Revuelto de judías verdes redondas y crujiente chorizo

Presentación

Uno de los entremeses que se hacen más rápido es sin duda un revuelto de huevos enriquecido con algunos ingredientes extra.

Esta vez vamos a servir un revuelto de saludables judías verdes, que pueden ser indistintamente redondas o planas. Este plato lo vamos a enriquecer con el inconfundible sabor y la crujiente textura del chorizo, porque, no vamos a engañarnos, ¡el chorizo hace que todo sepa mejor! 😉
Además, el embutido desprenderá su pimentón y colorará los huevos con un tono chillón que va a cautivarte incluso antes de que puedas comerte un bocado de esta delicia.

Puedes tener todo listo en menos de media hora o, si ya tienes las judías cocinadas y buscas una forma de aprovecharlas, incluso en tan solo 5 minutos. ¡Más rápido y gustoso no se puede!


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 25 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Judías verdes redondas: 600 g
  • Chorizo: 120 g
  • Huevos: 10 medianos
  • Cebolla: ¼ (opcional)
  • Sal: al gusto
  • Aceite de oliva/mantequilla: un chorrito

Realización

Elimina las extremidades de las judías y ponlas en una olla. Cubre con agua, añade un poco de sal y deja que se cocinen tapadas a fuego mediano hasta estar blandas.

En la espera elimina la piel del chorizo y pícalo en cubitos.

En la sartén deja que el chorizo se cocine hasta tener una textura crujiente y entonces añade la cebolla finamente picada. Si hace falta añade un poco de mantequilla o un chorrito de aceite de oliva y deja que se dore ligeramente.

Cuando las judías estén listas escúrrelas y pícalas en trozos de unos 2-3 cm de largo. Añade las judías a la sartén con el chorizo, mezcla y pon el fogón a temperatura mediana. Añade un poco de mantequilla o aceite si hace falta.

Casca los huevos en un bol, añade un poco de sal (ojo porque el chorizo ya lleva), mezcla con un tenedor y vierte a la sartén. Remueve constantemente hasta que el huevo esté uniformemente cocinado. Emplata.

Revuelto de judías verdes redondas y chorizo

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes sustituir el chorizo por panceta salada, guanciale o bacon ahumado.

Prescinde de la cebolla, si lo prefieres.

Buñuelos de patatas con queso Idiazábal ahumado y pimientos confitados

Presentación

Este plato tuve la ocasión de aprenderlo directamente del chef que lo ideó, Juan Pozuelo, en una masterclass suya, pocos días antes de que la preparase personalmente en un episodio de su programa televisivo Sabor de Hogar.

Con mucha ilusión y cercanía me transmitió los conocimientos y los trucos para lograr este delicioso entremés, que es absolutamente ideal para las quedadas con amigos, para ver un partido y picar algo o para un buffet gustoso y cautivador.

Os aconsejo estos fáciles buñuelos vegetarianos en los que las patatas aportan una textura aterciopelada y el toque ahumado del queso Idiazábal y la frescura del cebollino completan de forma espectacular el plato. A continuación os sugiero también dos opciones distintas para acompañar los pimientos 😉

¡A cocinar!


Información

  • Dificultad: normal
  • Tiempo preparación: 30 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Queso Idiazábal ahumado: 250 g
  • Patatas: 250 g
  • Harina de trigo: 250 g
  • Pimientos del piquillo: 250 g
  • Ajos: 4
  • Cebollino fresco: al gusto
  • Sal: al gusto
  • Aceite de oliva virgen extra: para freír
  • Aceite de girasol: para freír

Realización

Pela las patatas y córtalas en trozos. Ponlas a cocinar en agua salada hasta que estén blandas.

En la espera, limpia unos ajos y pícalos finamente. Deja que se doren en una sartén con un poco de aceite de oliva. Corta en tiras los pimientos y añádelos a la sartén. Añade unas cucharadas de agua y deja unos minutos a fuego suave. Añade una cucharada de azúcar y deja algunos minutos más.

Escurre las patatas cocidas y, cuando estén ya frías, machácalas con un machacador de patatas o un prensador.

Ralla el queso Idiazábal por la malla fina del rallador y pica el cebollino. Junta estos dos ingredientes a las patatas y mezcla.

Forma unas bolitas con la masa.

Buñuelos de queso Idiazábal y patatas

En un bol mezcla agua y harina hasta obtener una masa homogénea de la consistencia de la nata líquida y, a continuación, reboza las bolitas en ella.

Nada más rebozarlas ponlas a freír en abundante aceite caliente hasta que estén doradas y ponlas a escurrir sobre papel absorbente.

Sirve las bolitas tibias con los pimientos a parte.

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes optar por crear una salsa en lugar de servir los pimientos en tiras: verte los pimientos cocinados en una batidora y deja que se conviertan en una salsa lisa y homogénea. Sirve en un plato a parte, para que los comensales puedan bañar los buñuelos en la salsa.



Arroz a la cubana

Presentación

El arroz a la cubana es un plato de la cocina cubana que tiene origen español, precisamente en los tiempos de la Cuba Colonial.

Este delicioso y nutriente primer plato vegetariano está compuesto de arroz blanco hervido con salsa de tomate, así como de un huevo frito y dos cortes de plátano frito que confieren al plato un inesperadamente exitoso contraste de dulce/salado. El arroz blanco, una vez hervido, se suele moldear con un molde circular o con una taza, para que se presente compacto.

Este goloso plato se suele servir caliente o, por lo menos tibio, y es una receta que cualquiera, incluso alguien sin ninguna experiencia en la cocina, puede clavar.

Existen variantes del plato en las que se suele servir con huevos revueltos en lugar de huevo frito, aunque esta preparación con la yema cremosa es tan agradable que mezclada con el arroz queda divina.


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 30 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Arroz: 320 g
  • Tomate frito: 500 g
  • Huevos: 4 medianos
  • Plátanos: 4
  • Aceite de oliva: lo suficiente
  • Sal: al gusto
  • Albahaca: para decorar

Realización

En una olla pon a hervir el agua salada para el arroz, que echarás cuando esté hirviendo.

aroz cubana (1).jpgPoco antes de servir fríe los huevos en una sartén con un poco de aceite y sazonando con sal.

En la misma sartén puedes también freír los plátanos pelados y cortados por la mitad en el sentido de la largueza: queremos que se caramelicen con su propio azúcar, por lo que vamos a emplear un fuego (o temperatura) alto.

Escurre el arroz y emplátalo ayudándote con un molde circular de acero. Trata de presionar bien con una cuchara para que el arroz quede bien compacto y no se desmorone al quitar el molde.

Calienta el tomate frito y vierte por encima del arroz.

Coloca también para cada plato un huevo y dos mitades del plátano. Decora con una hoja de albahaca.

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Si no tienes tanta prisa, prepara tu mism@ el tomate frito: haz sofreír un poco de cebolla, añade especias como orégano, albahaca, una cucharada de mantequilla o aceite de oliva virgen extra y tu tomate será delicioso 😉

Si eres un fan del bacon, puedes incorporar a la salsa de tomate un poco de crujiente bacon a este plato en origen vegetariano.

Tortitas de masa para churros con hierbas aromáticas y calabacines

Presentación

Estas Tortitas son unas exquisitas tapas que puedes preparar con masa para churros enriquecida con calabacines y hierbas aromáticas.

¿Porque no disfrutar de los churros en su versión salada y además tan rica y sabrosa?

Deleita tu paladar con este plato que puedes servir como entremés, tapa, pincho o aperitivo.


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 25 min
  • Coste: bajo
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Harina de trigo: 130 g
  • Agua: 200 ml
  • Mantequilla: 120 g
  • Levadura química para postres: 1 cucharadita
  • Huevos: 2 medianos
  • Calabacín: 1 pequeño
  • Cebolla: 1/4
  • Sal: 5 g
  • Pimienta: al gusto
  • Orégano: al gusto (opcional)
  • Mejorana: al gusto (opcional)
  • Sazonador para pollo: al gusto
  • Aceite de girasol: para freír

Realización

Pica muy finamente un poco de cebolla y deja que se dore con una nuez de mantequilla.

Ralla el calabacín en la malla gruesa del rallador y deja que se cocine durante no más de un minuto con la cebolla. Salpimienta. Aparta para que se enfríe un poco.

En una olla deja derretir la mantequilla con el agua y la sal a temperatura baja (3-4 sobre 9 en la placa).

En un bol mezcla la harina con la levadura, la pimienta, el orégano, la mejorana (y/u otras especias que te gusten) y un poco de sazonador para pollo.

Cuando la mantequilla esté completamente derretida, sube la temperatura para que al agua empiece a hervir. Entonces añade toda la harina especiada en el mismo momento, volviendo a temperatura baja.

Mezcla rápidamente con un batidor de varillas y sigue haciéndolo hasta que espese tanto que puedas crear una bola sólida.

Coloca la masa en un bol donde pueda enfriarse y sigue removiendo.

En cuanto la masa esté fría, añade los huevos y remueve enérgicamente, hasta que notes que se ha incorporado completamente.

Ahora puedes añadir el calabacín con la cebolla y mezcla para que todo se reparta homogéneamente.

Calienta aceite de girasol en una olla (a temperatura 6-7 sobre 9).

Mete la masa en una manga pastelera o simplemente utiliza una cuchara, y cuando el aceite haya llegado a estar caliente (o sea: si sumerges un poco de masa chisporrotea), empieza a crear pequeñas tortitas y deposítalas directamente en la sartén.

Notarás que la masa se hincha un poco. Cuando veas que se ha dorado bien por un lado (y se ha vuelto más rígida) da la vuelta y deja que se haga por ese lado también.tortitas calabacin.jpg

NOTA: Las tortitas de unos 5-6 cm de diámetro son más fáciles de girar que las más grandes 😉

Escurre las tortitas sobre papel para cocina y sirve.

¡Listas!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Si prefieres algo más tradicional, puedes dar la forma de churros a la masa, empleando una manga pastelera.churros con calabacin y queso fundido

Puedes poner lonchas de queso por encima de las tortitas o de los churros cuando estén aún calientes, para que se derrita encima.

Si prefieres una salsa con la que servir estas delicias, puedes preparar una con queso crema, hierbas provenzales o cebolleta.

Cheesecake – Tarta de queso

Presentación

La Cheesecake o tarta de queso es una tarta muy celebre cuyas orígenes remontan al 776 a.C. en la isla griega de Delos, donde se servía este postre a los atletas en los primeros juegos olímpicos de la historia. Los Romanos exportaron la receta desde Grecia y fueron los artífices de su propagación en toda Europa.

Siglos después apareció en los EEUU, gracias a los inmigrantes europeos que la trajeron consigo. En 1872 en lechero americano, James L. Kraft, inventó por accidente un queso fresco pasteurizado que llamó Philadelphia y que hoy en día se emplea en muchas versiones, sobre todo en aquellas sin cocción.

Esta versión horneada que os propongo emplea queso Quark, un queso fresco de origen alemán, que le confiere una textura muy cremosa y delicada. No queda más que deciros que está para chuparse los dedos 😋


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 45 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Requesón: 250 g
  • Queso Quark a la vainilla: 250 g
  • Maizena (ámido de maíz): 2 cucharadas abundantes
  • Huevos: 4 medianos
  • Mantequilla: 125 g (1/2 confección)
  • Azúcar: 80 – 100 g
  • Aroma: 2 ml (vainilla o ron)

Realización

Rompe los huevos, separando las yemas de las claras en dos boles distintos. Bate las claras a punto de nieve. Bate las yemas con azúcar hasta que obtengas un compuesto claro y voluminoso (80 g si el queso quark está ya azucarado o si prefieres la tarta menos dulce; 100 si el queso quark no lleva azúcar o si prefieres la tarta más dulce).

Trocea la mantequilla y ponla en un bol grande. Con una batidora, mezcla bien para que se deshaga. Vierte también el requesón, el queso quark y
el aroma. Vuelve a mezclar hasta que obtengas una crema homogénea.

Ahora añade las yemas a los quesos y mezcla. Aparta la batidora y coge una cuchara o una espátula de silicona: hay que añadir las claras a punto de nieve.
[Truco: para incorporar las claras debidamente, no utilices una batidora porque desaprovecharás la estructura a punto de nieve. Hay que hacer movimientos desde abajo hacía arriba en el mismo sentido (horario o anti-horario) con la espátula 😉 ].

En cuanto hayas obtenido un compuesto uniforme habrás terminado.

Prepara el molde para horno: úntalo con muy poco de aceite y coge papel vegetal para horno y reviste el molde: el aceite mantendrá el papel en su sitio. 😉 Intenta hacer cortes al papel donde haga falta para evitar los pliegues que arruinarían la forma de la tarta.

Vierte la masa en el molde y hornea en horno ventilado a 180°C durante unos 25 min (tiene que quedar ligeramente dorada y el tiempo puede variar dependiendo de tu horno).

Deja enfriar, extrae del molde y sirve.

cheesecake tarta de queso

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes servir el postre en muchas maneras: con chocolate fundido, con coulis de frutos rojos, con fresas frescas, con nata batida o con gelatina de frutas por encima (sabor melocotón, frutos rojos, fresas, …).