Pasta a la Carbonara

Presentación

La Pasta alla Carbonara es un primer plato rústico y adapto a cualquier paladar.

A pesar de muchísimas versiones realizadas de distintas formas (como las aberrantes creaciones con nata y perejil), la verdadera receta es la Romana, caracterizada por la cremosidad proporcionada por la preparación de los huevos.

En la receta se puede emplear indistintamente guanciale (obtenida del cuello y de la mejilla del cerdo) o panceta (derivada del abdomen del cerdo), aunque es preferible utilizar el guanciale si es posible utilizarlo.

El origen de este plato es muy contrabatido: hay quien lo atribuye a los “carbonaros” (miembros de un grupo revolucionario) de la región italiana Umbria, hay quien lo hace remontar al noble napolitano Ippolito Cavalcanti (que publicó esta receta en un libro suyo de gastronomía) y otros que afirman que nació con la llegada de los americanos durante la Segunda Guerra Mundial, al traer ellos grandes cuantitativos de bacon y huevos en polvo como raciones militares. Hoy en día, los cocineros romanos pueden presumir de esta delicia que preparan desde hace décadas.

 


Información

  • Dificultad: normal
  • Tiempo preparación: 20 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Huevos: 5 (medianos)
  • Linguini / Bucatini / Espaguetis: 350 g
  • Guanciale / Panceta: 150 g
  • Pecorino Romano / (Parmigiano Reggiano): 100 g
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto
  • Nuez moscada: al gusto

Realización

Calienta el agua salada para la pasta.

Corta el guanciale en pequeños cubitos y déjalo freír en una sartén, sin añadir aceite o mantequilla. Si utilizas una panceta poco grasa podría hacer falta echarle un poco de mantequilla.

Deberías conseguir una panceta crujiente donde la grasa ya no parece de cristal, puesto que se ha derretido en grasa líquida.

Deja la panceta (con su exquisita grasa) a un lado y, en un plato fondo, rompe los huevos y bátelos bien con un tenedor o un batidor de varillas. Añade la indispensable nuez moscada, un poco de pimienta,  y el sal, pero ten cuidado con estos dos últimos ingredientes porque el guanciale o la panceta podrían llevar ya suficiente.

Ralla el Pecorino Romano (o en alternativa el Parmigiano Reggiano, aunque ya perdería algo de su carácter Romano) y mezcla mas de la mitad con el huevo.

Verte la pasta larga que hayas elegido en el agua hirviendo y espera a que le falte un minuto para que sea cocido como te guste (un poquito “al dente”, en fin).

Llegados a ese punto, escurre el agua y deja la pasta en la cazuela, donde rápidamente tienes que añadir la panceta con su grasa y mezclar un poco.

Incorpora pronto la mezcla de huevo, queso y especias, para que la pasta no se pegue al fondo de la cazuela y gira continuamente con una cuchara de madera o silicona, manteniendo una llama (o temperatura de la placa de inducción) baja.

Notarás que el huevo se cocina poco a poco, creando una crema suave. Déjala durante un minuto o como mucho dos, pero no te pases o tendrás una tortilla.

Emplata la pasta y espolvorea cada plato con el queso que habías apartado.

¡Et voilà!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias 

La pasta a la carbonara debería comerse recién hecha.

Prueba esta receta con los bucatini o los linguini: ¡te encantará!

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Un comentario en “Pasta a la Carbonara

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