Cóctel Bellini

Presentación

El Bellini es uno de mis cócteles favoritos, además de ser un clásico italiano.

Es una receta muy simple, pero genial puesto que la estructura y frescor del prosecco se ven redondeadas y exaltadas por el perfumado aroma de los melocotones.

Inventado por Giuseppe Cipriani, dueño del Harry’s Bar en Venecia, fue creado en ocasión de inauguración de la exposición de cuadros del pintor renacentista Giovanni Bellini, noto también como Giambellino.

En verano, con la llegada de la temporada de los melocotones hay que empezar a crear éste refinado y delicado cóctel.


Información

  • Dificultad: muy baja
  • Tiempo preparación: 10 min
  • Coste: bajo
  • Dosis: para 3 cócteles

Ingredientes

  • Prosecco / Cava Brut / Champagne: 100 ml*
  • Melocotones de pasta blanca: 50 g

*siempre en cantidad doble a los melocotones


Realización

Empieza preparando el néctar de melocotones (no vale utilizar zumos pre-confeccionados, puesto que contienen realmente poco melocotón y no tan aromático como el fresco de temporada).

Lava y pela los melocotones. 

Corta la fruta en trozos y ponlos en un colador de malla fina. Aprieta los trozos para sacar su jugo y su carne.

Verte en un flûte el néctar de melocotón y añade delicadamente el prosecco hasta llenar la copa.

Decora la copa con un trozo de melocotón o una flor.

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Si preparas el néctar con antelación, ciérralo en un contenedor hermético y ponlo en la nevera para evitar que se oxide y pierda su color y sabor.

Puedes combinar el Bellini con platos de gambas, carnes blancas, comida picante indiana, paella, pescados y finger food con masa de hojaldre.

Espeguetis “Cacio & Pepe”

Presentación

Los espaguetis “Cacio & Pepe” son una antigua receta de la cocina Romana.

Es uno de esos platos pobres de la cocina campesina y, de manera particular, de aquella de los pastores: solían traer consigo ingredientes secos o de larga conservación (como quesos curados y pasta seca) y cocinaban con ellos platos sencillos pero emblemáticos por su sabor característico.

Hoy, esta receta se sirve en todos los restaurantes y trattorias de Roma, y cualquier persona que pasa por ahí debe probarla absolutamente.


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 30 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Espaguetis: 350 g
  • Pecorino Romano: 100 g
  • Parmigiano Reggiano: 50 g
  • Pimienta: 10 g

Realización

Pon agua con sal en una olla. Cuando el agua hierva, verte la pasta. Mezcla desde el principio y cada 2-3 minutos. 

Ralla el Pecorino Romano (queso de cabra italiano) y el Parmigiano Reggiano.

Retira del agua los espaguetis. Antes de escurrirlos, guarda unas dos tazas de agua de cocción.

En la olla, con el fuego apagado, añade a la pasta los quesos rallados, la pimienta y mezcla.

Poco a poco incorpora un chorrito de agua de cocción (cuanto más caliente mejor). Mezcla bien. Añade agua hasta obtener un condimento espeso pero cremoso, fruto de la fusión de los quesos con el agua.

Cuidado a no calentar porque podrían crearse grumos de queso.

Servir rápidamente y calientes.

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Para decorar el emplatado puedes utilizar pimienta en granos y espolvorear un poco de queso rallado por encima.

Cremosas espinacas con 3 quesos y panceta cruijente

Presentación

Las espinacas son unas verduras que amas o odias.

Yo las adoro y esta es la receta que prefiero a la hora de prepararlas.

Si eres de los que no aprecian esta verdura, o intentas cautivar a niños y escépticos de las espinacas, esta versión convierte a todos en fans sin precedentes 😉

Los quesos confieren sabor y cremosidad a las espinacas, mientras que la panceta crujiente complementa perfectamente el plato con su potente aroma.


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 20 min
  • Coste: mediano
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Espinacas (frescas o congeladas): 400 g
  • Panceta curada: 100 g *
  • Mozzarella: 125 g
  • Queso crema o quesitos para untar (triángulos): 70 g
  • Parmigiano Reggiano: al gusto
  • Mantequilla: un poco
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto

*Si eres vegetariano simplemente no pongas panceta, o pon queso azul en su lugar.


Realización

ESPINACAS FRESCAS: Elimina la base dura con un cuchillo. Lava cuidadosamente las espinacas (incluso más veces si necesario) bajo agua corriente y seca las hojas. 

ESPINACAS CONGELADAS: Abre la confección.

Verte las espinacas en la sartén, con unas cucharadas de mantequilla. Deja que se cocinen hasta que sean blandos.

Si utilizas espinacas congeladas, puede hacer falta alguna cucharada de agua.

Sazona con sal y pimienta.

Mientras las espinacas se cocinan, corta la panceta en palillos o en cubitos y fríela en una sartén. Si es muy grasa, no hace falta añadir mantequilla, pero si es magra, añade una cucharadita.

Corta la mozzarella en cubitos y ralla el Parmigiano Reggiano.

Incorpora el queso mozzarella, y el queso crema o los quesitos. Mezcla bien con una cuchara de madera o d silicon. Añade también el Parmigiano Reggiano.

Baja la temperatura durante unos 2 minutos y  añade la panceta. Apaga la placa, dejando que los quesos sigan derritiendose y cogiendo el sabor de la panceta.

Emplata las espinacas calientes: el queso será cremoso y filamentoso y la panceta crujiente.

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes cambiar los quesos con los que prefieras, incluso incorporando queso azul, gorgonzola, fontina, taleggio, queso de cabra, etc…

Si quieres experimentar algo distinto o no tienes panceta, puedes poner chorizo, jamón o jamón cocido.

Para los vegetarianos: substituye la panceta por un queso como el queso azul o simplemente no pongas nada más. El plato es igual de rico sin panceta 😉

 

Espaguetis con almejas

Presentación

Los espaguetis con almejas son uno de los platos más famosos y apreciados de la cocina de napolitana. Ahí, llaman a este plato “Vermicelli” con almejas.

Quien pasa por Nápoles, tal y como tiene que probar la pizza y los helados, no puede no pararse y degustar este delicioso y delicado plato.

La almeja que se emplea en la receta original es la almeja japonesa (vongola verace en italiano), pescada en el Mar Mediterráneo, muy sabrosa y corposa.

Esta es la versión que mi papá ha ido perfeccionando a lo largo de los años, con consejos y trucos de chefs italianos.


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 30 min (+ 3 h de remojo de las almejas)
  • Coste: bajo
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Espaguetis: 350 g
  • Almejas: 1 kg
  • Perejíl: 1 ramo
  • Ajo: 2 dientes
  • Vino blanco: 1/2 vaso
  • Guindilla: un poco
  • Aceite extra-virgen de oliva: lo suficiente
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto

Realización

Pon las almejas en un colador con malla no demasiado fina. El colador colócalo en un bol lleno de agua, para que las almejas puedan soltar la arena que posiblemente contengan.

Déjalas a remojo durante 3 h.

Cuando ese tiempo haya transcurrido, extrae el colador y notarás que en el fondo de bol se ha depositado una capa de arena.

Enjuaga rápidamente las almejas bajo agua corriente y escúrrelas.

Ahora, para entender si hay almejas muertas que no hayan soltado la arena, coge una tabla de cortar blanca (por ejemplo las de plástico) y bate cada almeja sobre ella. Si notas que sale algún grano de arena, tira esa almeja.

(Ojo: mejor tirar 4-5 almejas que estropear la comida para 4 personas, porque tan solo hace falta 1 llena de arena para estropear el plato).

Pon a calentar en una olla aceite con los dientes de ajo pelados y un trocito de la guindilla (tienes que regularte dependiendo de lo picante que esté tu guindilla). Cuando empiecen a dorarse, verte las almejas. Tapa la olla.

Cuando notas que las almejas empiezan a abrirse, añade el medio vaso de vino blanco y tapa otra vez.

Deja que se cocinen a fuego alto hasta que no se abran todas (o casi).

No dejes que estén demasiado tiempo calentándose, porque se volverán demasiado secas. Ten cuidado sobre todo si lo dejas cocinar mucho por unas 5-6 almejas que no se abren (podrían no hacerlo en absoluto porque estaban muertas antes de la cocción y tendrás que tirarlas o podrían soltar arena).

Ahora coge una parte de las almejas y elimina su concha, mientras la otra parte la dejarás con la cáscara para decorar el plato.

Pon a hervir el agua salada y cocina la pasta. No dejes que se cocinen por completo, sino que tienen que estar aún bastante crudos (media cocción).

Coge la pasta escurrida y ponla en la olla donde incorporarás también las almejas sin concha y su jugo de cocción. Añade el perejil.

Deja que se cocine a temperatura no muy alta.

Cuando la pasta esté cocinada,puedes servir el plato, poniendo como decoración las almejas con concha por encima de la pasta. Espolvorea un poco de perejil.

No te olvides poner el la mesa unos platos para tirar las conchas 😉

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Este plato debe comerse exclusivamente caliente, porque el aceite frío se volvería solido y la receta perdería mucho sabor.

Si quieres acompañar con vino, sirve un Chardonnay blanco o un Vermentino.

¡No pongas queso por encima!

Ensalada de pepinos crudos

Presentación

La Ensalada de Pepinos frescos es una receta que en familia preparamos desde hace muchísimo tiempo.

Es una ensalada popular en Polonia, que se realiza frecuentemente en verano y no solo, puesto que es muy rápida, gustosa y refrescante.

Como muchas recetas de Europa del Este, un ingrediente clave es la nata, empleada para condimentar los pepinos.

Existen muchas variaciones de la Mizeria (esto el nombre polaco), dependiendo de la región en la que se realice, pero esta receta existe también en otros países con parciales cambios (por ejemplo la ensalada griega Tzatziki o la Hhyar bi laban del Libano).


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 10 min
  • Coste: muy bajo
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Pepinos: 3-4 medianos / 1-2 holandeses
  • Nata: 200 g
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto
  • Eneldo o Cebollino: al gusto

Realización

Empieza pelando los pepinos.

Con un cuchillo o con rallador apto para ello, corta los pepinos en rodajas de aproximadamente 3 mm de anchura.

Dependiendo de lo jugoso que estén los pepinos, puede hacer falta estrujar manualmente las rodajas, para escurrir un poco de agua (este pasaje, dependiendo de la versión de la receta, se hace o se omite, así que elige libremente 😉 ). 

Ahora condimenta con nata, sazona con sal y pimienta y mezcla bien.

Para añadir más sabor, puedes escoger una hierba (eneldo o cebollino) y cortarla para luego incorporarla a los pepinos.

Puedes decorar tu plato empleando la misma hierba por encima.

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Si notas que la nata parece demasiado líquida y no has estrujado los pepinillos, intenta hacerlo la próxima vez y quizás esté más espeso.

Crêpes con espinacas, jamón y queso

Presentación

Las Crêpes con espinacas, jamón y queso son un plato muy intrigante y gustoso.

Siempre estamos acostumbrados a la versión dulce de las crêpes, pero hay que probar absolutamente la combinación salada porque merece la pena.

El relleno de esta receta resalta todo el potencial que tienen las crêpes, gracias a su goloso sabor y a toda su cremosidad.


Información

  • Dificultad: mediana
  • Tiempo preparación: 45 min
  • Coste: mediano
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

CRÊPES:

  • Leche: 250 ml
  • Agua: 50 ml
  • Harina de trigo: 150 g
  • Aceite vegetal: 1 cuchara + para la sartén
  • Huevos: 2 medianos
  • Sal fina: al gusto

RELLENO:

  • Espinacas: 300 g
  • Jamón cocido: 100 g
  • Queso mozzarella / gruyere: 150 g

BECHAMEL:

  • Leche: 250 ml
  • Mantequilla: 25 g
  • Harina de trigo: 25 g
  • Sal fina: al gusto
  • Nuez moscada molida: al gusto

Realización

En un bol, bate los huevos. Añade el aceite y mezcla un poquito.

Incorpora también la leche y el agua con la pizca de sal. Mezcla bien para obtener un compuesto homogéneo.

Deja reposar durante unos 10-15 min.

En la espera, preparamos el bechamel: en una olla calentamos la leche (posiblemente entera) con sal y nuez moscada recién molida.beszamel-1.jpg
En una olla distinta derrite la mantequilla. Cuando esté liquida, (con la placa a temperatura baja), incorpora la harina tamizada y mezcla con un batidor de varillas, para evitar que se hagan grumos. El color que tienes que lograr es dorado.
La leche hay que incorporarla al compuesto de harina y mantequilla poco a poco, mezclando enérgicamente.
Deja que el bechamel se cocine a baja temperatura, para que la textura sea más espesa.

Coge el compuesto para crêpes y calienta una sartén anti-adherente (de unos 15 cm de diámetro) a una temperatura alta, untando la superficie con un poquito de aceite.

Verte en la sartén un cucharón de compuesto en el centro, utilizando la otra mano para esparcirlo mediante movimientos rotatorios de la sartén. Cocina durante 1 min (aprox) por lado.

Sigue así, hasta acabar con el compuesto.

(Ojo: Si es la primera vez que lo haces, podría resultar un poco complicado o no salirte perfecto, pero no te desmoralices, que practicando se aprende 😉 )

Cocina las espinacas con una pizca de sal en una sartén (si hace falta añade un chorrito de agua o de caldo).

Coge una crêpe y esparce un poco de bechamel. Coloca las espinacas, el queso a trocitos o rallado.

Finalmente, añade el jamón cocido (si te gusta crujiente, puedes saltearlo en la sartén).

Ahora tienes que decidir como servir este plato:
1) puedes doblarlo por la mitad 1 vez (en la foto que aparece en la portada lo doblé así)

2) puedes doblarlo 2 veces y te saldrán cuartos de circulo

3) puedes crear unos cannoli, enrollando las crêpes rellenas y, si hace falta, bloquearlos con palillos escarbadientes.

Tras esta complicada decisión 😉 poco antes de comer las crêpes, para que el queso y el bechamel se derritan bien, puedes cocinarlas en la sartén con un poco de mantequilla a temperatura medio alta, e incluso te saldrán maravillosamente crujientes, o puedes hornearlas con mantequilla por encima a 200°C durante unos 15 min.

Emplata 2 para cada persona. ¡Listas!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Si te gusta la textura blandita de las crêpes, substituye horno o sartén por el microondas en la cocción final: hacen falta 1-2 min y el queso se derretirá igualmente.

Tiramisú veraniego con fresas

Presentación

El Tiramisú es un postre italiano celebre en todo el mundo.

Suele hacerse con café y cacao, pero para el verano existe una versión más ligera, fresca y saludable que se prepara con fresas u otro tipo de fruta.

Prueba esta deliciosa variante del Tiramisú y te enamorarás de su textura y sabor.


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 30 min (+ 2h en la nevera)
  • Coste: mediano
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Fresas: 300 g 
  • Galletas Savoiardi (Ladyfingers): 1 confección
  • Mascarpone: 250 g
  • Azúcar: 3 cucharadas
  • Huevos: 2
  • Zumo de fruta: 1 vaso (Frutos rojos, melocotón, piña, naranja,…)
  • Almendras para decorar (opcional)
  • Ron al miel (opcional)

Realización

Corta las fresas en dos o cuatro partes, dependiendo del tamaño que tengan.

Si quieres un toque alcohólico, puedes echarle un poco de ron al miel encima, y dejar que cojan su sabor durante unos 15 min. Si quieres una versión que puedan comer los niños también, no pongas ron.

Divide las yemas de las claras en boles distintos.

Monta las claras hasta que sean espumosas y firmes.

A las yemas añade el azúcar y, utilizando una batidora o un batidor de varillas, mezcla hasta que tenga un color amarillo muy claro y haya aumentado su volumen.

Añade entonces el mascarpone y mezcla hasta que todo sea homogéneo.

Ahora une las claras a las yemas, utilizando una cuchara para mezclar desde abajo hacía arriba, siempre en el mismo sentido.

Verte el zumo de fruta en un plato para sopa suficientemente ancho como para sumergir los savoiardi enteros en él. Si has utilizado alcohol antes, puedes verter también lo que ha sobrado por debajo de las fresas.

Moja rápidamente cada galleta en el zumo por ambos lados y ponlos en el contenedor que hayas elegido: 

MONOPORCIÓN: un vaso ancho o una copa (p.e. para Martini)

PORCIONES POR DIVIDIR SUCESIVAMENTE: una fuente de cristal o cerámica.

Ahora empieza creando capas de galleta, luego la crema de mascarpone y por encima fresas. Repite así creando 2 o 3 niveles, dependiendo del contenedor que hayas elegido.

Deja que el tiramisú se enfríe durante mínimo 2 horas en la nevera.

Si quieres decorar con algo crujiente, utiliza almendras picadas.

TRUCO: si quieres que sean aún más crujientes y dulces, deja que se cocinen en una sartén con azúcar (=caramelo).

¡Listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Si quieres sustituir las fresas por otro tipo de fruta, puedes hacerlo sin problema: prueba los melocotones (frescos y en almíbar), albaricoques o con naranjas: te encantarán estas versiones.

Puedes preparar el postre incluso la tarde antes de
servirlo, aunque dependiendo del tipo de fruta que hayas elegido, podría oxidarse o secarse la fruta.
Si quieres guardar durante más de 12h el postre en la nevera, haz que la última capa sea de mascarpone, así protegerá la fruta por debajo.

Arancini – Bolas de arroz

Presentación

Los Arancini son unas bolas de arroz, carne y queso rebozadas en crujiente pan rallado, originales de la cocina italiana.

Existen muchas variaciones, puesto que hay versiones sicilianas y romanas.

Esta receta es un entremés perfecto por si te sobra arroz del día precedente, sea cual sea su condimento, y que te permitirá crear otro plato para picar muy rápidamente.


Información

  • Dificultad: baja
  • Tiempo preparación: 20 min
  • Coste: bajo
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Arroz: 300 g
  • Salchichas (tipo Wudy): 250 g*
  • Gouda o mozzarella para pizza: 200 g
  • Condimento en salsa (tomate, boloñesa,…) (opcional)
  • Guisantes: 70 g (opcional)
  • Huevos: 2 medianos
  • Pan rallado
  • Aceite vegetal para freír

*si eres vegetariano, substituye esto por las verduras que prefieras (calabacines, pimientos,…)


Realización

Toma el arroz frío que te ha sobrado.  

Dependiendo de si lo tengas y condimentado o no podrías querer darle más sabor añadiendo salsa de tomate o boloñesa. Si tienes el arroz condimentado con azafrán, setas u otra salsa no hace falta añadir nada.

Si quieres una versión “blanca”, como la que cociné yo esta vez, no añadas ningún condimento.

Añade los huevos y mezcla bien con las manos, para que se incorporen muy homogéneamente. (Si has añadido bastante salsa, puede que tengas que reducir la cantidad de huevos).

Corta las salchichas y el queso en cubitos y ponlo en el arroz.

Dependiendo del condimento que tenga el arroz decide si quieres añadir los guisantes o no.

Mezcla todo y crea bolitas con tus manos.

Empana cada bola en el pan rallado.

Calienta el aceite vegetal en una sartén o en la freidora.

Cuando el aceite esté a temperatura, fríe las bolas hasta que estén bien doradas.

Deja que escurran sobre papel de cocina y ¡listas!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes cambiar los guisantes, por champiñones, o las salchichas por jamón, chorizo, etc…

Utiliza un pan rallado con ajo y perejil si quieres que las bolas de arroz sean más sabrosas.

Si eres vegetarian@, puedes emplear las verduras que prefieras en lugar de las salchichas.

Es una receta muy versátil con la que puedes reutilizar no solo el arroz, sino que muchos ingredientes que tengas en la nevera.

Berenjenas fritas

Presentación

Las Berenjenas son una verdura bastante infravalorada, pero esta versión les confiere un sabor y una textura que captura a cualquiera.

Las berenjenas fritas son una alternativa a las patatas fritas que resulta ser más saludable, menos calórica y un verdadero estimulante para la pérdida de peso, gracias a sus altos niveles de vitamina B y fibras.


Información

  • Dificultad: muy baja
  • Tiempo preparación: 10 min
  • Coste: muy bajo
  • Dosis: para 4 personas

Ingredientes

  • Berenjenas: 3-4
  • Aceite vegetal para freír
  • Sal: al gusto
  • Harina de trigo: para rebozar

Realización

La receta es muy sencilla.

Hay que cortar la parte superior de la berenjena (la parte verde) y tirarla.

Con un pelador o un cuchillo, elimina la piel, así ya no tendrá ese amargor que incomoda a los niños y a muchas personas. 

Al igual de que harías con unas patatas, crea lonchas de berenjena cortándola por el lado largo.

Ahora crea palillos, cortando en sentido perpendicular las lonchas de antes.

Deberías haber conseguido algo muy parecido a las patatas fritas en forma.

Pon las berenjenas en un bol y espolvorea unas cucharadas de harina. Mezcla bien con las manos, para que cada palillo esté bien rebozado.

Calienta en una sartén o en tu freidora el aceite vegetal (aconsejo el de girasol o cacahuetes).

TRUCO: Si quieres saber si el aceite tiene ya la temperatura correcta, moja la punta de un palillo de berenjena: tiene que chisporrotear y se tienen que hacer burbujas alrededor.

Fríe las berenjenas y cuando estén bien doradas, escúrrelas y colócalas sobre papel de cocina, para eliminar el aceite en exceso.

Sazona con sal y ¡listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes conservar las berenjenas durante un día, pero no las pongas dentro de una bolsa de plástico o bajo una campana de cristal o se perderán su textura crujiente.

Tarta de chocolate con cerezas confitadas

Presentación

Esta tarta es una receta polaca que desde hace décadas realizamos en mi familia, sin que haga falta medir nada con balanzas.

Se trata de una esponjosa y húmeda tarta de chocolate, enriquecida con cerezas confitadas, a la cual tengo apuntada en mi libro de recetas como “Embajador”.

Sinceramente, no sé porque éste nombre. Todos, en mi familia y entre amigas, conocemos esta tarta pero nadie conoce el origen de su denominación.

La cosa sobre la que no cabe duda es que es una verdadera delicia y es mi tarta favorita.


Información

  • Dificultad: normal
  • Tiempo preparación: 30 min
  • Coste: normal
  • Dosis: para 8 personas

Ingredientes

  • Huevos: 4 medianos
  • Harina: 2 vasos
  • Levadura química: 2 cucharaditas
  • Azúcar granulado: 1  vaso
  • Mantequilla sin sal: 250 g (1 pastilla)
  • Leche: 1/2 vaso
  • Cacao amargo en polvo: 3 cucharadas
  • Aroma de almendras: 1 unidad (2 ml)
  • Cerezas confitadas: al gusto
  • Coco rallado: al gusto (opcional)

Realización

En una cacerola pon el azúcar granulado y el cacao amargo en polvo.

¡No vale sustituir el cacao amargo con Cola Cao, Nesquik u otros preparados!

Calienta la cacerola a baja temperatura y añade la mantequilla.

Añade 7-8 cucharadas de agua.

Deja que la mantequilla se derrita, mezclando de vez en cuando, y sin consentir que llegue a hervir.

Al final incorpora la leche, mezcla, y llena medio vaso con el liquido, para el glaseado.

Separa las yemas de la clara de los huevos en dos boles distintos.

Bate primero las claras del huevo (te aconsejo utilizar una batidora eléctrica para que quede firme: no debería moverse aunque esté bocabajo ) y luego las yemas. 

A las yemas añade el líquido con el cacao (tibio y no caliente), junto con la harina tamizada con levadura. Verte también el aroma de almendras.

Mezcla bien todo (puedes emplear batidora eléctrica), para que el compuesto adquiera una consistencia homogénea.

Añade ahora las claras de huevo…

TRUCO: mezcla con una cuchara (aquí no utilices la batidora eléctrica), con movimientos desde el fondo del bol hacía arriba, siempre en el mismo sentido.
Así la tarta será más ligera y esponjosa.

Unta un molde para tartas (a mi me gusta hacerlo en forma de anillo) con mantequilla y espolvorea uniformemente con harina. Así no te se pegará la tarta al molde. ambasador 1.JPG

Verte la masa en el molde y coloca por encima del compuesto a las cerezas confitadas.

TRUCO: Las cerezas confitadas son cerezas sin hueso que han sido cocinadas en una sartén con azúcar y que se pueden conservar en tarros al vacío.

Ahora hay que pre-calentar el horno a 180°C, mejor si ventilado, y cuando ya haya llegado a temperatura poner el molde.

ambasador 2.JPG

HORNO VENTILADO: Hacen falta unos 25-30 min.

HORNO ESTÁTICO: Pueden hacer falta incluso unos 45 min.
Saca la tarta del molde y, cuando ésta esté tibia, verte el contenido del vaso por encima. Hazlo de manera uniforme, para glasear a toda la superficie.

Si te apetece, puedes espolvorear un poco de coco rallado sobre el glaseado y ¡listo!

¡BUEN PROVECHO!


Sugerencias

Puedes hacer la tarta sin fruta, así aguantará mejor el calor, aunque deberías probar por lo menos una vez que deliciosa está con las cerezas. 

Si prefieres otro tipo de fruta o no tienes cerezas, puedes emplear melocotones frescos o de almíbar, fresas frescas, piña de almíbar, naranjas, etc…

Si quieres hacer esta tarta para los niños puedes sustituir el coco rallado con decoraciones de azúcar colorado.

Puedes cortar la tarta por la mitad, creando dos capas, y rellenarla de nata montada, natillas, ganache de chocolate, etc…