Pasta con crema de patatas y crujientes trocitos de longaniza y patata salteada

Presentación

¿Te apetece un primer plato de pasta cuyo condimento te permite jugar con diferentes texturas, logradas con éxito aprovechando al máximo tan solo dos ingredientes asequibles? 😉

Tienes que probar los rigatoni (u otro tipo de pasta corta) envueltos en una aterciopelada crema de patatas, con trocitos de crujiente longaniza y palillos de patata 🥔 salteados en la sabrosísima grasa soltada por la longaniza, lo que les confiere una textura firme y delicada por dentro y una capa dorada crujiente y muy gustosa por fuera. Como prometido: ¡solo 2 ingredientes para lograr un condimento excepcional y muy impactante!

Prepara esta receta (sin lactosa) para ofrecer un primer plato curioso, asequible y poco complicado a tus comensales o para mimarte y reconfortarte sin excederte con los gastos 💸.


Información

  • Dificultad: normal
  • Tiempo preparación: 40 min
  • Coste: bajo
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Rigatoni: 350 g (sustituible por otro tipo de pasta corta)
  • Patatas: 3 grandes
  • Longaniza: 150 g
  • Cubito de caldo: al gusto
  • Pimienta: al gusto
  • Aceite de oliva/de girasol: un chorrito

½ ⅓ ¼ ¾ ⅕ ⅙ ⅛ ⅔ ⅖ ⅚ ⅗


Realización

Empieza pelando las patatas y cortándolas en 4 trozos para que se cocinen más rápido. Ponlas a cocinar en una olla con agua salada (el agua tiene que cubrirlas completamente) y pon la tapa.

Mientras tanto, vierte un chorrito de aceite en una sartén. Comprime las longanizas para sacar la carne de su envoltorio o tripa, tratando de lograr unos bocaditos pequeños que caigan directamente sobre la sartén. Deja que la longaniza se cocine a fuego medio-alto, para que logre un exterior crujiente, pero esté también cocida por dentro. Utiliza una espátula o un cucharón de madera para desmenuzar eventuales trozos grandes.

Cuando los trocitos de longaniza estén listos, retíralos utilizando una espumadera y colocándolos sobre un plato, eventualmente previamente cubierto con una hoja de papel absorbente, si quieres retirar cuanta más grasa posible.

Cuando las patatas estén blandas, escúrrelas guardando dos vasos de agua de cocción.

Pon agua salada en una olla. Cuando empiece a hervir vierte la pasta y remueve con frecuencia desde el principio para evitar que se pegue.

Mientras tanto, coge aproximadamente mitad las patatas y córtalas en palillos más o menos grandes como los rigatoni (o un poquito más pequeños). Deja que se doren y consigan una capa exterior crujiente en la misma sartén de la longaniza, donde aún queda la grasa llena de sabor. Para lograr que estén crujientes por todos los lados, remueve con delicadeza de vez en cuando.

Mientras tanto, vierte las demás patatas en un recipiente alto y no muy ancho, desmenuza un poco de cubito de caldo, una pizca de pimienta y vierte medio vaso de agua de cocción de las patatas. Convierte las patatas en una crema utilizando tu batidora de brazo (minipimer), batiendo el mínimo necesario para lograr una consistencia lisa (no exageres para que la patata no se vuelva elástica). Ahora comprueba:

  1. El punto de sal: ajusta añadiendo un poquito más de cubito de caldo disuelto en unas cucharadas de agua caliente de cocción.
  2. Si la textura es suficientemente líquida para envolver la pasta como una salsa espesa: si te parece que no, ajusta la textura añadiendo más agua de cocción y mezclando con una cuchara (ya no con la batidora).

Escurre la pasta cuando esté en su punto. Añade la crema de patatas a la olla con la pasta y mezcla bien. Agrega también los trozos de longaniza y las patatas crujientes, dejando un poquito de ambas para la decoración. Mezcla y emplata. Finaliza el plato añadiendo encima de la pasta esos trozos de longaniza y patata que habías guardado y sirve.

Pasta con crema de patatas y crujientes trocitos de longaniza y patata salteada
Pasta con crema de patatas y crujientes trocitos de longaniza y patata salteada

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Es mejor consumir la pasta recién preparada, pues es el momento en el que la crema de patatas tiene su mejor textura.

Puedes añadir un poco de queso curado aromático a las patatas hervidas que bates para crear la salsa: prueba a añadir unas cucharadas de Parmigiano Reggiano/Pecorino/Idiázabal rallado finamente (antes de batir) y a sustituir el cubito de caldo por un poquito de sal (si es que aún hace falta, considerando que el queso y las patatas ya llevan).

Anuncio publicitario

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s