Cordon Bleu de calabacín

Presentación

El Cordon Bleu, conocido también como San Jacobo en España, es un apetecible segundo plato que prevé esconder entre dos capas de carne rebozadas y fritas un relleno de queso y jamón.

En esta receta, que puede ser igualmente un segundo plato o presentarse como entremés o tapa, vamos a mantener la esencia del plato, pero sustituiremos la carne por calabacines. Así, es: hoy en tu menú habrá golosos cordons bleus de calabacín. 😋

Seguramente la idea de un cordon bleu de verduras la asocies con nuestra popular receta de Cordon bleu de berenjena, pero ha llegado el momento de experimentar con nuevas verduras y de rendirse, una vez más, al delicioso relleno de queso fundido y jamón y a la crujiente capa de rebozado. Al fin y al cabo, ¿qué mejor compromiso y equilibrio entre verduras y cosas gustosas que éste, para que grandes y pequeños coman las hortalizas con entusiasmo? 😉


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 30 min
  • Coste: bajo
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Calabacines: 3
  • Jamón cocido extra: 220 g
  • Queso tierno/Gouda/Mozzarella para pizza: 300 g
  • Pan rallado: para rebozar
  • Huevos: 2
  • Aceite de oliva/de girasol: para freír
  • Sal: al gusto

Realización

Lava los calabacines y elimina las extremidades. Corta cada calabacín en 3-5 trozos (reduciendo así su largueza, pero conservando la sección redonda), dependiendo del tamaño de Cordon Bleu que quieres lograr.

Utilizando una mandolina o un cuchillo, saca de cada trozo unas lonchas (de sección aproximadamente rectangular, no redonda): te aconsejo un espesor de unos 4-5 mm para cada loncha. Mantén las lonchas en orden de corte, para que te resulte más fácil crear parejas de tamaño similar.

Coge una loncha de calabacín y coloca encima un poco de jamón y luego una loncha de queso. Tapa con otra loncha de calabacín. Repite hasta haber preparado todos los Cordons Bleus y luego esparce un poquito de sal encima de cada uno.

Ahora reboza todo por cada lado primero en huevo batido y luego en pan rallado.

En una sartén calienta el aceite a fuego medio-alto y fríe algunos Cordons Bleus a la vez hasta que estén dorados por ambos lados. Cuando estén listos colócalos sobre papel absorbente para retirar el exceso de aceite.

Cordon Bleu de calabacín
Cordon Bleu de calabacín

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes preparar esta receta prescindiendo del queso y aumentando la cantidad de jamón cocido: así será perfecta para los intolerantes a la lactosa 😉

Si quieres jugar con los aromas, en lugar del pan rallado normal puedes utilizar el que lleva ajo y perejil.

Salteado de gambas, calabacines y crujiente chorizo

Presentación

En verano muchas personas, cocinill@s incluidos, buscan platos deliciosos y llamativos que puedan lograrse estando poco tiempo delante de los fogones o que puedan servirse tibios o fríos. ¿A qué te sientes identificad@?

Esta receta que combina marisco, verdura y carne encarna completamente esta necesidad y se convertirá en un gran éxito para tus quedadas o para picar algo cuyo sabor iguala la pintaza que tiene. Prepara este salteado de gambas, calabacines y chorizo que despertará tus papilas gustativas y cautivará tus ojos con sus colores.

Lo tendrás listo en menos de 15 minutos (y no los pasarás todos ante los fogones, ¡prometido!) utilizando una sola sartén (= menos para fregar después) y podrás degustarlo caliente, tibio o incluso frío: ¡te va a encantar a cualquier temperatura! 😉


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 15 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Gambas pequeñas: 200 g (pueden ser congeladas)
  • Chorizo dulce o picante: 200 g
  • Calabacines: 2-3 grandes
  • Aceite de oliva virgen extra: 2 cucharadas
  • Cúrcuma: al gusto
  • Ajo molido: al gusto
  • Sal o cubito de caldo: al gusto

Realización

Empieza lavando los calabacines y eliminando las extremidades. Corta el calabacín en 3 o 4 lonchas de igual espesor en el sentido de la mayor largueza (es decir, no tienes que obtener rodajas). Después divide las lonchas en 3 o 4 partes realizando cortes en el mismo sentido para sacar unas tiras largas cuanto el calabacín. Finalmente reduce la largueza de las tiras para que te queden de unos 4 cm de largo aproximadamente.

Retira la piel del chorizo y córtalos en medias rodajas. Si tus gambas tienen caparazón, quítalo y límpialas.

Vierte los calabacines en una sartén con un poco de aceite y sazona con un poco de cúrcuma (que es muy saludable y aporta un color llamativo), una pizca de ajo molido y una pizca de sal o un poco de cubito de caldo desmenuzado.
[Ojo: No te pases con la sal porque el chorizo suele estar ya salado. Mejor añadir después de haber mezclado todo, si hace falta. 😉 ]

Al principio deja que los calabacines se cocinen con el fogón a máxima potencia, para que adquieran rápidamente color, y luego reduce a media potencia. En total no hace falta cocinar más de 3 minutos: queremos que la verdura se quede crujiente.

Retira los calabacines y en la misma sartén añade un poco de aceite y las gambas. Sazona con una pizca de sal o el cubito de caldo desmenuzado. Deja que se doren a fuego medio alto hasta quedarse doradas.
[Ojo: si las utilizas congeladas, es normal que se encojan un poco 😉 ]

Retira las gambas y, siempre en la misma sartén, deja que el chorizo adquiera una textura crujiente. Retira el chorizo sin el exceso de aceite.

Ahora junta los tres ingredientes, mezcla, emplata y sirve.

Salteado de gambas, calabacines y crujiente chorizo
Salteado de gambas, calabacines y crujiente chorizo

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Juega con el chorizo: utiliza el chorizo dulce una vez y atrévete con el picante a la siguiente.

Puedes sustituir el chorizo con tiras de bacon ahumado.

Si te gustan los platos bien especiados, puedes sazonar los calabacines con toques de curry y de jengibre molido y decidir si dejar el ajo.

Empanadas con calabacín, atún y crujiente panceta

Presentación

Las empanadas son uno de las tapas o entrantes más amados y versátiles: su crujiente envoltorio puede encerrar rellenos muy diversos y siempre deliciosos. 🥟 Hoy vamos a preparar una versión express, ahorrando tiempo con una masa ya preparada, y dejando todo el protagonismo al relleno.

El atún es una elección típica para el relleno, pero en lugar de juntar este ingrediente con el clásico tomate o con huevo cocido, vamos a optar por los calabacines y a añadir un toque crujiente y sabroso con la panceta. De esta forma incluirás unas saludables verduras en tus empanadas y probarás una nueva combinación que ya no dejarás de preparar. 😉

Además, en el apartado de sugerencias no te pierdas una combinación vegetariana con 2 pescados que te gustará tanto como ésta 😉


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 30 min
  • Coste: bajo
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Obleas gigantes para empanadillas: 16 (= 280 g)
  • Calabacines: 2 medianos
  • Cebolla: ½
  • Atún en aceite de oliva: 2 latas (= 160 g escurridos)
  • Panceta salada/Bacon ahumado: 80 g
  • Mejorana: al gusto (opcional)
  • Cubito para caldo: al gusto
  • Pimienta: al gusto

Realización

Empieza preparando el relleno.

Corta la panceta salada en tiras cortas o cubitos pequeños. Limpia la cebolla y pícala finamente. Lava los calabacines y elimina las extremidades. Ralla los calabacines por la malla gruesa de tu rallador.

Vierte un chorrito de aceite en la sartén y primero dora la panceta: queremos una textura crujiente. Entonces incorpora la cebolla y, cuando esté dorada, añade los calabacines. Sazona con pimienta, el cubito de caldo (en lugar de la sal) y mejorana. Deja que se hagan hasta estar blandos. El líquido de los calabacines tiene que haber evaporado completamente para que las empanadas salgan bien. Apaga el fuego, añade el atún desmenuzado, mezcla bien y deja enfriar.

Cuando el relleno esté frío o, al menos, tibio, coge las obleas de masa. Coloca un par de cucharadas abundantes de relleno en el centro, teniendo cuidado de dejar 1 cm libre para sellar el borde sin problema. Dependiendo de lo que te resulte más cómodo, dobla la oblea sobre la encimera o sujetándola entre tus manos (entre el pulgar y los otros dedos) y aprieta con las yemas de los dedos de la otra mano para sellar los bordes.
[Truco: si la masa se despega, puedes humedecer los bordes con un poquito de agua. Esto hará que se pegue más fácilmente 😉 ]
Para asegurarte de haber sellado perfectamente las empanadas, aprieta los bordes con un tenedor.

Vierte abundante aceite en una olla y fríe unas pocas empanadas a la vez hasta que se queden bien doradas por ambos lados. Coloca las empanadas fritas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.

Empanadas con calabacín, atún y crujiente panceta
Empanadas con calabacín, atún y crujiente panceta

¡Listas!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Las empanadas pueden consumirse al día siguiente también, pero su textura crujiente está en su mejor punto durante unas horas después de su preparación: después tienden a ablandarse.

Si lo prefieres, sustituye la panceta salada por chorizo (dulce o picante) picado y salteado en una sartén para que esté crujiente.

Si no quieres juntar carne con pescado o buscas una versión vegetariana, puedes sustituir la panceta por cubitos de salmón ahumado y salteado en una sartén: ¡queda exquisito!

Medallas de pollo y calabacín

Presentación

Trae originalidad a tu mesa con este segundo plato de pollo… ¡sí, exacto!

Una receta original preparada con pollo, para terminar con aburridas recetas que ya todos conocen de memoria: las medallas de pollo con calabacines y una combinación de aromáticas especias, cubiertas por una capa crujiente y jugosas en el interior.

El plato perfecto para un día caluroso, pues se pueden servir también tibias o frías, al natural o con salsas, y se acompañan de maravilla con verduras crudas, cocinadas o incluso con patatas fritas, haciendo felices a grandes y pequeños.

Son muy versátiles y también puedes emplearlas en tus hamburguesas caseras y se preparan de forma muy sencilla.

¡Venga, empecemos ya!


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 30 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Pechugas de pollo: 2 grandes
  • Calabacines: 2 medianos
  • Pan rallado: lo suficiente
  • Parmigiano Reggiano: 4 cucharadas, rallado
  • Cebolla: ½
  • Curry: al gusto
  • Guindilla molida: al gusto
  • Cubo de caldo: 1
  • Pimienta: al gusto
  • Aceite de oliva: 2 cucharadas
  • Aceite de girasol: para freír

Realización

Limpia y pica media cebolla. Haz sofreír con un poco de aceite de oliva.

Lava los calabacines y elimina las extremidades. Ralla cada calabacin por la mala gruesa de un rallador.

Incorpora los calabacines a la cebolla y cierra la sartén con tapa durante unos minutos, removiendo de vez en cuando. Cuando la verdura se haya ablandado, quita la tapa para que el agua empiece a evaporar: nos interesa que la verdura lleve cuanta menos agua posible. Sazona con las especias y el cubo de caldo.

Limpia las pechugas de pollo y trocéalas un poco y ponlas en la picadora. Deja que pique hasta que la carne cruda esté bien triturada. Entonces incorpora los calabacines ya bien evaporados, el Parmigiano rallado y unas 8-10 cucharadas de pan rallado y mezcla un poco más para lograr una masa uniforme. Si notas que la masa está demasiado blanda (lo que depende de los calabacines y del pollo, por lo que no hay formula universal) añade más cucharadas de pan rallado.

Cuando estés satisfech@ con la consistencia, coge una cuchara grande (para que sea una unidad uniforme) y empieza a preparar porciones/bolitas. Empana las bolitas en pan rallado por toda su superficie y luego, con tus manos, forma una medalla/disco: aplasta ligeramente el centro y luego moldea los bordes, ajustando hasta que te salgan de la forma deseada.

Fríe en abundante aceite de girasol, bien caliente, hasta que estén bien dorados por ambas partes.

(Nota: si no estás segur@ de que la consistencia sea la correcta y quieres evitar que la medalla se desmorone mientras se fríe o que quede demasiado dura por exceso de pan rallado, haz una medalla de prueba y fríela. Comprueba la textura y, si hace falta haz los ajustes necesarios, antes de seguir 😉 )

Escurre sobre papel de cocina, para absorber el exceso de aceite y sirve.

Medallas de pollo y calabacín
Medallas de pollo y calabacín

¡Listas!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes acompañar con varias salsas, delicadas y picantes, para mojar estas deliciosas medallas: atrévete también a mezclar mayonesa, ajo picado y pepino fresco rallado para lograr el acompañamiento de la foto 😉

Prueba a realizar estas medallas con espinacas en lugar de calabacines… ¡el resultado es muy goloso!

Medallas de atún y calabacín al curry

Presentación

Una advertencia antes de que decidas servir esto en tu mesa: si lo dejas probar a alguien, ¡ya no hay vuelta atrás! Te perseguirán para que les prepares más y más y más.

Estas medallas son divinas y conquistarían absolutamente a cualquiera.

Son una receta vegetariana, con una crujiente capa por fuera y una carnosa pero delicada textura en el interior.

El sabor del calabacín se une triunfalmente al del atún, y el curry es el toque perfecto para conferir innegable carácter al plato.


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 40 min
  • Coste: bajo
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Calabacines: 2
  • Huevo: 1 mediano
  • Atún en aceite: 240-320 g (≃ 3-4 latas de 80 g)
  • Pan rallado: 100 g + para rebozar
  • Parmigiano Reggiano: 90 g
  • Cebolla: 1/2
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto
  • Curry: 1 cucharadita abundante
  • Guindilla molida: al gusto
  • Aceite de oliva: 3 cucharadas
  • Aceite de girasol: para freír

Realización

Lava los calabacines y elimina las extremidades. Ralla cada calabacín por la malla fina de un rallador. Exprime los calabacines, cogiendo pequeñas porciones entre tus manos y apretando, para eliminar el agua en exceso.

Ralla también por la malla fina media cebolla limpiada.

En una sartén, añade el aceite y deja sofreír la cebolla rallada.

Sazona con sal y pimienta. Añade los calabacines y deja que se cocinen para que evapore más agua. Añade el curry y unas pizcas de guindilla picante para redondear el sabor (no hace falta que se perciba el picor).

Escurre el aceite de 3 o 4 latas de atún (la cantidad puedes ajustarla dependiendo de cuanto pescado quieras añadir).

Ralla el queso Parmigiano Reggiano por la malla fina del rallador.

medallas de calabacines y atun al curry 1.JPG

En un bol bate ligeramente un huevo. Añade los calabacines con cebolla, el Parmigiano y el atún. Añade también unas 5 cucharadas de pan rallado y mezcla.

(Nota: Si notas que la masa es demasiado mojada y no suficientemente cohesiva, añade más pan rallado. La cantidad hay que acertarla un poco observando la masa, pues depende de cuanta agua lleven los calabacines).

Coge unas porciones de unos 40 g de masa y haz una bolita con tus manos. Aplasta hasta lograr una medalla de más de 1 cm de espesor.

Reboza las medallas en pan rallado.

medallas de calabacines y atun al curry 2

En una olla pequeña y profunda vierte abundante aceite de girasol (la profundidad de aceite debe ser mayor del espesor de las medallas).

Fríe en aceite caliente las medallas por ambos lados, hasta que se doren bien.

(Nota: Sugiero que pruebes a freír solo una medalla para probar si la consistencia es correcta o si hace falta más pan rallado 😉 )

(Ojo: no pongas demasiadas medallas a la vez o la temperatura del aceite bajará de golpe.)

Escurre las medallas sobre papel de cocina y sirve.

¡Listos!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

medallas de calabacines y atun al curryPuedes servir tanto calientes como fríos… son absolutamente deliciosos de ambas formas.

Puedes añadir perejil picado en la masa, si te gusta 😉

Puedes hornear también estas medallas a 180°C, colocadas sobre una bandeja con papel vegetal, esparciendo un poco de aceite de oliva por encima y dando la vuelta cuando se doren por un lado.

Paccheri con pesto de calabacines y gambas

Presentación

Una de las combinaciones de ingredientes más exitosa es sin duda la de gambas y calabacines.

Para variar, puedes preparar un irresistible primer plato en el cual los calabacines son la base para un gustoso y fresco pesto que se junta a la perfección con las gambas y los paccheri.

Esta es una receta original, impactante pero sencilla, que deberás incluir en tus cenas veraniegas con amigos y familia.


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 30 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Paccheri: 400 g (sustituible por cualquier tipo de pasta)

PARA EL PESTO:

  • Calabacines: 200 g
  • Piñones: 30 g
  • Albahaca: 10 g
  • Aceite virgen extra de oliva: 125 ml
  • Parmigiano Reggiano: 30 g
  • Pecorino: 30 g
  • Sal: al gusto

PARA LAS GAMBAS:

  • Gambas: 250 g
  • Ajo: 1 diente
  • Aceite virgen extra de oliva: 30 g
  • Sal: al gusto

 


Realización

Empieza preparando poniendo a hervir el agua para la pasta con un poco de sal.

Coge las gambas: con un cuchillo, talla su caparazón por toda la largueza y, con la punta, retira el intestino.

En una sartén anti-adherente vierte un poco de aceite de oliva y dora el diente de ajo (limpiado previamente). Cuando esté dorado, retíralo, y añade las gambas. Deja cocinar durante unos 5 minutos a temperatura mediana, hasta que su exterior sea ligeramente crujiente.

Mientras esperas que las gambas estén listas, vierte los paccheri e el agua hirviendo, mezcla, y prepara el pesto.

Lava los calabacines y elimina las extremidades. Cortalos y sazona con un poco de sal.

En tu batidora junta los calabacines, los piñones y las hojas de albahaca (anteriormente limpiadas delicadamente con un trapo seco). Incorpora también el Parmigiano Reggiano rallado, el Pecorino y el aceite de oliva virgen extra.paccheri con pesto de calabacines y gambas

Tritura todo hasta lograr un compuesto cremoso, sazona con una pizca de sal y aparta.

Cuando la pasta esté al dente (aprox. 1 minuto antes de que esté lista), retira los paccheri, guardando el agua de cocción.

Lo siguiente es terminar la cocción de la pasta en la sartén donde están las gambas. Cocina durante un minuto (hasta lograr la consistencia deseada de la pasta), añadiendo un poco de agua de cocción.

Al final, con el fogón apagado, añade el pesto de calabacines y mezcla bien.

Emplata y ¡listos!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Enriquece este plato con unas almendras tostadas en la sartén con las gambas o, si quieres un toque de color, con unos tomates cherry.

Puedes emplear cualquier tipo de pasta en el lugar de los paccheri: tanto larga (espaguetis, linguine, bucatini, etc.) como corta (macarrones, hélices, farfalle, trofie, etc.).

Si prefieres un pesto original («a la genovesa»), realizado principalmente con albahaca, aquí encuentras la receta 😉

Puedes conservar este primer plato durante un día en la nevera.

Solomillo de pavo con calabacines y queso brie

Presentación

Prepara el solomillo de pavo de una forma diferente de lo habitual…

Esta receta te propone un plato de inspiración oriental, con un sabor ligeramente agridulce y picante, completado con crujientes calabacines y cremosos trocitos de queso brie.

Sirve este segundo plato ligero y gustoso para dar un rumbo diferente a la cena 😉


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 20 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Solomillo de pavo: 600 g
  • Calabacines: 2 medianas
  • Queso brie: 120 g
  • Salsa de soja: 4 cucharadas
  • Vinagre balsámico: 2 cucharadas
  • Miel: 2-3 cucharadas
  • Mantequilla: 2 cucharadas
  • Guindilla molida: 1 cucharadita
  • Pimienta: al gusto
  • Sal: al gusto

Realización

Limpia los calabacines y corta rodajas finas.

Corta el solomillo en trocitos. Sazona con sal, pimienta y guindilla.Solomillo de pavo con calabacines y queso brie.JPG

En una sartén caliente con un poco de mantequilla, pon la carne a cocinar y cuando esté ligeramente dorada por fuera, añade la salsa de soja y el vinagre balsámico, para que evapore el alcohol.

Cuando la salsa se haya reducido un poco, añade la miel y mezcla todo.

Incorpora ahora los calabacines.

Cuando la miel esté caramelizada y la carne esté envuelta de una salsa suficientemente densa, apaga el fuego.

Emplata la carne y los calabacines y añade el brie troceado por encima.

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes añadir semillas de sésamo o cacahuetes salteados para completar el plato, si te gusta la idea 😉

Pastel salado con calabacines, queso y embutidos

Presentación

En verano nos apetece algo frío y ligero que se pueda servir a la familia y a los amigos.

¿Qué mejor idea que un pastel salado?

Este es muy ligero, bien aireado, y se queda agradablemente húmedo gracias a los calabacines. Además tiene todo lo más apetecible: ¡queso y embutidos!


Información

  • Dificultad: normal
  • Tiempo preparación: 45 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Calabacines: 200-250 g
  • Huevos: 3 medianos
  • Harina: 250 g
  • Fécula de patatas/ Harina de maíz: 50 g
  • Aceite de girasol: 120 g
  • Leche: 150 ml
  • Levadura química: 15 g (= 1 sobre)
  • Sal: 2 cucharaditas
  • Azúcar: 1/2 cucharadita
  • Wurstel tipo Frankfurt: 100 g
  • Chorizo picante: 50 g
  • Queso Gouda: 100 g

Realización

Limpia los calabacines y elimina las extremidades. Rállalos por la malla gruesa de un rallador.

Pica el chorizo en cubitos y saltéalo en una sartén para que quede crujiente.

Pica en cubitos los wurstels y el queso también.

En un bol bate los huevos con la sal y el azúcar hasta que quede una masa bien aireada.

Añade la leche y el aceite y mezcla.pastel salado con calabacines queso y embutidos 2

Incorpora la harina, la fécula y la levadura tamizándolas. Mezcla para que quede una masa homogénea.

Añade los calabacines, los wurstels, el chorizo y el queso y mezcla.

Cubre un molde (yo empleé uno rectangular de 18×30 cm) con papel vegetal y vierte la masa en el molde.

Hornea en horno pre-calentado a 180°C durante aprox. 30 min (depende de cada horno). (Truco: la forma mejor para averiguar si el pastel está listo es realizando la prueba del palillo de madera: lo clavas en varios puntos del pastel y si sale limpio ya puedes sacarlo del horno).

Extrae el pastel del horno y sirve.

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes saborear lonchas del pastel aún calientes o frías.

Conserva el pastel bajo una campana de cristal o en la nevera, tapada con película transparente.

El contenido del pastel es altamente personalizable: puedes sustituir las salchichas tipo Frankfurt con jamón cocido, el chorizo picante por chorizo dulce, el queso Gouda por Havarti o queso para sandwich, etc.

Mezze maniche con calabacines y panceta

Presentación

Las mezze maniche con calabacines y panceta son un primer plato muy cremoso, sabroso y sencillo de realizar.

Puedes preparar esta receta con pocos ingredientes cuando lleguen improvisamente unos amigos sin avisar o cuando tengas que hacer felices a unos niños 😉


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 20 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Mezze maniche: 400 g (u otro tipo de pasta corta)
  • Calabacines: 3 medianos
  • Panceta: 100 g
  • Nata para cocinar: 200 ml (=1 confección)
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto
  • Nuez moscada: al gusto
  • Parmigiano Reggiano: al gusto (opcional)

Realización

Pon el agua a hervir en una olla y añade la sal.

Corta la panceta en cubitos y deja que se dore en una sartén.

Mezze maniche con calabacines y panceta 2.jpg

Lava los calabacines, elimina las extremidades y corta cubitos.

Añade los calabacines a la sartén y deja que que cocinen.
[Ojo: no debería hacer falta más grasa, pero si la panceta es muy magra (o si has empleado bacon) quizás tengas que añadir un poco de aceite o mantequilla]

Sazona con nuez moscada, pimienta y sal (pero cuidado, porque la panceta suele ser salada).

Añade la nata y mezcla.

Cocina la pasta y, cuando esté lista escúrrela, guardando una taza de agua de cocción.

Mezcla la pasta con la salsa y, si notas que la salsa no es suficientemente cremosa, añade un poco de agua de cocción.

Emplata y decora con un poco de pimienta.

Si te gusta el queso, ralla un poco de Parmigiano Reggiano y espárcelo por encima.

¡Lista!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes sustituir la panceta con jamón o jamón cocido.

 

Bocaditos de pollo con calabacines al pesto

Presentación

Si te apetece un plato razonablemente ligero y al mismo tiempo extremadamente gustoso, mejor guarda esta receta.

Este segundo de pollo lleva verduritas: calabacines bajo la forma de divertidos espaguetis y albahaca en el pesto… y solo contando como es el plato ya me pondría a cocinar otra porción jeje 😉

Es muy sencillo de preparar y es una manera alternativa de «convencer» a los peques que comer las verduras no tiene porqué ser un drama.


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 30 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Pechugas de pollo: 3 grandes
  • Calabacines: 4 medianos
  • Pesto: 200 g
  • Nata: 3 cucharadas
  • Aceite de oliva: 3 cucharadas
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto
  • Harina: 2 cucharadas
  • Mantequilla: 3-4 cucharadas

Realización

Corta las pechugas en grandes cubitos.

Sazona con sal y pimienta.

En una sartén caliente añade el aceite de oliva y deja que el pollo se dore.

En la espera, lava los calabacines y obtén los espaguetis empleando un spiralizer o simplemente utilizando un rallador por la malla gruesa y deslizando cada calabacín por el lado largo.

Retira el pollo y añade a la sartén la mantequilla. Cuando esté derretida añade la harina y mezcla bien: debe dorarse y empezar a hacer burbujas.

Entonces puedes añadir el pesto (aquí la receta casera) y la nata: así obtendrás una cremosa y espesa salsa.pollo con calabacines al pesto

Incorpora los espaguetis de calabacín y deja que se cocinen con la tapa puesta.

Luego, añade el pollo y mezcla.

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes enriquecer el plato con un poco de Parmigiano Reggiano rallado o con piñones.