Mini apple pies – mini tartas americanas con manzana y canela

Presentación

¿Qué agradable es cuando toda la casa huele a manzanas salteadas, al inconfundible aroma de la canela y a un toque cítrico? 🍎🍋

Es una combinación que reconforta durante estos días fríos del año y que te aporta incluso más alegría cuando está envuelta por unas crujientes y friables capas de masa quebrada (¡que puedes preparar con o sin lactosa!, eligiendo entre mantequilla, margarina o aceite).

Esta es justo la dulce delicia que os proponemos hoy para el desayuno o la merienda: unas mini tartas de manzana, inspiradas en la famosa apple pie americana 🥧 🇺🇸. El gustoso relleno de este postre queda envuelto de forma segura entre una base y una preciosa red de la consistencia de las galletas, para que te salgan porciones individuales fáciles de comer y llevar al trabajo o al cole. 😉


Información

  • Dificultad: normal
  • Tiempo preparación: 1 h
  • Coste: mediano
  • Dosis: para 4 personas (16 mini tartas)

Ingredientes

PARA LA MASA QUEBRADA (BRISÉE):

  • Harina de trigo: 300 g
  • Azúcar: 50 g
  • Huevos: 2 medianos
  • Mantequilla/Margarina: 115 g (sustituible por 100 ml de aceite de girasol)
  • Levadura química en polvo: 2 cucharaditas
  • Aroma: 1 ml (sabor vainilla o ron)

PARA EL RELLENO:

  • Manzanas: 3
  • Ralladura de 1 limón
  • Zumo de ⅓ limón
  • Canela: al gusto

Realización

Empezaremos por la masa.

En un bol mezcla todos los ingredientes secos y luego añade los demás ingredientes (es decir, los líquidos).
[Nota: Elige libremente si utilizar mantequilla, margarina o aceite, basándote en tus necesidades o preferencias: el resultado es igual de delicioso, friable y resultón. 😉 ]
Mezcla todo con tus manos o con tu robot de cocina hasta lograr una masa uniforme. Nada más alcanzar ese punto, deja de amasar para no cansar la masa.

Forma una bola de masa, ponla en un bol tapado o cúbrela con papel film, y deja que repose en la nevera mientras preparas el relleno.

Pela las manzanas, elimina el centro con las semillas y rállalas utilizando la malla gruesa de tu rallador. Vierte las manzanas en una sartén y enciende rápidamente el fogón a fuego medio-alto. Rocía las manzanas con el zumo de limón y mezcla frecuentemente para que el calor cocine las manzanas antes de que se oxiden. Ralla la cáscara de un limón previamente lavado por la malla fina de un rallador y añádelo a la sartén. Mezcla y deja que se cocine unos minutos antes de apagar.

Cuando el relleno se haya enfriado un poco, enciende el horno a 180ºC (modalidad ventilada, si la tienes) para que se vaya calentando y coge la masa de la nevera.

Esparce un poco de harina sobre la encimera y, con un rodillo, extiende las ⅗ partes de la masa en una lámina de unos 3-4 mm de espesor, dejando los restantes ⅖ partes para la red con la que cubriremos cada mini tarta.

Utiliza un cortador de galletas o un vaso (yo utilicé uno de 7,5 cm de diámetro) para sacar la base de las tartas. Vuelve a amasar lo que ha sobrado para sacar más círculos: en total deberías sacar unos 16.

Coloca las bases de las tartas sobre una bandeja cubierta con papel para horno, dejando unos 3-4 cm entre cada círculo. Coloca unas 2 cucharadas abundantes (o más) de relleno de manzanas sobre las bases, dejando despejado un borde de 1 cm.

Coge la masa que habíamos dejado de lado, esparce harina sobre la encimera y empieza a crear la red de masa eligiendo una de las siguientes técnicas:

  • utilizando tus manos, convierte varios trocito de masa en serpientes de unos 4 mm de diámetro.
  • utilizando un rodillo, extiende la masa hasta lograr un espesor de unos 3 mm y corta tiras con un cuchillo de lama lisa o un cortador para pizza.

Para cada tortita necesitarás trozos (de «serpiente» o «tiras») para 2 segmentos de unos 8 cm de largo y 4 segmentos de unos 6,5 cm (tranquil@, no hace falta sacar regla: son los dos ejes centrales de la tortita y las líneas paralelas a sus lados, y los puedes cortar a ojo 😉 ).

Ahora solo queda asemblar la red haciendo adherir los trozos de masa a la base de la tortita, cómo se ve en la imagen abajo.

Mini apple pies antes de hornear

Ahora tan solo te queda poner la bandeja en el horno y esperar a que tus mini apple pies estén doradas.

Mini apple pies - mini tartas americanas con manzana y canela
Mini apple pies – mini tartas americanas con manzana y canela

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Si deseas un acabado más refinado, puedes esparcir sobre la superficie de tus mini apple pies un poco de huevo batido (utiliza un pincel de silicona u otro apto para cocina) y esparce un poco de azúcar mezclado con canela. 😉

Conserva las mini tartas en una bolsita de plástico (o equivalente biodegradable) durante 3 días en la nevera.

Pumpkin pie con textura de mousse – sin lactosa

Presentación

Estamos en plena temporada de calabazas y las peculiaridades de esta hortaliza han llevado culturas gastronómicas muy diferentes a exaltar su sabor dulce con especias, tanto en platos salados como los ravioli mantovani de Italia, y en platos dulces como la pumpkin pie norteamericana.

Hoy reinterpretamos justo la famosa pumpkin pie, o tarta de calabaza, manteniendo todo su sabor, pero jugando con su textura: en lugar del clásico relleno firme, vamos a preparar un relleno especiado al estilo mousse. Ya verás que el contraste entre la masa brisée que envuelve la mousse y esta última queda espectacular.

No te limites a preparar este postre en otoño: sirve esta tarta en verano en lugar de las clásicas tartas con base de galleta y quesos frescos o yogures con gelatina y atrévete a traer la chispa de las especias. Si, además, eres intolerante a la lactosa, disfruta del postre a tope, puesto que, a diferencia de la pumpkin pie original y de las anteriores tartas, ¡ésta no lleva ningún lácteo! 😉


Información

  • Dificultad: mediana
  • Tiempo preparación: 1 h 30 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

PARA LA MASA:

  • Harina de trigo: 300 g
  • Azúcar: 80 g
  • Aceite de girasol: 80 g (= 90 ml)
  • Huevos: 2 medianos
  • Levadura química: 8 g (= ½ sobre)
  • Aroma: 2 ml (de almendra o ron)

PARA EL RELLENO:

  • Calabaza: 430 g
  • Huevos: 3 medianos
  • Canela: 1 cucharadita
  • Especias nórdicas*: 1 ½ cucharaditas
  • Leche vegetal o de vaca: 120 ml
  • Aceite de girasol: 1 cucharadita
  • Azúcar de caña: 2-4 cucharadas (al gusto + depende de la leche)
  • Aroma: 1 ml (de almendra o ron)

*Se trata de una mezcla de especias utilizada en las galletas y en el bizcocho de jengibre, en el pan de especias, etc. típicos del norte de Europa, que los norteamericanos llaman Pumpkin Spice. Aquí encuentras todos los ingredientes para crearla tú mism@.


Realización

Empezamos preparando la masa brisée (masa quebrada) con aceite.

En un bol casca los huevos, añade el azúcar, el aceite de girasol, el aroma y bate con tu batidor de varillas (manual o eléctrico). Mezcla la harina con la levadura en polvo y añádela a la masa.

Mezcla bien todos los ingredientes con tus manos, pero tratando de no cansar innecesariamente la masa: en cuanto tengas una masa lisa que no se pega a los dedos, haz una bola, cúbrela con película transparente y deja que repose unos 15 minutos en la nevera.

En la espera, prepara el relleno.

Quita la piel y las semillas a la calabaza y rállala por la malla gruesa de tu rallador o de tu robot de cocina: este paso nos hará ahorrar tiempo de cocción.

Ahora coloca la calabaza rallada en un bol y ponlo en tu microondas durante 3-4 minutos a máxima potencia: tiene que ablandarse.

Saca la calabaza del microondas y deja que se enfríe unos 5-10 minutos.
(Truco: si quieres puedes extenderla sobre dos platos llanos fríos para que se enfríe más rápidamente 😉 ).

Cuando la calabaza se haya enfriado, viértela en tu batidora y añade todas las especias, la cucharadita de aceite y la leche. Bate hasta lograr un compuesto homogéneo y sin grumos.

Enciende el horno a 220ºC con modalidad ventilada y coge la masa de la nevera.

Recorta un círculo de papel para horno del diámetro de tu molde para tartas (aconsejo utilizar un molde de no menos de 25 cm de diámetro) y extiende ⅔ partes de la masa brisée encima con la ayuda de un rodillo. Tiene que quedarte un grosor de unos 4 mm aproximadamente.

Coloca la masa extendida dentro del molde y utiliza el tercio de masa que queda para recubrir los bordes: el borde no debería tener menos 2 cm de altura, aunque depende del diámetro de tu molde.

Hornea la masa hasta que empieces a notar que la superficie se ha secado un poco: harán falta unos 5-7 minutos.
(Ojo: no tiene que dorarse, sino tan solo secarse un poco).

Mientras tanto, separa en dos boles distintos las claras y las yemas. A las yemas añade el aroma y el azúcar de caña.
(Nota: la cantidad de azúcar depende de si utilizas una leche vegetal azucarada o no y también de lo dulce que te guste el postre. Si eres golos@ utiliza 4 cucharadas, pero si prefieres un postre menos dulce o quieres acompañarlo con un poco de mermelada de melocotón, entonces pon un poco menos).

Con tu batidor de varillas, primero bate las claras a punto de nieve y luego las yemas, que deben quedar mucho más claras y voluminosas.
(Nota: sabrás si las claras están a punto de nieve si cuando levantas el batidor se quedan unas pequeñas cimas firmes y, sobre todo, si, al dar la vuelta al bol las claras se quedan en su sitio 😉 ).

Añade las yemas batidas a la calabaza y vuelve a batir un poco para que todo se mezcle bien. Ahora vierte el compuesto en un bol grande y añade las claras. Mezcla con una espátula desde abajo hacia arriba y con delicadeza: queremos aprovechar el aire de las claras para lograr una textura de mousse.

Saca el molde del horno y vierte el compuesto de calabaza en su interior. Vuelve a poner en el horno durante 10 minutos. Pasado ese tiempo, reduce a 180ºC y deja que se hornee durante otros 30-35 minutos aprox.
(Nota: el tiempo de horneado depende de cada horno, así que lo mejor es realizar la prueba del palillo: si un palillo de madera clavado en el centro sale sin estar bañado de masa líquida, entonces se puede sacar del horno. Puede salir con algún trocito de mousse, puesto que esa es la consistencia natural del postre).

Deja enfriar tu pumpkin pie al menos 1 hora antes de desmoldar y servir.

Pumpkin pie con textura de mousse - sin lactosa
Pumpkin pie con textura de mousse – sin lactosa

¡Lista!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Si no eres intolerante a la lactosa, puedes servir el postre con nata batida.

Prueba también lo deliciosa que queda con mermelada de melocotón: atrévete a preparar tu propria confitura de melocotones para un plato completamente saludable y menos azucarado 😉

Conserva durante 2 días en un lugar fresco. Si el ambiente es cálido, mejor conservarlo en la nevera y sacarlo 15-20 minutos antes de servir.

Corn dog y ensalada con feta y tomates secos

Presentación

¿Te apetece un poco de street food americano en su versión casera?

Atrévete a cocinar estos corn dogs: se preparan de forma verdaderamente muy sencilla y el resultado es un plato original para servir las salchichas de una forma distinta y cautivadora… cubiertas con una deliciosa y dorada capa de masa frita.

Prepara este entremés para ti, los peques o para una quedada con tus amigos 😉


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 30 min
  • Coste: normal
  • Dosis: 8 raciones

Ingredientes

MASA PARA CORN DOG

  • Harina de trigo: 240 g
  • Harina de maíz: 120 g
  • Azúcar: 1 cucharadita
  • Sal: 1 cucharadita
  • Levadura química en polvo: 3 cucharaditas
  • Huevo: 1 mediano (*)
  • Leche: 120 ml (*)
  • Agua caliente: lo suficiente (*)

OTROS INGREDIENTES PARA CORN DOG

  • Salchichas (frankfurt): 1 confección
  • Aceite de girasol (para freír): 1 l

ENSALADA

  • Ensalada Iceberg: ½ unidad
  • Zanahoria: 1
  • Pepino: 1
  • Ajo: 1 diente
  • Tomates secos: 3 unidades
  • Aceite de tomates secos: 1 cucharada
  • Albahaca fresca: 1 manojo
  • Queso feta: 100 g
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto

Realización

Empezamos preparando la masa para los corn dog: mezcla en un bol los ingredientes secos (los primeros 5 en la lista de los ingredientes) y añadimos los ingredientes mojados (los marcados con el *). Mezcla hasta que la masa quede lisa, añadiendo un poco de agua caliente hasta lograr la consistencia de una nata espesa.

En una olla pon a calentar el aceite de girasol: sabrás que ha llegado a temperatura si echando sobre el mismo una pizca de harina notas que empieza a sofreír alegremente, pero sin volverse marrón demasiado rápido (en este caso sería demasiado caliente y es aconsejable cambiar el aceite).

Mezcla la masa y, si quieres que te resulte más fácil el siguiente paso, viérte sufieciente masa para rellenar casi un vaso muy alto (deja un centímetro del borde).

Ahora coge una brocheta de madera y clávala en una salchicha en el sentido de la largueza (como si fuese un polo), por lo menos hasta la mitad.

Agarrando el palillo, sumerge la salchicha en el vaso con la masa para crear una capa que cubra toda la carne. Extrae y sumerge en el aceite caliente. Deja que se cocine hasta que esté uniformemente dorado.

Ahora prepara la ensalada: en un bol, desmenuza la ensalada en trozos más pequeños. Elimina la piel de las zanahorias y de los pepinos y crea láminas de estas verduras utilizando el pela-patatas, que hay que incorporar a la ensalada. Añade también el diente de ajo laminado, los tomates secos picados y las hojas de albahaca desmenuzadas con las manos. Sazona con sal, pimienta y el aceite de los tomates secos. Por último, incorpora el queso feta picado en cubos. corn dog.jpg

Sirve los corn dog, recién fritos, con la ensalada de tomates secos y feta al lado.

¡Listos!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Personaliza el sabor de los corn dogs con las salsas más emblemáticas del street food neoyorquino: ketchup y mostaza 😉

Atrévete también a experimentar otras combinaciones como el alioli, la salsa de yogur y hierbas, la salsa BBQ o la salsa brava 😉