Croquetas a la italiana (Crocchette) – con patatas y panceta salada – sin lactosa

Presentación

Un italiano que, en España, pide por primera vez una ración de «croquetas» se lleva una gran sorpresa, porque estas delicias españolas no son el equivalente de las casi homónimas crocchette italianas 🇮🇹. Hoy queremos hacer el experimento inverso: dejar que los hispanohablantes degusten las crocchette de Italia, que están hechas de patatas hervidas y machacadas, rebozadas y fritas. 🥔

Para añadir un toque muy goloso, que admitimos ser de inspiración española (¡pues hay que fusionar lo mejorcito de las diferentes gastronomías!), añadiremos al relleno unos crujientes cubitos de panceta salada 🥓.

Esta receta, que es sin lactosa y puede utilizarse como guarnición y como entremés, también puedes prepararla de forma vegetariana: en el apartado de sugerencias encuentras unas ideas para el relleno y también para eventuales salsas con las que acompañar las croquetas a la italiana.


Información

  • Dificultad: normal
  • Tiempo preparación: 45 min
  • Coste: bajo
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Patatas: 6-7 grandes
  • Panceta salada/Chorizo/Jamón ibérico: 80 g (opcional)
  • Pan rallado: para rebozar
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto
  • Aceite de oliva/girasol: para freír

Realización

Pela las patatas, lávalas y trocéalas. Pon a hervir los trozos de patata en agua salada hasta que estén blandos. Escurre las patatas y deja que se enfríen durante unos minutos.

Mientras tanto, corta la panceta salada (sustituible por panceta ahumada, jamón ibérico o chorizo dulce o picante) en cubitos pequeños. Deja que la panceta se cocine en una sartén a fuego mediano-alto hasta que esté crujiente (y empiece a dorarse muy ligeramente).
[Nota: si utilizas jamón ibérico salta este paso 😉 ]
Retira los cubitos de panceta da sartén, tratando de dejar la grasa ahí.

Con una prensa para patatas o con un machacador de patatas, convierte los trozos de patata en un puré liso. Sazona con pimienta y añade los cubitos de panceta salada. Mezcla bien para repartir homogéneamente.

Moja las palmas de tus manos y coloca encima dos cucharadas de puré. Intenta crear un disco y deposítalo sobre un plato lleno de pan rallado. Tras haberlo rebozado completamente por ambos lados y por los bordes, coloca la croqueta sobre tu encimera o sobre una tabla de cortar y, si es necesario, aprovecha la base llana para nivelar la superficie del disco o conseguir que tenga una forma más redonda.
[Nota: si quieres servir las crocchette en su forma más auténtica, entonces confiere a la masa una forma de cilindro largo unos 3 cm. En esta versión con espinaca puedes ver cómo deberían quedar 😉 ]

Croquetas a la italiana rebozadas

Repite el procedimiento hasta agotar las patatas.

Vierte suficiente aceite en una sartén como para que toda la superficie plana esté bien cubierta y deja calentar a fuego mediano-alto. Cuando esté caliente, coloca algunas croquetas (deberías poder oír cómo el rebozado reacciona burbujeando con el aceite) y deja que se doren antes de darles la vuelta. Cuando estén doradas por ambas partes, retíralas y colócalas sobre un plato cubierto con papel absorbente para retirar el exceso de aceite.

Emplata y sirve solas o con salsas (algunas ideas más abajo 😉 ).

Croquetas a la italiana - con patatas y panceta salada - sin lactosa
Croquetas a la italiana (Crocchette) – con patatas y panceta salada – sin lactosa
Croquetas a la italiana - con patatas y panceta salada - sin lactosa
Croquetas a la italiana (Crocchette) – con patatas y panceta salada – sin lactosa

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Para un toque extra, puedes utilizar un pan rallado comprado o casero que esté aromatizado con ajo u otras verduras deshidratadas (como trocitos de tomate deshidratado) o con hierbas aromáticas (perejil, romero, etc).

Si quieres realizar una versión vegetariana de las croquetas italianas, prescinde de la panceta salada o sustitúyela por setas salteadas y picadas finamente o, alternativamente, por trocitos de tomates secos escurridos. Mira también esta receta de croquetas de patatas con espinacas: puede que sea justo lo que buscas 😉

Si bien habitualmente las crocchette se coman solas o como guarnición para un plato de carne, si decides servirlas como entremés con alguna salsa (tanto si las haces de solas patatas, como si añades panceta salada u otro ingrediente en el relleno), alguna de las siguientes propuestas combinará increíblemente:

  • una voluptuosa fondue de quesos,
  • una salsa espesa de nata y queso azúl,
  • una salsa casera de tomate,
  • salsa de setas, nata y, eventualmente, puerro,
  • salsa boloñesa.

Croquetas de patatas y espinacas

Presentación

Las croquetas (a la italiana) de patatas son un entremés perfecto para picar en compañía.

Además son una forma muy lista de reutilizar las patatas cocidas que te hayan sobrado del día anterior 😉

Esta versión lleva deliciosas hojas de espinaca en el interior, pero puedes sustituirlas con lo que más te guste (al final de la receta encontrarás unas alternativas o complementos divinos) y es sabrosamente crujiente por fuera y agradablemente suave por dentro… ¡para chuparse los dedos!


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 30 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 12 croquetas

Ingredientes

PARA EL RELLENO:

  • Patatas: 500 g
  • Espinacas: 100 g
  • Queso Gouda: 80 g
  • Huevo: 1 mediano
  • Ajo liofilizado: al gusto
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto

PARA REBOZAR:

  • Huevos: 2 medianos
  • Pan rallado: lo suficiente

Realización

Pela las patatas, trocéalas y cocínalas en agua salada. Deja enfriar y pásalas por una prensa para patatas.

[Nota: Puedes emplear también patatas que te hayan sobrado del día anterior si las tienes 😉 ]croquetas de patatas y espinacas.jpg

Limpia las espinacas, pícalas y cocinarlas unos minutos con un poco de sal, pimienta y ajo liofilizado.

Ralla el queso Gouda por una malla gruesa.

En un bol, junta las patatas, las espinacas, el queso y el huevo. Mezcla hasta que te quede una masa homogénea.

Divide la masa en 12 partes y forma con cada una unos cilindros: nuestras croquetas.

Bate un huevo y pasa cada croqueta por ello y, a continuación, por el pan rallado.

Fríe en aceite de girasol bien caliente hasta que estén doradas por todos los lados.

¡Listas!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Si quieres que las croquetas sean aún más irresistibles, añade a las patatas un poco de bacon crujiente.

Si no te gustan las espinacas, puedes sustituir con albahaca fresca o perejil, o poner setas salteadas, queso azul o simplemente chorizo picante . Deja que tu fantasía o lo que tienes en la nevera te guíe 😉

Puedes también mojar las croquetas en salsas, por ejemplo alguna con quesos fundidos.