Albóndigas en salsa de tomate casera con guisantes – sin lactosa

Presentación

Si te apetece un segundo plato de carne muy versátil, en el que puedas emplear la carne que prefieras o tengas, que haga feliz a toda tu familia o grupo de amigos y que incluya una sabrosísima salsa de tomate casera, has encontrado la receta correcta.

Prepara estas albóndigas súper sencillas, sin lactosa o derivados del pan, que puedes personalizar eligiendo entre un acabado bien crujiente u otro más blando. Mira también en las sugerencias: encontrarás más trucos para que te queden extra suaves 😉

Y cómo las servimos con una saludable porción de guisantes, ¿por qué no «endulzar» esta combinación a los peques, añadiendo unos espaguetis y sacando de la manga la famosa escena de la Dama y el Vagabundo? 🐶🍝🐶


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 30-45 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Carne picada: 800 g (de cerdo, vacuno, pollo, pavo o mixta)
  • Guisantes: 2 latas (o 500 g escurridos)
  • Tomate triturado: 800 g
  • Huevos: 2 medianos
  • Cebolla: 1 grande
  • Ajo: 1 diente pequeño
  • Mejorana y/o orégano: al gusto
  • Tomillo: al gusto
  • Nuez moscada: una pizca
  • Jengibre molido: al gusto
  • Cúrcuma: al gusto (opcional)
  • Pimienta: al gusto
  • Cubito de caldo: al gusto (para sustituir la mayor parte de sal)
  • Sal: al gusto
  • Azúcar: ½ cucharadita
  • Aceite de oliva virgen extra: para freír
  • Harina de trigo: para rebozar

Realización

Empieza preparando la salsa.

Limpia y pica finamente la cebolla y el ajo. Calienta un poco de aceite en una sartén a fuego medio-alto. Añade el ajo y, en cuanto empiece a dorarse ligeramente, añade la cebolla y deja que se poche a fuego mediano.

Sazona con el cubito de caldo, la pimienta, la mejorana, el orégano, el tomillo, la nuez moscada, la cúrcuma y el jengibre y deja que se sofría.
(Ojo: es mejor que empieces incorporando la pimienta y la nuez moscada con prudencia, para que luego el plato no sea demasiado agresivo con tu estómago 😉 ).

Cuando la cebolla esté empezando a dorarse, vierte los guisantes escurridos y deja que se calienten. A continuación, vierte el tomate triturado y limpia la lata con medio vaso de agua: esto nos permite aprovechar todo el tomate y ganar tiempo para cocinar la salsa sin que se quede seca ;).

Añade la media cucharadita de azúcar y remueve bien. Controla si necesitas sazonar más con el cubito o con alguna especia. Tapa y deja que se cocine a fuego bajo-mediano durante unos 10-15 minutos.

En la espera, prepara las albóndigas.

Pon la carne en un bol y sazona con sal, pimienta, jengibre molido y nuez moscada. Casca los dos huevos y mezcla con tus manos durante unos 3-5 minutos: la masa tiene que absorber totalmente los huevos y quedarse lisa y densa.

Cómo formar albóndigas iguales

Forma unas bolitas uniformes del tamaño que prefieras.
(Truco: Puedes utilizar la técnica de la GIF que hay al lado. Unta la palma mano con un poco de aceite. Pon un poco de carne en la palma, ciérrala y aprieta para que la albóndiga salga del agujero que forma tu pulgar con tu índice. Utiliza una cuchara para coger la albóndiga y colocarla sobre tu tabla de cortar. 😉 )

Reboza ligeramente las albóndigas con harina.

En una sartén añade un poco de aceite. Cuando esté bien caliente, empieza a colocar las albóndigas. Si también te gustan bien crujientes por fuera, márcalas al principio y por todos los lados con fuego medio-alto; luego deja que se terminen de cocinar a fuego mediano.

Ahora queda solo juntar las albóndigas con la salsa y decidir si las albóndigas te gustan crujientes o más blanditas:

  • Si eres del equipo #AlbóndigasCrujientes: coloca las albóndigas en la sartén con la salsa y, o bien sirve ya, o deja cocinar como mucho durante unos 2-3 minutos, para que se mezclen los sabores.
  • Si eres del equipo #AlbóndigasBlandas: coloca las albóndigas en la sartén con la salsa y deja que se cocinen al menos unos 10 minutos. (Truco: Si notas que la salsa se ha espesado demasiado, puedes añadir un poco de agua al principio de esta segunda cocción ;))
Albóndigas con salsa de tomate casera y guisantes

¡Listas!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Si las albóndigas te gustan bien suaves por dentro, independientemente del acabado exterior, puedes utilizar dos trucos más que, además, hacen que puedas servir raciones más económicas:

  • Versión sin lactosa: añade entre 100 y 200 g de pan rallado a la carne picada antes de mezclarla para que absorba los huevos.
  • Versión con lactosa: desmenuza entre 100 y 200 g de miga de pan o pan para sándwich en un plato hondo donde has vertido medio vaso de leche (o un poco más). Cuando el pan esté bien empapado, escurre un poco, añádelo a la carne ya amasada y vuelve a amasar bien para que quede una masa lisa.

Puedes conservar este plato en la nevera durante 1 día y volver a calentarlo antes de consumirlo. También puedes congelar unas porciones utilizando un recipiente hermético o una bolsita de plástico apta para alimentos.

Rollitos primavera – con receta para la masa

Presentación

Cocinillas amantes de la comida china, ¡esta receta es para vosotr@s! 🐉🥡🥢

Si pensabais que para saborear los deliciosos rollitos primavera no teníais más remedio que ir al restaurante o al supermercado, ¡estáis a punto de vivir una epifanía, una revolución culinaria!

No estoy exagerando: podéis recrear los rollitos desde cero, ¡masa incluida!, en vuestras cocinas y con ingredientes que seguramente tenéis en la nevera y en la despensa. El resultado no tiene absolutamente nada que envidiar a los rollitos de los restaurantes y es mucho más rico y saludable que el de los supermercados.

El relleno podéis adaptarlo a vuestros gustos (yo por ejemplo no tenía brotes de soja y decidí añadir puerro) y podéis decidir si utilizar carne o preparar una versión vegetariana.

La masa, por otra parte, es la bomba de esta receta: se prepara con ingredientes básicos y, empleando a la técnica con pincel de silicona de Anna, lograréis una masa del espesor correcto para que quede súper crujiente después de freírla.

Esta receta es también perfecta para «ocultar» verduras a los peques en un plato que les va a encantar y que es muy saludable.

¿A qué esperas? Esta receta va a convertirse seguramente en tu nuevo ritual de comfort food semanal 😉


Información

  • Dificultad: normal
  • Tiempo preparación: 1 h
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas (24 rollitos)

Ingredientes

PARA EL RELLENO:

  • Repollo: ½ si es mediano o ⅓ si es grande
  • Zanahorias: 2 medianas
  • Cebolla: 1 pequeña
  • Puerro: trozo de unos 15 cm
  • Ajo: ½ diente
  • Carne picada: 200 g (mixta/ de cerdo/ de vacuno – o sin carne para vegetarianos)
  • Cubitos para el caldo: 1-2 (depende de cuanta sal llevan)
  • Pimienta: al gusto
  • Jengibre molido: al gusto (o fresco, si lo prefieres)
  • Mejorana: al gusto
  • Salsa picante Louisiana/Guindilla molida: al gusto (opcional)
  • Aceite de girasol: 3-4 cucharadas
  • Salsa de soja: para servir al lado (opcional – sustituible por sazonador líquido Maggi)

PARA LA MASA:

  • Harina de trigo: 1 vaso (= 125 g)
  • Agua: 1 vaso (= 250 ml)
  • Aceite de girasol: 1 cucharadita + para freír
  • Sal: ⅓ cucharadita
  • Colorante para paella: 1 pizca (opcional)

Realización

Empieza preparando las verduras para el relleno. Corta el repollo en juliana; pica finamente la cebolla; tritura un ajo con una prensa para ajos (o pica finamente con un cuchillo); pela las zanahorias y rállalas por la malla gruesa de un rallador, lava bien el puerro, córtalo por la mitad en el sentido de la largueza y córtalo en juliana.

Ahora calienta una sartén grande, añade un chorrito de aceite y vierte la cebolla y el ajo. Cuando empiezan a ponerse dorados, añade el repollo y sazona con un poco de cubito para caldo desmenuzado, pimienta, jengibre molido y mejorana. Añade medio vaso de agua y tapa. Cuando se hayan ablandado un poco, pero siguen crujientes, quita la tapa y sube el fogón al máximo para que el agua evapore completamente y el repollo se dore ligeramente. Vierte el contenido de la sartén en un bol grande, porque hay que cocinar más verduras.

En la misma sartén, que no hace falta limpiar, vierte otro chorrito de aceite y las zanahorias y el puerro. Sazona con las mismas especias que antes y, si te gusta, añade unas gotas de salsa picante o una pizca de guindilla molida: no hace falta que pique mucho, pero queda bien porque redondea el sabor. Cuando las verduras se hayan ablandado un poco, sin perder su punto crujiente, y no quede líquido de cocción, vacía el contenido de la sartén en el bol con el repollo.
(Ojo: es importante que todos los ingredientes del relleno estén suficientemente secos porque no queremos líquido en el interior de los rollitos.)

El último ingrediente del relleno es la carne picada: viértela en la misma sartén a la que habrás añadido otro poco de aceite. Pon el fogón a máxima temperatura para que la carne se quede crujiente y cobre un bonito color. Sazona nuevamente con las mismas especias: cubito de caldo, pimienta, mejorana, jengibre molido y, si quieres, salsa picante.
(Nota: puedes prescindir del picante en las verduras y quizás acentuar su intensidad en la carne 😉 ).
Cuando esté lista, junta la carne con las verduras y mezcla todo bien.

Mientras el relleno se enfría, vamos a preparar la masa para los rollitos.

En un bol mediano vierte la harina, la sal y, si quieres, una pizca de colorante para paella.
(Nota: el colorante es opcional, pero me parece que hace que el resultado final gane en parecido a los rollitos de los restaurantes 😉 )
Añade el vaso de agua y el aceite y mezcla bien con un batidor de varillas hasta lograr un compuesto homogéneo.

Pon una sartén antiadherente mediana (yo utilicé una de unos 21 cm de diámetro) sobre el fogón programado a un nivel de calor medio-alto. Cuando la sartén se caliente, apártala del fuego y utiliza un pincel de silicona bañado en la masa para pintar unas líneas perpendiculares y otras circulares que vayan a formar la tortilla. Verás como la masa se va secando mientras das pinceladas, lo que te permite añadir capas en diferentes direcciones.

Tortilla casera para rollitos primavera
Tortilla casera para rollitos primavera

El resultado no tiene que ser una tortilla espesa, sino que simplemente buscamos crear una superficie suficientemente robusta y sin agujeros para que no se nos rompa a la hora de crear los rollitos. Tendrías que sacar 24 tortillas.

Lo siguiente es enrollar nuestros rollitos. Sigue las instrucciones de la imagen que hay a continuación para lograr unos rollitos que no se abrirán mientras los frías.

Ahora solo nos queda por freír los rollitos en una sartén con aceite bien caliente: coloca el rollito como en la imagen 5 (es decir con la parte «abierta» boca abajo) y, cuando se haya dorado por ese lado, da la vuelta y deja que se dore por el otro también. Coloca los rollitos cocinados sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.

Sírvelos calientes con un mini cuenco con salsa de soja al lado y ¡listos!

Rollitos primavera
Rollitos primavera

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Prueba esta receta con brotes de soja para una versión más típica. Degústala también con salsa agridulce.

Los rollitos son sabrosos incluso al día siguiente, pero para disfrutar de su punto crujiente es aconsejable consumirlos recién fritos.

Vegetarianos y veganos podéis preparar la receta sin carne, aumentando de 200 g la cantidad de las verduras 😉

Pastel salado de calabaza y patatas con queso y jamón serrano

Presentación

Este pastel alterna deliciosos sabores e interesantes consistencias… la dulzura de la calabaza, la suavidad de las patatas, el toque salado del jamón y la textura cremosa del queso fundido.

Es un plato que puede prepararse de antemano y hornearse antes de servir como segundo plato o como entremés y la receta es tan sencilla que no hay forma de que no salga perfecta. 😉

¿A qué esperas? ¡Manos a la obra!


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 1 h
  • Coste: bajo
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Patatas: 500 g
  • Calabaza: 500 g
  • Jamón serrano: 120 g (en lonchas)
  • Queso Provola: 200 g (sustituible por Gouda, Havarti, Brie, Mozzarella, etc)
  • Parmigiano Reggiano: 60 g
  • Romero: 1 ramita
  • Aceite de oliva virgen extra: lo suficiente
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto

Realización

Pela las patatas y la calabaza y quita las semillas de ésta última.

Pon las patatas a hervir en agua salada y deja que se cocinen (estarán listas cuando puedas clavar un cuchillo y notes que están blandas).

Escurre las patatas y deja que se enfríen antes de cortarlas en lonchas de 5 mm. Sazona con aceite, sal y pimienta.

Corta lonchas de calabaza de unos 5 mm de espesor y sazona también con aceite, sal y pimienta.

Corta lonchas de Provola (o ralla por la malla grande si lo prefieres) y ralla el Parmigiano Reggiano (por la malla pequeña).

Pastel salado de calabaza y patatas con queso y jamón serrano

En una fuente pequeña para horno esparce un poco de aceite en el fondo. Coloca una capa de patatas, una de lonchas de jamón, otra de calabazas y finalmente el queso provola y un poco de Parmigiano Reggiano rallado. Repite las capas en este orden hasta acabar los ingredientes.

Al final esparce el romero y hornea durante unos 35-40 minutos en horno ya caliente a 180ºC. Sirve recién sacado del horno.

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Si prefieres sustituir el romero por orégano o tomillo, si lo prefieres.

El jamón serrano puede reemplazarse por jamón cocido, speck, bacon previamente frito, etc.

Si esta delicia te sobra, puedes volver a calentarla en el microondas 😉

Pechugas de pollo a la Norma

Presentación

Después de probar este plato, las pechugas de pollo rebozadas dejarán de ser el clásico, pero aburrido, segundo de carne blanca, para convertirse en algo seductor para los ojos y el paladar.

Añadir la triunfal combinación siciliana de berenjenas, tomates y Ricotta salada curada (o Pecorino) a las pechugas va a revalorizar este segundo y esta receta quedarse en tus menús para las quedadas entre amigos, las cenas en familia o las comidas de los peques.

Al final de la receta encuentras algunas sugerencias para una versión light que corta en calorías, pero no en sabor 😉


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 30 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Pechuga de pollo: 600 g (en lonchas)
  • Tomates pelados enteros: 400 g
  • Berenjena: 1
  • Pecorino: 50 g
  • Ricotta salada curada: para decorar (sustituible por Pecorino)
  • Cebolla: ½
  • Huevos: 2 medianos
  • Albahaca fresca: al gusto
  • Orégano: al gusto
  • Sal: al gusto
  • Pan rallado: para rebozar
  • Pimienta: al gusto
  • Aceite de girasol: para freír

Realización

Empecemos preparando la salsa.

Limpia la cebolla, pícala finamente y deja que se dore en aceite de oliva virgen extra. Añáde los tomates pelados picados en trozos, el orégano, un poco de albahaca y sal y pimienta al gusto. Deja que la salsa se cocine hasta que esté espesa.

Mientras tanto, elimina las extremidades de la berenjena y corta primero unas lonchas finas (que utilizaremos para decorar) y pica el resto en cubitos. Fríe tanto las lonchas como los cubitos en aceite de girasol hasta que estén doradas y deja escurrir sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Incorpora los cubitos a la salsa de tomate y aparta las lonchas para después.

Ahora vamos a preparar el pollo.

Pechugas de pollo a la norma

Ralla el Pecorino, anádele pan rallado y mezcla. Sazona el pollo con sal y pimienta, pásalo por los huevos batidos y después y rebózalo en el pan rallado con queso.

Fríe las pechugas de pollo en aceite caliente hasta que estén doradas y deja que el papel absorbente retire el exceso de aceite.

Ahora ya podemos emplatar: coloca las pechugas de pollo y encima la salsa caliente, añade las lonchas de berenjena fritas para decorar junto a un poco de Ricotta salada rallada y unas hojas de albahaca fresca.

¡Listas!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Prepara el plato poco antes de servirlo, para que esté caliente.

Para una versión light:

  1. Puedes preparar las pechugas de pollo al horno si lo prefieres: una vez rebozadas, coloca las pechugas encima de una bandeja cubierta con papel para horno y esparce un poco de aceite encima antes de hornear;
  2. Evita freír los cubitos de berenjena y deja que se cocinen en la sartén donde preparas la salsa: añádelos cuando la cebolla esté dorada y antes de incorporar el tomate.

Si es la primera vez que te asomas a la salsa a la norma, prueba el primer plato original del que deriva esta receta: te va a encantar 😉

Pollo a la hawaiana con arroz aromatizado al curry

Presentación

¡Lleva un poco de chispa y osadía a tu mesa con este toque hawaiano! 🌴

Innova tus segundos platos con este suave pollo dorado: añade unas lonchas de jugoso jamón cocido, unas tropicales rodajas de piña y goloso queso fundido… y decora con una cereza para que los ojos de tus invitados no se resistan a la vista del plato 😉

Sirve al lado un poco de arroz aromatizado al curry y con una nota de piña y el plato estará completo.


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 30 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

PARA EL POLLO:

  • Filetes de pollo: 4
  • Jamón cocido: 4 lonchas
  • Piña en almibar: 4 rodajas
  • Cerezas en almíbar: 4
  • Queso gouda/edam: 100 g
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto
  • Curry: al gusto
  • Aceite de oliva: para freír

PARA EL ARROZ:

  • Arroz: 300 g
  • Almíbar de piña: 100 ml
  • Nata líquida: 150 ml
  • Mantequilla: 1 cucharadita
  • Curry: 2 cucharaditas
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto

Realización

Cocina el arroz en agua salada hasta que esté listo.

En la espera, machaca un poco los filetes de pollo para que no sean demasiado espesos y sazona con sal, pimienta y un poco de curry.

En una sartén caliente añade un chorrito de aceite y cocina el pollo por ambos lados hasta que esté dorado. Retira el pollo y, sobre la misma sartén bien caliente, añade otro chorrito de aceite dora ligeramente las rodajas de piña.

En una bandeja para horno coloca el pollo y sobre cada filete coloca una loncha de jamón cocido y una rodaja de piña. Por último, ralla un poco de queso encima.

Hornea en horno ya caliente a 200ºC durante unos 15 minutos.

En este tiempo el arroz estará ya cocido, así que escúrrelo.

Prepara la salsa para el arroz: en una olla derrite la mantequilla, añade la nata y las especias (sal, pimienta y curry). Deja que hierva y, desde ese momento, deja que se cocine unos 8 minutos para que la salsa se quede más espesa.

Vierte la salsa caliente sobre el arroz y mezcla bien. Deja que repose unos 2-3 minutos antes de servir el arroz.

Extrae el pollo del horno, añade una cereza en almíbar para decorar y sirve con el arroz.

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Servir caliente o tibio. 

Pollo con tomate, aceitunas y Parmigiano Reggiano

Presentación

Déjate cautivar por este segundo plato de pollo… ¡tendrás que volver a prepararlo en cuanto tus comensales le hayan sacado brillo a la olla que pongas en la mesa!

Este segundo de carne está muy rico y es una exitosa mezcla de ingredientes y texturas.

El tierno pollo está envuelto en una espesa salsa de tomate, aromatizada por un sabroso sofrito, aterciopelada gracias al queso… que también te encontrarás en indulgentes trocitos. El todo, resaltado por el rotundo y ácido sabor de las aceitunas 😉


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 20 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Pechugas de pollo: 2 enteras o 4 mitades
  • Tomate triturado: 350 g
  • Cebollas: 1 grande
  • Aceitunas manzanilla con anchoas/aceitunas negras: 150 g (peso escurrido = 1 lata)
  • Aceite de oliva: lo suficiente
  • Ajo deshidratado: al gusto
  • Orégano: al gusto
  • Guindilla molida: al gusto
  • Cubo para caldo: 1
  • Pimienta: al gusto
  • Parmigiano Reggiano: al gusto

Realización

Limpia la cebolla y pícala finamente. Deja que se sofría en una olla con aceite de oliva. Incorpora el cubo de caldo para que se disuelva y sazona con ajo y pimienta.

Pica la pechuga de pollo en cubitos o tiras y añádela a la olla (con el fogón a máxima temperatura) cuando la cebolla esté bien dorada. Deja que se dore hasta que esté bien cocinado. Pollo olivas y tomate.jpg

Incorpora el tomate triturado y las aceitunas cortadas por la mitad. Sazona con orégano y verifica si hace falta corregir la cuantía de las demás especias.

Mientras se cocina unos minutos, ralla el Parmigiano Reggiano por la malla fina y, si te sobra la cáscara de queso, pícala en cubitos y deja que se cocine con el pollo: se ablandará y aportará mucho sabor.

Cuando hayas finalizado la cocción y la salsa haya absorbido los sabores y se haya espesado, esparce el queso rallado por encima y cubre con tapa unos minutos.

¡Sirve!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes utilizar Grana Padano u otro queso curado, si lo prefieres.

Puedes jugar mucho con las aceitunas: verdes, negras, sin relleno o con anchoas o pimientos 😉

Conserva durante 1 día en la nevera. Se puede volver a calentar.

Gambas con ajo

Presentación

Las gambas con ajo son un clásico al que no puedes renunciar y que harán la boca agua a quienquiera entre en tu cocina y huela el prometedor aroma del ajo salteado.

Sirve un plato saludable y tan aromático como sencillo en tu mesa, sin necesidad de pasarte más de 15 minutos cocinando.

Estas gambas son perfectas como entremés o como ración de picoteo cuando tengas amigos o familiares de visita, pues al prepararse tan rápidamente tendrás más tiempo para pasártelo bien en su compañía y no los dejarás hambrientos… pero cuidado: aunque sea un plato tan fácil de preparar es muy probable que acabe convenciendo a tus comensales a volver más a menudo, ¡así que elige bien a quienes servirlo! 😜


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 15 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 16 piezas

Ingredientes

  • Gambas grandes: 16
  • Ajo en polvo: ½ cucharadita
  • Ajo fresco: 1 diente
  • Pimienta negra: al gusto
  • Sal: al gusto
  • Aceite de oliva: lo suficiente

Realización

Limpia las gambas crudas, eliminando cabeza, cáscara e intestino.

Sazona con ajo en polvo, sal y pimienta.gambas con ajo.jpg

En una olla calienta un poco de aceite de oliva y pon un diente de ajo limpio cortado por la mitad: deja que se dore para que suelte su aroma.

Saltea las gambas cuando el aceite esté caliente. Cocina las gambas en dos turnos, para que la sartén no pierda calor de golpe.

Da la vuelta a las gambas para que se doren por ambos lados y entonces cubre con tapa, para asegurarte que se cocinen por dentro también.

Retira de la sartén y clava un palillo de madera en cada gamba.

Emplata y sirve.

¡Listas!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Decora el con un poco de perejil o utiliza incluso como especia picándolo y añadiéndolo poco antes de finalizar la cocción.

Sirve caliente, recién cocinado.

Medallas de pollo y calabacín

Presentación

Trae originalidad a tu mesa con este segundo plato de pollo… ¡sí, exacto!

Una receta original preparada con pollo, para terminar con aburridas recetas que ya todos conocen de memoria: las medallas de pollo con calabacines y una combinación de aromáticas especias, cubiertas por una capa crujiente y jugosas en el interior.

El plato perfecto para un día caluroso, pues se pueden servir también tibias o frías, al natural o con salsas, y se acompañan de maravilla con verduras crudas, cocinadas o incluso con patatas fritas, haciendo felices a grandes y pequeños.

Son muy versátiles y también puedes emplearlas en tus hamburguesas caseras y se preparan de forma muy sencilla.

¡Venga, empecemos ya!


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 30 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Pechugas de pollo: 2 grandes
  • Calabacines: 2 medianos
  • Pan rallado: lo suficiente
  • Parmigiano Reggiano: 4 cucharadas, rallado
  • Cebolla: ½
  • Curry: al gusto
  • Guindilla molida: al gusto
  • Cubo de caldo: 1
  • Pimienta: al gusto
  • Aceite de oliva: 2 cucharadas
  • Aceite de girasol: para freír

Realización

Limpia y pica media cebolla. Haz sofreír con un poco de aceite de oliva.

Lava los calabacines y elimina las extremidades. Ralla cada calabacin por la mala gruesa de un rallador.

Incorpora los calabacines a la cebolla y cierra la sartén con tapa durante unos minutos, removiendo de vez en cuando. Cuando la verdura se haya ablandado, quita la tapa para que el agua empiece a evaporar: nos interesa que la verdura lleve cuanta menos agua posible. Sazona con las especias y el cubo de caldo.

Limpia las pechugas de pollo y trocéalas un poco y ponlas en la picadora. Deja que pique hasta que la carne cruda esté bien triturada. Entonces incorpora los calabacines ya bien evaporados, el Parmigiano rallado y unas 8-10 cucharadas de pan rallado y mezcla un poco más para lograr una masa uniforme. Si notas que la masa está demasiado blanda (lo que depende de los calabacines y del pollo, por lo que no hay formula universal) añade más cucharadas de pan rallado.

Cuando estés satisfech@ con la consistencia, coge una cuchara grande (para que sea una unidad uniforme) y empieza a preparar porciones/bolitas. Empana las bolitas en pan rallado por toda su superficie y luego, con tus manos, forma una medalla/disco: aplasta ligeramente el centro y luego moldea los bordes, ajustando hasta que te salgan de la forma deseada.

Fríe en abundante aceite de girasol, bien caliente, hasta que estén bien dorados por ambas partes.

(Nota: si no estás segur@ de que la consistencia sea la correcta y quieres evitar que la medalla se desmorone mientras se fríe o que quede demasiado dura por exceso de pan rallado, haz una medalla de prueba y fríela. Comprueba la textura y, si hace falta haz los ajustes necesarios, antes de seguir 😉 )

Escurre sobre papel de cocina, para absorber el exceso de aceite y sirve.

Medallas de pollo y calabacín
Medallas de pollo y calabacín

¡Listas!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes acompañar con varias salsas, delicadas y picantes, para mojar estas deliciosas medallas: atrévete también a mezclar mayonesa, ajo picado y pepino fresco rallado para lograr el acompañamiento de la foto 😉

Prueba a realizar estas medallas con espinacas en lugar de calabacines… ¡el resultado es muy goloso!

Orecchiette con pulpo, tomates cherry y aceitunas

Presentación

Si te apetece una delicia que deleite tu paladar con su gusto y texturas y capture tu mirada con sus colores y formas no puedes perderte este primer plato.

Prepara las orecchiette combinadas con sabroso pulpo, intensas aceitunas, el toque ligeramente acidulado de los tomates cherry y una nota dulce y cítrica de la cáscara de limón caramelizada.

Ya… lo sé… suena increíblemente tentador… y tus comensales y tu quedaréis muy satisfechos con el resultado 😉


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 1 h
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Pulpo: 500 g
  • Tomates cherry: 300 g
  • Cáscara de 1 limón
  • Azúcar: 1 cucharadita
  • Aceitunas: 60 g
  • Orecchiette: 400 g
  • Ajo: 2 dientes
  • Guindilla: 2 frescas
  • Aceite de oliva: al gusto
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto

Realización

Cocina el pulpo en agua con sal y un poco de vinagre hirviendo, durante unos 45 minutos, hasta que esté tierno. Déjalo enfriar el el agua de cocción.

Lava el limón y corta la cáscara en tiras sutiles (tratando de guardar unicamente la parte amarilla y no la blanca), y ponlas en un poco de agua hirviendo dos veces, cambiando el agua entre una inmersión y otra. Escurre y deja caramelizar en una sartén pequeña añadiendo una cucharadita de azúcar.

Corta el pulpo en trocitos.

Lava los tomates y córtalos por la mitad.

orecchiette con pulpo olivas y tomates cherry.jpg

En una sartén grande, calienta el aceite con los dientes de ajo triturados y las guindillas picadas (Nota: si quieres que sea menos picante, no pongas las semillas).

Añade a la sartén el pulpo, los tomates y las aceitunas. Sazona con sal.

Cocina la pasta en abundante agua salada hirviendo, mezclando frecuentemente. Escurre cuando estén en su punto y junta con el condimento, añadiendo también la cáscara de limón, un poquito de aceite de oliva crudo y un poco de pimiento recién molido.

¡Listas!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Sirve este plato tanto caliente como frío, disfrutándolo en cualquier temporada 😉

Usa las aceitunas sin hueso para dejarte llevar por este plato sin preocupaciones.

Salmón al yogur con eneldo y un toque de limón

Presentación

Sirve en tu mesa todo el sabor del mar con el salmón al yogur, una gustosa receta de pescado diferente del habitual, que puedes proponer en todas las ocasiones: tanto en el menu semanal para toda la familia, como en las cenas más refinadas.

El salmón al yogur es un plato rápido que se prepara sin mucho esfuerzo, perfecto para cuando el tiempo es poco, unos amigos aparecen de forma inesperada y se quedan a cenar o los niños no dejan mucho tiempo para estar entre fogones.

Este plato es una exitosa mezcla de aromas y sabores que conquistarán el paladar de grandes y pequeños.

Y para terminar de convencerte… aunque apostaría a que ya no hace falta 😜… no olvidemos lo saludable que resulta este plato, al ser el salmón fácil de digerir, rico de vitaminas y minerales y omega-3 y omega-6 y otros principios nutritivos, que no se encuentran fácilmente en otros alimentos.

¡Venga! ¡Corre a ponerte a cocinar y degusta este plato con una buena copa de vino blanco!


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 25 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Trozos de salmón: 4 (aprox. 200 g cada uno)
  • Aceite de oliva virgen extra: 1 cucharada
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto

PARA LA SALSA:

  • Yogur griego natural magro: 200 g
  • Cebolleta: 1
  • Limón: 1 pequeño
  • Eneldo: 1 ramita
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto

Realización

Empieza preparando la salsa.

Limpia el eneldo, sécalo y pícalo finamente. Limpia la cebolleta y pica finamente. 

Vierte todo en un pequeño bol, añade el yogur, el zumo de limón, una pizca de sal y pimienta y mezcla bien. Cubre con película transparente y deja en la nevera durante 15 minutos, para que la salsa adquiera todos los aromas.

Limpia los trozos de salmón bajo el agua, seca con un poco de papel absorbente y coloca sobre una bandeja para horno.

Unta la superficie con un poco de aceite (puedes ayudarte con un pincel de cocina) y sazona con sal y pimienta.

Cocina el pescado en horno ya caliente a 180°C durante 20 minutos aproximadamente.

Extrae del horno, emplata y decora con la salsa de yogur.

Salmón al yogur con eneldo y un toque de limón
Salmón al yogur con eneldo y un toque de limón

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Decora con un trocito de eneldo fresco.