Piadina romañola

Presentación

La piadina romañola (romagnola en italiano) es una de las recetas más típicas de la gastronomía de la región Emilia-Romagna y una de las más versátiles también.

La piadina es una hoja de masa redonda que se dobla a mitad y rellena con infinitas combinaciones de ingredientes: jamón, embutidos, quesos frescos y curados, verduras frescas o a la parrilla, etc. dependiendo de los gustos de quien la prepara.Resultado de imagen de piada etruschi

La historia de este plato es muy antigua: al parecer los Antiguos Etruscos la preparaban con trigo u otros cereales para el día a día.

Tras la conquista romana de la Etruria, la receta se difundió incluso en los banquetes más refinados, donde se consumía recién cocido porqué tras unas horas se convertía en un disco demasiado duro de comer.

En la Edad Media, la población trató de eludir los impuestos sobre el pan preparando este subrogado con cereales distintos al trigo y comiendo cada vez menos pan.

Sin embargo, en el Renacimiento esta receta sufrió un declino muy marcado, puesto que se afirmaron con fuerza nuevas corrientes culinarias.

Así, durante años la piadina fue la simple comida de los campesinos y pobres que no podían permitirse algo distinto de los productos de la tierra.

En el 1900 la piadina empezó a volver en los platos de los italianos, gracias al empleo de una parte de harina de maíz, más económica de la de trigo.

Aunque el verdadero boom tuvo lugar en los años ’40 y ’50 cuando la piadina conquistó a los turistas que paseaban por la rivera romañola o viajaban hacia ese mar en coche y encontraban quioscos a lo largo de las carreteras que ofrecían esta barata delicia.

Ahora hay que ponerse el delantal, así preparamos esta maravillosa y sencilla receta para traer un poco de Italia en nuestras cocinas 😉


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 20 min (+1h de reposo)
  • Coste: muy bajo
  • Dosis: para 4 personas (7-8 piadinas)

Ingredientes

  • Harina de trigo: 500 g
  • Agua*: 170 ml
  • Aceite de oliva virgen extra: 80 g (o 125  de manteca de cerdo)
  • Levadura química: 1,5 cucharaditas
  • Sal: 15 g
  • Ingredientes para relleno: al gusto [todas las ideas al final de la receta]

*también puedes emplear leche, pero la versión original lleva agua


Realización

Antes de empezar hay que precisar dos cosas:

  1. ¿Agua o leche?
    El agua dejará tus piadinas más crujientes, mientras que la leche más suaves. Puedes incluso poner agua y leche en partes iguales (85+85).
  2. ¿Aceite o manteca de cerdo?
    La mejor elección es la manteca de cerdo, porque confiere un sabor y una consistencia inigualable, pero puedes emplear aceite de oliva, porque siempre lo tienes en casa y porque deseas una versión ligera de la piadina 😉

Verte en tu mezcladora todos los ingredientes y deja que se amasen durante unos 7 minutos, hasta lograr una masa lisa y homogénea. Si lo prefieres, puedes amasar a mano.

Pon la masa en un bol untado con un poco de aceite y cúbrelo con un trapo húmedo o película transparente. Deja reposar 30 min.

Pasado el tiempo, divide la masa en 6 bolitas y ponlas sobre la encimera.

Vuelve a cubrir las bolitas con un trapo o película (no hace falta envolverlas). Deja que repose otros 30 min.

Ahora, con la ayuda de un rodillo, extiende cada bolita en un círculo de masa de unos 22 cm de diámetro y del espesor de 2 mm (¡tiene que ser muy fino!).

[Truco: si no consigues un círculo, sino que alguna forma extravagante, quizás te interese colocar un plato por encima de la masa y recortar el perímetro con un cuchillo para lograr un círculo perfecto 😉 ]piadina romañola

Coloca la piadina sobre una sartén suficientemente grande (diámetro mínimo igual al de la piadina) solo cuando ésta esté ya muy caliente. Puedes emplear también una sartén para crêpes o una sartén de hierro fundido.

Mueve la piadina sobre la sartén para que no se pegue y cocina unos 2 min por lado (notarás como crece y se forman burbujas).

Ahora tan solo añadir el relleno, mientras estén calientes, dobla por la mitad y ¡listas!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Existen muchísimos rellenos posibles… infinitos diría yo.

Si deseas rellenarlas con queso y quieres que se funda, rállalo o córtalo en lonchas finas y colócalo tras haber dado la última vuelta, poco antes de retirar la piadina y deja a fuego muy bajo, colocando la tapa sobre la sartén.

Posibles combinaciones:

  • jamón serrano y queso (gouda, brie, havarti, etc.), con un extra de calabacines a la parrilla o tomates (frescos o secos)
  • jamón cocido, gouda/havarti y un trocitos de queso azúl
  • mix de quesos (gouda, gorgonzola, brie), nueces y rúcola
  • ensalada, jamón/ salchichón, gouda/havarti, salsa al yogur o mayonesa
  • mozzarella y mortadella/jamón, albahaca
  • queso scamorza y chorizo
  • pollo asado troceado, salsa curry y queso brie
  • pavo, tomates secos y requesón
  • queso crema para untar, pesto a la genovesa y verduras a la parrilla
  • nutella o nocilla 😉

La piadina se puede congelar cuando esté suficientemente cocida, pero aún no del todo, tras haberse enfriado.

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Rosca salada de masa brioche con relleno

Presentación

Soluciona tu comida con una sola receta que pondrá la sonrisa en la cara a todos.

Prepara una rosca salada de suavísima masa brioche con un relleno increíble y altamente personalizable.

Esta versión tiene “gusto pizza”: lleva una salsa de tomate riquísima, jamón cocido, crujiente bacon y queso… que se fundirá será absolutamente irresistible 😉


Información

  • Dificultad: normal
  • Tiempo preparación: 20 min (+3 h reposo)
  • Coste: bajo
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

PARA LA MASA:

  • Harina de fuerza: 450 g
  • Leche: 110 g
  • Huevos: 3 medianos
  • Levadura fresca: 15 g (tipo saccaromices cerevisiae)*
  • Mantequilla: 90 g
  • Sal: 2-3 cucharaditas

PARA EL RELLENO:

  • Tomate triturado: 125 ml
  • Cebolla: 1/2
  • Mantequilla: 2 cucharadas
  • Albahaca seca: 1 cucharadita
  • Orégano seco: 1 cucharadita
  • Queso Gouda: 300 g
  • Jamón cocido: 200 g
  • Bacon: 200 g

*En alternativa, levadura seca del mismo tipo: 8 g


Realización

La preparación es bastante sencilla, pero te aconsejo emplear una amasadora eléctrica para ahorrar tiempo.

Para preparar la masa, vierte en el bol de tu amasadora la harina, la sal, los huevos y la mantequilla troceada, que debe estar bien blanda para que se incorpore bien a la masa.

[Truco: si tienes prisa y no tienes mantequilla fuera de la nevera, deja calentar los trozos de mantequilla durante unos 20 segundos en el microondas a máxima potencia, pero cuidado con que no se derrita 😉 ]

Calienta la leche para que sea caliente (pero no tanto como para que te quemes si la tocas, es decir a menos de unos 45°C). En la leche disuelve la levadura.

[Truco: para que la levadura no pierda su capacidad de levantar la masa no hay que pasarse con la temperatura de la leche, pero el hecho de que sea caliente va a ayudar a que crezca mejor y más rápidamente]

Añade entonces la leche a los demás ingredientes en el bol y deja que amase durante unos 5 minutos: tienes que lograr una masa homogénea y elástica.

Deja reposar la masa, tapada con un trapo, durante 2 horas en un sitio caliente.

En la espera, puedes cocinar el bacon  en una sartén (no hace falta añadir grasa), para que esté bien crujiente.

Asimismo, puedes preparar la salsa de tomate: en una sartén añade unas cucharadas de mantequilla y la cebolla picada. Deja que se dore. Añade orégano y albahaca y mezcla. Incorpora el tomate triturado y deja cocinar un par de minutos. Aparta del fuego.

Pasado ese tiempo de reposo, notarás como la masa ha más que doblado su volumen.

Ahora hay que amasar un poco sobre la encimera bien enharinada, para obtener la consistencia perfecta.

[Nota: La masa es por su naturaleza un poco blanda.]

Con un rodillo, extiende la masa sobre papel vegetal hasta lograr un rectángulo de unos 50 cm de largo y unos 30 de ancho.

rosca salada de masa brioche con relleno 2

Unta toda la superficie con la salsa de tomate (enfriada) y sucesivamente coloca lonchas de queso y por encima bacon y jamón cocido.

Ayudandote con la hoja de papel vegetal sobre la cual has extendido la masa, enrolla ésta última.

Coge un molde con aro de 28 cm de diámetro y coloca el rollo. Junta las extremidades del rollo para crear una rosca.

Deja que repose durante unos 30-60 minutos tapada con un trapo.

Unta la superficie de la rosca con un poco de aceite de oliva (emplea un pincel de silicona para repartir todo uniformemente).

Hornea unos 35 minutos (aprox.) a 180°C hasta que esté bien dorado.

Deja enfriar unos minutos y sirve.

¡Lista!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes revolucionar el relleno: sustituye la salsa de tomate con pesto; cambia el jamón cocido y el bacon por chorizo, mortadella, salsichón, etc. y emplea el tipo de queso que prefieras (havarti, cheddar, edam, queso azúl).

Si quieres una versión vegetariana, sustituye los embutidos por lonchas de calabacines, patatas, berenjenas o emplea olivas, alcaparras, etc.

Conserva durante 3-4 días bajo una campana de cristal.

Se puede congelar.

¿Cual es el mejor pan para torrijas?

Querid@s cociner@s,

esta Semana Santa estamos todos disfrutando el sol, las agradables temperaturas y haciendo todas aquellas actividades relajantes que habíamos planeado (y soñado hacer) hace tiempo,  por lo que el tiempo para ir de compras quizás nos resulte complicado de encontrar.

Hoy os propongo una guía muy breve [de ocu.org] que seguramente os resultará útil para evitar ir a comprar el pan para torrijas y realizar la receta con el pan más adecuado que tengáis en casa 🙂


¿Cuál es el mejor pan?

De la clásica barra a los panes especiales, quien quiera hacer torrijas, tiene donde elegir.

Pan de barra

Si optas por este pan, debe ser pan duro, del día anterior.

Tiene que mantenerse bastante tiempo en la mezcla de leche para que empape bien y se ablande la corteza.

Hay que sacar rebanadas grandes evitando la greña (el corte del pan) pues si no se abriría  y rompería con la leche.

Su precio ronda 1,80 euros/kg

Pan candeal

Este pan, de miga suave, muy compacta y con poca humedad, es muy adecuado para elaborar torrijas.

Es también preferible que sea del día anterior.

Su corteza es algo más dura, con lo que hay que tener la precaucación de asegurarnos que también queda suficientemente empapada.

Su precio es es de unos 3 euros/kg

Pan de chapata

Este pan, más aromático, tiene gran número de alveolos (agujeros), a veces de gran tamaño.

Eso hace que le resulte muy difícil captar la humedad de la leche.

Su corteza es dura.

Todo eso contribuye a que no sea el más adecuado para las torrijas.

Cuesta unos 2 euros/kg.

Pan de molde

Resultado de imagen de pan de moldeSu textura, muy blanda, hace que se rompan con facilidad.

Requiere mucho cuidado.

Es mejor utilizar una rebanada gruesa, que aguante mejor el empapamiento.

El coste de este pan es de 1,50 euros/kg

Pan de torrijas de panadería

Este pan especial es una barra de miga consistente y corteza blanda.

Suelen llevar un alto contenido en gluten, grasas y azúcares

Sus marcas están pensadas para hacer las rebanadas de tamaño correcto.

El resultado es bueno, facilitado por su particular composición y formato.

Su precio ronda los 2 euros/kg

Pan de torrijas industrial

Resultado de imagen de pan especial para torrijasSon los últimos del mercado, y ya hay distintas marcas comerciales.Se presentan en un envase a modo de pan de molde, a veces con las rebanadas ya cortadas.

Presentan una miga muy compacta, una corteza muy blanda.

Algunos están ya aromatizados con limón y canela.

Hemos probado 3 marcas, y comprobamos que soportan muy bien el proceso de empapamiento y elaboración.

Estos panes salen a unos 2,20 euros/kg


¿Cuál elijo?

Descartando la chapata, poco adecuada para esta preparación, y el pan de molde fino, los demás panes salen airosos de nuestras pruebas: pueden ser usados para preparar las torrijas.

Por su facilidad para trabajar y sus buenos resultados, los panes especiales de torrija son la mejor alternativa, si bien su coste es ligeramente superior al precio de una barra de pan convencional.

Esta es una solución rápida si no disponemos de otro tipo de pan.

Fügassa genovesa

Presentación

La Fügassa a la genovesa es una especialidad de la cocina italiana de la región Liguria, y en particular de la ciudad de Genova.

Es un bollo extremamente bueno, muy suave y delicado, exaltado por la fragancia de las hierbas y del aceite extra-virgen de oliva.

Esta delicia tiene que reposar durante más de 2h para lograr esa ternura y ligereza.

Se puede comer solo, con embutidos y quesos y es perfecto como entremés, para sustituir con estilo el pan, o para aperitivos (siempre que no termine antes de llegar a servirse 😉 )


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 20 min + 2 h 30 min de reposo
  • Coste: muy bajo
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Harina de fuerza: 300 g
  • Harina de trigo: 300 g (o harina de fuerza para esta parte también)
  • Levadura fresca en cubito: 1 cubito = 25 g (tipo Saccaromices Cerevisiae)
  • Sal: 15 g
  • Agua: 400 ml
  • Azúcar: 2 cucharaditas
  • Aceite extra-virgen de oliva: 140 ml
  • Sal gruesa: al gusto
  • Orégano o romero: al gusto (opcional)

Realización

Disuelve la sal en el agua tibia y vértela en el bol de la batidora (o en cualquier bol si mezclas manualmente), junto con el azúcar y 40 ml de aceite de oliva.

Mezcla para que se emulsione todo.

Añade la mitad de la harina en el bol y mezcla hasta que se cree una masa líquida lisa.

Ahora incorpora la levadura fresca y mezcla con la batidora durante 1-2 min (o manualmente durante más tiempo).

Por último, verte lo que ha quedado de las harinas y mezcla otra vez hasta obtener una masa homogénea, pero bastante pegajosa.

Verte la masa en un bol espolvoreado con harina y deja que repose durante 1 h 30 min en un sitio caliente, tapado con un trapo limpio.

Verte 50 ml de aceite de oliva sobre la bandeja para horno que utilizarás en la cocción.

Coloca la masa sobre toda la bandeja untada y trata de conseguir una forma rectangular.

Con un pincel de cocina (mejor si de silicona), esparce un poco aceite de oliva pfugassa buchior encima, para que no se quede seca la superficie, mientras reposa durante 30 min más en un lugar caliente.

Ahora, con las yemas de tus dedos, presiona la superficie de la fügassa y crea unos agujeros bastante profundos (pero sin romper el fondo de la masa).

Verte el aceite de oliva que ha quedado (50 ml) por encima de la masa. Notarás que los agujeros se llenan de aceite: así debe ser.

Por última vez, deja reposar la masa (ya no hace falta taparla) durante 30 min en un lugar caliente.

Esparce un poco de sal gruesa y las hierbas que prefieras: orégano o romero (Yo adoro el orégano, así que suelo elegir esa opción, aunque a veces varíe con la otra).

Ha llegado el momento de hornear la fügassa en horno ventilado ya caliente a 200°C durante unos 15 min.

Si quieres que la masa se quede aún más húmeda, puedes pulverizar un poco de agua por encima, antes de ponerla en el horno.

Extrae la bandeja y sirve esta delicia caliente, tibia o fría.

¡Lista!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Te resultará más fácil cortar la fügassa cuando esté tibia o fría.

Se puede servir sola o con embutidos o quesos.

Puedes elegir entre romero, orégano u otras hierbas que prefieras.

Se conserva durante unos 2-3 días, bajo una campana de cristal.

Panzerotti

Presentación

Los Panzerotti son unas empanadas italianas muy sabrosas.

Su masa dorada es muy suave y esponjosa, gracias a la pasta para pizza con la que se realiza.

El relleno con tomate, embutidos y queso es muy personalizable, para lograr complacer a cualquier paladar.

Esta receta es perfecta como entremés, para aperitivos y fiestas.


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 30 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

PARA LA MASA:

  • Harina de trigo: 300 g
  • Harina de fuerza: 200 g
  • Levadura fresca en cubito: 1/2 cubito = 12 g (tipo: Saccaromices Cerevisiae)
  • Agua: 350 ml
  • Sal: 1 cucharaditaimage6
  • Aceite extra-virgen de oliva: 1 cucuharada

PARA EL RELLENO:

  • Gouda / Edam: lo suficiente
  • Mozzarella para pizza: lo suficiente
  • Tomate triturado: 1/3 lata
  • Jamón cocido: lo suficiente *
  • Chorizo: lo suficiente*
  • Orégano: al gusto
  • Albahaca: al gusto

PARA FREÍR:

  • Aceite de girasol: lo suficiente

*para vegetarianos: se puede sustituir por queso azul, atún o verduras


Realización

En una taza, pon una parte del agua caliente (no hirviendo, pero bastante caliente) y disuelve el medio cubito de levadura fresca.

En tu batidora, verte la harina, la sal, el agua, la levadura disuelta y la cucharada de aceite.

Acciona la batidora y mezcla durante unos 3 minutos, para que la masa quede homogénea.

(Puedes hacer todo esto a mano, también: primero mezcla la harina con sal, luego añade los líquidos poco a poco, mezclando constantemente).image1.jpeg

 

Divide la masa en bolas y colócalas sobre papel para horno o sobre una superficie (p.e. la encimera) con harina.

Deja que reposen durante 1 h 30 min tapadas con un trapo. Deberían doblar su volumen.

En la encimera enharinada, extiende cada bola utilizando un rodillo, creando unos círculos de masa de unos 3-4 mm.

Ahora, rellena el centro de cada círculo con una cucharadita de tomate triturado (deja los bordes sin tomate o no conseguirás pegar las extremidades), añade el queso que prefieras y el jamón/chorizo.

SUGERENCIA: El chorizo sabe más rico en el relleno si lo cortas en medias rodajas y lo fríes previamente en una sartén.stampo ravioli

Si te gusta, puedes poner un poco de orégano y/o albahaca.

Ahora dobla cada círculo por la mitad, intentando contener el tomate en su sitio, para que no llegue a los bordes, y sella la extremidad, con tus dedos enharinados (puedes decorar con tus dedos o con un tenedor.

Si tienes este utensilio para raviolis en talla grande (13-16 cm) puedes utilizarlo, tras haberlo enharinado.

Deja que reposen unos 15 min, para que la masa crezca un poco más.

En una freidora o en una sartén pon abundante aceite de girasol y fríe cada image2.jpegpanzerotto por ambos lados, hasta que se dore. Notarás que la masa se hincha un poco.

Cuando estén listos, escúrrelos y deposítalos sobre papel de cocina, para que absorba el exceso de aceite.

¡Listos!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes crear el relleno que más prefieras: jamón y setas, fuet y queso crema, atún y pimientos/cebolla, jamón cocido y queso azul etc…

El tomate queda genial con el atún y los pimientos.

Erbazzone – pastel de espinacas

Presentación

El erbazzone es una de mis meriendas favoritas, aunque, al gustarme tanto, muchas veces ni llegaba hasta la tarde 🙂

Es un plato perfecto para todo: desayuno, merienda, entremés, aperitivo, etc…

Se trata de una receta italiana, precisamente de la ciudad de Reggio Emilia, que combina espinacas, panceta y queso Parmigiano Reggiano en un pastel particularmente sabroso y rustico que gusta a grandes y peques.

Además del relleno, lo que caracteriza el erbazzone es su sutil masa que envuelve las espinacas y que es absolutamente deliciosa.


Información

  • Dificultad: mediana
  • Tiempo preparación: 1 h 15 min
  • Coste: bajo
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Espinacas: 1 kg (pueden ser congeladas)
  • Cebolletas: 2 pequeñas
  • Panceta: 50 g (opcional – no para los vegetarianos)
  • Parmigiano Reggiano: 6-7 cucharadas
  • Harina de trigo: 300 g
  • Aceite extra-virgen de oliva: 4 cucharadas (se puede sustituir con 1 cucharada abundante de tocino)
  • Agua tibia: lo suficiente
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto

Realización

Prepara la masa: mezcla a la harina el aceite (o tocino), la sal y el agua.

Cuando la masa sea uniforme, apartala, cubierta con película transparente, para que repose durante media hora mínimo.

En una sartén pon la panceta cortada en cubitos. Cuando esté dorada, añade las cebolletas picadas. Sazona con sal y pimienta.

En el momento en el que la cebolla esté hecha también, pon las espinacas hasta que se cocinen y absorban el sabor de la panceta y de la cebolla.

Cuando todo esté listo, apaga el fuego.

Cuando el relleno esté frío, añade el Parmigiano Reggiano rallado y mezcla.

Vuelve a coger la masa y divídela en dos partes.

Extiende la masa hasta que sea sutil y coloca una capa sobre la bandeja (de unos 60 cm) bien untada con aceite.

Coloca el relleno sobre la masa, intentando hacerlo de forma uniforme.

Recubre el relleno con la otra sutil capa de masa, creando un borde de pasta sobrante a los lados. Si quieres decorar los bordes puedes hacerlo pinchando con tus dedos o decorando con un tenedor.

Con un tenedor pincha la masa, creando agujeros que durante la cocción evitaran que la masa se hinche de forma no uniforme.

Hornea a 200°C, con sistema ventilado, durante 25-30 min (controla el tiempo por si con tu horno hace falta menos o más tiempo).

Casi al final de la cocción, unta la superficie con abundante aceite o con tocino, salando ligeramente con sal gruesa y vuelve a hornear.

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Prueba el erbazzone caliente y frío, es igual de bueno en ambas versiones.

Si te gusta la masa más blanda y menos crujiente, pon durante unas horas el erbazzone bajo una campana de cristal.

Puedes acompañar el erbazzone con embutidos o comerlo solo.

¡Si prefieres una bandeja rotonda sale igual de bonita!

Garlic Knots

Presentación

Los Garlic Knots son saludables panecillos con un aroma único de ajo, mantequilla y hierbas provenzales.

En mi opinión, esta es la mejor receta de pan que haya horneado. Son particularmente esponjosas, suaves y deliciosas.

Su textura aguanta tranquilamente un par de días, pero calientes son un trocito de paraíso.

Son gustosos solos, o en combinación con quesos y embutidos.

Así que si tienes un ratito libre, durante un fin de semana o un día lluvioso, te recomiendo sinceramente que pruebes esta receta.


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 30 min (+ 1h 20 de reposo de la masa)
  • Tiempo cocción: 20 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

PARA LA MASA:

  • Harina de trigo: 480 g
  • Azúcar: 15 g
  • Levadura seca (Saccaromices Cerevisiae): 1 sobre
  • Sal: 1 cucharadita
  • Aceite extra-virgen de oliva: 2 cucharadas
  • Leche: 60 ml
  • Agua: 270 ml

*puedes utilizar 300 g de harina normal y 180 de harina de fuerza: la masa crecerá más

PARA UNTAR:

  • Ajo: 3 dientes
  • Mantequilla: 3 cucharadas
  • Hierbas provenzales: 1 cucharada
  • Sal: una pizca

Realización

En un bol une la harina con la levadura, el azúcar y la sal. Añade el agua caliente, la leche y el aceite de oliva.

Si mezclas manualmente la masa, hazlo durante unos 7 minutos; si mezclas con una planetaria es suficiente hacerlo durante unos 3 minutos.

Cuando hayas conseguido una masa uniforme y suave, deposítala en un bol limpio bastante más grande de la bola de masa, tapando herméticamente con película transparente (o, si no la tienes con un trapo limpio húmedo).

Deja que la masa repose en un lugar posiblemente caliente durante 1 h.

Tras este tiempo, tu masa debería haber doblado su volumen.

Ayudándote con una balanza, divide la masa en porciones de 60 o 80 gramos cadauna.

Con cada porción crea una “serpiente” de 20 cm (para bolas de 60 g) o de unos 25 cm (para bolas de 80 g), siendo delicado con la masa para que no eliminar el aire que contiene.

Ahora hay que hacer el nudo (knot) que da el nombre a este pan.

Coge la serpiente de masa y haz un nudo en el centro. No aprietes demasiado.

Ahora te quedará un extremo a cada lado del nudo. Coge cada uno y dóblalo por debajo del nudo.

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Posiciona cada panecillo sobre el molde para horno cubierto con papel de horno, dejando bastante espacio entre uno y otro. Ahora los panecillos tienen que crecer otra vez durante unos 20 min.

Mientras esperas prepara el compuesto para untar la superficie de los garlic knots.

Coge la mantequilla y consigue una consistencia de pomada (puedes calentar un poco en el microondas, si hace falta).

Con una prensa de ajos, reduce los tres dientes limpios en trocitos. Incorpora el ajo a la mantequilla y mezcla.

IMG_1107.JPGDespués de los 20 min, con un pincel de silicona esparce la mantequilla sobre los panecillos, intentando cubrir toda la superficie que no está a contacto con el molde.

Ahora coge las hierbas y la sal y espolvorealos por encima.

Calienta el horno a 180°C y, cuando ya tenga esa temperatura, hornea los panecillos.

Hacen falta unos 20 min (aprox.) en horno ventilado. No tienen que cocinarse demasiado.

Si posible, sírvelos aun calientes, para enfatizar su sabor y aroma.

¡Listos!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

IMG_1117Puedes preparar esta cantidad o incluso una más grande y luego congelar una parte, para tenerlos listos cuando quieras.

Se pueden comer solos o con quesos y embutidos.

La consistencia extremadamente suave es perfecta también para desayunar con pan y mermelada: tan solo esparce con mantequilla la superficie (evitando ajo, sal y hierbas).

Aguantan 1-2 días si conservados bajo campana de cristal o en una bolsita de plástica.