • Leche: 1 cucharada

Realización

Empieza preparando el relleno de nuestro girasol.

En una sartén, cocina las espinacas sazonando con un poco de sal y pimienta.

Si notas que hay mucha agua, deja que se sequen o, cuando se haya enfriado, aprieta las verduras con tus manos y eliminar el exceso.

Trita un poco las espinacas con un cuchillo, mezcla con el requesón, los quesos curados rallados y los huevos. (Ajusta sal y pimienta si necesario.)

girasol hojaldre.jpg

Extiende sobre tu encimera un rollo de masa de hojaldre recién salido de la nevera,  distribuye una parte del relleno en el centro y creando un aro, pero dejando 1 cm libre del borde.

Si quieres facilitarte la tarea, puedes emplear una manga pastelera.

Con un pincel, esparce un poco de agua sobre el margen libre, cubre con la segunda hoja de masa y sella bien los círculos con las puntas de un tenedor.

Apoya en el centro del disco una taza o un vaso y presiona ligeramente para incidir el centro de la flor.

girasol de hojaldre con espinacas y requesón.jpg

Dejando la taza apoyada, corta 20 “pétalos” con un cuchillo o un cortador para pizza, pero sin arrancar cada trozo.

(Truco: para ser más precis@, divide el círculo en 4 y luego cada cuadrante en 5 pétalos 😉 )

Coge cada pétalo y gíralo de 90° hacia arriba, para que el relleno sea visible, y repite con cada trozo. Quita la taza.

Bate la yema con la leche y, con la ayuda de un pincél natural o de silicona, unta la masa de hojaldre. Esparce las semillas de amapola solo en el centro del girasol.

Hornea en horno ya caliente a 200°C hasta que la masa de hojaldre esté bien dorada.

 

 

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Sirve el girasol de hojaldre tanto caliente como frío.

Se puede preparar también al día anterior, dejar en la nevera y, justo antes de hornear, untar con la yema y leche 😉

Puedes cambiar el relleno a tu gusto. Aquí te sugiero unas ideas: 1) jamón cocido y queso; 2) acelga, requesón y fuet; 3) tomate y mozzarella en cubitos; 4) calabacines, jamón cocido y queso provola.

Prueba también unas versiones dulces: 1) con 450 g de requesón, 100 g de azúcar, 100 g de chocolate en gotas, 1 huevo batido; 2) mascarpone, nutella y avellanas molidas.

Cestas de masa de hojaldre con quesos y espinacas

Presentación

Este finger food es una delicia que no puede faltar en los buffets.

La crujiente masa de hojaldre encierra en sí una deliciosa masa de espinacas con queso crema y queso feta, aromatizada con un poco de bacon.

Las cestas puedes servirse tanto calientes como frías y volverán a todos tus comensales adictos a tus fiestas 😉


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 40 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Masa de hojaldre: 1 confección
  • Queso crema: 120 g (sabor natural)
  • Bacon: 2 lonchas (opcional)
  • Espinacas: 400 g
  • Feta: 100 g
  • Mantequilla: 1 cucharada
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto

Realización

Empieza picando las lonchas de bacon. Saltéalas en una sartén.

Añade una cucharada de mantequilla e incorpora las espinacas. Sazona con sal y pimienta y mezcla. Deja cocinar y, cuando esté listo, añade el queso crema y el feta troceado.

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Mezcla para repartir todos los ingredientes y deja enfriar.

Extrae de la nevera la masa de hojaldre (que debe trabajarse estando fría) y recorta 12 cuadrados.

En un molde para magdalenas coloca los cuadrados y aprieta en el centro, para dar la forma de una cesta a la masa.

Reparte en todas las cestas el relleno de espinacas y queso y cubre con los 4 vértices del cuadrado.

Hornea en horno ya caliente a 180°C hasta que la masa de hojaldre esté dorada.

Extrae del molde y ¡listas!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes evitar el bacon y sustituirlo por un poco de cebolla para una versión light o vegetariana 😉

Erbazzone – pastel de espinacas

Presentación

El erbazzone es una de mis meriendas favoritas, aunque, al gustarme tanto, muchas veces ni llegaba hasta la tarde 🙂

Es un plato perfecto para todo: desayuno, merienda, entremés, aperitivo, etc…

Se trata de una receta italiana, precisamente de la ciudad de Reggio Emilia, que combina espinacas, panceta y queso Parmigiano Reggiano en un pastel particularmente sabroso y rustico que gusta a grandes y peques.

Además del relleno, lo que caracteriza el erbazzone es su sutil masa que envuelve las espinacas y que es absolutamente deliciosa.


Información

  • Dificultad: mediana
  • Tiempo preparación: 1 h 15 min
  • Coste: bajo
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Espinacas: 1 kg (pueden ser congeladas)
  • Cebolletas: 2 pequeñas
  • Panceta: 50 g (opcional – no para los vegetarianos)
  • Parmigiano Reggiano: 6-7 cucharadas
  • Harina de trigo: 300 g
  • Aceite extra-virgen de oliva: 4 cucharadas (se puede sustituir con 1 cucharada abundante de tocino)
  • Agua tibia: lo suficiente
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto

Realización

Prepara la masa: mezcla a la harina el aceite (o tocino), la sal y el agua.

Cuando la masa sea uniforme, apartala, cubierta con película transparente, para que repose durante media hora mínimo.

En una sartén pon la panceta cortada en cubitos. Cuando esté dorada, añade las cebolletas picadas. Sazona con sal y pimienta.

En el momento en el que la cebolla esté hecha también, pon las espinacas hasta que se cocinen y absorban el sabor de la panceta y de la cebolla.

Cuando todo esté listo, apaga el fuego.

Cuando el relleno esté frío, añade el Parmigiano Reggiano rallado y mezcla.

Vuelve a coger la masa y divídela en dos partes.

Extiende la masa hasta que sea sutil y coloca una capa sobre la bandeja (de unos 60 cm) bien untada con aceite.

Coloca el relleno sobre la masa, intentando hacerlo de forma uniforme.

Recubre el relleno con la otra sutil capa de masa, creando un borde de pasta sobrante a los lados. Si quieres decorar los bordes puedes hacerlo pinchando con tus dedos o decorando con un tenedor.

Con un tenedor pincha la masa, creando agujeros que durante la cocción evitaran que la masa se hinche de forma no uniforme.

Hornea a 200°C, con sistema ventilado, durante 25-30 min (controla el tiempo por si con tu horno hace falta menos o más tiempo).

Casi al final de la cocción, unta la superficie con abundante aceite o con tocino, salando ligeramente con sal gruesa y vuelve a hornear.

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Prueba el erbazzone caliente y frío, es igual de bueno en ambas versiones.

Si te gusta la masa más blanda y menos crujiente, pon durante unas horas el erbazzone bajo una campana de cristal.

Puedes acompañar el erbazzone con embutidos o comerlo solo.

¡Si prefieres una bandeja rotonda sale igual de bonita!

Cremosas espinacas con 3 quesos y panceta cruijente

Presentación

Las espinacas son unas verduras que amas o odias.

Yo las adoro y esta es la receta que prefiero a la hora de prepararlas.

Si eres de los que no aprecian esta verdura, o intentas cautivar a niños y escépticos de las espinacas, esta versión convierte a todos en fans sin precedentes 😉

Los quesos confieren sabor y cremosidad a las espinacas, mientras que la panceta crujiente complementa perfectamente el plato con su potente aroma.


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 20 min
  • Coste: mediano
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Espinacas (frescas o congeladas): 400 g
  • Panceta curada: 100 g *
  • Mozzarella: 125 g
  • Queso crema o quesitos para untar (triángulos): 70 g
  • Parmigiano Reggiano: al gusto
  • Mantequilla: un poco
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto

*Si eres vegetariano simplemente no pongas panceta, o pon queso azul en su lugar.


Realización

ESPINACAS FRESCAS: Elimina la base dura con un cuchillo. Lava cuidadosamente las espinacas (incluso más veces si necesario) bajo agua corriente y seca las hojas. 

ESPINACAS CONGELADAS: Abre la confección.

Verte las espinacas en la sartén, con unas cucharadas de mantequilla. Deja que se cocinen hasta que sean blandos.

Si utilizas espinacas congeladas, puede hacer falta alguna cucharada de agua.

Sazona con sal y pimienta.

Mientras las espinacas se cocinan, corta la panceta en palillos o en cubitos y fríela en una sartén. Si es muy grasa, no hace falta añadir mantequilla, pero si es magra, añade una cucharadita.

Corta la mozzarella en cubitos y ralla el Parmigiano Reggiano.

Incorpora el queso mozzarella, y el queso crema o los quesitos. Mezcla bien con una cuchara de madera o d silicon. Añade también el Parmigiano Reggiano.

Baja la temperatura durante unos 2 minutos y  añade la panceta. Apaga la placa, dejando que los quesos sigan derritiendose y cogiendo el sabor de la panceta.

Emplata las espinacas calientes: el queso será cremoso y filamentoso y la panceta crujiente.

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes cambiar los quesos con los que prefieras, incluso incorporando queso azul, gorgonzola, fontina, taleggio, queso de cabra, etc…

Si quieres experimentar algo distinto o no tienes panceta, puedes poner chorizo, jamón o jamón cocido.

Para los vegetarianos: substituye la panceta por un queso como el queso azul o simplemente no pongas nada más. El plato es igual de rico sin panceta 😉

 

Crêpes con espinacas, jamón y queso

Presentación

Las Crêpes con espinacas, jamón y queso son un plato muy intrigante y gustoso.

Siempre estamos acostumbrados a la versión dulce de las crêpes, pero hay que probar absolutamente la combinación salada porque merece la pena.

El relleno de esta receta resalta todo el potencial que tienen las crêpes, gracias a su goloso sabor y a toda su cremosidad.


Información

  • Dificultad: mediana
  • Tiempo preparación: 45 min
  • Coste: mediano
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

CRÊPES:

  • Leche: 250 ml
  • Agua: 50 ml
  • Harina de trigo: 150 g
  • Aceite vegetal: 1 cuchara + para la sartén
  • Huevos: 2 medianos
  • Sal fina: al gusto

RELLENO:

  • Espinacas: 300 g
  • Jamón cocido: 100 g
  • Queso mozzarella / gruyere: 150 g

BECHAMEL:

  • Leche: 250 ml
  • Mantequilla: 25 g
  • Harina de trigo: 25 g
  • Sal fina: al gusto
  • Nuez moscada molida: al gusto

Realización

En un bol, bate los huevos. Añade el aceite y mezcla un poquito.

Incorpora también la leche y el agua con la pizca de sal. Mezcla bien para obtener un compuesto homogéneo.

Deja reposar durante unos 10-15 min.

En la espera, preparamos el bechamel: en una olla calentamos la leche (posiblemente entera) con sal y nuez moscada recién molida.beszamel-1.jpg
En una olla distinta derrite la mantequilla. Cuando esté liquida, (con la placa a temperatura baja), incorpora la harina tamizada y mezcla con un batidor de varillas, para evitar que se hagan grumos. El color que tienes que lograr es dorado.
La leche hay que incorporarla al compuesto de harina y mantequilla poco a poco, mezclando enérgicamente.
Deja que el bechamel se cocine a baja temperatura, para que la textura sea más espesa.

Coge el compuesto para crêpes y calienta una sartén anti-adherente (de unos 15 cm de diámetro) a una temperatura alta, untando la superficie con un poquito de aceite.

Verte en la sartén un cucharón de compuesto en el centro, utilizando la otra mano para esparcirlo mediante movimientos rotatorios de la sartén. Cocina durante 1 min (aprox) por lado.

Sigue así, hasta acabar con el compuesto.

(Ojo: Si es la primera vez que lo haces, podría resultar un poco complicado o no salirte perfecto, pero no te desmoralices, que practicando se aprende 😉 )

Cocina las espinacas con una pizca de sal en una sartén (si hace falta añade un chorrito de agua o de caldo).

Coge una crêpe y esparce un poco de bechamel. Coloca las espinacas, el queso a trocitos o rallado.

Finalmente, añade el jamón cocido (si te gusta crujiente, puedes saltearlo en la sartén).

Ahora tienes que decidir como servir este plato:
1) puedes doblarlo por la mitad 1 vez (en la foto que aparece en la portada lo doblé así)

2) puedes doblarlo 2 veces y te saldrán cuartos de circulo

3) puedes crear unos cannoli, enrollando las crêpes rellenas y, si hace falta, bloquearlos con palillos escarbadientes.

Tras esta complicada decisión 😉 poco antes de comer las crêpes, para que el queso y el bechamel se derritan bien, puedes cocinarlas en la sartén con un poco de mantequilla a temperatura medio alta, e incluso te saldrán maravillosamente crujientes, o puedes hornearlas con mantequilla por encima a 200°C durante unos 15 min.

Emplata 2 para cada persona. ¡Listas!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Si te gusta la textura blandita de las crêpes, substituye horno o sartén por el microondas en la cocción final: hacen falta 1-2 min y el queso se derretirá igualmente.